Mientras que para Los Pinos el caso de Florence Cassez está cerrado, para el gobierno de Francia es motivo de mayores esfuerzos y de una intensa movilización con el fin de obtener su traslado. Y no es para menos. Apenas el 8 de diciembre, varios legisladores representantes de 200 miembros del Senado y de la Asamblea Nacional acudieron a un plantón de activistas solidarios con Cassez ante la embajada de México en París. Y, en un hecho inusitado, el embajador mexicano Carlos de Icaza tuvo que recibir a una delegación que incluía a los padres y a la defensa de la mujer condenada a 60 años de prisión.
PARÍS.- La tensión entre México y Francia subió un punto más el pasado 8 de diciembre, cuando Bernard Valero, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de este país, cuestionó abiertamente a la justicia mexicana en el caso de Florence Cassez y reiteró que el gobierno francés no había renunciado a obtener su traslado.
Interrogado sobre el tema durante su cita diaria con los periodistas de la fuente, Valero expresó textualmente:
“Hace cuatro años nuestra compatriota Florence Cassez fue detenida en México. Fue condenada a 60 años de cárcel en segunda instancia. Desde entonces nuestra embajada y nuestro embajador tomaron siempre todas las disposiciones para visitarla regularmente y brindarle asistencia en su lugar de detención. Es lo que se llama ejercicio del derecho de asistencia y de visita consulares.
“…Nuevos elementos que fueron puestos en evidencia desde la visita del presidente de la república a México, el pasado mes de marzo, nos llevan a dudar de que Florence Cassez se haya beneficiado de un juicio equitativo y de que la defensa haya podido hacer valer todos sus derechos. Seguimos nuestros esfuerzos para encontrar una solución a la situación de nuestra compatriota.”
–¿Existe una esperanza de que sea trasladada a Francia en los próximos meses? –preguntó un reportero.
–No ahorramos esfuerzo alguno, y ese objetivo nos tiene realmente movilizados. Creo que es demasiado prematuro mencionar fechas. Lo importante hoy es que todos nuestros compatriotas en Francia, y también Florence Cassez, sepan que en el día que marca el cuarto año de su encarcelamiento en México no la olvidamos.
Las declaraciones de Valero se dieron sólo dos horas antes de que 20 diputados y un senador de distintas corrientes políticas francesas manifestaran su solidaridad con la familia de Florence Cassez exigiendo su transferencia conforme al Convenio de Estrasburgo firmado por Francia y México.
Encabezada por Thierry Lazaro, diputado del Norte de Francia y alcalde de la ciudad de Phalempin, esa delegación parlamentaria acudió al mediodía a un espacio próximo a la embajada de México en representación de 200 miembros del Senado y de la Asamblea Nacional, según afirmaron.
Se reunieron con representantes de grupos de solidaridad con la joven francesa, encarcelada en el Centro Femenil de Readaptación Social de Tepepan tras haber sido condenada por secuestro. Varios de los activistas habían viajado desde Bélgica y Quebec. También asistió a la manifestación Yolanda Pulecio –madre de Ingrid Betancourt–, quien confió a la corresponsal que las largas pláticas que sostuvo con los padres de Florence Cassez y los documentos que le enseñaron la habían convencido de su inocencia.
Todos los canales televisivos franceses cubrieron ese plantón de medio centenar de personas casi silenciosas, que sólo agitaban banderas en las que exigían justicia para Florence Cassez. Policías amables pero firmes les impedían llegar hasta la sede diplomática, conforme a las exigencias mexicanas. Pero paulatinamente lograron avanzar metro por metro hasta muy cerca de la embajada. Las fajas de colores azul, blanco y rojo que enarbolaban los parlamentarios parecieron impresionar a las fuerzas del orden. Quizás también al embajador Carlos de Icaza, quien aceptó recibir a los padres de Cassez a las 14:30 horas.
A esa hora, Eduardo del Río y Juan Alberro, responsable de la comunicación y consejero político de la embajada de México, respectivamente, bajaron personalmente –en un hecho excepcional para este tipo de situaciones– con el fin de atender a la minidelegación.
Recibieron a los padres de Cassez, a su abogado Frank Berton, así como al diputado Thierry Lazaro y a Jean Luc Romero, senador y presidente del Comité de Apoyo a Florence Cassez.
“Falsificación de pruebas”
La entrevista, calificada por ambas partes como sumamente cortés, duró 45 minutos. Según la delegación francesa, fue Frank Berton quien habló más largamente: expuso los principales elementos jurídicos que lo llevan a denunciar una manipulación contra su clienta, los cuales hacen dudar al Ejecutivo francés de los dos juicios a los que fue sometida Cassez.
Gran parte de esos elementos aparecen en el libro Penas mexicanas/Florence Cassez, Jacinta, Ignacio y los demás, que Alain Devalpo y Anne Vigna acaban de publicar en Francia (Proceso número 1727).
“El embajador nos escuchó con gran atención; a veces inclusive percibí su asombro. Sus colaboradores apuntaron escrupulosamente todos nuestros argumentos y se nos aseguró que por la noche misma un informe llegaría a la cancillería mexicana”, contó Frank Berton a la reportera antes de precisar:
“Aproveché esa reunión con el embajador para anunciar en forma oficial que en los primeros días de enero demandaré a Genaro García Luna, actual titular de la Secretaría de Seguridad Pública federal, y a Luis Cárdenas Palomino, coordinador de Inteligencia para la Prevención del Delito de la Policía Federal, ante el procurador general de París por falsificación de pruebas contra una ciudadana francesa radicada en el extranjero, tal como me autoriza a hacerlo la legislación de mi país.”
En plática posterior con la corresponsal, Eduardo del Río, responsable de la comunicación de la embajada de México, aseguró que Carlos Icaza no deseaba comentar ese punto preciso ni el cuestionamiento hacia la justicia mexicana que expresó el vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La postura mexicana quedó plasmada en un comunicado que la embajada difundió en todos los medios de comunicación franceses mientras que la Cancillería hacía lo mismo con la prensa de México.
En ese documento se recuerdan los delitos por los que fue condenada Florence Cassez; se insiste en que la justicia mexicana dispone de “pruebas y evidencias” de su culpabilidad y se reitera que las reservas que formuló Francia al firmar el Convenio de Estrasburgo sobre traslado de presos impiden que Florence Cassez cumpla plenamente en su país la pena aplicada por la justicia mexicana. Asimismo, se volvió a hacer hincapié en que el Convenio de Estrasburgo no es vinculante.
Apenas terminado el encuentro con Carlos de Icaza, Charlotte y Bernard Cassez, acompañados por el abogado Frank Berton, sostuvieron una larga junta con un alto funcionario del Palacio del Elíseo encargado por Nicolas Sarkozy del cada vez más delicado “caso Cassez”. El día acabó con entrevistas realizadas por distintos medios de comunicación locales, en los que quedaron patentes las profundas divergencias franco-mexicanas.
Para Los Pinos el caso está cerrado. Para el Elíseo es más candente que nunca.








