Jugador exitoso, equipo frustrado

Alto rendimiento

Salvador Cabañas era, hasta la madrugada del lunes 25, el activo más vendible y valioso del club América; también el jugador insignia de la selección paraguaya de futbol. El Cuauhtémoc Blanco guaraní, digamos.

La agresión que lo mantiene hospitalizado y que podría truncar su carrera futbolística traduce el dolor con la misma intensidad en estos dos equipos que pierden a su máximo goleador y líder. Además, Cabañas se ve imposibilitado para cumplir con la agenda que se marcó para 2010: ser campeón con América en el Torneo Bicentenario, y regalarle a Paraguay el mejor Mundial de los ocho en los que ha calificado su país.

Con apenas seis años en la liga de futbol mexicana, a la que llegó para el Torneo Apertura 2003, Cabañas ha marcado 125 goles, 59 con Jaguares de Chiapas, el equipo que lo importó del futbol chileno, y el resto con el América, que en 2006 se lo compró a la directiva felina por 5 millones de dólares.

Cabañas era el extranjero más rentable en el futbol mexicano. Fue líder de goleo en el Clausura 2006 con 11 tantos, y en el Clausura 2004 estuvo en la pelea por el campeonato de goleo, en el que anotó 15 y se quedó a uno de empatar a Bruno Marioni y Andrés  Silvera, quienes compartieron el título.

El 18 de enero de 2009, Cabañas anotó su gol 100 en México, que le dio un lugar en la lista de los 64 jugadores que han alcanzado o superado esa cifra en la Primera División; en el Torneo Clausura 2009 superó los 120 goles anotados en México, con lo que se ubicó como el tercer mejor goleador paraguayo en nuestro país detrás de José Saturnino Cardozo (249) y Hugo Enrique Kiese (135), y arriba de Eladio Vera (102).

Con el América calificó en 2007 y 2008 a la Copa Libertadores y en ambas ediciones terminó como líder de goleo. Los tantos de Cabañas fueron determinantes para que las Águilas tuvieran actuaciones exitosas, sobre todo en 2008, cuando alcanzaron las semifinales.

En julio de ese año, Cabañas renovó su contrato con el América. Firmó por tres años y recibió un jugoso incremento salarial –su sueldo oscila entre 1.5 y 2 millones de pesos mensuales–, además de que el acuerdo tiene una cláusula que le permite contratarse con algún club de Europa, siempre y cuando la negociación favorezca al propio jugador y a la directiva del club.

Es tal el interés por Cabañas que el mismo dueño del América, Emilio Azcárraga Jean, tuvo que intervenir para que el delantero renovara con el equipo. Su representante, José María González, aseguró que su cliente alcanzó beneficios económicos que lo dejaron satisfecho porque, advirtió, tenían una oferta importante de un club europeo.

“Todo esto se hizo gracias a la intermediación del señor Azcárraga. Tratándose de una persona tan importante, dueña del club, teníamos que hacerle caso. Sólo espero que Salvador (Cabañas) tenga mejores logros que los que ha alcanzado últimamente con el América”, declaró González en julio de 2008.

Y es que el gran desempeño de los americanistas fuera de México ha contrastado con los catastróficos torneos que han disputado en la liga local.

En lo más agudo de la crisis del club América –que estuvo ausente de la liguilla durante dos años– y mientras Luis Fernando Tena, Daniel Brailovsky, Rubén Omar Romano y Ramón El Pelado Díaz, incapaces de enderezar la nave, han desfilado por el banquillo, sólo dos jugadores han sacado la cara por el club: Cabañas y el portero Francisco Guillermo Ochoa.

 

Un delantero singular

 

Salvador Cabañas no sólo era un virtuoso para convertir goles; era el hombre clave en las victorias, el que alzaba al equipo,  el que era capaz de ayudar a remontar una derrota y que había sido aclamado por la prensa como “el salvador”.

Con fama de introvertido, poco afecto a las entrevistas, tanto aquí como en su país, hace unos meses circularon por internet fotos suyas que él nunca autorizó. En ellas se le observaba en un convivio privado en el que se dejó retratar con varias mujeres semidesnudas.

Y ahora se sabe que Cabañas era asiduo cliente del Bar-Bar, sitio en el que, de acuerdo con diversos testimonios, circula droga y se ejerce la prostitución.

Apenas dos días antes de que fuera víctima de un balazo en la cabeza, al final del juego Morelia-América, efectuado en el estadio Morelos de Michoacán, un aficionado le arrojó un pedazo grande de hielo que le golpeó el hombro…

Lo cierto es que este Cabañas explosivo ante el marco rival, también lo es cuando algo en la cancha o fuera de ella no le parece.

El 15 de noviembre pasado, cuando el Santos le empató al América en tiempo de compensación, luego de que los azulcremas estuvieron ganando desde el minuto 24, por supuesto con un gol de Cabañas, el guaraní estalló contra Jesús Ramírez, quien desde que llegó a la dirección técnica en la fecha 5 del Clausura 2009 implementó un juego con inclinaciones defensivas.

En la cancha, Cabañas y Ramírez discutieron acaloradamente y aunque intentaron negar el conflicto, días después salió Pável Pardo a aclarar que no había pasado nada y que quien manda en el América es el técnico.

Instalados en la liguilla del Torneo Apertura 2009, los americanistas sólo jugaron dos partidos de cuartos de final y fueron eliminados por el Monterrey. En el partido de vuelta, Cabañas anotó de penal, pero luego falló al menos dos opciones claras de gol que le costaron al equipo el pase a semifinales.

En varias ocasiones se ha esparcido el rumor sobre la salida de Cabañas a pesar de que tiene contrato vigente con América hasta 2011. De hecho, al finalizar el Clausura 2008 –antes de la renovación del contrato–, trascendió que el jugador tenía una oferta formal para emigrar al futbol de Inglaterra, pero la rechazó “por amor al América” y porque, aclaró, no podía irse de este club sin darle un título a la institución.

La eliminación ante Monterrey molestó al delantero guaraní, y durante la pausa de diciembre se avivaron los rumores de que su carrera a partir de 2010 estaría en Europa.

 

Fiel a las Águilas

 

El representante de Salvador Cabañas, José María González, reveló que la salida obedecería justamente a que el América no ha podido ser campeón, y que “en lo personal (no es lo que opina Chava) creo que el club no hace lo correcto para obtener un logro deportivo”.

En un periodo de un mes, el presidente del América, Michel Bauer; el vicepresidente, Yon de Luisa, y el director deportivo, Jaime Ordiales, negaron que Salvador Cabañas partiría al futbol de Inglaterra con el West Ham, el Wigan o el Sunderland. Los tres directivos insistieron en que existe un acuerdo con el paraguayo para continuar con el club porque así lo desean el propio jugador y la directiva.

“Me extraña que salgan esos rumores, porque he platicado con Salvador y él está muy a gusto aquí y nosotros también estamos contentos con él; yo lo veo como un rumor. No soy nadie para desacreditar lo que salga, pero estamos convencidos de que él está orgulloso de estar en el América. Entiendo que tenga una amargura porque fue un golpazo no pasar a la semifinal, sobre todo como se estaban dando las cosas y porque teníamos el equipo para estar en ella”, aclaró Ordiales.

Días después, justo cuando el América iba a jugar la final del Torneo Interliga contra el Monterrey, Michel Bauer declaró:

“No voy a hablar de eso (del Sunderland) porque siempre es el mismo tema, y mientras nosotros no digamos nada no hay absolutamente nada. Cuando llegue (una propuesta) la analizaremos y con mucho gusto les diremos qué es lo que pensamos. Él está con nosotros jugando una final y para nosotros es muy importante, va a seguir con nosotros. No lo dejamos ir, lo platicamos en su momento con él. Está muy contento con nosotros y nosotros con él. Vamos a seguir con él.”

En la final del Interliga, Rayados de Monterrey derrotó en penales al América con marcador de 3-1, luego de empatar sin goles en el tiempo regular. Así, los regiomontanos  ganaron el pase directo a la Copa Libertadores 2010. Fue el último fracaso de Salvador Cabañas quien, al igual que Aquivaldo Mosquera y Pável Pardo, erró el penal que le correspondió tirar.

La dependencia respecto de los goles de Cabañas se extiende también a la selección paraguaya. El delantero fue la figura clave de la Albirroja, con la que anotó seis veces en la eliminatoria mundialista.

De la mano de Cabañas,  Paraguay obtuvo en forma directa el boleto a Sudáfrica 2010, donde compartirá grupo con Italia, Nueva Zelanda y Eslovaquia.

Actualmente en Paraguay la compañía telefónica local Personal transmite un spot televisivo en el que Cabañas aparece como El Mariscal que anima a sus tropas para ganar los siete partidos que una selección debe disputar para ser el equipo campeón en un Mundial de futbol.

“Siete victorias más y la victoria será nuestra. Yo no llegué acá para morir en octavos, ni en cuartos de final. Yo quiero más. Paraguay quiere más”, le dice el seleccionado nacional –montado en un caballo blanco y enarbolando una bandera– a las “tropas” paraguayas que evocan la guerra de la Triple Alianza que tuvo lugar entre 1865 y 1870.

Su segunda participación en una Copa del Mundo –primera como titular– representaba para Cabañas un escaparate sin parangón para enseñar su potencial y, con ello, la posibilidad de que su precio en el mercado de jugadores superara los 12 millones de dólares.