Calderón avaló

Calderón y Gómez Mont

Felipe Calderón conocía desde el principio las negociaciones de su secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, con los dirigentes del PRI y del PAN para aprobar la reforma fiscal. Según operadores de Ulises Ruiz, el presidente incluso autorizó que el PAN se comprometiera a no hacer alianzas electorales en los estados a cambio de que el PRI apoyara el incremento del IVA. El incumplimiento de este acuerdo por el dirigente panista César Nava provocó que se revelara el acuerdo.

 

El 20 de octubre de 2009, cuando estaba en curso la discusión del aumento a los impuestos en la Cámara de Diputados, el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, convocó a una reunión en sus oficinas para afianzar los acuerdos con el PAN y el PRI.

Asistieron los presidentes del PAN, César Nava, y del PRI, Beatriz Paredes, así como los gobernadores de Oaxaca, Ulises Ruiz, y del Estado de México, Enrique Peña Nieto, en cuya agenda estaba la discusión sobre la propuesta de evitar las alianzas electorales.

Después de que Gómez Mont ofreció que el PAN no se aliaría con otras fuerzas políticas en varios estados, tomó el teléfono y dialogó brevemente con Felipe Calderón. Le dijo:

–Presidente, estamos hablando el tema de las alianzas y del paquete fiscal. ¿Se ratifica el compromiso?

Enseguida colgó y les confió a los presentes: “Tienen ustedes la palabra del presidente, y si no se cumple me comprometo a renunciar”.

La reunión fue descrita con detalles por un operador del mandatario oaxaqueño. Esta fuente estuvo al tanto de la negociación que condujo Gómez Mont, quien asegura que Calderón no se enteró del pacto hasta enero, a diferencia de Nava, que lo conocía desde antes.

A decir de operadores de Ulises Ruiz en la Cámara de Diputados, como el legislador oaxaqueño Elpidio Concha, Calderón también estuvo enterado desde el principio del pacto que estableció su secretario de Gobernación con los dirigentes del PRI y del PAN. “¡Por supuesto que lo sabía, hombre!”, afirma Concha.

Concluido el encuentro entre Gómez Mont, los dirigentes partidistas y los gobernadores, Ruiz se comunicó por teléfono celular con el mismo operador que proporcionó los detalles de la reunión, para darle instrucciones de que impulsara el acuerdo sobre el aumento a los impuestos:

Recuerda que el gobernador oaxaqueño le dijo: “Vamos con el IVA, acabo de negociar este tema de que no habrá alianzas del PAN en el estado, así es que opera por el sí al IVA”. Dice que, aún incrédulo, le advirtió: “No te van a cumplir, Ulises”, pero éste insistió: “Sí, vamos a darles el beneficio de la duda. Tú empuja por el IVA”.

Para entonces la mayoría de los 237 legisladores priistas había rechazado públicamente el incremento al impuesto, pero ese mismo día, después de seis horas de discusión interna, la fracción accedió. Incluso votaron a favor los legisladores de Oaxaca que en 2004, desde la misma curul, se negaron a avalar el IVA propuesto por el entonces presidente Vicente Fox.

Una de las estrategias del PRI para no responsabilizarse del aumento al IVA, y con ello terminar de convencer al resto de los legisladores, fue solicitarle al gobierno federal un oficio fechado un día antes –el 19 de octubre–, en el que el subsecretario de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade Kuribeña, ante la negativa generalizada de un nuevo impuesto de 2%, propusiera la alternativa de incrementar el IVA de 15 a 16%.

 

Traicionados

 

El diputado Jorge Carlos Ramírez Marín señala que las discusiones sobre las alianzas y el paquete económico sólo se “vincularon” al llegar a la Secretaría de Gobernación.

–¿El tema de las “no alianzas” tuvo que ver con la aprobación del paquete económico? –se le plantea directamente.

–Creo que no. Corrieron en vías paralelas. Yo lo definiría de esta manera: nosotros (los diputados priistas) no tenemos ninguna promesa que reclamarle al secretario de Gobernación. Creo que de alguna manera se habrán vinculado al llegar Gobernación a intervenir en la discusión del paquete económico para reforzar los esfuerzos de Hacienda, como además está obligada por ley.

“Pero no tenemos ninguna constancia de que haya habido un ‘dame 1% más de IVA y te voy a dar el que no haya ninguna alianza en ningún lugar’. Creo que además Gómez Mont no tenía ni facultades ni posibilidades para ofrecer eso… y el PRI no es ingenuo.

Entrevistado en el impasse de las negociaciones entre los diputados priistas y el gobierno federal para impedir la aprobación de una controversia contra el gobierno federal por abrir los contratos de riesgo de Pemex a la iniciativa privada y trasnacionales petroleras, Ramírez Marín enfatiza que Gómez Mont, Francisco Rojas (líder de la fracción priista) y Beatriz Paredes han dado versiones disímbolas.

“Son diferentes actores de una misma obra y están muy marcados según de qué lado de la obra están participando. Gómez Mont dice que hubo una negociación, pero también sostiene: ‘lo hice a espaldas del presidente’. Yo me pregunto qué secretario de Gobernación puede hacer un acuerdo de esa naturaleza a espaldas del presidente. ¡No le creemos!”

Además, dice que si bien Francisco Rojas aceptó que “hablamos y empujamos en dos sentidos, nosotros por el lado de la equidad electoral y ellos por la necesidad fiscal y deficiencia estructural de la economía, nunca dijo: ‘Pactamos el 1% y me das cero alianzas’.

“Lo mismo dijo Beatriz (Paredes), que por cierto sí podría hablar y acordar ese tipo de cosas con el secretario de Gobernación como presidenta del partido. Confluyeron (los temas de ‘no alianzas’ y del paquete fiscal) en la Secretaría de Gobernación, en una conversación, en un tema. Pero de ahí a que… pues es muy diferente a confluir en un acuerdo, porque estaríamos hablando de un intercambio, de ‘tú me das no alianzas y yo te doy el 1% de IVA’. Eso nunca se estableció en esos términos, eso es indigno y no hubo ni ha habido ninguna condición de indignidad en nuestra relación con la Secretaría de Gobernación.”

Ramírez Marín sostiene que Gobernación debe establecer acuerdos, y los ha habido con la dirigencia partidista, “pero no con la bancada del PRI” en la Cámara de Diputados.

Así fue. Beatriz Paredes reconoció haber pactado con Gómez Mont que el PAN no haría alianzas electorales en entidades como Oaxaca y el Estado de México.

Enrique Peña, el gobernador mexiquense, confirmó: “Fue un acuerdo general tomado… que se tomó entre los partidos y, bueno, hoy vemos después de pasar el tiempo… pareciera que hubo una omisión, que hubo un olvido a este propósito de mantener fidelidad y lealtad a las condiciones partidarias, y que hoy se observan distintas alianzas”.

Paredes argumentó que “el gobierno no podía pedirle al PRI alianzas para cuestiones legislativas y cuestiones de desarrollo, y por otro lado ignorar al PRI y distorsionar la competencia electoral”.

Posteriormente consideró que la renuncia de Gómez Mont a su militancia panista tras revelar el pacto “ha generado mucha confusión”, por lo que pidió al dirigente nacional del PAN, César Nava, “explicar los alcances de los acuerdos”.

Ramírez Marín retoma el comentario. Dice que “eso es lo que genera la confusión” del PRI sobre quién está dialogando y acerca de la validez de su interlocutor en Gobernación, sobre todo cuando Gómez Mont sostiene que el presidente no se entera de sus acuerdos.

–¿Qué otros acuerdos existen que ustedes teman que no les cumplan?

–Creo que el tema, más que el no cumplimiento, es la validez de las negociaciones. Es decir, ¿con quién estamos hablando? Si el secretario de Gobernación dice: ‘es que yo no le informo al presidente de la República’, entonces vuelvo a preguntar: ¿con quién estamos hablando? Porque el chiste es que las cosas le lleguen al presidente.

–¿Y las revelaciones que se han hecho sobre este pacto no hacen ver a los políticos como cínicos?

–Hacen que los políticos se vean ineficientes. Si efectivamente hiciste un pacto y no pudiste hacer que se cumpla, eres un ineficiente. Si efectivamente hiciste un pacto y no tuvo una repercusión positiva en lo que estabas buscando, eres un ineficiente.

Entrevistado por separado, el diputado oaxaqueño Elpidio Concha insiste en que Calderón siempre estuvo enterado del acuerdo contra las alianzas, pero también señala que los legisladores no formaron parte de la negociación ni mucho menos ésta fue una condición para que apoyaran el aumento al IVA.

“En esa negociación de la ‘no alianza’ nosotros, como diputados, no estuvimos presentes. En ese acuerdo sólo participaron los dirigentes nacionales de los partidos. Desconocemos en qué términos se dio ese acuerdito que tanto problema está dando a todos.”

–¿Felipe Calderón sabía de ese acuerdo?

–Por supuesto que si el secretario de Gobernación toma un acuerdo, no lo va a hacer a espaldas del presidente. Que no nos venga (Gómez Mont) a dar atole con el dedo: la población no le va a creer y nosotros ya pasamos por la preparatoria. Un secretario que no le diga o no le comente al presidente… ¡Por supuesto que lo sabía, hombre!

“Además, el PAN sabe que puede perder o ganar mucho; entonces, el asunto es hacerse tontitos con los acuerdos, que nosotros los diputados no vimos, con el secretario de Gobernación. Por otro lado, el mismo presidente (Calderón) le está diciendo a Nava que juegue otro papel. ¡Eso no se vale!”

El acuerdo de las “no alianzas” se realizó durante la discusión del paquete económico, el 20 de octubre de 2009. No obstante que se aprobó el aumento de impuestos, el PAN continuó afianzando su alianza con el PRD en Oaxaca y anunció la próxima en Durango.

Por eso, al arrancar el segundo periodo ordinario de sesiones de la Cámara de Diputados, el 1 de febrero, el legislador Rubén Moreira –que no se cuenta entre los operadores políticos pero es hermano del gobernador de Coahuila, Humberto Moreira Valdés– fue designado para fijar la posición política del PRI y enviarle un mensaje a Felipe Calderón por no cumplir sus compromisos, adquiridos a través de Gómez Mont.

Moreira dijo en la tribuna: “El jefe del Ejecutivo debe saber que estafar es sabotear deliberadamente los acuerdos. Estafar es la preeminencia de la intolerancia, es dejar el papel que al gobernante le otorga la Constitución para convertirse en un simple vocero partidista, abandonando su responsabilidad como jefe del Estado mexicano”.

 

Los acuerdos tropiezan… y siguen

 

A pesar de que Felipe Calderón y Gómez Mont no cumplieron su palabra, los acuerdos entre el PRI y el PAN continúan, por lo menos en la Cámara de Diputados. La primera prueba fue que el coordinador priista Francisco Rojas rompió el compromiso de acompañar al Partido del Trabajo en la presentación de la tercera controversia constitucional contra el Poder Ejecutivo por permitir, el pasado 6 de enero, la participación de la iniciativa privada en la extracción de hidrocarburos mediante los contratos incentivados, y por entregarle bloques o áreas de explotación.

A pesar de que los asesores jurídicos de la fracción priista elaboraron junto con el PT el documento de la controversia, el jueves 18 el PRI reculó y se alió con el PAN para que ni siquiera se debatiera al respecto. Esto sucedió tras un acuerdo con la Secretaría de Energía, y a fin de desactivar la protesta del PT, que tomó la tribuna durante seis horas para exigir la discusión del tema.

Esto no significa que no haya descontento en algunos priistas. Durante una reunión interna de la fracción, el coordinador Francisco Rojas fue cuestionado por el diputado sinaloense Miguel Ángel García Granados:

“Primero danos una explicación de cómo estuvo eso de las no alianzas a cambio del paquete económico y cómo es que en la controversia contra Pemex te vas a echar para atrás.”

Rojas no respondió a lo primero. En el segundo caso pidió un voto de confianza, pues aseguró que Pemex hará las modificaciones necesarias para no permitir los contratos incentivados. El diputado replicó: “Ya está bueno de acuerditos con estos cuates que nunca cumplen nada. Que se siga con la controversia. Hay que ser una verdadera oposición para que entiendan que, cuando se acuerda algo, se cumple”.