Otro remiendo del deporte capitalino

Gerardo Villanueva. Un gran paquete

El quinto director del Instituto del Deporte capitalino en apenas tres años anuncia que intentará rescatar la relación con la Conade, así como fortalecer y recuperar el control de los grandes torneos deportivos –el Maratón de la Ciudad de México, la Olimpiada Nacional infantil y juvenil… Los retos, sin embargo, pasan por la falta de recursos y la renuencia ciudadana a ocupar espacios abiertos, ante la inseguridad pública. “Hay que llegar a los focos rojos con balones, no sólo con patrullas”, dice Gerardo Villanueva Albarrán.

 

 

Sin dinero y castigado por las ineficacias e incumplimientos de los directores anteriores, el Instituto del Deporte del Distrito Federal (IDDF) tiene ahora al exdiputado Gerardo Villanueva Albarrán como su quinto titular en apenas tres años del gobierno de Marcelo Ebrard.

El panorama para la institución no es promisorio en este año, en el que recibirá 10 millones de pesos menos de presupuesto que en 2009. Esta situación lo obligará a generar por lo menos 6 millones de pesos y hacer que sus eventos sean autofinanciables; además, en tanto no compruebe la realización de una obra en la delegación Tláhuac para la cual la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) destinó recursos federales, esta dependencia no podrá asignarle dinero.

En entrevista con Proceso, Villanueva Albarrán afirma que no le toca juzgar a sus antecesores (Sergio Monroy y Ana Laura Bernal como encargados del despacho, y a Ana Guevara y a Pedro Pablo de Antuñano en calidad de directores del IDDF) porque, arguye, “ahí están los efectos”. A él, aclara, le toca “remediar”.

Sin embargo, reconoce que la existencia del IDDF no está justificada si sólo tiene la encomienda de realizar dos grandes torneos deportivos al año –el Maratón de la Ciudad de México y el Desfile del 20 de noviembre–, aún menos si uno de ellos lo concesiona a alguna empresa.

Según el nuevo funcionario capitalino, no basta con saber qué firma lo organiza; eso sería cómodo. Entonces, se pregunta, ¿dónde está el gobierno?, ¿para que existe el IDDF? Si así fuera, en ese momento se subroga el deporte y “yo presento mi renuncia”.

Y aun cuando destaca que durante la administración de Ana Gabriela Guevara y de su amiga la modelo Ana Laura Bernal, en el Distrito Federal sí hubo avances por lo menos en el deporte de alto rendimiento (se pasó del séptimo al sexto lugar en la Olimpiada Nacional, la justa deportiva a nivel infantil y juvenil más importante del país), aunque Villanueva acepta que ese logro fue insuficiente

La justificación: los buenos resultados de entidades como Jalisco, Nuevo León y Baja California, afirma, obedecen no sólo a los programas de trabajo que ejecutan, sino también a la coordinación que tienen con la Conade, instancia de la cual obtienen importantes recursos.

“En el caso del IDDF, fueron casi dos años en los que no se tuvo ninguna relación con la Conade; estuvo cerrada una llave en la que por más buenas ideas que pudiera tener Ana Gabriela, esa vía estaba cancelada”, excusa.

Cuando se le recuerda que el acceso a recursos se frenó por las diferencias de Guevara con Carlos Hermosillo, entonces director de la Conade, Villanueva responde que aunque “el pleitazo” fue público, “la encargada del despacho (Ana Laura Bernal) dio un paso enorme al firmar un convenio, que es el marco que nos permite ahora sí dar pasos con la Conade. Platiqué con Bernardo de la Garza (actual director de la comisión), a quien conozco desde la Asamblea Legislativa, y le pregunté: ‘¿Qué vamos a hacer en el DF?’.

“(En el IDDF) no tenemos ningún pleito con la Conade… No soy quién para juzgar la administración anterior; veo como un asunto muy importante que ella (Bernal) haya dado el paso para rehacer una relación que estaba destruida.”

–¿Cuánto dinero le va a pedir a la Conade?

–Primero hay que resolver el pasado. Tenemos que comprobar alrededor de 10 millones de pesos que la Conade destinó para una obra en Tláhuac. Ese dinero se quedó en la Secretaría de Finanzas, así que tenemos dos opciones: demostrar que se hizo la obra o devolver el dinero. Mientras no lo devolvamos, no nos pueden dar más. Estamos investigando. Ese dinero se entregó hace dos años.

 

A la búsqueda de recursos

 

Al responsable del deporte capitalino le urge que fluyan recursos del gobierno federal, toda vez que recibirá casi 10 millones de pesos menos de presupuesto que en 2009, cuando el IDDF obtuvo 80 millones.

El techo presupuestal que autorizó la Secretaría de Finanzas fue de 70.5 millones de pesos, pero en el presupuesto de egresos se le asignaron sólo 66 millones 693 mil 933 pesos, por lo cual está obligado a generar alrededor de 6 millones de pesos de ingresos propios.

“Lo menos que puede hacer la Conade es mantenernos un monto de 10 millones de pesos que usaremos para mantenimiento del deportivo Rosario Iglesias. Ahí podemos poner una pista de atletismo y techar la alberca para que hagamos un uso intensivo de las únicas instalaciones deportivas que nos pertenecen. Ese monto me recupera lo que voy a dejar de tener este año”, asegura Villanueva.

Para obtener ese dinero Villanueva abrirá al público las puertas del deportivo Rosario Iglesias –instalaciones que Andrés Manuel López Obrador expropió cuando era jefe de Gobierno capitalino para ponerlas al servicio de las personas de la tercera edad– e intentará obtener recursos a través de la renta de las canchas de tenis que están afuera de la Alberca Olímpica.

Abogado de 37 años, Villanueva sostiene que su objetivo es hacer del deporte en el Distrito Federal un programa social más del gobierno de la ciudad. Se trata de masificar la activación física y hacer que el IDDF entregue buenos resultados a nivel competitivo, dice. En cuanto a la Olimpiada Nacional, la meta es avanzar un lugar por año hasta ocupar el primer sitio que desde hace 10 ediciones pertenece al estado de Jalisco.

Además, asevera, el reto es diseñar un programa para devolverle la dimensión social al deporte en el DF. “Debemos meternos a los rincones donde están sucediendo procesos sociales terribles, producto de la crisis. La ley nos obliga a promover una cultura física deportiva recreativa y lúdica que pueda obtener también resultados en las competencias nacionales”.

Otro de los proyectos de Villanueva es crear comités del deporte en las 16 delegaciones políticas con el apoyo de las 39 asociaciones deportivas registradas en el Distrito Federal. Dichos comités, indica, se encargarán de rescatar los módulos deportivos, así como instalaciones públicas que serán rehabilitadas en beneficio de los habitantes de las zonas más pobres de la Ciudad de México.

“Basta con ver los índices delictivos, los datos sobre violencia familiar y ubicar dónde están las unidades territoriales de muy alta y alta marginalidad, y entonces tendremos un método para saber por dónde empezar. Necesito entrenadores y promotores deportivos para ejecutar el programa del deporte comunitario.

“Estamos en la etapa de diagnóstico. Con ayuda de la Secretaría de Desarrollo Social tenemos que ubicar a esa población; con la Secretaría de Salud estamos ubicando las jurisdicciones sanitarias para ver dónde hay más casos de hipertensión, obesidad y diabetes. El propósito es invitar a esa población a participar”, detalla Villanueva.

–Cuando llegó Guevara existía un programa de promotores financiado por Desarrollo Social, que desapareció, porque tampoco el IDDF tuvo dinero para mantenerlo. Aun con las carencias, ¿a usted sí le alcanza para echarlo a andar otra vez?

–Es parte de los convenios que estamos construyendo con la Conade, que ya realiza sus ferias de activación física. Tenemos una subdirectora de deporte para todos, quien va a esas ferias que, aunque son una meta del gobierno federal, nos podemos sumar a ellas y echar mano de los promotores de ellos para ir formando los nuestros en el IDDF. Ahí está la salida y en eso estamos.

 

Buenos propósitos

 

Cuando se le comenta a Villanueva lo difícil que resulta activar físicamente a la población de la Ciudad de México para combatir los índices de obesidad y de delincuencia, responde:

“La realidad es abrumadoramente drástica: la gente come cosas inadecuadas, no hace ejercicio. Son realidades culturales que debemos revertir y el IDDF solo no va a poder. Estamos buscando a todos los actores: la Secretaría de Salud, la de Desarrollo Social, Servicios Urbanos y Obras Públicas para la instalación de los módulos deportivos.”

Y se explaya: “La cultura del automovilista está muy arraigada como para pedirle a la gente que use la bicicleta como medio de transporte. Hasta ahora hemos logrado  que los ciclotones dominicales sean un modo de divertirse en espacios liberados del tránsito. Queremos lanzar el programa ‘Hazlo Caminando’ como parte de la activación física.”

–Muchos no caminan ni hacen ejercicio en la calle debido a la inseguridad.

–Hay que llegar a los focos rojos con balones, no sólo con patrullas.

Entre los pendientes que heredó Villanueva en el IDDF está la elaboración del reglamento de la Ley de Educación Física y Deporte del Distrito Federal, que debió presentarse el 25 de enero de 2008; es decir 20 días después de que la ley fue publicada en la Gaceta Oficial del Distrito Federal.

Respecto de las contradicciones entre la Ley y el Reglamento Interno del Instituto del Deporte, en vigor desde el 12 de septiembre de 2008, mediante el cual ha estado funcionando el IDDF, Villanueva considera que se necesita homologar la ley local con la federal.

Según él, debe trabajarse en las dos rutas: en la modificación a la ley, que es competencia exclusiva de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, así como en el reglamento de la ley vigente. Villanueva insiste en que debe cambiarse el concepto de educación de acuerdo con la normatividad a nivel federal; incluso propone que se llame Ley de Cultura Física y no Ley de Educación Física.

Otro punto que Villanueva tiene en su agenda es cambiarle el rostro al Maratón de la Ciudad de México, una competencia que hasta hace dos años era dominada por los atletas kenianos. Sin embargo, dice, durante la gestión de Ana Laura Bernal los ganadores fueron corredores mexicanos, tanto en la rama varonil como en la femenil.

Asimismo, buscará que ninguna empresa sea la concesionaria de esa competencia y que haya más participantes; también organizará seis carreras previas en las delegaciones y pugnará por que los premios económicos sean más atractivos (el último maratón apenas repartió una bolsa de 500 mil pesos, mientras que en 2008 fueron 2.3 millones de pesos).

–¿Cuánto le va a costar al IDDF un evento así?

–Depende mucho de la gestión que haga con los patrocinios. Quiero que nos cueste lo menos posible, que ya cuesta desde que uno cobra y tiene personal asignado. Vamos a retomar a los trabajadores de base que han laborado aquí desde los ochenta, cuando la carreta del maratón recaía totalmente en el IDDF.

“Queremos retomar el control, y como tenemos una realidad financiera de la que no nos podemos escapar, vamos a estar pidiendo convenios a los patrocinadores. Y si no tuviéramos para pagar spots televisivos, podemos utilizar la comunicación alternativa.”

 

Otros planes

 

Villanueva también presume el Fan Fest de la FIFA que se realizará en el Distrito Federal durante la Copa del Mundo 2010. Estas son las fiestas oficiales de proyección pública de los 64 partidos del mundial, las cuales se realizarán en nueve ciudades de Sudáfrica y otras siete repartidas en todos los continentes, entre ellas la Ciudad de México.

El secretario de Turismo capitalino, Alejandro Rojas, comentó a esta reportera que el Fan Fest no le costó un solo peso al Gobierno del Distrito Federal, ya que la FIFA otorga los derechos de transmisión en pantallas públicas de forma gratuita a las ciudades que elige como sedes.

Alrededor de este programa, el IDDF organizará un torneo de cascaritas de futbol, cuyas eliminatorias se realizarán en distintas delegaciones políticas, así como en plazas públicas como el Zócalo, Santo Domingo y el monumento a la Revolución, en tanto que la final se pretende jugar en alguno de los estadios capitalinos de Primera División.

“Vamos a conseguir canchas empastadas y soñamos con mandar fuera del país a los chavos que ganen. Rojas me dijo: ‘Yo te ayudo para que en cada delegación podamos hacerlo’, también que haya patrocinadores para hacerlo, y yo me puse feliz ante la realidad (presupuestaria) que tenemos”, señala.

Diputado federal en la LX Legislatura (2006-2009), en la que presidió la Comisión del Distrito Federal, y asambleísta en el periodo 2003-2006, Villanueva dice que fue elegido por Marcelo Ebrard como director del IDDF por su “perfil político”.

Y cuando se le pregunta si espectáculos como el Fan Fest sirven para calentar la carrera del jefe de Gobierno rumbo a la Presidencia de la República, Villanueva lo niega.

–El IDDF ha sido usado para repartir balones, equipo deportivo y fomentar el clientelismo en épocas electorales. La propia Ana Guevara señaló que encontró una bodega llena de bolsas de arroz y frijoles para repartir –insiste la reportera.

–No es cierto. Sería estúpido si yo hago eso, porque aquí tengo responsabilidades administrativas, fiscales y penales. Sé dónde están mis límites legales.