Operador del fallecido Carlos Briseño, Armando Macías sostiene que se reunió en tres ocasiones con autoridades de la UdeG para negociar el pago de los salarios caídos de él y del exrector para terminar con el litigio universitario que se prolongó durante 15 meses Según él, Carlos estaba muy dolido y no quería saber nada de la institución ni del grupo que dirige Raúl Padilla Víctima de las presiones no aguantó y se suicidó la tarde del jueves 19, dos horas antes de un cuarto encuentro en el que se finiquitaría el asunto
Armando Macías, el más cercano de los colaboradores de Carlos Briseño Torres, quien se desempeñó como secretario auxiliar de la rectoría de la Universidad de Guadalajara (UdeG) entre 1989 y 1995, niega haberlo traicionado para que negociara una salida política al conflicto universitario que finalmente terminó con su carrera política
Y tras el suicidio de su amigo, el jueves 19, aclara: Briseño murió dos horas antes de formalizar el acuerdo que pondría fin a su litigio legal con la UdeG Incluso revela que hace aproximadamente un mes, “con pleno reconocimiento y autorización” del exrector, él se entrevistó con el secretario general de la UdeG, Alfredo Peña Ramos, alias El Atenguillo
El propósito, dice, era negociar con la institución para que le pagara a Briseño los salarios caídos y poner fin al conflicto que se prolongó durante 15 meses A cambio, el defenestrado retiraría los cargos contra la universidad y se publicaría un desplegado en los principales diarios locales para informar sobre ese acuerdo, dice Macías a Proceso Jalisco
Señala que fueron tres los encuentros con las autoridades universitarias en los que también participó una tercera persona, amigo mutuo de Briseño y de Peña Ramos, cuyo nombre, dice, prefiere reservarse
Y aclara: fue él precisamente quien “le ofreció a Carlos que él podía platicar con el licenciado Padilla, y Carlos decidió que fuera un servidor, puesto que yo conocía tanto al licenciado Padilla como a la universidad; incluso el propio Carlos le dijo a Alfredo por teléfono que yo estaba autorizado por él para la negociación”
¿Es cierto que Carlos Briseño no quería negociar?
Yo creo que eso son mitos
Él autorizó que me sentara con Alfredo y tratara de llegar a una negociación justa dentro del marco de la ley En eso fue muy claro; Alfredo lo puede constatar
Sin embargo, se habla de una indemnización de 10 millones de pesos fuera de la ley
Es totalmente falso y el propio Alfredo se los puede decir
También se menciona que, como parte de la negociación, se tenía pensado ofrecer una rueda de prensa para desagraviar a Raúl Padilla
Nunca se habló de eso
¿Nada más se preveía la firma del desistimiento de los asuntos jurídicos?
Se buscaba un acuerdo totalmente laboral: la liquidación de Carlos, sus salarios caídos y los míos (tengo casi 34 años de antigüedad en la universidad) Sólo eso se mencionó; nunca se habló de restituir a nadie Carlos no quería regresar a la universidad
¿Igual que usted?
Igual Eso lo sabe mucha gente
Los intentos
El entrevistado insiste en que el exrector le pidió negociar porque estaba muy cansado; “él sentía que estaba perdiendo su vida, que su familia estaba primero Y así fue”, dice Macías
Según la página de transparencia de la UdeG, por concepto de salarios caídos Briseño Torres recibiría alrededor de 1 millón 241 mil 220 pesos, si se considera que el rector percibe mensualmente 82 mil 748 pesos Además de esa suma su viuda cobrará el seguro de vida, que es de aproximadamente 750 mil pesos, así como una ayuda para gastos funerarios
Durante la rectoría de Briseño, Macías fue director de la Preparatoria regional de San Juan de los Lagos Su sueldo era de 73 mil 398 pesos mensuales El 27 de agosto de 2008 fue designado presidente del consejo de administración del Corporativo de Empresas Universitarias, pero fue removido a raíz de la salida de Briseño dos días después
Ahora que lo consideran traidor, ¿le diría usted a ese testigo de calidad que avale su historia?
Si fuera necesario, sí Pero le repito: sigo confiando en Alfredo Yo creo que es hombre, y si por alguna razón su jefe (Raúl Padilla) le ordena que diga lo contrario, la historia nos juzgará a los dos
Macías sostiene que el jueves 19 estaba prevista otra reunión para llegar a un acuerdo La cita era a las 18:00 horas Sin embargo, dos horas antes Carlos tomó la decisión de matarse
A las 17:00 horas, dice el entrevistado, le avisó a Alfredo que se cancelaba la reunión “Él ya sabía lo que había pasado Me dijo que nos buscáramos en la semana para seguir platicando, no sé si se vayan a dar las pláticas”, expone Macías
Aceptar las negociaciones ¿es aceptar que ya habían perdido?
Carlos vio que perdió o estaba perdiendo todo su capital
Él tomó la decisión (de suicidarse); nosotros ya hablamos con las personas a las que les debemos Estamos en espera de que comprendan la situación y vamos a dar la cara
La crisis emocional
La semana previa a su suicidio, Briseño estuvo hospitalizado en dos ocasiones El viernes 6 fue internado en el hospital San Javier debido a que presentaba un cuadro de ansiedad; salió del nosocomio al día siguiente Sin embargo, el domingo 8 volvió a sentirse mal, por lo que fue internado en el hospital Puerta de Hierro durante unas horas
¿Estuvo bajo tratamiento?
Empezaba Y aunque era un gran deportista, presumía que hacía 2 horas de spinning, se le disparó la presión
Cuenta Macías que cuando recibió la noticia del suicidio de su amigo quedó impactado “Cuando me dijeron que el cuerpo del exrector estaba en su casa, no lo creí Pensaba que había viajado a la Ciudad de México, incluso me había dicho que regresaría el viernes 20 Había planes futuros
“Con su desaparición, hoy la responsabilidad de cerrar este ciclo con la universidad se dificulta Por un lado, tiene que haber temple, una cabeza muy fría, porque los ánimos de muchos universitarios están dolidos y creen subliminalmente que la muerte de Carlos es consecuencia de ese despido injustificado que hizo el Consejo General Universitario”
El exrector se había quedado solo, sin respaldo económico El gobernador Emilio González Márquez, quien se decía su amigo, le negó audiencia y, según el entrevistado, se negó a tomarle las llamadas en los últimos meses
Por eso, el viernes 20, cuando González Márquez fue a La Barca, a la casa de la mamá de Carlos a darle el pésame, ella le reclamó: “Me lo dejaron solo, gobernador”
¿Por qué el gobernador se negó a recibir a Briseño, si tenían una buena relación?
Desconozco por qué no lo quiso recibir
¿Cuántos intentos hubo?
Alrededor de seis Nunca hubo una respuesta positiva, nunca
¿Tuvo Briseño algún problema con el gobernador?
Para nada Carlos siempre demostró que el gobernador lo estaba apoyando, pero de un día para otro dejamos de sentir ese apoyo
¿Se sintió traicionado por el gobernador?
No, porque Carlos decía que su proyecto era universitario y sentía que el gobernador lo apoyaba institucionalmente; ambos querían una universidad sana
Macías aclara que Briseño ya había sido contratado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en un puesto directivo “Creo que era director de Recursos Humanos
incluso tomó un curso de capacitación y el lunes 16 empezó a laborar
Para Macías, la actuación de los integrantes del Consejo General Universitario aquel 29 de agosto de 2008, día de la destitución de Briseño, es fácil de explicar: “Hicieron lo que les ordenaron que debían hacer
Esas eran las reglas del juego”, arguye el entrevistado
¿Existe culpa moral por parte del Consejo?
Hay que preguntarles a ellos Esas eran las reglas del juego
Y pone varios ejemplos Uno, dice, cuando Víctor González Romero quiso deslindarse de Raúl Padilla; fue vapuleado por el grupo (Universidad) y tuvo que recular; otro, cuando él mismo era rector del Centro Universitario de Los Altos Dice que cuando acudía a tratar asuntos con Trino Padilla, él me mandaba con su hermano Raúl para que fuera él quien tomara las decisiones; si él estaba de acuerdo, daba luz verde Esas eran las reglas, reitera
Por eso, relata el entrevistado, cuando Carlos Briseño llega a la rectoría promete que va a haber transparencia, lo que disgusta al grupo Y ahí empiezan los choques con Raúl
El problema no era sólo el espacio cultural, que controlaba Raúl Padilla, sino también el negocio de los hospitales civiles se le plantea a Macías
Los hospitales civiles son uno más de los negocios del Grupo Universidad Si se fijan, tanto los trabajadores de la universidad como de los hospitales reclaman salarios justos pero las autoridades no atienden su petición; si se fijan, los líderes (de ese grupo) terminan maniatando al trabajador, al estudiante y al académico
Una apuesta fallida
Carlos Briseño le apostó a la justicia, dice Armando Macías Y aun cuando confiaba en que sería restituido como rector, se cansó de esperar
“Los tiempos dice nos estaban comiendo Cualquier abogado, incluidos los de la UdeG, son corruptos Cualquier litigante dice: el caso de la destitución se resuelve en 15 días, pero el asunto ya llevaba un año y tres meses Por desgracia, la mano pesada del grupo (Universidad) ganó, y nos consumió el tiempo y los escasos recursos”
¿Le faltó malicia a Briseño?
Él creyó en la justicia Al principio mucha gente le reclamó por qué optó por el amparo, cuando la situación era política; pero él le apostó a la justicia que, una vez más, demostró ser lenta y manipulable
¿Servirá de algo su muerte?
Claro que sí Mañana, con esta experiencia, quien lo intente quizá sí lo logre
Se manejó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación le rechazó el recurso de revisión
Es falso Carlos se reunió desde hace un año con todos los integrantes de la Corte para plantear su situación Se entrevistó con su presidente (Guillermo) Ortiz Mayagoita y con otros ministros Todos lo escucharon; también se reunió con el diputado Tonatiuh (Bravo Padilla), de la contraparte, para pedirle respeto a la autonomía de la UdeG
Macías asegura que los aliados del Grupo Universidad presionaron a los medios para desacreditar a Briseño, incluso utilizaron a la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior (ANUIES)
Uno de los “íntimos amigos” de Raúl Padilla, el columnista Miguel Ángel Granados Chapa, por ejemplo, dice el entrevistado, publicó en Mural el lunes 23 que el jueves 5 ya habían acabado a Carlos “Yo creo que Raúl le dio mal el dato”, asegura
Y concluye que él seguirá luchando contra Raúl Padilla López y su feudo
A su vez, el exdirigente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), Carlos Corona, declaró a los medios el viernes 20 que “la universidad no puede seguir escribiendo su historia con sangre”
En vísperas de la inauguración de la Feria Internacional del Libro (FIL), inaugurada el sábado 28, aparecieron dos mantas con la siguiente leyenda: “Raúl: A quién le debemos la muerte de Briseño; Raúl, ¿seguirá escribiéndose con sangre la historia de la UdeG?”
Las frases estaban escritas en negro, con excepción del nombre de Raúl, que aparece en rojo
Una de la manta apareció en el puente peatonal de la calle Independencia, en el cruce con la avenida Vallarta, cerca de plaza Galerías; la otra, en las avenidas López Mateos y Las Rosas, afuera de la Expo, donde se realiza la FIL








