Divide “Discutamos México”

La instalación

El proyecto de casi 150 programas de la serie de radio y televisión que dio a conocer el gobierno federal para analizar el pasado, el presente y el futuro del país con ocasión de los centenarios de la Independencia y la Revolución, ya comenzó a discutirse. Aquí se recogen voces tanto de quienes lo apoyan como de sus detractores. El anuncio se da al tiempo que México retira a su representante ante la UNESCO por razones de austeridad

 

La serie televisiva y radial Discutamos México, anunciada con bombos y platillos por Felipe Calderón en el Museo Nacional de Antropología e Historia el pasado 18 de este mes, “no debe quedarse en el espectáculo ni en el discurso, en decir: a falta de pan, circo, sino pasar al terreno de los hechos”, propone la historiadora Patricia Galeana.

Discutamos México, que la conformarán 147 mesas redondas en las que participarán alrededor de 500 invitados (historiadores, académicos, artistas, críticos, periodistas, escritores y científicos), es la primera actividad oficial de 2010, llamado por Calderón Año de la patria, con la que se celebra el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución.

En la ceremonia, Consuelo Sáizar, presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), explicó que “en este ejercicio, la cultura, las ciencias, las artes, los acontecimientos sociales, la construcción de nuestras instituciones, la emergencia de la sociedad civil, entre muchos, muchos otros temas necesarios, tendrán también un papel protagónico”.

En su discurso, Calderón resaltó Discutamos México (coordinado por Fernando Serrano Migallón, también encargado de la Secretaría Cultural y Artística del Conaculta, y producido por Isabel Tardan) por la diversidad de temas a plantear, el gran número de participantes y por ser un espacio de reflexión del pasado, presente y futuro de México.

Después, con impavidez, manifestó:

“… México es un país soberano y libre, capaz de elegir su propio destino. Y a un siglo de la Revolución, hemos hecho progresos en diversas materias: en materia política, económica, social o cultural.

“Hemos dejado atrás el autoritarismo, la opresión y la censura. Hoy somos una nación democrática, donde las libertades se ejercen sin cortapisas.

“Existe libertad de opinar, de criticar, de discernir; libertad de organizarse para luchar por la ideas y a favor o en contra de los gobernantes.

“… Pero México ya no es, por fortuna, un país donde impere como verdad única la verdad oficial ni donde las decisiones sean las del presidente únicamente.”

Aseguró que todas las voces serán escuchadas, pero más adelante dijo:

“… lo relevante no será lo que se opine o critique del gobierno, lo relevante es la pluralidad y las voces con las que se entienden y nos comprendemos los mexicanos.”

Así, el escritor Paco Ignacio Taibo II critica las palabras de Calderón:

“He visto mejores películas de Walt Disney con mejores intenciones ideológicas…”

–También resaltó Calderón que “hemos consolidado redes amplias en lo educativo y en la salud”.

Enseguida interrumpe el autor de Pancho Villa: una biografía narrativa:

–Bueno, están tratando de destruir la salud pública y la educación pública, si eso se llama construir redes, entonces tenemos nociones de lenguaje francamente diferentes.

A Taibo II no lo han invitado a los episodios de Discutamos México, pero si lo invitaran, no iría:

“No tiene mucho sentido. No acepto invitaciones de la Presidencia. Yo no reconozco a Calderón como presidente.”

Señala que está ocupado organizando conferencias sobre la Independencia y la Revolución en calles, plazas, comedores populares y mercados:

“Las organizamos un grupo de colegas, Santiago Flores, Eduardo Monteverde, en fin, se sumó Gerardo de la Torre. Se llaman La historia de México para ciudadanos en rebeldía. He tenido como ocho conferencias sobre Hidalgo, Villa, en fin. Yo entiendo que hay que celebrar esos dos aniversarios poniéndolos a discusión en la calle con la gente.”

–¿Qué opina de que se anuncie con bombos y platillos Discutamos México?

–Es el Estado. Está cubriendo un expediente. Si hicieran lo que en el fondo de sus corazones les apetece, le harían un homenaje a Agustín de Iturbide y otro a Porfirio Díaz, que son sus meros meros amores. Y harían un homenaje a escondidas en una cantina a Victoriano Huerta, presidente famoso por asesino y por borracho.

A la escritora Elena Poniatowska la invitaron pero no fue porque apoya a Andrés Manuel López Obrador “y sería traicionarlo”, y por lo mismo no está bien informada en torno a Discutamos México.

El narrador Federico Campbell también crítica el discurso de Calderón. No lo considera “aterrizado en la realizad”, y menciona que le han dicho, pero no sabe cómo comprobarlo, que Enrique Krauze tuvo que ver con la disertación del panista.

 

Las transmisiones

 

Comenzará a proyectarse Discutamos México el 25 del mes en curso en Once TV México a las 20 horas.

A partir de esa fecha se transmitirán las mesas en el canal del Instituto Politécnico Nacional todos los lunes, martes y miércoles. Se repetirán por el Canal 22 todos los jueves, viernes y sábados a las 20 horas.

Los domingos se pasará lo mejor de Discutamos México en Once TV México a las 20:30 horas.

En Radio Educación se difundirá los martes, miércoles y jueves a las 15:30 horas, y en distintos horarios y frecuencias del IMER.

En el sitio en internet www.discutamosmexico.com se informa que el antropólogo, escritor y ensayista Roger Bartra, el historiador Enrique Krauze y el político y académico José Woldenberg son quienes inician la serie. El moderador es Alonso Lujambio Irazábal, secretario de Educación Pública.

La mesa se titula Introducción general, y estas son algunas intervenciones de los invitados:

Bartra:

“Yo creo que esa historia única, esa historia opresiva y oficial, corre paralela a las muchas historias: las que cuentan los abuelos, los escritores, las que investigan los historiadores. Son muchas las historias que están en la memoria de muchas familias, las que vamos transmitiendo y esas historias son las que ahora yo creo que tenemos que rescatar porque nos van a abrir paso a nuevas visiones.”

Krauze:

“Nuestra historia ha sido dictada demasiado por el poder, el poder y sus mitos; y entre los mitos centrales está esa extraña continuidad de los tres momentos traumáticos: la Conquista, la Independencia y la Revolución, como si los largos cinco siglos de relativa paz o de construcción centenaria de este país (…) fueran de menor importancia que los momentos violentos y traumáticos.”

Woldenberg:

“Cuando hablemos de lo mexicano asumamos que diferentes formas de pensar la vida política, distintas ideologías, distintas religiones caben y son compatibles en una nación como México.”

Continuará el tema Mesoamérica, el cual se dividirá en dos temas: El mundo mesoamericano (26 de enero) y Pensamiento en el mundo antiguo (27 de enero). La primera mesa es con Félix Báez, Sara Ladrón de Guevara y Miguel León-Portilla. Modera Eduardo Matos Moctezuma. Y en la segunda intervienen Mercedes de la Garza, Johanna Broda y Yólotl González Torres. Modera también Matos Moctezuma.

En el sitio web se anuncian 23 temas, pero luego de Mesoamérica no se proporcionan los datos de quiénes serán los demás especialistas que colaboran. Los otros tópicos son: México virreinal, Grandes temas fundacionales, La Independencia, México independiente, El porfiriato, Revolución Mexicana, La construcción de un nuevo país, México moderno, Historia mínima de los estados y municipios, La transición democrática, Organizaciones políticas, Discusión pública, Educación, Quiénes somos los mexicanos, México cruce de culturas, Mujeres, La juventud hoy, Derechos humanos, Escenario internacional, Actualidad, México en un caleidoscopio y Un México para los próximos 100 años.

Se solicitó entrevista a la productora Isabel Tardan y no la concedió. En tanto, el coordinador Serrano Migallón la aplazó debido a su apretada agenda.

 

Hechos, no palabras

 

La exdirectora del Archivo General de la Nación, Patricia Galeana, quien participa en una de las mesas, insiste en que debe “traspasarse de los espectáculos televisivos”:

“Qué bueno que se usen los medios de comunicación masiva y que digamos nuestros diferentes puntos de vista, pero hay que pasar al terreno de las acciones, entre otras cosas cumplir con la Constitución, respetar al Estado laico, en fin, tantas cosas.”

Espera que Discutamos México sea un análisis serio, y aclara que este proyecto es sólo una parte. “Ciertamente, esto no es cambiar la realidad, debemos realizar otras muchas acciones para efectuar todos los cambios necesarios que exige la situación negativa a la que se enfrenta el país”.

–¿No se corre el peligro de que estas mesas sólo queden en el discurso?

–Son una forma de retroalimentar a la ciudadanía, pero tenemos que aterrizar en prácticas concretas para solucionar los problemas que enfrentamos, y eso tiene que ser a través de los representantes que tenemos en el Congreso.

–En el marco de la serie, se habla de que se reúnen varias voces plurales y que eso es parte de la democracia. ¿No es tapar el sol con un dedo?

–Por eso digo que se trata de que no sólo haya circo y caigamos nada más en el espectáculo.

–Se invita a los intelectuales a debatir y se da un espacio a la cultura en Discutamos México, y al mismo tiempo el gobierno federal cierra la oficina de México en la UNESCO. ¿No es una contradicción?

–Sí, desde luego. Me parece muy mal que se haya cerrado la oficina en la UNESCO. Tienes toda la razón, pero algo debía hacer el gobierno federal en este 2010, por lo menos que haga esto. Ahora corresponde a la ciudadanía organizada exigir que se hagan otras cosas.

 

León-Portilla

 

En la ceremonia, el doctor León Portilla incitó, ante Calderón, a que se “critique” en Discutamos México. Luego, el autor de Visión de los vencidos se ofreció a participar en un programa “del indio vivo” porque sus maestros Manuel Gamio y Ángel María Garibay le dijeron:

“Mira, está bien que te fijes en el indio muerto, muy bien, pero también piensa en el indio vivo.”

Pero en los 23 tópicos de Discutamos México no aparecen como un asunto los indígenas.

Desde España, el investigador emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México y especialista en el pensamiento y literatura náhuatl comentó a este semanario por correo electrónico que la serie Discutamos México “no es meramente descriptiva o laudatoria, sino de sentido crítico, y podrá hacer aportaciones en las circunstancias en que vive nuestro país”. Y enfatizó:

“Las consideraciones críticas corresponderán obviamente a los participantes.”

–Los indígenas del país han cuestionado en medios impresos por qué el gobierno no los ha integrado al Bicentenario y Centenario, ¿cómo integrarlos?

–Justamente en la UNAM hemos organizado un congreso que se iniciará el 22 de febrero acerca de las participaciones indígenas en la guerra de Independencia y la Revolución de 1910. En ese congreso tomarán parte intelectuales indígenas de varios grupos, así como también académicos de varias universidades. Los enfoques del congreso incluyen aspectos históricos y reivindicaciones contemporáneas. Creo que esta toma de conciencia puede tener gran interés.

Recalcó que las conmemoraciones de los centenarios y de otras fechas son momentos propicios para reflexionar y para hacer apreciaciones acerca de lo que se conmemora:

“Yo creo que hay mucho que conmemorar y también que, volviendo la mirada al pasado, podremos confrontarlo con las realidades presentes y con lo que queremos para el porvenir. Olvidar la historia es caer en la amnesia de la memoria. Sin la memoria no es posible actuar en el presente ni guiarnos hacia el porvenir. Creo, por ello, que estas conmemoraciones, si se atiende al pasado en relación con el presente y con el futuro, pueden ser altamente significativas.”

–El gobierno reúne a intelectuales y destaca la cultura del país, pero quita la oficina de México ante la UNESCO. ¿No es una contradicción?

–Conozco bien la UNESCO porque estuve como representante de México casi cuatro años, hace ya casi dos décadas. Puedo afirmar que participar en un foro multilateral es de enorme importancia. Considero que cerrar la oficina que ha tenido México en la sede de la UNESCO es un error muy grande. Sólo siguiendo paso a paso los trabajos y decisiones de la UNESCO y sus diversos comités, puede un país como México enterarse de las posibilidades que ofrece ese organismo internacional y, a la vez, participar en la toma de decisiones que afectarán a todos los países miembros.

“Y en el caso de la UNESCO, los temas son de máxima importancia: la educación, la ciencia y la cultura. Hasta donde me ha sido posible, he manifestado esto a las autoridades correspondientes. La imagen de México padecerá grandemente si disminuimos nuestra presencia en éste y otros organismos internacionales.”

 

Una oportunidad

 

Gisela von Wobeser, directora de la Academia Mexicana de la Historia y quien también intervendrá en Discutamos México, opina que esta serie “es una oportunidad para que los mexicanos reflexionemos tanto sobre nuestro pasado, presente y futuro; el tipo de país que queremos”.

Cree que ha sido una buena iniciativa de la Presidencia, “en el sentido de que a los intelectuales que estamos interviniendo nos han dado una total libertad para manejar la temática y discutir sobre los problemas de una manera totalmente abierta”.

–¿Pero si las mesas sólo se quedan en la retórica?

–Ya dependerá de cada uno de los programas en específico, pero no creo que quienes hemos participado lo hiciéramos con el interés únicamente de tender a lo retórico, sino de contribuir a la reflexión sobre lo que ha sido México y lo que queremos que sea en el futuro.

–Y después de la reflexión, de la discusión, ¿qué?

–Creo que todos los mexicanos somos responsables de construir el futuro que queremos y para eso puede contribuir el hecho que reflexionemos sobre el pasado y sobre una serie de circunstancias y problemáticas de nuestro país.

–Después, ¿qué va a pasar?

–Eso nos lo vamos a plantear una vez que suceda, pero si de antemano decimos “no queremos discutir porque no sabemos lo que va a pasar”, nos estamos cerrando a una posibilidad de apertura, de diálogo, de reflexión, y pienso que no nos deberíamos cerrar desde el principio.

Al pedirle su apreciación respecto al cierre de la oficina de México en la UNESCO, se molesta:

“Si quieren sacar un artículo donde nada más van a ver todo lo negativo, le pediría que no saque esta conversación.”

–Sólo es saber si para usted no es una contradicción hablar de la cultura, reunir intelectuales y al mismo tiempo cerrar un espacio internacional.

–Hay muchas cosas que se pueden criticar, pero yo creo que hay iniciativas positivas. Entonces, pienso que deberíamos acentuar lo positivo.

Tampoco José Woldenberg quiere “mezclar” Discutamos México y el tema de la UNESCO, “como contraponiendo al primero…. me parece absolutamente impertinente”.

Recalca:

“No sé nada de la UNESCO y no quiero mezclar las cosas. No veo qué tenga que ver una cosa con la otra. Insisto, a mí no me gusta mezclar las cosas, el gobierno hace una serie de programas para discutir la historia, y uno sale diciendo que además hay muchos niños desnutridos, ¡es cierto!, pero una cosa no demerita la otra.”

–¿Por qué no hablar de la UNESCO si en Discutamos México se charlará sobre el presente, pasado y futuro del país?

–¡Ah, cuando se hable del presente, está bien! Hay que tocar toda la agenda de todas las carencias y de todos los rezagos. Yo veo muy bien que haya un espacio para gente con diferentes puntos de vista, enfoques, y que revisen la historia del país. Yo creo que si para algo deben servir estas fechas, estas conmemoraciones, es precisamente para efectuar una revisión, una discusión.

–Y luego de la discusión, ¿qué es lo que seguirá?

–Todo dependerá de la calidad de los invitados y, hasta donde yo entiendo, están convocando a historiadores muy prestigiosos para hablar de diferentes periodos de la historia. La historia del país se conoce muy mal, tenemos una débil memoria y el sólo hecho de que vayan a pasar estos programas por televisión, puede ser un aporte a la comprensión de la historia de México. Así lo quiero ver.

El historiador Jean Meyer no interviene en Discutamos México, pero le parece buena idea:

“Debe ser un proyecto serio. Si Jorge Volpi está allí, debe tener calidad. Volpi es un intelectual de primera y no creo que se preste a un show. Hay que ser un poco optimista. La televisión se presta mejor a ese tipo de debates, y si somos suficientemente maduros como sociedad para poder discutir de nuestro pasado, creo que vale la pena.”

A Volpi se le pidió un comentario sobre Discutamos México y prefirió que se le preguntara a Serrano Migallón.

También se le solicitó una entrevista a Fernando Sariñana, director de Once TV México, y hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.