¿Cómo puede ser exitoso un museo?

Beyond the turnstile

Un interesante concepto de sustentabilidad museística es planteado por Selma Holo en el libro Beyond the Turnstile. Making the Case for Museum and Sustainable Values, publicado por Altamira Press e integrado con participaciones de profesionales provenientes de 13 países.

El material se desarrolla a partir de 10 valores que, a su vez, sirven como indicadores de evaluación cualitativa para medir el éxito de las actividades museísticas.

Conocedora de las ventajas y desventajas que ha tenido el modelo de administración financiera en el desarrollo de los museos, Holo critica el modelo de negocio señalando que, aun cuando permite enfrentar con más elementos las crisis económicas, ha convertido a los museos en proyectos centrados en el espectáculo con exposiciones temporales llamativas, excesivos eventos, tiendas seductoras y constantes remodelaciones y extensiones arquitectónicas. Características de impacto inmediato que ni logran implicar al público en el largo plazo ni distinguen a los recintos de otras ofertas de ocio.

Directora del Museo Fisher de Arte de la Universidad del Sur de California (USC) y fundadora del USC Internacional Museum Institut (IMI), Holo enumera los siguientes valores: confianza pública; primacía de las colecciones permanentes; relevancia; inclusión; globalización; creatividad y experimentación; nuevas alianzas; experiencia auténtica; generación y diseminación del conocimiento; comunicación.

Con participaciones de profesionales de Europa, Nueva Zelanda, Latinoamérica –varios mexicanos–, Estados Unidos, Australia y Abu Dhabi, el libro ofrece distintas interpretaciones para cada valor. Entre ellas, se plantea que la confianza pública se logra sirviendo al público y no a grupos particulares; que la presencia de las colecciones permanentes es indispensable  tanto para construir marca museística como para contribuir al sentido de identidad ciudadana; que la relevancia se define con base en el bien social que generan las instituciones; que para tener un lugar en la globalidad se debe identificar la misión del museo; que como cada recinto tiene misiones y públicos diferentes, los funcionarios deben provocar distintas experiencias;  y que se debe respetar a las comunidades, evitando exponer obras que las ofendan o provoquen reacciones violentas.

Entre los textos más interesantes sobresale el de Shelly Errington sobre las diferencias que existen entre los museos de Artes Populares y Culturas Populares en la Ciudad de México. Una temática relegada que incide en las exclusiones, elitismos y racismos que rodean la valoración, exposición y comercialización de la artesanía y del arte popular.

Editado en colaboración con Mari-Tere Álvarez –directora asociada del IMI– y realizado a partir de un proyecto en el que está involucrada la Universidad Nacional Autónoma de México a través del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), el libro comprueba el rezago profesional, la cultura antidemocrática y la incongruencia entre discurso y acción que existe en los museos de nuestro país.