“Piedras de agua”, de Julia Varley

Portada del libro

La semana pasada se presentó en la Capilla Gótica del Centro Cultural Helénico el libro Piedras de agua, de la actriz del Odin Teatret Julia Varley, junto con el libro del director del grupo, Eugenio Barba, El arte secreto del actor, editados por Escenología y el Instituto Queretano de la Cultura y las Artes.

Piedras de agua es un libro emocionante y aleccionador que parte de la práctica, de la experiencia personal, de la autobiografía de la autora para proponer una técnica y una metodología actoral. Sin hacer generalizaciones, muestra sus búsquedas como actriz, sus dificultades, sus descubrimientos personales para que el lector pueda aplicar esos conocimientos a sus procesos y crear su propia metodología.

El planteamiento corresponde a una actitud femenina en la que la autora se reconoce como mujer, la cual siempre ha estado asociada a lo subjetivo y a los escritos autorreferenciales. Asume esa realidad y la potencializa hasta llegar a trascenderla. Sí, parte de lo subjetivo, pero con esto construye un complejísimo sistema actoral que no solamente puede ser útil para los actores sino para la gente de teatro en general. Muchas herramientas de trabajo son comunes para los dramaturgos y los directores: la importancia de la presencia y el presente en el teatro, del eje de la acción como premisa fundamental de cualquier fenómeno escénico o la posibilidad de que los contrarios existan sin que se excluyan. Propone una terminología que corresponda a lo que ella quiere decir, como el concepto de “el corazón de la acción”, el cual es para Julia Verley el centro del movimiento: ese dios interno que sólo se percibe, que no se ve pero que sin él la acción no existiría. Y poéticamente lo expresa: “No late como el corazón; se desplaza como la sangre, fluye como el agua llevando a la acción la savia vital, el sustento y la razón de ser”.

Profundiza en esta idea ejemplificándolo con lo que enseña a sus alumnos pidiéndoles los verbos de sus acciones, tratando de eliminar los adjetivos y sustantivos que sólo presentan estados de ánimo y eluden al esqueleto de la acción. Como sucede con el dramaturgo.

Cuando Julia Varley habla de la técnica de la actriz o el trabajo de la actriz, engloba al actor y se rebela contra el sexismo del lenguaje invirtiendo la historia donde la mujer ha estado siempre incluida en el término “hombre” o “actor”.

En Piedras de agua la autora escribe sobre la dramaturgia de la actriz, “el training”, la improvisación, la composición, la partitura y la subpartitura, el texto, el subtexto, el personaje y el director para confluir en el espectáculo. La visión es amplia y abarca gran cantidad de aspectos que poco a poco van conformando un entramado abierto sobre el proceso creativo.

Piedras de agua –que se pulen con el fluir de la corriente que nunca se detiene– es un libro que proporciona conocimientos enriquecedores para el teatro contemporáneo y deja testimonio sobre el complejo arte de la actuación.