En la toma de posesión

En la toma de posesión
EL COMPROMISO FUE INDEPENDENCIA Y REACTIVACION ECONOMICA
En medio de la incertidumbre, el presidente José López Portillo devolvió el 1o de diciembre de 1976 la tranquilidad requerida, combinando hábilmente sus razonamientos de unidad nacional con una retórica orientada a probar que el valor de la economía no depende de las variantes cotidianas de la tasa de cambio pesodólar
Presionado por las mayorías que resultaban seriamente afectadas por la crisis y avanzaban a la depauperación y por un sector privado que perdía iniciativa ante el sector público, López Portillo se comprometió a apoyarse en las causas populares y planteó el compromiso igualitario de gobierno y empresarios para sacar al país de lo que llamó “bache económico”
Tras protestar “lealtad y patriotismo, servir al bien y a la prosperidad de la unión, al desarrollo democrático, popular e independiente”, el nuevo presidente enumera los compromisos de su administración: —Seguiremos siendo los mexicanos quienes nos planteemos nuestros problemas y los resolvamos con nuestros propios recursos e instituciones, para mantener nuestra independencia política y económica Así entendemos nuestro nacionalismo
—Será responsabilidad del gobierno procurar (la reactivación económica) sin socavar las bases actuales que garantizan derechos a los trabajadores y expectativas legítimas a los empresarios
—Todo el país debe organizarse para producir, distribuir y consumir conforme a nuestro propio modelo Esto constituye la alianza popular, nacional y democrática para la producción, que implica ofrecer a todos alternativas viables que permitan conciliar los objetivos nacionales de desarrollo y justicia social, con las demandas específicas de los diversos factores de la economía
—No estamos unidos para que unos pisen y se encaramen sobre otros, ni para facilitar la explotación y el abuso, ni para que unos pocos se salven y muchos se hundan; acordamos la unión para superar con su fuerza los riesgos de la vida, conservarnos, perpetuarnos, perfeccionarnos
Al referirse a los efectos de la crisis, dijo:
—La sociedad no cumplirá sus propósitos si no se organiza para dar empleo a todas las capacidades y capacitar todas las posibilidades para su empleo
—EL desempleo y los enfrentamientos que ello traería aparejado debilitarían nuestra democracia y enfrentaríamos el riesgo de emplear fuerza en vez de razón; imposición en vez de solidaridad Vencer y no convencer Dominar en lugar de servir
—Ahora más que nunca tenemos que pensar no sólo en lo que nos cuesta hacer las cosas, sino en lo que nos cuesta no hacerlo Tal es el desafío que enfrentamos
Entre las medidas que anunció en diciembre pasado, destacaban:
—En política fiscal debemos aspirar al equilibrio que evite la falta de inversión o de reinversión y contribuya al proceso distributivo del ingreso y a la generación de empleos
—Las reglas tributarias no deben apoyarse en el fácil expediente de aumentar tasas, sino en la globalización y manejo de la idea de ingreso para que aporten más quienes más tienen
—Toca a la política de utilidades, precios, salarios y fisco, evitar el deterioro en la distribución del ingreso y controlar las presiones inflacionarias
—Delegar esta función en la restricción monetaria y crediticia no resuelve por sí sola el problema Da origen a la secuencia freno y aceleración de la actividad económica que inhibe el crecimiento, genera desempleo y sólo aplaza la solución a fondo
—La importancia de la política propuesta radica no tanto en el control específico de los precios, cuanto en lograr un acuerdo equilibrado sobre utilidades y salarios
—En cuanto a los salarios, deberán moverse en función del costo de la vida y de un código de incentivos
—Habremos de apoyarnos siempre en la ley, modificándola cuando sea necesario; en la administración, rectificándola cuando sea conveniente; y en la programación, conforme a presupuestos
Ante este panorama que nada tenga que ver con estancamiento, contracción o recesión de la actividad económica, los sectores productivos externaron su confianza y apoyo como repercusión inmediata del discurso de toma de posesión de López Portillo Esta conducta se reflejó en el paro del flujo de capitales al exterior, en el compromiso de inversiones del sector privado y en la decisión unánime de restañar la deteriorada unidad nacional