Paraíso del contrabando

Ríos de piratería...

Alarmados por el desmesurado contrabando de mercancía pirata que entra a México procedente de países asiáticos, empresarios del occidente del país le demandan al gobernador de Colima, Mario Anguiano Moreno, que detenga la corrupción en el puerto de Manzanillo, pues ahí llega alrededor del 70% de los productos ilegales que circulan en México. La aduana local es administrada desde hace un año por Dina Alicia Madrid Rosas, antigua colaboradora del exjefe del sistema aduanero nacional, José Guzmán Montalvo, señalado en numerosas ocasiones como presunto impulsor del contrabando a gran escala en el país.

MANZANILLO, COL.- Considerado como uno de los puntos por donde ingresan a México las mayores cantidades de mercancía ilegal proveniente de países asiáticos, la aduana marítima de este puerto se encuentra bajo sospecha y señalamientos de corrupción.

Empresarios, legisladores y estudiosos del sector denuncian la problemática de la piratería y el contrabando a través de este lugar, así como sus consecuencias en la economía nacional; también demandan a las autoridades tomar medidas para su prevención y combate.

Ropa, calzado, juguetes, bolsas para dama, cinturones, aparatos electrónicos, pilas, discos compactos, piezas automotrices, software, accesorios diversos… todo entra por Manzanillo.

De acuerdo con el presidente de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Jalisco (CICEJ), Juan Alonso Niño Cota, por este puerto “tiene acceso un porcentaje muy alto de mercancías y productos para el mercado nacional, bajo las condiciones de contrabando y piratería incluso”.

Un documento dado a conocer por la CICEJ hace menos de dos meses establece que con el fin de que los cargamentos pasen inadvertidos, las mafias introductoras de esos productos recurren cada vez más a la triangulación de rutas, así como al reetiquetado y al contrabando técnico.

Esos delitos han ocasionado daños económicos y sociales a las empresas y al gobierno federal. Las pérdidas en la industria textil, del calzado y del juguete ascienden a más de 63 mil millones de dólares, añade el escrito.

En entrevista, Niño Cota dice que buena parte de los productos de piratería y contrabando procedentes de China llegan primero al puerto de Long Beach, en Los Ángeles, donde son reetiquetados, y, posteriormente, ingresan a México por tierra o por el puerto de Manzanillo, aprovechando las disposiciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Aproximadamente 80% de las importaciones de calzado, indica, se llevan a cabo mediante la triangulación y falsificación de documentos, además de que hay una subvaluación de los precios de las mercancías y se alteran los certificados de origen.

Mientras tanto, en un estudio presentado durante el Seminario Anual de Investigación sobre la Cuenca del Pacífico 2008, en la Universidad de Colima, el doctor Fernando Alfonso Rivas Mira informó que durante junio y julio de 2007 llegaron al puerto de Manzanillo cerca de 200 embarcaciones, de las que sólo cuatro portaban bandera china.

“Lo que hacían los contrabandistas era triangular sus cargamentos en Balboa, Panamá, de modo que la mercancía llegaba con otra procedencia legal. En dos meses, descargaron 38 barcos con bandera panameña y otros 38 con bandera de Liberia. Esos dos países, apuntan las autoridades, han servido durante años a las mafias que operan en México para disfrazar la procedencia real del contrabando”, refirió el académico.

En entrevista, Rivas Mira menciona que “desafortunadamente uno de los problemas de la piratería es su alianza con redes criminales muy fuertes, las cuales, como se sabe, recurren a las más recientes tecnologías, ya sea para camuflajear los productos, falsificar la documentación, encontrar mecanismos de ingreso en las aduanas o fuera de ellas, y eso dificulta la detección, y lo que sí se detecta es efectivamente el crecimiento de la piratería en las aduanas… toda la evidencia sugiere que la piratería es parte de los negocios de estos grupos criminales”.

 

Las piezas de Guzmán Montalvo

 

El pasado 11 de febrero, durante la instalación en la Cámara de Diputados de una comisión legislativa especial para evaluar y supervisar el funcionamiento de las aduanas en México, su presidente, el diputado federal Héctor Hugo Hernández Rodríguez, manifestó:

“La porosidad existente en el sistema nacional de aduanas infiere un crítico y alto nivel de corrupción” y advirtió que “el tránsito de mercancías ilícitas que año con año ingresan al país por la garitas, costas, puertos y aeropuertos, sin ningún control por parte de las autoridades aduanales, erosionan gravemente la economía nacional, el empleo y la inversión”.

Menos de una semana después, el legislador eligió a Manzanillo para realizar su primera visita oficial de inspección, convencido de que este puerto constituye un punto clave para la llegada de mercancía de Asia y la introducción de volúmenes importantes de contrabando y piratería al país.

Desde hace más de un año, la aduana manzanillense es administrada por Dina Alicia Madrid Rosas, quien antes estuvo a cargo de otras aduanas en el norte del país, entre ellas la de Naco, Sonora, y la de Reynosa, Tamaulipas.

Madrid Rosas es ubicada dentro del círculo de funcionarios cercanos e incondicionales a José Guzmán Montalvo, administrador general de aduanas durante el foxismo, quien en su gestión fue blanco de críticas y escándalos por las facilidades que dio a los contrabandistas (Proceso 1583).

El 17 de febrero anterior, el diputado Hernández Rodríguez estuvo en Manzanillo con el objetivo de iniciar los trabajos para elaborar un diagnóstico sobre la situación de las aduanas en el país. Entre otras actividades, se entrevistó en privado con miembros de la Asociación de Agentes Aduanales del Puerto de Manzanillo, A.C. (Aaapumac), de quienes escuchó quejas contra la administradora de la aduana local.

En entrevista con este semanario, el legislador señala que en la reunión algunos de los agentes aduanales expusieron su inconformidad porque Dina Alicia Madrid les cobra cantidades que van de 50 mil hasta 150 mil pesos por contenedor para dejarlo pasar sin abrir y agilizar el despacho de las mercancías.

“Yo les sugerí que denunciaran, pero ellos se negaron y pidieron que sus nombres permanezcan confidenciales, por miedo a las represalias de la administradora de la aduana… y se quejaron de que le entregan personalmente el dinero a ella”, comenta el legislador.

Ese mismo día, acompañado del secretario de la comisión especial, el diputado Héctor Pedroza, Hernández Rodríguez realizó un recorrido oficial por las instalaciones de la aduana para conocer el proceso de revisión de los contenedores, pero salió inconforme.

“Hay resistencias –declara–, nos enseñaron sólo lo que quisieron; faltó que nos mostraran el proceso desde el inicio, sin que estuviera montado. En la revisión había 20 contenedores para revisar y nos decían: ‘éste’. Y cuando queríamos revisar otro nos decían: ‘aquél’… no fue secuencial la visita, desde el barco, la salida… fue al revés.”

Comenta que les dijo que posteriormente enviaría personal técnico de la comisión para realizar un diagnóstico en el sitio de manera puntual, para revisar los procedimientos y determinar si realmente se cumplen los manuales.

Los resultados, refiere, serán presentados en la tribuna de la Cámara de Diputados con el propósito de generar puntos de acuerdo y realizar los exhortos necesarios a las instancias correspondientes.

“Nosotros no somos un ente investigador, que quede claro, vamos a ser el contrapeso legislativo contra el ejercicio del gobierno federal en la materia, vamos a estudiar, analizar, evaluar y supervisar el funcionamiento del sistema aduanero.”

Las aduanas que requieren mayor atención son las de Manzanillo, Nuevo Laredo, Reynosa, Tijuana, Nogales y Veracruz porque, estima,  podrían ser las puertas de entrada de la mayor cantidad de mercancía ilegal.

Primero vía telefónica y después en las oficinas de la aduana de Manzanillo, el corresponsal solicitó una entrevista con la administradora Dina Alicia Madrid para conocer su versión sobre los señalamientos en su contra y el fenómeno de la piratería en general, pero la funcionaria federal declinó hablar y mandó decir con uno de sus auxiliares que cualquier información debe ser solicitada en las oficinas centrales de la Ciudad de México.

 

Urgente, crear una subprocuraduría

 

El presidente de la Aaapumac, Miguel Ángel Hano Díaz Paniagua, defiende a Dina Alicia Madrid.

“Hasta la fecha –dice–, con el cambio de administradora creo que la actuación ha sido buena, cumple con la ley y hay una buena relación, donde se apoya a la Aaapumac para que los despachos puedan ser más ágiles.”

En materia de corrupción, añade, “la línea de la administración de la aduana ha sido muy rígida y tenemos las puertas abiertas en cuanto detectemos a algún funcionario menor de aduanas con esas prácticas de corrupción, se notifica y de inmediato toman cartas en el asunto”.

Las cifras oficiales indican que el puerto de Manzanillo ocupa desde hace más de cinco años el primer lugar nacional en la movilización de contenedores, con el manejo de 46% de unidades en el país, además de que mueve 68% de la carga contenerizada que ingresa por el Pacífico mexicano.

Con un crecimiento espectacular en los últimos 15 años, Manzanillo pasó de manejar 63 mil 807 contenedores anuales en 1994 a 1 millón 110 mil 356 durante 2009, esto es, 3 mil 42 cada día.

No obstante, el sistema automatizado aleatorio de la aduana únicamente dispone la revisión de 11% de los contenedores que ingresan, comenta Hano Díaz Paniagua.

Fernando Alfonso Rivas Mira, miembro del Centro de Estudios e Investigaciones sobre la Cuenca del Pacífico de la Universidad de Colima, considera que la posición geográfica estratégica del puerto de Manzanillo, con las puertas abiertas hacia los países asiáticos y el alto número de contenedores que maneja, son algunas de las razones que explican la entrada del contrabando y la piratería por este sitio.

El académico, autor de numerosos estudios sobre propiedad industrial, dice que una tercera razón es que “una cosa son las leyes y otra su cumplimiento, pues si bien en México las leyes de la materia son bastante fuertes y restrictivas como las de otros países, su cumplimiento queda rezagado: hay una brecha, el aduanero en Manzanillo tiene que cumplir esa ley, pero no tiene muchas veces los medios.

–¿En qué aspectos no se cumplen las leyes en México? 

–En las etapas procedimentales… por ejemplo en la revisión, para saber si el producto viene oculto o camuflajeado dentro de otro, en los países desarrollados tienen detectores especializados, pero en México eso apenas está comenzando, entonces puede ser que al aduanero se le pase el producto pirata por no tener los instrumentos de detección, o puede suceder que el aduanero tenga una gran discreción y quede a su criterio dejar pasar o no un producto… ya conocemos el famoso chiste mexicano de “cómo está su criterio”, puede haber el peligro de corrupción muy grave que puede ocurrir por las aduanas.

Preocupados por el impacto de la piratería que entra por Manzanillo en los estados del occidente del país, dirigentes empresariales jaliscienses se entrevistaron el 8 de febrero pasado con el gobernador de Colima, Mario Anguiano Moreno, a quien solicitaron hacer valer las reformas legales para crear una subprocuraduría especializada en el combate a la piratería y el contrabando, a fin de que participe en la supervisión de mercancías que ingresan al país por Manzanillo.

El mandatario reconoció que este puerto es el principal punto de entrada de mercancías ilegales y se comprometió a buscar acuerdos con el gobierno federal, para que la Secretaría de Hacienda acepte la participación de una subprocuraduría de delitos federales en la verificación de la entrada de mercancías.

 

Empresarios inquietos

 

El 16 de marzo anterior, la senadora panista por Colima Martha Leticia Sosa Govea presentó en el Senado una propuesta de punto de acuerdo para que se exhorte al Ejecutivo federal para que, en el ámbito de sus atribuciones, decrete la creación de la Subprocuraduría Especializada en el Combate a la Piratería y el Contrabando.

La legisladora federal también propuso que se realice un exhorto al gobierno de Colima para que coadyuve a la autoridad federal, conforme a sus atribuciones y facultades conferidas por las leyes federales y locales, para fortalecer los mecanismos de seguridad y combate a esos delitos. El documento fue turnado a comisiones para su análisis.

Aunque considera que el contrabando y la piratería no constituyen un problema mayor en Manzanillo, el presidente de la Aaapumac, Miguel Ángel Hano Díaz Paniagua, opina que la creación de una subprocuraduría para vigilar el ingreso de mercancías por este puerto se justifica en función de las inquietudes de los empresarios de Jalisco.

“Nosotros no habíamos visualizado esa situación, porque creo que se está trabajando en una forma correcta en Manzanillo… pero si ellos consideran que se están afectando sus intereses, bienvenida, a nosotros no nos afecta realmente, apoyamos todo tipo de acciones que vayan encaminadas a evitar ese tipo de prácticas irregulares y de corrupción.”

De acuerdo con Juan Alonso Niño Cota, el contrabando y la piratería han seguido “una tendencia creciente que nos preocupa a todos y que está provocando falta de expectativas en el desarrollo empresarial y, en consecuencia, en la generación de empleos”.

En la industria del calzado, dice, actualmente siete de cada 10 pares son de procedencia ilegal. “De seguir esta tendencia, para 2012 habremos perdido nuestro mercado y cerrado la gran mayoría de las empresas”, comenta.

Para los textileros la situación no es muy distinta: José de Jesús Plascencia, presidente de la Cámara de la Industrial Textil de Occidente, asegura que en los últimos cuatro años tan sólo en Jalisco se han perdido más de 60% de los empleos de este sector.

En ese lapso, aclara, creció “muy rápido” la incidencia del contrabando y la piratería, pues mientras hace tres años 50% de las prendas que se vendían en el mercado eran de procedencia ilegal, ahora el porcentaje creció, para colocarse entre 65 y 70%, además de que han seguido desapareciendo empresas de este sector.

A la vez, en su Encuesta de hábitos de consumo de productos pirata y falsificados en México, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en México reveló que durante 2009 las empresas mexicanas dejaron de ganar 74 mil 782 millones de dólares a causa de ese delito, cantidad que equivale a 9% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

Según las proyecciones del organismo, a causa de la piratería y las falsificaciones de productos las compañías mexicanas dejarán de obtener 75 mil 640 millones de dólares en 2010, 76 mil 775.7 en 2012 y 77 mil 519.3 en 2015.

Así también, debido a las ventas no realizadas por las empresas constituidas legalmente, en 2009 el gobierno mexicano dejó de recaudar alrededor de 35 mil 246.2 millones de dólares por concepto de impuestos.

Las industrias más afectadas el año pasado fueron la de discos compactos y DVD, con pérdidas de 44 mil 232.5 millones de dólares; de confecciones, con 15 mil 418.8 millones de dólares; de calzado, con 6 mil 60.2 millones, así como de accesorios y software, con 3 mil 155.5 millones.

El investigador Rivas Mira considera natural la alta afluencia de piratería en México, tomando en cuenta que, según los estudios realizados, se trata de un país con un uso social intenso de estos productos.

Y remata: “No es extraño que Manzanillo sea tremendamente vulnerable a la piratería, porque es un lugar donde por el posicionamiento geográfico que tiene dentro de esos circuitos, casi necesariamente ocurrirán estos fenómenos”.