Con la adquisición de Nextel, Emilio Azcárraga Jean aspira a tener prácticamente en exclusiva la posibilidad de explotar “el negocio del futuro”: la banda de telefonía móvil de 1.7 Ghz, y afianzar su penetración en el mercado del cuádruple play. Además, con Foro TV tendrá un nuevo brazo político para demostrar el poder de la pantalla y llegar al “círculo rojo”. Pero ganar no será fácil: Televisa no está acostumbrada a competir con un gigante como Telmex.
Con un nivel de concentración sin igual en materia de contenidos televisivos, al acaparar 3 mil 84 Mghz del espectro a través de tres cadenas nacionales de televisión abierta y una señal metropolitana (225 estaciones propias más 33 afiliadas), equivalentes a 68% del total nacional, además de controlar ya más de 55% del mercado de televisión por cable y tener 93% del sistema de televisión satelital, Televisa no parece tener suficiente. Va por más: a través de la adquisición de hasta 40% de la empresa telefónica Nextel, busca convertirse en el nuevo competidor de telefonía móvil para ofrecer los servicios de cuádruple play.
El dominio de Televisa en la producción y distribución audiovisual del país busca afianzarse con la compra de hasta mil 600 millones de dólares en participaciones accionarias en la empresa Nextel, que posee 3.6% de las 81 millones de líneas de telefonía móvil en el país, según un estudio de Acciones y Valores Banamex y los datos de la consultoría The Competitive Intelligence Unite (CIU).
De acuerdo con las bases de licitación emitidas por Cofetel, Nextel y Televisa son las dos únicas empresas que pueden aspirar a comprar hasta 80 Mhz de la licitación de la banda de telefonía móvil 1.7 Ghz, “el negocio del futuro”, como señalan diversos especialistas. Con esto dejaría atrás a otros grandes consorcios como Telcel, Telefónica, Axtel, Iusacell o MVS.
Al adquirir a su posible competencia, Televisa puede convertirse así en el segundo consorcio más importante en telecomunicaciones y el principal en materia de triple play, ya que podrá transmitir sus contenidos audiovisuales a través del teléfono celular.
Su ventaja comparativa frente a Telmex es que, a diferencia del consorcio de Carlos Slim, Televisa domina ampliamente en el mercado de contenidos: tan sólo en el Distrito Federal acapara 60 Mhz de televisión abierta, suficiente para abrir otros 10 canales de televisión; produce 53 mil horas al año entre programas de entretenimiento, deportes, telenovelas y espacios informativos, que difunde a través de sus cuatro cadenas: Canal 2, que llega a 98.6% de los hogares; Canal 5, que alcanza 91.9%; Canal 9, con 72.4%, y Canal 4, con 22.7% de penetración.
Dede 2004, posee las licencias de los “canales espejo” para televisión digital: Canal 48 (“espejo” del 2), Canal 50 (para el 5), Canal 49 (para el 4), Canal 44 (para Canal 9). También es propietario de 30 canales en señal restringida, entre los que se encuentran Telehit, Ritmoson Latino, Bandamax, De Película, Unicable, Canal de Televisión y el de próxima aparición: Foro TV en la señal 115 de Sky y Cablevisión, ambas de Televisa.
Desde marzo de 2006, tiene 50% de las acciones de Televisión Internacional, S.A. (TVI), propietaria de la señal de MilenioTV (canal de noticias por televisión restringida), y adquirió 49% de Cablemás, la segunda empresa de televisión por cable, después de Megacable. Y en diciembre de 2007, a través de su filial Cablestar, adquirió la compañía telefónica Bestel.
La compra de Nextel coincide con otras tres operaciones mediáticas y políticas de Televisa: el anuncio de su nuevo canal de noticias y análisis político Foro TV, que se transmitirá en televisión restringida con comentaristas que antes se caracterizaban por sus críticas al consorcio; la utilización como “señal espejo” del Canal 46 de Cablevisión, concesión cuyo refrendo ha estado plagado de irregularidades (Proceso 1715 y 1726), e iniciar en Canal 2 una campaña intensiva de spots sobre “valores familiares”, en el que además convirtió los festejos del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución en una “estrella más” de su canal estelar.
La operación llevó a Iusacell, del Grupo Salinas, y MVS, de la familia Vargas, a presentar amparos en contra de las bases de licitación emitidas por la Cofetel, al considerar que favorecen a Televisa y Nextel. El 9 de febrero los jueces XI y XII de Distrito en Materia Administrativa le negaron a la empresa MVS Net, filial de MVS Comunicaciones, la suspensión definitiva de esas licitaciones.
Sin embargo, el vicepresidente de Relaciones Institucionales y vocero de MVS, Felipe Chao, dice a Proceso que “el juez tendrá que entrar al fondo del amparo. No hay tiempo límite, por lo cual se puede definir hasta después de que se entreguen las concesiones”.
Las otras tres solicitudes de amparo de Iusacell –presentadas por el abogado Salvador Rocha Díaz– siguen vigentes, pues no se solicitó la suspensión ni provisional ni definitiva del proceso de licitación.
Por lo pronto, el miércoles 10 de febrero circuló una copia del oficio enviado por el presidente de la Cofetel, Héctor Osuna, al titular de la SCT, Juan Molinar Horcasitas, en el cual se admite que si la secretaría no resuelve las solicitudes de prórrogas de diversas concesiones en telefonía móvil está en riesgo el fallo definitivo de las nuevas licitaciones, previstas para el 21 de abril.
El oficio, cuya copia obtuvo Proceso, advierte que la Cofetel hizo un “minucioso análisis respecto de las posibles contingencias jurídicas” que pueden interrumpir el proceso de licitación de las bandas 1.7 y 1.9 Ghz. “Uno de los temas sustantivos que pudieran ser utilizados como causal de agravios”, es la falta de pronunciamiento de la SCT respecto de las solicitudes de prórroga de Radiomóvil Dipsa (Telcel), así como distintas empresas del Grupo Iusacell, Grupo Nextel y Grupo Telefónica, concesionarios de telefonía móvil en la banda de 800 Mhz.
Consultada al respecto, la Cofetel no desmintió la difusión de este documento, fechado el 21 de enero de 2010 y con el folio CFT/D01/P/003/2010.
Contenidos, tema pendiente
La operación de compra de Nextel, anunciada a principios de febrero, fue autorizada por el pleno de la Comisión Federal de Competencia (CFC) el jueves 11, en la misma sesión en la que se aprobó la reestructuración de Telmex Internacional y Telcel para ser adquiridos por América Móvil, propiedad de Grupo Carso.
El argumento del organismo antimonopolio para autorizar esa concentración fue que la sociedad entre Televisa y Nextel “implica la asociación de dos empresas enfocadas a mercados distintos: Televisa y sus subsidiarias se dedican a una gama de servicios de producción y transmisión de señales de TV abierta y restringida, radio, revistas, películas, portales en internet, deportes y espectáculos; mientras que el negocio principal de Nextel son los servicios de radiocomunicación (trunking) y telefonía móvil”.
El comunicado de la CFC sostiene que “tampoco se observa una relación vertical importante entre ambas empresas: Nextel compra a Televisa contenidos, enlaces dedicados y espacios publicitarios, pero en ninguno de estos casos Nextel es un cliente de peso”.
Ante las críticas tanto por el caso de América Móvil (reestructuración denunciada por la Canitec como monopólica) así como por la concentración de Televisa y Nextel, el presidente de la comisión, Eduardo Pérez Motta, declaró que ninguna de estas dos operaciones “afectan a los mercados ni representan un riesgo para la competencia y para el bienestar de los consumidores”.
Sin embargo, el especialista en telecomunicaciones Fernando Buttler destaca que, con esta concesión, Televisa y Nextel “se quedan con una sola banda, completita, a nivel nacional, que es la 1.7Ghz”.
“Me preocupa y me molesta el apoyo que el PRI le dio a la exención fiscal del pago de derechos de esta banda y la actitud para beneficiar a los nuevos competidores en telefonía móvil”, subraya Buttler en entrevista.
–¿No cuenta para definir un mercado monopólico el dominio que tiene Televisa en materia de contenidos audiovisuales, claves para el triple play?
–Tarde o temprano, la batalla será por abrir los contenidos a la competencia. Hay que recordar que Televisa está acostumbrada a ganar políticamente. Las batallas que pelea Televisa, si no es con apoyo político, no las gana.
No obstante, advirtió Buttler, existen “tres noticias positivas” en torno a la disputa por los nuevos servicios de telefonía móvil: “Televisa no está acostumbrada a competir con un gigante como Telmex” y, además, se modifica la alianza que se perfilaba con Telefónica. La empresa Dish (la televisión restringida de bajo costo de MVS) “entró y les quitó cerca de 1 millón de clientes en menos de un año; para ellos fue algo devastador”. Y finalmente, “TV Azteca les ganó el pleito por HiTV, y la batalla más fuerte por la banda 1.7 Ghz va a ser con Iusacell”.
Visto así, para el especialista “la alianza de Televisa con Nextel no es política, sino una medida para defenderse frente a un mercado distinto”.
Foro TV, la Sombra de Canal 46
A partir de este lunes 15 de febrero, Televisa comenzará la transmisión de Foro TV, por el 115 de Sky. Será un canal de 24 horas de noticias y análisis; la señal también podrá salir a través del Canal 46 de UHF, concesión que se vence en noviembre de 2010 y cuyo refrendo ha sido cuestionada por una serie de irregularidades registradas a nueve años de habérsele entregado a Cablevisión.
Durante la presentación pública de la nueva señal, el vicepresidente de Noticias de Televisa, Leopoldo Gómez, dijo que “el canal se inserta dentro del segmento de mercado de Milenio TV, el objetivo es competir e ir tras ese nicho”. Gómez no aclaró que Televisa es accionista de una parte de Milenio TV.
Gómez explicó que Foro TV será diferente a la extinta Empresa de Comunicaciones Orbitales (ECO), creada en 1988 por Emilio Azcárraga Milmo. La nueva señal no se transmitirá por televisión abierta ni tendrá la presencia internacional que buscó aquella empresa.
El equipo de Foro TV trabaja desde hace un mes en distintas pruebas de transmisión. Antes de que se conociera el nombre, se hizo un logo con Canal 46, señal de televisión restringida que ha tenido Televisa durante más de una década sin darle el uso para el cual fue concesionada.
La historia del Canal 46 se remite a finales del sexenio de Carlos Salinas de Gortari. A punto de terminar aquella administración, el 29 de noviembre de 1994, Cablevisión obtuvo la concesión para operar dos canales en la banda UHF para ofrecer servicios de televisión restringida: Canal 46 y Canal 52.
Ese hecho provocó un largo litigio entre Televisa y MVS. La familia Vargas se inconformó ante la Comisión Federal de Competencia por el favoritismo a Cablevisión (en la que Carlos Slim participaba con 49% de las acciones). La disputa entre ambas compañías llegó a la Cámara de Diputados, donde los representantes escucharon a Javier Mondragón, a nombre de Televisa; Joaquín Vargas Guajardo, de MVS, y Clemente Serna, de Medcom.
En aquella ocasión, Vargas y Serna unieron sus voces contra Televisa por acaparar 240 concesiones de televisión, recibir 87% del gasto publicitario, poseer 51% de Cablevisión y contar con una concesión desde 1992 para explotar el servicio de señales de televisión de alta definición (UHF), “no explotada hasta el día de hoy”, según relatan Claudia Fernández y Andrew Paxman en su libro El Tigre, Emilio Azcárraga y su imperio Televisa.
Después de un largo litigio jurídico, el 17 de noviembre de 2000, antes de que finalizara el sexenio de Ernesto Zedillo, la SCT formalizó la concesión del Canal 46 a Cablevisión, pero se oficializó hasta el 10 de marzo de 2006, meses antes de que concluyera el sexenio de Vicente Fox. A cambio, se le entregó el Canal 52 a MVS.
El título de concesión obligaba a Cablevisión a realizar las inversiones necesarias en un plazo no mayor de 180 días para prestar los servicios de televisión restringida en la zona metropolitana. El plazo se venció y Cablevisión no cumplió con lo estipulado. A pesar de esto, el 13 de febrero de 2008 el pleno de la Cofetel emitió una opinión favorable para que la SCT le autorizara a Cablevisión la realización de “pruebas experimentales” en el Canal 46.
La Cofetel le impuso varias condiciones a Cablevisión para utilizar el Canal 46: las pruebas experimentales no podrán excederse más de dos años; garantizar calidad y continuidad en los servicios; no podrán explotar a través de terceros los servicios experimentales, y presentar un reporte completo de las pruebas experimentales (Proceso 1715).
La posición de las autoridades frente a las violaciones para solicitar el refrendo y para utilizar la señal del Canal 46 contrasta con la actitud observada en la mayoría de las 146 prórrogas pendientes en materia de telecomunicaciones, así como la resistencia de la mayoría de los comisionados de la Cofetel para refrendarle a MVS el uso del espectro de la banda 2.5 Ghz, que ha generado otra confrontación jurídica.
Justo antes de que se venza la concesión, en noviembre de 2010, Televisa le encuentra una utilidad a Canal 46 a través de Foro TV. Para algunos observadores consultados, más que un canal de noticias, se trata de un “brazo político” que Televisa habilita con comentaristas críticos e incluso con intelectuales y académicos que se opusieron a la Ley Televisa, para demostrar el poder de la pantalla y llegar al “círculo rojo”.








