Irrefrenable en su afán de conquistar la Presidencia de la República en 2012, el gobernador Enrique Peña Nieto avanza ya en un proyecto más que coyuntural, pues desde 2007 impulsa el proyecto Ciudades Bicentenario, mediante el cual pretende construir medio millón de viviendas en urbes de seis municipios mexiquenses de aquí a 2020. Ese millonario programa, con el que beneficia a varios de sus familiares y amigos, tiene un propósito definido: “sembrar” los futuros graneros electorales.
“Aquí, antes se sembraba maíz. Ahora prefieren sembrar casas”, afirma don Gervasio Lugo, habitante de una de las 87 mil 700 viviendas de interés social que se han construido en menos de tres años en el municipio de Tecámac, emblema del proyecto de Ciudades Bicentenario que anunció el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, el 31 de julio de 2007.
Como don Gervasio, muchos habitantes de las unidades de Héroes de Tecámac se quejan por los malos materiales de las viviendas, la falta de transporte, agua, energía eléctrica, pero sobre todo de la creciente inseguridad en estas nuevas “ciudades dormitorio”.
Junto con Zumpango, Huehuetoca, Jilotepec, Atlacomulco y Almoloya de Juárez, Tecámac es uno de los seis municipios de la entidad elegidos para ser las Ciudades Bicentenario. Un dato: entre Tecámac y Zumpango se concentra 49% de las 28 mil 597 hectáreas que el gobierno mexiquense pretende urbanizar de aquí al 2020. En ese lapso la pretensión es construir medio millón de viviendas en estas ciudades, de las cuales 155 mil 300 quedarán en Tecámac y 111 mil en Zumpango.
El propósito de Peña Nieto es “conjuntar la planeación gubernamental con el espíritu empresarial de los mexiquenses para construir ciudades modelo, autosuficientes, ambientalmente viables, económicamente competitivas y socialmente justas”.
“De aquí al 2020, la entidad contará potencialmente con 28 mil hectáreas destinadas a usos urbanos con vocación industrial, comercial, de servicios, habitacional y recreativa, al tiempo que se privilegiará el uso del suelo y el crecimiento vertical, lo que permitirá que sus habitantes puedan vivir cerca de sus centros de trabajo”, declaró el mandatario el 19 de mayo de 2008, al firmar el acuerdo de los lineamientos generales para las Ciudades Bicentenario.
A casi dos años de distancia la situación es muy diferente. Las nuevas zonas habitacionales distan mucho de ser “ciudades modelo” y están más cerca de la condición de Mac Ciudades, es decir, concentraciones urbanas construidas para apilar casas, población migrante, centros comerciales, aun con deficiencias de servicios, y sobre todo para que sean los nuevos graneros electorales que garanticen el control del PRI en el Estado de México y la posible candidatura de Peña Nieto a la Presidencia en 2012.
Así lo revela el estudio demográfico Análisis prospectivo sobre la redemarcación distrital, elaborado por el diputado local del PRD, Ricardo Bautista, y el especialista electoral Félix Santana, quienes hacen las siguientes observaciones:
–En 10 años –de 2000 a 2010– la población del Estado de México crecerá en 2 millones hasta llegar a 15 millones 197 mil habitantes, de los cuales 11 millones estarán concentrados en 27 municipios, que equivalen a 80% de la población actual.
–No todos los municipios crecerán a tasas iguales. Aquellos donde predomina electoralmente el PRD lo harán en 8.6%; los del PAN a una tasa promedio de 7.9%, y los del PRI a 6%. Uno de los de mayor auge es Tecámac, con un índice anual de 56.6%. En ese municipio gobernó el PAN, pero el PRI le arrebató la mayoría electoral en 2009. La clave fue la población votante de las unidades habitacionales de Héroes de Tecámac que llevó de nuevo a la presidencia municipal al priista Aarón Urbina, vinculado a las poderosas empresas inmobiliarias de la familia Hank.
–En cuatro de los seis municipios que forman parte de las Ciudades Bicentenario –Tecámac, Huehuetoca, Zumpango y Almoloya de Juárez– se construirá el mayor número de viviendas, y el gobierno del Estado de México pretende movilizar hacia ellas casi 1 millón de personas, para 2010, y 2 millones 124 mil 700 personas para 2020.
–El gobierno del Estado de México “inició la contraofensiva operando el proyecto denominado Ciudades Bicentenario” para evitar el “contagio” de la ola amarilla del PRD que dominaba antes en los municipios conurbados del Valle de México, especialmente Ecatepec, colindante con Tecámac, y Nezahualcóyotl.
–“En este proyecto se proponen movilizar a 1 millón de habitantes otorgándoles viviendas a precios bajos. Si a esto le aumentamos los 2 millones de crecimiento natural que tendrá el Estado de México, en total se movilizarían 3 millones de habitantes”, concluye el estudio, cuya copia obtuvo Proceso.
De ciudades Pronasol
a ciudades fantasma
Sobre la carretera federal México-Pachuca, a unos cuantos metros del Tecámac Power Center, está el monumento a la Ciudad Bicentenario, construido por el gobierno peñista. Detrás de esa estructura de concreto se puede observar el vestigio de otro símbolo del sexenio salinista: una columna blanca con el moño entrelazado del Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol).
Solidaridad fue durante la década de los noventa el emblema salinista para recuperar el Estado de México. Los municipios conurbados con el Distrito Federal se convirtieron en bastiones de la oposición perredista y panista desde esa época. El Pronasol operó con recursos, créditos de vivienda y programas de urbanización en el Valle de Chalco, Ecatepec y Tecámac, especialmente para transformarlos en laboratorios de la recuperación electoral del salinismo.
Como una réplica casi exacta del Pronasol, el gobierno de Peña Nieto ideó el proyecto de las Ciudades Bicentenario para convertirlos en el emblema del desarrollo de su gobierno.
En un recorrido por Tecámac y Zumpango, Proceso observó que, en un esquema similar al Pronasol, las Ciudades Bicentenario son en realidad unidades habitacionales pensadas como graneros electorales. Carecen de los servicios indispensables y privilegian el negocio inmobiliario y comercial por encima del respeto al medio ambiente, de los servicios de transporte público, de educación o de salud.
UrbiVillas, unidad habitacional de Tecámac es durante las mañanas una ciudad fantasma. Casas vacías donde se distingue a algunos jóvenes que deben recorrer dos kilómetros diarios a pie para alcanzar el servicio de transporte que conecta al municipio con la zona de Indios Verdes, en el Distrito Federal. Sólo hay un horario para el servicio de las combis de pasajeros: las 3:30 de la tarde.
Don Manuel, originario de Michoacán, puso un puesto de venta de pollos asados al estilo michoacano en una calle de esa unidad. Dice que convirtió su casa en un negocio comercial para pagar la hipoteca mensual. Los clientes de don Manuel se quejan porque en los últimos días de febrero no tuvieron energía eléctrica.
El modelo de UrbiVillas se asemeja al de Héroes de Tecámac, el desarrollo inmobiliario más impresionante de la zona, realizado por la empresa Sadasi. Con casi 10 años de existencia, Héroes de Tecámac es el verdadero rostro de lo que pretenden ser las Ciudades Bicentenario.
Kilómetros interminables con “casas-cajón” de casi 160 mil viviendas distribuidas en tres secciones se extienden entre Ecatepec, el municipio más poblado del país, y Tecámac. El modelo de “casas de autoempleo” es más notorio en esta zona: en una sola cuadra hay siete estéticas, cuatro tiendas de abarrotes, dos refaccionarias y cinco fondas, al estilo de los paladares de La Habana, Cuba. Los habitantes adaptan sus casas como negocios particulares.
No hay ningún hospital en la unidad, las escuelas primarias y secundarias son pocas y el entorno carece de guarderías suficientes. Los vecinos consultados se quejan principalmente de dos cosas: la falta de seguridad pública y los “vicios ocultos” en sus domicilios.
El de Tecámac, en especial el complejo habitacional Héroes de Tecámac, es uno de los municipios con mayor incidencia de robo de autos y a casas-habitación a nivel nacional. Según los datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), entre enero y junio de 2009 en Ecatepec y Tecámac desaparecieron mil 817 vehículos. Muy cerca de la unidad Héroes de Tecámac se encuentra la base aérea de Santa Lucía y los vecinos se quejan de los presuntos abusos de los militares.
El deterioro ambiental en Tecámac es pronunciado. Lo que antes fueron ejidos productores de alfalfa y maíz, ahora son terrenos en proceso de urbanización, aún cuando no cuentan con la infraestructura necesaria. Datos de la Comisión Nacional de Agua revelan que la construcción de estas unidades habitacionales representa una demanda adicional de 515 millones de metros cúbicos de agua.
Zumpango es el siguiente municipio elegido para construir en la zona norte otra Ciudad Bicentenario. Esta fue una de las cuencas lecheras más importantes del país, donde hasta algunos años se producían hasta 50 mil litros diarios. En menos de una década, la cifra de producción es de casi cero.
De los 20 grandes ranchos, hoy sólo cuatro sobreviven. Los demás fueron adquiridos por las empresas inmobiliarias. De las 7 mil 832 hectáreas, casi la cuarta parte de lo que el gobierno peñista pretende urbanizar se encuentra en Zumpango.
Desde 2007 el gobierno estatal autorizó en este municipio la construcción de 70 mil viviendas, de las cuales 47 mil 500 formarán parte del proyecto de Ciudad Bicentenario. El plan es llegar a 111 mil que alojarán a 447 mil 400 pobladores en 2020.
El tercer desarrollo en importancia es el del municipio de Huehuetoca, donde se urbanizarán 4 mil 203 hectáreas y se construirán 104 mil 100 viviendas de aquí al 2020, que serán habitadas por 447 mil 700 personas. El otro polo es Almoloya de Juárez, donde se han urbanizado más de 4 mil hectáreas con la finalidad de construir 37 mil 800 viviendas para 252 mil personas.
En Atlacomulco, municipio emblemático de la élite priista en el poder, se han urbanizado 2 mi 788 hectáreas y se pretende construir 38 mil 400 viviendas, de aquí al 2020, para 165 mil personas. En Jilotepec, bastión electoral priista, se urbanizarán 3 mil 161 hectáreas para construir 26 mil 600 viviendas en ese mismo periodo, con el propósito de movilizar a 114 mil 600 nuevos habitantes.
El gran negocio
Las empresas desarrolladoras más beneficiadas con la construcción de vivienda en las Ciudades Bicentenario son: Corporación Geo, Ara, Sadasi, Urbi, Hogares Unión y Sare. Tan sólo en Tecámac, Grupo Sadasi presume en su página de internet que la unidad Héroes de Tecamac “es ejemplo clave en el diseño de proyectos habitacionales a gran escala”. En Zumpango, Geo prevé construir 250 mil viviendas, mientras que Ara se interesa más en el desarrollo de Huehuetoca.
Buena parte de los fondos para desarrollar las nuevas unidades habitacionales proviene de créditos otorgados por el Banco Interamericano de Desarrollo, que ha apoyado la construcción de las seis Ciudades Bicentenario del Estado de México. También opera el esquema denominado Desarrollo Urbano Integralmente Sustentable (DUIS), un mecanismo creado por el gobierno federal para apoyar con una bolsa de 260 mil millones de pesos la construcción de 24 grandes proyectos inmobiliarios en todo el país, incluyendo los del Estado de México.
La clave del gran negocio inmobiliario y clientelar radica en los principales gestores y promotores oficiales de este esquema. Un exgobernador, Alfredo del Mazo González, tío de Peña Nieto y presidente del Consejo Mexiquense de Infraestructura, así como tres primos del gobernador que son miembros de su gabinete, juegan un papel fundamental en el esquema de la “contraofensiva” electoral que representan las Ciudades Bicentenario.
En primer lugar, la secretaria de Desarrollo Urbano, Marcela Velasco González, quien ha autorizado la construcción de las unidades habitacionales más importantes de la entidad. Algunos políticos locales consideran que la funcionaria ha logrado “convertir al Estado de México en una gran vecindad”.
Hija de Leopoldo Velasco y Ernestina González del Mazo, tía de Peña Nieto, Velasco González es de las pocas integrantes del gabinete peñista que ha perdurado en su cargo desde 2005, cuando se inició la actual administración. Los vecinos de Villa del Real, en Tecámac, interpusieron ante el Congreso local una demanda en contra de Velasco González en enero de 2007. En ella la acusaban de proteger los intereses de la constructora Urbi, que incumplió con la entrega de las casas-habitación en esta zona.
Otra pieza clave es el primo político de Peña Nieto, Ernesto Nemer, exsecretario de Desarrollo Social y actual líder de la mayoría priista en el Congreso local. Nemer es esposo de Carolina Monroy del Mazo, actual secretaria de Desarrollo Económico. Considerado uno de los precandidatos a la gubernatura, él fue pieza clave en la entrega de despensas y en la promoción del voto para la recuperación electoral del PRI en 2009.
Junto el matrimonio, Alfredo del Mazo Maza, actual alcalde de Huixquilucan y exsecretario de Turismo, es el enlace entre el grupo de empresarios interesados en los negocios de infraestructura carretera e inmobiliaria del Estado de México. Del Mazo Maza es señalado como el principal delfín de Peña Nieto para sucederlo.
Otro personaje clave es el exdiputado federal y actual secretario de Medio Ambiente, Gustavo Cárdenas Monroy, emparentado con Peña Nieto y con su prima Carolina Monroy del Mazo. El Análisis prospectivo sobre la redemarcación distrital lo señala como uno de los intermediarios de los capitales provenientes de Francia, España y Gran Bretaña para el financiamiento de obras de infraestructura, entre ellas el aeropuerto de Toluca y las principales vías de comunicación que enlazarán a las Ciudades Bicentenario.
El secretario de Agua y Obra Pública del Estado de México, David Korenfeld Federman, es otra pieza clave en el modelo de las Ciudades Bicentenario. Korenfeld fue alcalde de Huixquilucan, donde impulsó los desarrollos inmobiliarios más exclusivos del país, como Interlomas y Fuentes de las Lomas, cada uno de ellos considerado por sus propios habitantes como el “Tlatelolco de los ricos”.
Sin duda, uno de los empresarios más beneficiados y consentidos del gobierno de Enrique Peña Nieto es Juan Armando Hinojosa Cantú, compadre del gobernador, socio de Grupo Hermes, de la familia Hank, y beneficiario con obras de infraestructura hospitalaria, carretera, inmobiliaria y publicitaria por más de 20 mil millones de pesos durante la actual administración.
La fortuna de Hinojosa Cantú, propietario de Constructora Teya y otras cinco empresas, proviene del gobierno de Alfredo del Mazo González, tío de Peña Nieto. Su nombre aparece como donador de la campaña del PRI en el Estado de México en 2000, con 406 mil 940 pesos, según una lista entregada al IFE el 13 de julio de ese año.
En el sexenio de Arturo Montiel, Hinojosa Cantú se benefició con un jugoso contrato para la construcción del Centro Médico del Instituto del Seguro Social del Estado de México y Municipios (Issemym), cuyo costo excedió en 50% el presupuesto original. El entonces secretario de Administración, Enrique Peña Nieto, autorizó que el hospital, cuyo costo original era de 193 millones de pesos, costara 255 millones de pesos.
Los favores con Hinojosa Cantú se pagan en la administración Peña Nieto. Asociado a los empresarios españoles de OHL, Hinojosa ganó la licitación para la construcción del Viaducto Bicentenario y obtuvo, por 7 mil millones de pesos, la licitación del Hospital de Alta Especialidad de Zumpango, otra de las Ciudades Bicentenario.
Según los datos del concurso 448340 01-001-008, de la Secretaría de Salud, la obra costará 124% más que otras similares en El Bajío o Tamaulipas. Durante 25 años, el gobierno mexiquense deberá pagarle 281 millones 530 mil pesos anuales a Constructora Teya. l








