“Hey Girl!” en el Festival de México

Mundo femenino

La compañía italiana Societas Raffaello Sanzio es el único grupo de teatro extranjero que se presenta en el Festival de México. Su espectáculo Hey Girl!, que dio funciones los pasados 12 y 13 de marzo en el Teatro de la Ciudad, muestra una obra conceptual que trata de la condición de la mujer en el mundo moderno y sus antepasadas, donde la imagen y los efectos sonoros son el sustento de la propuesta.

Romeo Castellucci es el director de la obra; Chiara Guidi, su mujer, se encargó de la dramaturgia, y su hermana Claudia Castellucci, de la música. El que la primera esté especializada en artes plásticas y en escenografía la segunda, ubican a Hey Girl! dentro de la corriente visual del arte conceptual, donde el concepto es generado por el espectador, y el artista sólo muestra de manera fría y sintética símbolos e imágenes a interpretar. Completan la propuesta el diseño sonoro de Scott Gibbons y los efectos de luz de Giacomo Corini, que en esta obra son de gran importancia. Extraña, entonces, la mala sonorización del teatro, con interferencia y volúmenes a veces más que estridentes.

Hey Girl! nos sugiere un presente detenido o realentado, en el que observamos el nacimiento de una mujer y su enfrentamiento con situaciones que la engrandecen o la victimizan. Se recurre a íconos femeninos, como los de Juana de Arco y la Julieta de Shakespeare, así como de mujeres decapitadas, como Ana Bolena, María Estuardo y Maria Antonieta. Una mujer de camiseta y pantalones de mezclilla las rememora, y como en Alicia en el país de las maravillas, a través del espejo se traslada a otras realidades desdoblándose en otra o portando una cabeza más grande que deforma impresionantemente su cuerpo. Cobran vida los sueños, las fantasías y los pensamientos de la protagonista, interpretada por Silvia Costa.

La palabra sólo existe en susurros y textos plasmados en una pantalla. Sus pesadillas son angustiosas y la mayor parte del tiempo solloza y sufre su existencia. Utilizan máscaras, efectos visuales, pantallas, cámara negra, rayos láser para crear una atmósfera sobria, fría y estática, donde el consciente y el inconsciente se funden.

Hey Girl! tiene mucho de teatro conceptual, pero también tiene algo del teatro del absurdo en esas situaciones beckettianas en las que el ir y venir de un lado a otro muestran la ansiedad existencial en busca de sentidos. Las imágenes son bellas y la sobriedad con que son expuestas invitan al intelecto a descifrarlas. Se estrenó en París en 2006 y ha recorrido el mundo provocando a la crítica y al público. Le anteceden obras como El Génesis, estrenada en 1999; Tragedia Endogondina, en 2001, o Infierno, donde aborda el tema de la pederastia.

En Hey Girl! el espectador se encuentra ante una experiencia llena de metáforas alrededor del mundo femenino. Imágenes sorprendentes que nos remiten a un yo o a un nosotras doloroso y al mismo tiempo de mucha fortaleza. Cada uno recrea en su imaginario lo que Hey Girl! devela, e inventa su propia historia.