“Estamos indefensos” No. 1671

Eduardo Esquivias Jaime es el uniformado número 16 en caer asesinado por las balas de organizaciones criminales en Jalisco en los últimos tres meses Como sus otros compañeros, realizaba sus labores sin equipo de protección; por eso se quejaba de las autoridades Incluso comentó a varios compañeros: “Estamos tronando tienditas de narcomenudeo y ni siquiera el pinche chaleco antibalas nos dan”
Eduardo Esquivias Jaime, el policía investigador asesinado el domingo 2 en un operativo contra el narcomenudeo, dijo a dos de sus compañeros poco antes de su asesinato: “Si yo muero (por un ataque de pistoleros) no quiero a nadie en mi funeral, ni al gobernador ni al procurador; sólo quiero a mis familiares y a mis compañeros”
Fue premonitorio Y sus familiares y compañeros cumplieron su deseo A sus funerales sólo acudieron los agentes de la corporación en la que trabajaba
Así mismo, el 18 de octubre, durante los funerales de tres policías investigadores de la Procuraduría General de Justicia estatal (PGJ) ejecutados el día anterior, confió a uno de sus familiares: “Estamos indefensos ante la capacidad de acción de estos cabrones” (los delincuentes) y reiteró que él no quería ceremonias oficiales y menos funcionarios si algo le pasaba
En aquel homenaje, el gobernador Emilio González Márquez y el procurador Tomás Coronado Olmos fueron abucheados por los asistentes; al mandatario le gritaron: “¡Ya cállate, pendejo!”, y le reclamaron directamente por la falta de apoyo y por el precario equipo con el que trabajan (Proceso Jalisco 207)
Los investigadores judiciales protestaron ese 18 de octubre en las instalaciones de la PGJ donde trabajan con armamento deficiente, y dijeron que los chalecos antibalas que se les entregan son de mala calidad Y aprovecharon el acto luctuoso para manifestar su inconformidad contra el procurador Coronado Olmos porque no atiende las peticiones de los policías, aseguraron
Los agentes de la PGJ cercanos a Esquivias sostienen que cuatro días antes de su asesinato les expresó su molestia porque había sido asignado como agente de apoyo a labores de la Procuraduría General de la República (PGR) Dicen que les contó que no le dieron los aditamentos necesarios para cumplir con sus funciones
“Nos dijo a dos compañeros que era una verdadera chingadera que lo mandaran a reventar tienditas sin el equipo necesario; ni siquiera le dieron chaleco antibalas… incluso nos comentó que en esas mismas condiciones se encontraban otros compañeros originalmente asignados al desaparecido grupo de reacción inmediata”, sostiene uno de los integrantes de la Policía Investigadora, quien pide omitir su nombre por cuestiones de seguridad
Otro dice que Esquivias “era un profesionista que se metió de policía No platicaba mucho, no se metía con nadie, pero era consciente de que las cosas se estaban deteriorando en la PGJ Se preocupaba por la falta de equipo y armamento Quizá presentía que algo malo le iba a pasar”
Terreno caliente
Eduardo Esquivias Jaime trabajaba en una investigación para detectar narcotienditas en las áreas más conflictiva de la zona metropolitana de Guadalajara: San Juan de Dios
Ubicada en pleno centro de la capital tapatía, según denuncias ciudadanas, en esta área existe un corredor de droga que comprende alrededor de 20 manzanas entre las que se incluyen la antigua Central Camionera y el mercado Libertad o Barrio de San Juan de Dios Los policías la denominan “terreno caliente”
Desde hace varios años, investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG) han estudiado lo que sucede en este corredor y consideran que es de “alta peligrosidad” Ahí, dicen, además de distribución de droga se ejerce la prostitución de hombres, mujeres y niños, y los índices de robos de vehículos y autopartes, así como el pandillerismo y la compra-venta de productos pirata que se fabrican en la misma área son elevados
Y a pesar de las advertencias de los académicos y de las demandas de los propios policías para que los doten de equipo de calidad, la ayuda no llega Por eso mueren policías como Esquivias, dicen sus compañeros entrevistados por este reportero
“Estamos tronando tienditas y ni siquiera el pinche chaleco antibalas nos dan”, solía decir Esquivias, según uno de los agentes que trabajó con él Incluso hace un año él mismo llamó directamente a un distribuidor de equipo de seguridad para solicitarle la venta de un chaleco de esos Quería comprar esa prenda por su propia cuenta y con sus recursos
Según el reporte de la policía de Guadalajara, el crimen de Esquivias fue perpetrado por dos individuos que viajaban a bordo de una motocicleta roja Ellos lo interceptaron en el cruce de Dionisio Rodríguez y Vicente Guerrero y le dispararon con una pistola calibre 9 milímetros; su cuerpo recibió los impactos en el tórax y el abdomen No portaba chaleco antibalas cuando fue agredido
Después del atentado, el agente fue trasladado a la Cruz Roja ubicada frente al Parque Morelos; posteriormente lo enviaron al Centro Médico de Occidente, donde fue intervenido quirúrgicamente Esquivias falleció el lunes 3 por la mañana
Cifras de la violencia
En los últimos tres meses han caído 16 policías en Jalisco
Durante la segunda quincena de agosto, dos agentes de la Policía Investigadora fueron emboscados y acribillados en el municipio de San Julián, justo cuando trasladaban a un detenido Los agresores portaban chalecos antibalas y cascos de color negro que les protegían la cabeza, mientras los elementos policiacos sólo iban armados con pistolas de cargo y sin protección
Pero sin duda la ejecución de cinco uniformados de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) en Lagos de Moreno la noche del 8 de octubre a manos de presuntos sicarios del grupo paramilitar de Los Zetas ha sido la más trágica El comando agresor estaba formado por hombres provistos de equipo especial y uniformes negros Acribillaron a los agentes con armas de grueso calibre y detonaron al menos nueve granadas que provocaron el incendio de una de las patrullas de la secretaría
Luego vino el asesinato, el 17 de octubre, de tres integrantes de la Policía Investigadora cuando pretendían detener a un hombre, acusado de homicidio y robo en el norte de la República, que se encontraba refugiado en el fraccionamiento Paseos del Camichín, municipio de Zapopan
Una semana después, el 24 de octubre, otro elemento de la PGJ, Eduardo Martínez Santiago, fue atacado en el municipio de Cihuatlán cuando cumplía una orden de aprehensión Su agresor le disparó en la cabeza con una pistola calibre 38
El domingo 2 le tocó a Eduardo Esquivias Jaime, quien llevaba 12 años de servicio en la PGJ y era un sociólogo profesional egresado de la Universidad de Guadalajara (UdeG) Él se convirtió en la víctima número 16
El médico forense Alfredo Rodríguez asegura que la lucha contra el crimen organizado en Jalisco está perdida, pues las autoridades no apoyan a sus cuerpos policiacos, de ahí que sus agentes sean blancos fáciles Dice que los muertos siempre los ponen las familias, pero nunca se habla de las fallas en las instituciones
Y explica: “A los policías siempre les rinden tributo en el funeral, pero a todos nos gustaría que el reconocimiento a los agentes se hiciera cuando ellos aún están vivos; que se observara una situación diferente en la carrera policial, con ascensos, con mejores condiciones laborales, mejores seguros de vida y con equipos adecuados y suficientes”
Pero la realidad, dice, es que “hay mala planeación en las instituciones y grandes deficiencias en el trabajo de inteligencia”
En todos los asesinatos de policías investigadores la constante es la falta de chalecos antibalas y el uso de equipo deficiente, según el empresario Eduardo Morfín López, un proveedor del gobierno de Jalisco, quien acusa de negligencia y corrupción a las autoridades estatales (Proceso Jalisco 208)
“Lo paradójico es que hace varios meses el gobierno de Jalisco compró mil 282 artículos de esa naturaleza, de los cuales al menos 200 fueron entregados a la PGJ que encabeza Tomás Coronado Olmos Hay ineptitud en las autoridades de esta dependencia que sí tiene los chalecos”, asegura l