Siete años de politiquería y dispendio

Siete años de politiquería y dispendio
Altos Hornos quedó al borde del colapso
Isabel Morales
Altos Hornos de México, la más importante siderúrgica de América Latina y desde su fundación, en 1942, orgullo del gobierno mexicano fue sometida en los últimos siete años a los intereses económicos y políticos de sus dirigentes, quienes no dudaron en sacrificar las metas de producción de acero para convertirse en acaudalados hombres de empresa
Para convertir AHMSA en feudo político, sus administradores pusieron en práctica diversos sistemas de corrupción, desde los tradicionalmente conocidos en la administración pública hasta los sofisticados que utiliza la iniciativa privada
Algunos de estos métodos fueron: creación de una sección sindical de 2 mil miembros para contrarrestar las protestas de 15 mil “disidentes”; entrega de concesiones a funcionarios de alto rango dentro de la empresa; renta de equipo y contratos innecesarios; alquiler de una casa veraniega para visitas especiales —AHMSA cuenta con un hotel grande, cómodo y propio— reducción de las utilidades correspondientes a los trabajadores; patrocinio de campañas de publicidad y propaganda para pregonar grandes utilidades ficticias o para desprestigiar a funcionarios a funcionarios que estuvieran en contra de estas prácticas; donativos a organizaciones políticas y educativas
Con todo ello, la antigua administración logró poner a Altos Hornos al borde del fracaso total
Aunque en los últimos cuatro años se invirtieron más de 12 mil millones de pesos en AHMSA, para construir la planta siderúrgica número dos —mejor conocida como “el horno cinco”—, modernizar sistemas de trabajo, disminuir los índices de accidentes y aumentar las prestaciones a los obreros y empleados, todo esto con el fin de aumentar la producción a 3 millones 750 mil toneladas de acero
Los resultados hacen pensar que nunca hubo planeación ni administración dentro de la empresa Altos Hornos cuenta con dos plantas siderúrgicas, la primera con cuatro hornos y la segunda, una de las más importantes y modernas en el mundo, con “el horno número cinco” La producción conjunta, en los últimos 4 años, no ha pasado de 2200,000 toneladas de acero
Los obreros se quejan de que se les escatiman tiempos extras, prestaciones o mejoras laborales, siempre con el argumento de que la empresa no tiene dinero suficiente
Sin embargo, indican en la sección 147, hay grandes gastos en renta de equipo, que la compañía está en obligación de tener o comprar si es necesario, pero como éste lo suministran rentado funcionarios o socios de éstos, la empresa prefiere alquilarlo con un gasto mensual de entre 20 y 30 millones de pesos
Otra gran salida de dinero se relaciona con el renglón de seguridad industrial Por falta de un programa integral de seguridad, AHMSA se ha convertido en la empresa que ocupa el primer lugar en accidentes en la industria nacional
Las autoridades laborales y el IMSS dividen en cinco a la industria, por su grado de peligrosidad En la quinta clasificación están los astilleros, las minas, las siderúrgicas El límite de accidentes en ésta, entre lo normal y lo grave, es de 97 accidentes por millón de horas trabajadas AHMSA registra 150 por millón de horas trabajadas
Los trabajadores y los técnicos explican que el trato del obrero con sus superiores es fundamental; sin embargo en el caso de AHMSA, había despotismo, malos manejos, intereses ajenos a la industria y falta de estímulos
La sección 147 asegura que era tal el desorden imperante en la empresa, que se extendía al Seguro Social de Monclova, en donde tuvieron que cambiar, por quejas de los obreros y funcionarios leales a la industria, hasta tres veces al director en un lapso de cuatro meses Los médicos que ocuparon la dirección del IMSS en Monclova: Guillermo Enrique Guerra, Alfonso Fernández Sánchez y actualmente Jaime Minart
UTILIDADES INEXISTENTES
La empresa insistió en que durante 6 años tuvo “notables utilidades” y proporciona las siguientes cifras: 1977: 11 millones 78 mil pesos; 1972: 17 millones 673 mil pesos; 1973: 25 millones 820 mil pesos; 1974: 44 millones 920 mil pesos; 1975: 25 millones 82 mil pesos y 1976: 26 millones 951 mil pesos
Pero el único balance con que cuenta el comité directivo de la sección 147 del Sindicato de las actividades económicas de la empresa, que abarca de junio de 1976 a junio de 1977 —porque los demás o fueron destruidos o robados por los antiguos líderes— desmiente las afirmaciones oficiales
“En 1976 el ingreso total de AHMSA fue de 6,975 millones de pesos Estos se dividen en Costo de Ventas, 5,471833,551 pesos; Utilidad Bruta, 1,503320,099 pesos; y Gastos Generales de Producción, 1,677564,114 pesos, de lo que resulta una pérdida de 174 millones 264 mil pesos”, dice el balance
El dirigente de esa sección, Felipe Valdez, recuerda que a pesar de los anuncios de utilidades, en el último año, los casi 15,000 trabajadores que él representa rechazaron su cheque de ganancias, ya que éstas iba de 5 a 28 pesos, que en promedio dan 1367 pesos para los 22,790 trabajadores que forman el “Conjunto AHMSA”
Si sumamos esos 1367 pesos, dice Valdez, quien se restablece de un atentado que sufrió el 3 de febrero pasado, a manos de un compañero que no está de acuerdo con su “disidencia”, nos da un total de 311519 pesos Los cuáles —”después averiguamos”— correspondían a las utilidades que no se cobraron en 1975
Para contrarrestar estas protestas de las sección 147, la empresa decidió fomentar y promover la creación de otra sección sindical que agrupara a los trabajadores de la siderúrgica dos, con el fin de dividir a los casi 18,000 trabajadores que forman ambas secciones, meta que tampoco alcanzó
Una de las primeras corruptelas que denunció el comité directivo de la 147 ante el nuevo director de la empresa, fue la entrega de concesiones a funcionarios de alto rango dentro de AHMSA, dueños de talleres mecánicos y eléctricos y constructores Estos establecimientos se hallan a veces a nombre de antiguos trabajadores siderúrgicos Hacen trabajos que el personal de AHMSA está en posibilidades de hacer y las autoridades están obligadas a adquirir el equipo necesario Esas empresas acapararon en un sólo año, cerca de tres mil millones de pesos
Las compañías constructoras, de las que el sindicato tiene detectadas cerca de 45 —entre ellas Instalaciones Estructurales y Metálicas; Constructora Mexicana; Ancer Mahuad y Cía; Compañía constructora Ar; José María Arellano; Grúas y Equipos Industriales; Constructora Industrial Falcón; Bufete de Construcciones Delta; Instalaciones y Montajes Industriales—, recibieron 12 mil millones de pesos para obras realizadas para AHMSA
En cuanto a los talleres mecánicos y eléctricos, para dar una idea de lo que ganan, tan sólo doce de ellos —que pertenecen a un “alto funcionario”— recibieron a principios de 1977 “contratos” por más de 235 millones de pesos
COSTOSA RENTA DE EQUIPO
La renta de equipo, que también debiera tener la empresa, según la opinión de decenas de antiguos trabajadores, representa una erogación de 20 a 30 millones de pesos al mes
“Si sumáramos estas erogaciones, que muchas veces son por piezas de fundición, láminas, rectificación de cigüeñales, soldadura, afilado de cuchillas, mantenimiento eléctrico, todas ellas contenidas en los casi 84 departamentos en que se divide Altos Hornos, el gasto anual nos daría una cantidad aproximada a los 4,500 millones de pesos Cifra que va a dar a manos de los Beyes, los Lazcano, los Villarreal o los Escudero”, señalan los líderes sindicales
Estos apellidos son de los directivos de la empresa; algunos de ellos ocupan cargos en la actual administración
Otra anomalía de la que se quejan los miles de obreros que forman la Siderúrgica 1, es el mantenimiento de la llamada “Casa de Visitas”
Este lugar es popularmente conocido en Monclova como la “Casa de Citas” Rara vez se abría para hospedar a los funcionarios que iban de la capital y hasta finales de enero la conocieron por dentro los obreros, según testimonio del jardinero, Francisco Salas; las recamareras Concepción y María de Jesús González y la encargada de la cocina, Hortensia García Rodríguez Cuesta mantenerla, incluyendo salarios, 108,000 al mes
Ismael Rodríguez, cortador de primera y degradado a peón, después de 27 años de servicios, quien según sus respectivos jefes “se quiere retirar voluntariamente”, dice en el desnudo cuarto que ocupa la Secretaría del Interior de la Sección 147, apoyado por decenas de compañeros que esperaban ordenadamente su turno para ser atendidos, que la “Casa de Visitas” sería aceptable si no existiera un lugar donde hospedarse
AL DIRECTOR NUNCA LO VEIAN
Lugares sobran, tercia el presidente del Comité de Huelgas de la sección, José Manuel Espinoza, pues Altos Hornos cuenta con un hotel, pero “el chiste era proteger a Ciro M Villarreal de la Garza, dueño de la casa y funcionario de la empresa”
(El contrato de AHMSA con el “arrendador” vence en marzo próximo y fue firmado en 1974 y renovado en 1977)
Carlos Humberto Rosales, mecánico en refrigeración desde hace 21 años, asegura junto con Ricardo Franco, secretario del Interior, que los derechos de los trabajadores eran vendidos
“Haga usted de cuenta que algunos jefes y nuestros antiguos dirigentes se sacaban la lotería de la noche a la mañana, pues veía usted que hacían viajes constantes a San Antonio” En esta parte de la plática recuerdan al ingeniero Jesús Manuel Escudero, director de Finanzas y Administración, “cuya mujer, e hijos y hasta su secretaria estrenaban automóviles del año y construían casas, que supuestamente eran modestas por dentro, pero que eran protegidas por altas y gruesas bardas”, dicen los dos
Un mecánico de segunda —las categorías van de peón, con 153 pesos diarios, a especial con 272 pesos al día— quien recuerda los días del 22 al 29 de marzo de 1976, semana en que la siderúrgica número dos estuvo paralizada por la huelga, dice: “Mire usted aquí —en AHMSA— no funciona eso de sufrir para merecer, porque muchos de nosotros llevamos más de 35 años sufriendo y todavía no vemos esos merecimientos y aunque ellos —el exdirector de AHMSA, José Antonio Padilla Segura y sus colaboradores— digan que somos unos ingratos, que recuerden sus coqueteos políticos y económicos con nosotros, con tal de no aceptar las 2,500 plantas que les exigimos, que logramos el año pasado”
Un vigilante del Alto Horno número 2, en la siderúrgica Uno, Leobardo Ramírez, dice que sus compañeros esperan tener mejores relaciones con el nuevo director “y no como antes que teníamos que salvar hartos obstáculos y al final tampoco lo veíamos Bueno, con decirle que ni siquiera al líder de la sección —Jesús Rodríguez Ramos, (a) “El Quijote—, pues siempre andaba en comisión, pero en las plantas casi nunca se le vio”
EL HORNO CINCO PARALIZADO
Horno Cinco Esta siderúrgica, que representa una inversión de 10 mil millones de pesos y que desde que entró en servicio —el 18 de septiembre de 1976— se anunció tendría una capacidad de 4,500 toneladas diarias de arrabio —paso previo a la aceración—, en principio sólo produciría el 60 por ciento Ahora, a casi dos años lleva tres semanas paralizado, desde el 10 de febrero, debido a la falta de mineral de hierro y carbón
(En siderurgia, cuando se habla de un horno paralizado, quiere decir que no produce pero que sigue funcionando, por el alto costo que tendría apagarlo totalmente y después ponerlo en marcha)
En una junta urgente de la actual directiva de la empresa se decidió, según consta en el acta respectiva, implantar “medidas de emergencia” Estas significan traer materia prima de Las Truchas, de la mina Hércules, propiedad de Fundidora de Monterrey, en tanto se explotan las minas cercanas a Monclova
El acta indica que el abastecimiento extraordinario sería de 50 mil toneladas: Las Truchas entregaría 20 mil toneladas; Hércules unas 20 mil, y el resto se conseguiría en las fuentes tradicionales de “La Perla” y Peña Colorada
“La falta de previsión y planeación, como olvidar las obras complementarias y la forma de suministrar regularmente la materia prima, es la principal causa de que la siderúrgica número dos esté paralizada”, dijeron los técnicos en esa reunión, realizada en los primeros días de febrero en Monclova
Esta falta de planeación propició también que la producción acerera de los otros cuatro hornos no se incrementara, al mismo tiempo que sus costos de operación aumentaban hasta en 250 por ciento
Sobre esta paralización, el dirigente de la sección 288, que es la que agrupa a los casi 2 mil trabajadores que laboran en el “Horno 5”, José Reyna Rábago, asegura que esto se debe a “que estamos en la etapa de mantenimiento previo”
El ingeniero Antonio Rodríguez Noble, director de Seguridad Industrial en la planta Uno, uno de los especialistas en la materia más distinguidos en la república, pero que no ha contado con los medios necesarios para implementar programas integrales de prevención de accidentes, explica que el mantenimiento previo o preventivo se aplica en todas las industrias Cada semana un departamento determinado se dedica a reparar todo lo necesario, pero nunca se afecta la producción “Si esto no se hiciera, cualquier industria, incluyendo la siderúrgica, tronaría”
En tanto Reyna Rábago insistía en las buenas relaciones entre sindicato y empresa y en recalcar, “mientras a mi no me toquen a mis trabajadores y sus sueldos, estaremos en paz”, el camino que él mismo escogió para recorrer la siderúrgica dos tenía grandes letreros, pintados con gis, en las paredes y en los botes de agua, con demandas urgentes de mejoría en las instalaciones y mayor atención a los trabajadores