La reforma de Calderón, pequeña y deshilvanada

Muñoz Ledo. Crítica

“La iniciativa de reforma política propuesta por Felipe Calderón, en diciembre pasado, es una iniciativa deshilvanada, mediocre y mal intencionada, que pasa por alto los grandes problemas del país, como son la crisis económica, el desempleo, la injusticia social o la pérdida de soberanía”, afirma Porfirio Muñoz Ledo, diputado por el Partido del Trabajo y quien desde hace años viene promoviendo una reforma de Estado.

Añade el legislador: “¡Esa iniciativa quedó hecha trizas! Los juristas y los partidos políticos la destrozaron. Ya no existe. Es cosa del pasado. A Calderón le salió el tiro por la culata”.

El linchamiento contra la iniciativa de Los Pinos –asegura– fue orquestado por el “mañoso” Manlio Fabio Beltrones, coordinador de la bancada del PRI en el Senado, quien “ilegalmente” le dio entrada para después exhibirla y ahora intentar sacar provecho del rechazo que provocó.

“Por desgracia, todo es sólo un regateo político barato. Beltrones quiere sacar provecho de la golpiza que le propinó a Calderón. Pretende negociar para rescatar algunas cosas de la iniciativa de Calderón e incluir algunas propuestas del PRI en el Senado”, advierte Muñoz Ledo.

–¿Ya se vislumbra qué puntos se rescatarán de la iniciativa de Los Pinos y qué propondrá el PRI? –se le pregunta.

–Todavía no. Lo importantes es saber qué meterá el PRI. Y si es el PRI o es Beltrones, ya que en ese partido hay tres poderes: el de su presidenta (Beatriz Paredes), el de Peña Nieto y el de Beltrones. Aunque ahorita la pelota está en la cancha de Beltrones… ¿Cómo quedará ese engendro?… Ya lo veremos.

Enfatiza Muñoz Ledo que fue precisamente Beltrones quien, “ilegalmente”, le dio entrada en el Senado a la iniciativa de reforma política que Calderón presentó en diciembre pasado y la cual contiene 10 propuestas de reforma.

“Al margen de la ley, mañosamente, Beltrones le dio entrada a esa iniciativa de Calderón, siendo que, previamente, ya había unas 20 iniciativas en el Congreso sobre cada punto de la iniciativa de Calderón. No hay ningún tema que no hayamos tocado.

“Es más, en 2007 el mismo Beltrones convocó a realizar una ley del Congreso para la reforma de Estado. Se realizaron cinco reuniones ciudadanas de las que salieron 6 mil 300 propuestas. De los partidos políticos salieron 920 propuestas. Yo fui consultor de ese ejercicio.

“Legal y constitucionalmente, primero debieron pasar las iniciativas que ya teníamos y después la de Calderón. ¿De qué privilegios goza entonces Calderón? Se le dio iniciativa preferente, que es cuando una iniciativa del Ejecutivo pasa antes que la del Legislativo. Pero en México no existe la iniciativa preferente del Ejecutivo. ¡No la hay! Ilegalmente se le dio entrada, para dictamen, a esa iniciativa.

“Después de esto, Beltrones convocó a los juristas para que externaran su opinión, concretamente al Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, al que pagó una fortuna. Los juristas reaccionaron con ferocidad. Otro sector que también reaccionó contra la iniciativa fueron los partidos políticos. Así, Beltrones terminó por darle una madriza preferente a la iniciativa de Calderón. Y repito: todo con el fin de sacar provecho político”.

 

Pura retacería

 

En la amplia biblioteca de su residencia de Lomas Reforma, Muñoz Ledo da un sorbo a su café, se recarga en el sillón y exclama con ironía: “Todo está muy claro y tiene un nombre técnico: se llama violencia intrafamiliar; ¡Beltrones le dio una golpiza a la mujer para llevársela a la cama!”.

–¿Y qué pretende Calderón con sus reformas?

–Es una pequeña iniciativa de reforma política, derechosa y deshilvanada, destinada a golpear a los partidos de oposición, fundamentalmente a la izquierda. Además, intenta entregar el control de los procesos políticos a los poderes fácticos.

“La habilidad de Calderón fue que su iniciativa ganó el impacto mediático. Sin embargo, no la consensó con nadie, ni siquiera con su partido. En el PAN no están de acuerdo con varias de sus propuestas de reforma. Le salió el tiro por la culata.”

–¿Ni siquiera es coherente?

–¡Para nada! Es una iniciativa desarticulada y mal planteada que se robó propuestas nuestras. Está hecha de retacería. A quienes la hicieron yo les llamó los pozoleros de la política. Agarraron una oreja de aquí, una trompa de allá y así las metieron a la olla, como quien hace pozole. Es una iniciativa sin futuro.

“La reforma política de (Jesús) Reyes Heroles, por ejemplo, sí tenía coherencia y objetivos concretos; desahogar la guerra sucia dándole personalidad a los partidos clandestinos, y metiendo diputados no sólo de la izquierda, sino también del sinarquismo. No era una reforma contra el sistema, sino para fortalecer al sistema.”

Presentada el 15 de diciembre último en el salón Manuel Ávila Camacho, en Los Pinos, la iniciativa de reforma política de Calderón contiene 10 propuestas al Congreso:

–Implementar la segunda vuelta electoral para la elección de presidente de la República. Se elegirá como presidente a quien obtenga más de la mitad  de los votos emitidos. Si ningún candidato obtiene la mayoría absoluta, los dos candidatos que hayan obtenido el mayor número de votos pasarían a la segunda vuelta. Ésta se realizará en la misma fecha de la elección legislativa.

–Dejar en libertad a las legislaturas locales y a la Asamblea del Distrito Federal para establecer la elección consecutiva, hasta por un periodo de 12 años, de alcaldes y demás miembros de los ayuntamientos, así como de los jefes delegacionales.

–Permitir la elección consecutiva de legisladores federales y locales, en periodos que tengan un límite de hasta 12 años.

–Reducir el número de integrantes del Congreso. En la Cámara de Senadores se eliminarían los 32 escaños electos de una lista nacional para un total de 96 senadores. La Cámara de Diputados se reduciría de 500 a 400 legisladores, 240 por mayoría relativa y 160 por representación proporcional.

–Aumentar el mínimo de votos para que un partido político conserve su registro. El porcentaje necesario pasaría de 2% a 4%.

–Agregar la figura de “iniciativa ciudadana” para que las personas puedan proponer iniciativas de ley sobre temas de su interés que no se encuentren en la agenda legislativa.

–Incorporar la figura de las candidaturas independientes a nivel constitucional para todos los cargos de elección popular.

–Reconocer a la Suprema Corte de Justicia de la Nación la atribución para presentar iniciativas de ley en el ámbito de su competencia.

–Facultar al Poder Ejecutivo para que pueda presentar al Congreso dos iniciativas preferentes que deberán votarse antes de que concluya el periodo. En caso contrario éstas se considerarían aprobadas.

–Establecer la facultad del Ejecutivo para presentar observaciones parciales o totales a los proyectos aprobados por el Congreso y al Presupuesto de Egresos de la Federación. Establece la figura de la “reconstrucción presupuestal”.

 

Los cuestionamientos

 

El decálogo de Calderón se ganó de inmediato un rechazo generalizado por parte de los partidos de oposición en la cámara alta. El senador perredista Carlos Navarrete dijo que es un “engaño” pretender que le reelección de legisladores quedará en manos de la ciudadanía, pues serán los partidos los que decidan. Dante Delgado, coordinador de Convergencia, dijo que Calderón debió presentar su iniciativa al inicio de su gestión, y no ahora, cuando prevé la derrota de su partido en 2012. Para el senador priista Pedro Joaquín Coldwell, la iniciativa es un “golpe de timón ante los resultados adversos y precarios en materia económica y de seguridad”.

Varios juristas también reaccionaron en contra. Diego Valadés, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, elaboró por escrito su postura donde sostiene que esa reforma “promueve la concentración del poder y su ejercicio irresponsable. Es un diseño para reforzar el autoritarismo en México y para adicionar obstáculos al equilibrio y a la cooperación entre los órganos del poder”. 

Sobre las candidaturas independientes propuestas por Calderón, dijo Valadés que “en realidad encubrirían las elevadas posibilidades de manipulación electoral, los recursos oscuros en las elecciones, la creciente intervención de los grupos con poder financiero”, además de que podría haber candidatos “con el apoyo subrepticio de organizaciones delictivas, de gobiernos extranjeros o de caciques convertidos en grandes electores”.

La Cámara de Diputados también manifestó su rechazo a la propuesta de Calderón. El lunes 1, los grupos parlamentarios del PRI, PRD, PT, PVEM, Nueva Alianza y Convergencia anunciaron que no aprobarán la iniciativa de Calderón, sino una reforma que fortalezca los controles del Congreso de la Unión al Ejecutivo.

Adelanta Muñoz Ledo:

“En la Cámara de Diputados vamos a proponer la gran agenda de la reforma del Estado. Entre nuestra propuesta y la de Calderón habrá una diferencia abismal. Exhibiremos la pobreza intelectual del gobierno panista.”