El todavía dueño del equipo de futbol Guadalajara no encuentra reposo. A su derrota judicial que le impedirá usar la marca Chivas, se suman las dificultades legales para operar su nuevo estadio: el alcalde de Zapopan, en cuyo municipio se construye, advierte que no se autorizará la apertura hasta que no se construya el nodo vial que dará acceso y salida al inmueble.
La disputa por la marca “Chivas” y los impedimentos legales para abrir el nuevo estadio donde jugará el Guadalajara tienen de cabeza al empresario Jorge Vergara Madrigal.
El 5 de febrero pasado, el Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa lo privó de los derechos para el uso de la marca Chivas. Ahora, Francisco Cárdenas, el último presidente del Club Deportivo Guadalajara, A.C. (que se ostenta como absoluto propietario de los derechos de la marca, según la resolución), advierte que Vergara está impedido para nombrar siquiera “Estadio Chivas” a su millonaria obra, todavía en proceso de construcción.
“Por lo pronto (Vergara) ya no tiene derechos de propiedad para entregar licencias a terceros de ninguna marca de las que están registradas en el club”, sostiene Cárdenas.
La inapelable sentencia del tribunal significa que Jorge Vergara Madrigal no podrá hacer uso del nombre “Chivas”, los colores oficiales del uniforme ni el escudo del equipo más popular del país.
Apenas el jueves 11 de marzo, el propio Vergara, en un intento por conciliarse con los seguidores del equipo, dijo ante unos 150 aficionados que, por “respeto” a ellos, regresaría el escudo tradicional a partir de la próxima temporada, luego de los cuestionamientos por modificar los colores, parte del diseño del uniforme y hasta el escudo de armas de la ciudad de Guadalajara en el emblema de las Chivas.
Los aficionados recibieron la noticia con algarabía, pero el propio Vergara reconoció –sin revelar cifras– que el cambio de escudo “nos cuesta mucho dinero, porque ya había muchos artículos con el escudo nuevo”.
Cárdenas se mofa. Las exigencias del público es lo que menos le importa al también presidente y propietario del Grupo Omnilife-Chivas, dice, y asegura que el escudo “original” que anunció el empresario tampoco es el tradicional. La diferencia es el nombre: debería incluir la leyenda “Club Deportivo Guadalajara, A.C.”, y no “Club Deportivo Guadalajara, S.A. de C.V.”.
Los problemas de Vergara no se acaban ahí: el nuevo alcalde se Zapopan, Héctor Vielma, insiste en no autorizar la apertura del inmueble futbolero hasta que Vergara no haya construido el nodo vial que dará acceso al estadio, todavía sin fecha de inauguración por los retrasos en su edificación.
Con apenas dos meses y medio de gestión, Vielma dice a Proceso que el ayuntamiento ni siquiera ha recibido los trámites para la construcción del nodo vial. Peor aún: el estadio no cuenta con el certificado de habitabilidad. “Y la obra todavía no está lista para que puedan empezar a realizar los trámites del permiso de operación”, confirma.
El alcalde priista señala que Vergara está obligado, primero, a terminar la obra. “Y una vez concluida tenemos que recibirla, realizar el estudio de revisión, de protección civil y el análisis de construcción para poder dar el certificado de habitabilidad. La licencia de operación se dará en el tiempo que tarden en iniciar el nodo vial”.
Vielma recuerda que existe un acuerdo firmado entre Jorge Vergara y la pasada administración municipal de Zapopan para la operación del estadio, condicionada a la construcción del nodo vial que abra vías de comunicación al inmueble.
“Para sorpresa nuestra, no existe ningún proyecto ejecutivo del nodo vial”, comenta, y sin ello la obra no puede iniciarse, insiste.
–¿Falta mucho tiempo para que el estadio abra sus puertas?
–Mucho, dependerá de cuándo inicie la construcción del nodo y cuándo terminen la obra del estadio.
–Por lo pronto, su municipio no autoriza la operación del inmueble.
–Existe un convenio que firmaron la administración anterior en la que (Jorge Vergara) se compromete hacer el nodo para abrir el estadio. No es un asunto de este gobierno, que sólo se ha dedicado a encontrar soluciones a los problemas que heredó, y hará lo necesario para beneficio de la ciudad.
“Es importante que se entienda que el lugar donde está el estadio, en El Bajío, tiene muchos más propietarios que van a verse beneficiados por el nodo vial. Si bien es cierto que la empresa constructora del estadio tiene que contribuir, según el compromiso que hizo, el actual gobierno municipal está haciendo lo necesario para que los otros beneficiarios de la entrada y salida al Periférico, también aporten recursos económicos.”
El nodo podría construirse en un lapso de cuatro meses, a un costo de 80 millones de pesos, dice, pero aclara que “el gobierno municipal no asume el compromiso de meter recursos a una obra como ésta. Quienes tienen que invertir son aquellos que van a beneficiarse”.
–¿Qué otras empresas se verán beneficiadas con el nodo vial?
–La Villa Panamericana, el Poder Judicial del estado, el Poder Judicial de la federación, la Universidad del Valle de México, la Universidad Cuauhtémoc… Son muchos predios que existen en esa zona de diferentes propietarios y empresas.
El alcalde de Zapopan se rehúsa a confirmar si Jorge Vergara está dando visos o no de cumplir con aquel convenio. “Lo importante es que no puede iniciar la operación del estadio si no comienza el nodo vial”, sostiene.
Tampoco hay un plazo fatal: “Depende de ellos: si quieren abrir este año tienen que construir este año, si quieren abrirlo mañana tienen que empezar mañana. Para bien de Zapopan, este tema tiene que solucionarse cuanto antes para poder avanzar”.
Millones en juego
La marca Chivas, objeto del largo litigio que desde 2002 dirimen en los tribunales la Sociedad Anónima de Capital Variable de Jorge Vergara y la Asociación Civil que preside Francisco Cárdenas, cuenta con docenas de productos que se comercializan en el mercado nacional y de Estados Unidos, desde playeras, pines, escudos, banderines, figuras, lapiceros, encendedores y refrescos de cola, hasta ataúdes con diseños del equipo.
El conflicto inició el 30 de octubre de 2002, cuando Jorge Vergara se adueñó de la mayoría de las acciones del club al pagar 6 millones de pesos a cada uno de los socios que le vendieron en una cuestionada asamblea, luego de que 143 de sus integrantes votaron por la transformación de asociación civil a sociedad anónima, 11 se abstuvieron, tres se opusieron al cambio y 41 abandonaron la reunión.
En octubre de 2007, al cumplir cinco años al frente del equipo, Jorge Vergara estimó el valor de la marca y la franquicia del club Guadalajara en más de 500 millones de dólares.
“No sé si hizo ese cálculo con base en algo o fue una especulación, como muchas otras que se ha aventado”, dice Cárdenas, y reafirma que no está dispuesto a negociar nada con Vergara. “¿Cuánto imaginas que vale Chivas con sus marcas y sus propiedades? ¿Cuánto es lo que Vergara podría ofrecernos para negociar? Tendría que ser del mismo tamaño, y no lo va a hacer. Si lo hace, de todas maneras no vamos a negociar, no hay negociación posible. Nosotros vamos a recuperar nuestra casa y nuestro patrimonio”.
Irónico, comenta que el estadio que construye el cuestionado dueño del Guadalajara podría servir para una liga amateur sabatina “que tiene unos partidos muy buenos que necesitan un lugar para que la gente pueda verlos. A lo mejor para eso puede servir el ‘Estadio Vergara’, porque por ningún motivo podrá llamarse ‘Estadio Chivas’.
–¿Ni siquiera eso le permitirán a Vergara?
–Pues no.
Francisco Cárdenas se ufana: “En estos momentos, y desde que salió la resolución del Primer Tribunal Colegiado, la asociación civil ya es propietaria de todos los derechos de Chivas”.
Ahora, explica el directivo, el tribunal debe solicitar al juez que ordene al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI, la dependencia oficial encargada de los registros de marcas y patentes en el país) “que transforme y modifique los registros dando de baja todos los que están a nombre del Club Deportivo Guadalajara, S.A. de C.V., y Chivas de Corazón, S.A. de C.V., para pasar a su legítimo propietario, Club Deportivo Guadalajara, A.C. Después, el director del IMPI tendrá que hacer un informe, que regresará al juez por la misma vía.
“El juez tendrá que ponerlo a disposición de las partes para que estemos enterados, y si estamos conformes la sentencia quedará firme. En caso contrario, tendremos que hacer la solicitud de modificaciones. Es decir, hasta que estemos plenamente satisfechos de la resolución, hará efectos reales o administrativos.”
Cerrado ese capítulo, “Vergara ya no podrá dar licencias para comercializar ninguna de las marcas, porque ya no va a ser el propietario”.
Cárdenas relaciona el anunciado cambio de escudo del equipo con la presión de la firma Reebok y los demás patrocinadores. “Me queda claro que, al perder la propiedad de los derechos, Vergara está haciendo todo para cubrirse de una eventual responsabilidad, porque al cometer un fraude y entregar derechos de una marca de la que no es propietario estará incurriendo en un fraude y en piratería, que además es un delito federal”.
La empresa de Vergara respondió con tres comunicados de prensa horas después de conocerse la resolución del Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa, el pasado 15 de febrero. El primero lo firmó la directora jurídica, Leticia Ruiz; el segundo la esposa del empresario, Angélica Fuentes, y el tercero el propio Vergara.
El grupo propietario del equipo rechazó que haya perdido los derechos por el uso de la marca, los colores y el escudo. “El juicio sigue adelante en el que se ventilará la legalidad con la que nos conducimos”, afirmó Fuentes, directora de Omnilife-Chivas.
Vergara calificó como “verdaderamente lamentable lo que los llamados disidentes, quienes se dicen amantes del futbol tapatío, han pretendido hacerle al club que estaba en ruinas cuando fue llevado a mejores rumbos por la empresa que represento”, y destacó los logros obtenidos por el club desde que es su propietario, como la consolidación futbolística del equipo, la promoción de jugadores de fuerzas básicas y la construcción de un nuevo estadio.
El área jurídica de la empresa aseguró que la resolución fue dictada “por un tribunal incompetente, ya que se trata de un tribunal administrativo, que no está en posibilidades de determinar respecto de la legalidad de la transformación de Club Deportivo Guadalajara A. C. en una sociedad anónima de capital variable y, por ende, menos atribuir efectos consecuenciales como los derechos marcarios (sic) de una sociedad que a todas luces se encuentra en pleno ejercicio de sus derechos”.
Fuentes lamentó que “un puñado de disidentes se sientan con el derecho de dañar patrimonialmente al club deportivo, que jamás los ha desconocido y que constituye también parte de su patrimonio, ya que cuentan con derechos como accionistas”.
Según Cárdenas, los comunicados de Omnilife-Chivas y de Vergara “contienen una serie de incongruencias, inexactitudes y manipulaciones tendientes a desvirtuar lo que realmente pasó. Ellos dicen que la A. C. no existe, pero a mí la autoridad me reconoce esta personalidad”.
Sobre lo declarado por Angélica Fuentes, Cárdenas se limita a decir que ella “merece mis respetos, pero en su desplegado dice que somos socios y que no entiende por qué lo queremos golpear. Pues será el diablo, pero no quiero ser socio de ella, ni mucho menos de Vergara”.








