Para favorecer al Grupo IUSA, los últimos dos gobiernos panistas del país y la Compañía Federal de Electricidad (CFE) han desdeñado, obstaculizado o rechazado la compra de medidores de luz que, elaborados con alta tecnología, evitarían incendios, disminuirían costos y protegerían los aparatos electrodomésticos de los usuarios.
Esto se desprende de la entrevista concedida a Proceso por el principal accionista de la empresa Cuantum Ingeniería y Desarrollo, S.A. de C.V., Eduardo Escobar, quien no sólo atribuye sus negociaciones fallidas a los “arreglos” entre la CFE y IUSA, sino a que este último consorcio, pese a la “tecnología obsoleta” que emplea, ha sido especialmente favorecido en los últimos años, como lo hizo el foxismo con el convenio para instalar el servicio de telefonía e internet a través del cableado eléctrico.
Oriundo de Cuernavaca, Morelos, Eduardo Escobar se siente defraudado porque, aun cuando la propia CFE dijo no tener capacidad tecnológica para certificar un equipo tan avanzado como el de Cuantum, sus plantas fueron sometidas a “espionaje” e intentaron “robarle” el proyecto.
Luego de recordar que hubo diversas pláticas en torno a la viabilidad de sus propuestas, Escobar identifica al director de Operación de CFE, Néstor Félix Moreno Díaz, como el funcionario que se rehúsa a certificar el sistema que emplean sus medidores, denominado SCE-Condex. Por cierto, apunta, ese funcionario fue inhabilitado en 1998 acusado de “conductas irregulares cometidas en el desempeño de sus funciones”, pero continúa operando en la paraestatal.
Escobar refiere que las negociaciones con la CFE estaban tan avanzadas que Cuantum instaló plantas en Monterrey y Guadalajara para producir el sistema de control y administración de energía eléctrica que él patentó.
“Estas plantas –continúa– se habilitaron porque hubo negociaciones en 2006 con ejecutivos y miembros del sindicato de CFE para que nos compraran el equipo y se certificara, lo cual no sucedió porque le dieron prioridad a IUSA, siendo el nuestro el equipo más avanzado del mundo. Por eso nos lo estamos llevando a Europa y quizá negociemos con ellos. Quizá más adelante regresemos a México y a lo mejor ahora sí lo compra la CFE”, expresa.
Interrogado sobre las características de su sistema SCE-Condex, Escobar precisa que consiste en medidores inteligentes –con un controlador tipo Nema 4 de 20 x 20 x 25 centímetros– que protegen los transformadores de sobrecargas instantáneas, miden el consumo y monitorean la calidad de energía de cada cliente para enviar, de manera automática, la lectura a la central. Si un usuario adeuda el servicio, el medidor se desconecta, y cuando cubre el adeudo, reinicia de inmediato.
Así mismo, el sistema se conecta y desconecta automáticamente si hay un corto circuito, un sobrevoltaje o un bajo voltaje. La reconexión se hace de manera escalonada para no sobrecargar al transformador. Además, detecta, localiza y avisa a la central sobre robos en la línea de suministro, si alguien se quiere “colgar del cable” con un diablito o pretende puentear el medidor para realizar un fraude.
Además, prosigue Escobar, esta tecnología localiza los medidores por sistema satelital o de telefonía celular, avisa a los usuarios en tiempo real sobre sus consumos y tarifas, y notifica a la central cuando los transformadores están por fallar o entregan bajos y altos voltajes.
Si la CFE adquiere estos medidores, subraya, no sólo se evitarán daños catastróficos como los de algunos incendios y múltiples accidentes eléctricos a los que se ven sometidos los trabajadores, sino que los aparatos electrodomésticos de los usuarios quedarán protegidos.
Las negociaciones
En enero de 2006, cuando Fox se preparaba para dejar la Presidencia, el equipo de Cuantum Ingeniería y Desarrollo, S.A. de C.V. presentó por primera vez el prototipo de conexión y desconexión de los medidores ante el superintendente general de la CFE en Morelos, Santiago Pastrana Flores.
Dos meses después se instaló el segundo prototipo en 108 locales de mercado y una base en las oficinas de CFE en Cuautla, Morelos, pero unas semanas más tarde la paraestatal suspendió el proyecto.
Ya durante el gobierno de Felipe Calderón, en enero de 2007, se mostró el primer prototipo de poste para el suministro, y en julio Escobar y su equipo fueron recibidos en tres ocasiones por el director de Desarrollo y Proyectos de la paraestatal, Alberto Ramos Elorduy, quien, de acuerdo con el empresario, “quedó muy impresionado” por la tecnología y su operatividad.
Sin embargo, no pasó nada. Por eso, el 23 de julio de 2007 Escobar envió una carta al panista César Nava, entonces secretario particular de Felipe Calderón, para pedirle la intervención del Ejecutivo con el fin de negociar con la CFE la compra e instalación de sus medidores.
El 27 de agosto del mismo año, el titular de la Coordinación General de Administración de la Red Federal de Servicio a la Ciudadanía de la Presidencia, Bernardo Altamirano García, respondió que “daría seguimiento” a su petición y que enviaría otra misiva al director de la CFE, Alfredo Elías Ayub, para que los atendiera. Cero resultados, aunque tales gestiones se repitieron dos veces más.
El 14 de noviembre se hizo una presentación ante el director general de Abastecimiento de la Secretaría de Energía (Sener), Antonio González, y el entonces gerente del Lapem, Roberto Covarrubias, quien el 6 de diciembre informó que el equipo tenía viabilidad técnica y podría ser valioso para la CFE.
Al año siguiente, el 6 de marzo de 2008, se presentó el proyecto al director de Operación de la CFE, Néstor Félix Moreno Díaz, y al coordinador comercial de la misma paraestatal, Enrique Vargas Nieto, pero el 7 de abril informaron a Escobar que su proyecto había sido rechazado.
En la entrevista, Escobar advierte que los funcionarios de la CFE citados “han ignorado a la Presidencia y se han negado a certificarnos el equipo argumentando que no tienen la capacidad tecnológica” para hacerlo, y enfatiza: “Quizá sea por lo que siempre hemos dicho: los ‘arreglos’ en CFE”.
Indica que por esto decidió buscar un comprador en el extranjero, pero también denunciar lo que pasa en el país y los obstáculos que el gobierno panista de Felipe Calderón interpone ante las empresas mexicanas dedicadas al desarrollo de tecnología.
Peor aún, asegura, “hemos tenido espionaje en nuestra propia empresa. Por ejemplo, una vez instalamos un equipo para probar el corto circuito en Casas Ara, en Morelos. Luego fueron personas de la CFE, lo abrieron sin tener autorización y sacaron fotografías del equipo”.
Considera que este espionaje de la CFE es para “piratearse” su sistema, y acusa a Moreno Díaz de parar la negociación de su patente porque, afirma, él maneja el 80% de las operaciones de la CFE.
Fue el mismo Néstor Moreno Díaz, añade, quien “en una reunión nos dijo que esto eran negocios, que no importaba si había cortos circuitos y provocaban incendios que afectaban a la gente; ese no era su problema”.
“El reino de unos cuantos”
Este año la CFE sustituirá los viejos medidores de luz que controlaba la extinta Luz y Fuerza del Centro (LFC) en el Distrito Federal, Estado de México y algunos municipios de Hidalgo, Morelos y San Luis Potosí por medidores bidireccionales o de prepago que operan mediante el llamado Sistema de Medición Inteligente de Autogestión desarrollado por IUSA.
Propiedad del magnate Carlos Peralta, esta empresa, fundada en 1939, provee productos para muy diversos giros, como la construcción, las telecomunicaciones, las industrias editorial y automotriz, la salud, la educación, el sector inmobiliario y los sistemas de medición.
En 2009, antes del decreto de liquidación de Luz y Fuerza del Centro, el Grupo IUSA anunció que había ganado la licitación de CFE para proveer a esta empresa y a la desaparecida LFC un millón 740 mil medidores electrónicos inteligentes entre mayo y noviembre de 2009, por un costo de mil 470 millones de pesos.
Esta tecnología se aplica en algunas localidades de Morelos, San Luis Potosí, Michoacán y Nuevo León. El sistema consiste en obtener una tarjeta de prepago recargable, como las del Metrobús, donde se abona cierta cantidad de dinero en los medidores inteligentes para garantizar el servicio. Si no se paga a tiempo, el corte es automático.
Con dicho sistema se simplifica la lectura de medidores y se evita la impresión de recibos y el cobro por el servicio. El plan es que las tarjetas de recarga puedan comprarse en tiendas de autoservicio, aunque recientemente se ha lanzado en Monterrey una promoción consistente en que las tiendas Soriana, que tienen tarjetas donde se acumulan puntos dependiendo de la cantidad de las compras, destinen también dichos puntos a que se hagan descuentos en los cobros de luz.
El 23 de noviembre del año pasado el director de la CFE, Alfredo Elías Ayub, anunció que a partir de 2010 se modernizaría el sistema comercial para el cobro de la energía eléctrica con los medidores de prepago bidireccionales, que permitirán al usuario saber cuánto está consumiendo.
Y una búsqueda en el portal de Transparencia del gobierno de Felipe Calderón arrojó por lo menos cinco contratos entregados a IUSA entre 2006 y 2008. Aunque los detalles de esos contratos ya no están disponibles para consulta, son los siguientes: 06-1-0280, 07-1-0170, 06-1-0090, 07-1-0058 y el 08-1-0009.
Pero ya desde el 1 de febrero de 2005, en Pastejé, Jocotitlán, Estado de México, donde se ubican las instalaciones fundadas por Alejo Peralta y Díaz Ceballos –quien fue director del Instituto Politécnico Nacional (IPN) de 1956 a 1959–, el entonces presidente Vicente Fox había firmado también con IUSA un convenio de colaboración para instalar el servicio de telefonía e internet a través del cableado eléctrico de media y baja tensión. Desde la escuela primara Coronel Filiberto Gómez, Fox hizo la primera llamada telefónica mediante el sistema Power Line Communication (PLC).
Fue en ese evento donde el actual presidente de IUSA, Carlos Peralta hijo, en su momento socio financiero de Raúl Salinas de Gortari, anunció la fabricación de “nuevos” medidores de luz que harían lecturas remotas del consumo, con lo cual CFE reduciría sus gastos de operación, aunque se implantaría principalmente para consumo industrial.
El 23 de noviembre de 2009, el director de la CFE, Alfredo Elías Ayub, manifestó que en 2010 comenzarían a instalarse esos nuevos medidores bidireccionales.
De manera que, remata Escobar, “este año no tenemos esperanza con esta empresa (IUSA), que es el reino de unos cuantos”.








