Funcionario “de facto”

Alejandro Cárdenas. Negocios familiares

El exvelocista Alejandro Cárdenas acepta que su situación en la Conade es irregular, pero argumenta que el director de este organismo, Bernardo de la Garza, le prometió incorporarlo a la nómina en febrero próximo. Sostiene que una vez que tenga voz y voto velará por el buen funcionamiento del deporte mexicano. Además, se compromete a intervenir en el caso del incumplimiento de Pemex y de Homex a medallistas olímpicos, así como a revisar la situación del entrenador de clavados Francisco Rueda, quien a pesar de estar suspendido indefinidamente recibe una beca mensual de 35 mil pesos.

 

Luego de que el director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Bernardo de la Garza, aclaró que Alejandro Cárdenas no es funcionario de esta dependencia sino un “comisionado”, el exvelocista sonorense asegura que en el desempeño de su trabajo sólo tiene voz, pero no voto, y recalca que él no firma ningún documento.

Sin embargo, reconoce que para asistir al Campeonato Mundial de Atletismo Berlín 2009 –realizado en agosto–, el boleto de avión y su hospedaje fueron pagados con recursos públicos, mientras que sus viáticos los aportó la federación mexicana de esta disciplina –que opera con dinero del gobierno federal.

Este semanario dio a conocer que en calidad de director del Fideicomiso CIMA (Compromiso Integral de México con sus Atletas), desde julio pasado Cárdenas se encarga de atender a los atletas y entrenadores becados.

También se ha reunido con patrocinadores potenciales para gestionar su integración al nuevo fideicomiso que reemplazará a CIMA. Aunque ha realizado estas tareas sin ser funcionario de la Conade, su salario se paga con dinero aportado por la Fundación Alfredo Harp Helú para apoyar programas deportivos de alto rendimiento (Proceso 1733).

A diferencia del titular de la Conade, quien nunca aclaró la condición laboral de Cárdenas –pese a que en sus propios boletines de prensa y en todos los medios de comunicación era llamado “director de CIMA”–, el exatleta no tiene empacho en reconocer que su situación en la Conade es irregular. En su defensa argumenta que fue el propio De la Garza quien lo invitó a formar parte de su equipo de trabajo.

En entrevista con este semanario, Cárdenas comenta que en junio pasado, el funcionario se comunicó con el gobernador de Veracruz, Fidel Herrera, para decirle que lo había invitado a que se integrara a la comisión. Ello ocurrió cuando coincidieron en una comida durante la Olimpiada Nacional, en Mexicali, a la que el exdeportista asistió con la representación del gobierno de aquella entidad.

Con la venia del mandatario estatal y una jugosa liquidación de por medio, Cárdenas renunció a su cargo. Se trasladó a la Ciudad de México y al presentarse con De la Garza éste le dijo que no tenía plazas disponibles.

“En ese momento había una ley (sic) que decía que no podía haber ninguna contratación. Bernardo necesitaba arrancar el proyecto del nuevo fideicomiso, pero no me podía meter inmediatamente. La creación del fideicomiso toma de seis meses a un año, y en seis meses tenemos los Juegos Centroamericanos. Es por eso que me incorporé de inmediato para apoyar a los atletas. Me consiguieron un pago por (la Fundación) Harp Helú, pero en febrero estaré de manera oficial en la Conade”, apunta.

Añade que tardaron dos o tres meses en pagarle y que nunca preguntó a cuánto ascendería su salario ni la fecha en que le entregarían el dinero. “Me liquidó bien el gobernador. ¿Qué le puedo decir a la gente? Yo a veces no me quiero meter en tantas cosas, pero todo el mundo me entrevista”. Aunque no ejerce el cargo de manera oficial reconoce que él y De la Garza han trabajado conjuntamente.

 “Todos los días me está hablando: ‘mira a los atletas, súbelos, mételos, apóyalos, velos’. Sí, soy un funcionario de facto; sin embargo, era urgente que comenzara mi labor. Yo estoy feliz. Sé que hay ciertos procedimientos que deben cumplirse, pero estoy en lo que más me apasiona. Viví 20 años en el deporte de alto nivel. Conozco a casi todos los atletas, fisiatras, entrenadores. Ando como pez en el agua”, explica Cárdenas.

–¿Nunca pensó en los problemas que podría tener por trabajar en esas condiciones?

–No. Las complicaciones me entristecen. Le digo a Bernardo que eso me hace sentir mal, que hay muchas reglas y deben respetarse. Yo sólo vengo a trabajar. Cuando te dicen “ya estás”, pues le entras al toro por los cuernos. Es una posición incómoda, y hasta ahora nadie me había cuestionado.

“Si haces cosas por el bien del deporte y te dicen ‘aguanta’, pues te aguantas”. Asegura que De la Garza le dijo: “Alejandro, te prometo que ya en enero te voy a resolver (su contratación)”. En esas circunstancias, apunta, “ya no preguntas, no te quieres meter en problemas. Yo me salí y dejé todo en Veracruz. Mi casa allá es de tres pisos y aquí estoy en un lugar de 50 metros cuadrados”.

–Si usted no es funcionario, ¿cómo asistió al Campeonato Mundial de Atletismo?

–Como parte de la Conade, aunque no fui como representante. Me dediqué a la atención de los atletas de CIMA que iban a competir. Mi boleto de avión y el hospedaje se pagaron con dinero del Fonade (Fondo Nacional del Deporte).

–¿Quién le proporcionó los viáticos?

–La Federación Mexicana de Atletismo. Contaba con mi acreditación porque me inscribieron como parte de la delegación, pero no pude quedarme en el hotel donde se alojó ésta.

–A pesar de que no es funcionario, se ha entrevistado con empresarios para tratar asuntos del nuevo fideicomiso.

–Claro. Yo siempre voy con el maestro (De la Garza). Él es quien siempre habla y a mí me utiliza como apoyo. Si el director de Banorte se reúne con Bernardo, yo estoy ahí y lo apoyo en todo. Cuando los empresarios me ven y saben que soy deportista preguntan: “¿Quién va a estar al frente del fideicomiso?”. Él responde: “Alejandro”. Entonces ellos dicen: “Ah, perfecto”.

–¿De la Garza lo utiliza para convencer a los empresarios?

–No lo considero así. Formo parte de su equipo y si me expone una idea yo debo ejecutarla. Quiere que haya un fideicomiso y que funcione, independientemente de quién esté al frente de la Conade. Incluso han puesto a un deportista destacado (se refiere a sí mismo) para que lo maneje.

 

Decisiones difíciles

 

El próximo martes 26, anuncia Cárdenas, la Comisión Deportiva y el Comité Técnico de CIMA –integrados por De la Garza, así como por representantes de la Secretaría de Educación Pública; de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; del Órgano Interno de Control de la Conade; del Comité Olímpico Mexicano, y de la Confederación Deportiva Mexicana, entre otros– deberán aprobar la puesta en marcha del nuevo fideicomiso, cuyas reglas de operación aún están por definirse.

Cuando esto ocurra, Cárdenas será el coordinador general del fideicomiso y devengará un salario a través de la Conade. Sólo entonces, según él, tendrá derecho a tomar decisiones.

Comenta que en las reuniones de la Comisión Técnica a las que acude sólo tiene voz pero no voto, que pronto cambiarán las cosas y podrá tener todo el control.

“De todas maneras yo tengo la función de decir: ‘no descuiden a este atleta, hay que apoyar a este otro’. Aunque existió la indisciplina de Yahel (Castillo), no se le puede quitar la beca. Memo (Pérez) es campeón olímpico, pero no fue al mundial. María (Espinoza) quedó en noveno sitio y estaría fuera, pero no puedes sacar a la campeona olímpica. Haz de cuenta que nada más me escuchaban, pero no tenía derecho a voto.”

Asegura que en su afán por ser “tan derecho” en el desempeño de su trabajo, decidió no intervenir para que su esposa, la saltadora de altura Romary Rifka, permaneciera como becaria. Los malos resultados que obtuvo en el mundial de atletismo ocasionaron su salida de la lista de atletas beneficiados con ese apoyo económico.

 “Hay a quienes les fue bien en Beijing y no en Berlín. Puede decirse que abogué para que no les quitaran la beca, pero no intercedí por Romary. Bernardo me dijo que podía quedarse, pero me negué porque ella es mi esposa. Desafortunadamente es necesario cumplir con los lineamientos para que no haya ningún problema. Son decisiones que uno debe tomar”, lamenta.

El nuevo fideicomiso, cuyo nombre aún se desconoce, comenzará a operar en febrero próximo con 130 millones de pesos. De esta suma, 110 millones los aportará el gobierno federal y los 20 millones restantes dos empresas. Cárdenas detalla que la Conade aspira a contar con entre cinco y seis patrocinadores que entregarán 10 millones de pesos cada uno. Dice que por ahora están en pláticas con otros dos.

El exmedallista mundial en la prueba de los 400 metros adelanta que cuando sea funcionario de la Conade, atenderá las solicitudes de los medallistas olímpicos, quienes aún no han recibido una beca de Pemex ni las casas que la empresa Homex les prometió cuando Carlos Hermosillo era director de la comisión.

También se comprometió a revisar la situación de Francisco Rueda, entrenador y esposo de la clavadista Laura Sánchez. A pesar de que en 2004 la Comisión de Honor y Justicia de la Federación Mexicana de Natación lo suspendió de forma indefinida del deporte federado –por haber abusado sexualmente de su alumna cuando ésta era menor de edad–, Rueda aún goza de una beca por 35 mil pesos mensuales.

“Lo único que te puedo decir es que hay una carta del presidente de la Federación (Kiril Todorov) en la que él acepta que Paco esté como entrenador. Desde que yo llegué él ya tenía su beca, pero me dijo que estuvo cinco años sin apoyo.

“Nos vamos a meter en cuestiones jurídicas, pero ahí sí necesito mi papelito seguro (que lo acredite como funcionario). Voy a ser el responsable de éste y de muchos temas delicados. El caso de Rueda lo conozco perfectamente; a Paco lo tuvimos en Veracruz (como director de la Escuela de Clavados del estado). La mayoría de los atletas son mis amigos o conocidos, pero la ley se debe aplicar parejo para todos. Si alguien se sale de la línea y lo perdono, automáticamente me estaría echando la soga al cuello”, puntualiza.