El cineasta Carlos Kuri sabe que su trilogía cinematográfica, Héroes verdaderos, será polémica, porque además del modelo de animación escogido para los personajes históricos como Hidalgo, Morelos y Allende, la historia se alterará con otros de ficción… Pero “me vale”, dice, y justifica su proyecto porque genera empleos, va dirigido a los niños y tendrá un mensaje “positivo”.
Sin disimulo, Carlos Kuri confiesa su intención de comercializar a los protagonistas de la Independencia de México: Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos, Josefa Ortiz de Domínguez e Ignacio Allende, entre otros.
Detrás de ello, dice, su objetivo es “educar”, además de entretener a los infantes a través de una saga de largometrajes con animación tipo Walt Disney, para “crear conciencia de la historia, la cultura y el amor por la patria”.
Los filmes son: Héroes verdaderos. Episodio: Independencia (a estrenarse el próximo 10 de septiembre); Episodio: Conquista (a proyectarse en octubre de 2012), y Episodio: Revolución, o tal vez La Reforma (para mostrarse en 2014 o 2015), porque aún no sabe cuál, si bien ya cuenta con los guiones de ambas etapas e incluso los moldes de animación de Emiliano Zapata y Francisco Villa.
Tres años ha trabajado el cineasta y titular de White Knight Creative Productions en Episodio: Independencia, de 90 minutos, con la cual anhela que “los héroes de la Independencia causen el mismo sentimiento que Batman, El hombre araña o Indiana Jones, que den una idea de emoción, aventura y que los chavos se sientan identificados”, incluso que porten las figuras históricas en playeras, calcetas, como sus superhombres de ficción estadunidenses, por lo que ha logrado vender “con éxito” licencias del filme a las más importantes empresas.
El director, guionista y productor del proyecto sabe que le lloverán críticas severas, y trata de escudarse:
“No somos un largometraje polémico histórico ni de debate, tampoco es un documental. Y sé que no voy a tener contentos a todos 100%, porque si me inclino hacia un grupo de historiadores, otros historiadores se van a molestar, y si te vas con un tercero, se van a molestar algunos cuantos más.”
En Héroes verdaderos. Episodio: Independencia se escucharán las voces de Víctor Trujillo, Brozo, como Morelos; Pepe Lavat como Hidalgo, y Jacqueline Andere como Josefa Ortiz de Domínguez.
Educación y negocio
Kuri argumenta que una línea fuerte de White Knight Creative Productions es la serie de animación, “y nos especializamos en efectuar comunicación pedagógica, comunicación con chavos y niños, entonces quisimos aprovechar la ventana del Bicentenario de la Independencia”.
Así, transmitirá “en su lenguaje las bases del orgullo nacional y de nuestra historia”. Y recuerda la tendencia popular:
“Se piensa que lo que es cultural, un proyecto responsable y educativo, no es negocio y es aburrido, y es una mentira. Entonces, bajo esa premisa, pensamos: ‘Vamos a hacer algo que sea tan buen negocio como Tarzán o La sirenita, o cualquier película de Disney’, pero que sea responsable, porque a veces el contenido que se efectúa para la televisión, con tal de que sea comercial, llega a unos extremos de falta de dignidad y cero cultura. No están construyendo nada.”
Al ver que se acercaba la fecha del Bicentenario, “vi la oportunidad de enseñarle a México la historia, y empezamos a desarrollar un concepto de dibujos animados para cine que tuviera como tema la Independencia en México, pero contarla de manera adecuada”.
Para él, Héroes verdaderos… se ubica como un proyecto pedagógico:
“Lo único que estamos haciendo es tomar datos de la historia, nuestro origen y nuestras raíces, y plantearla en un lenguaje familiar a los niños, de una forma entretenida, y les va a despertar un interés que se va a derivar a posteriori en mayores investigaciones, y a la larga se va a traducir en orgullo nacional y lo demás, como en creer en el lugar en donde vives y tenerle amor.”
Todo quiere conseguir al mismo tiempo:
“No sólo con el largometraje tratamos de educar, también impulsar una industria (la de animación) autosuficiente, que genere empleos y derrama económica autosustentable. Espero que dejemos una semilla de que crear proyectos responsables puede ser negocio.”
Se resguarda más al decir:
“Estamos haciendo entretenimiento que educa, usando técnicas de animación desde las más modernas hasta las más antiguas.”
Con una trayectoria larga también como maestro de primaria hasta preparatoria, asegura que con la animación se pueden crear conductas de ética y de valor permanentes en la psique de los niños, “y eso es algo que de verdad hay que explotar”.
Ficción e historia
Lo complicado, platica Kuri, “fue lograr que la historia de México se adaptara a las partes narrativas que tenemos, porque yo no puedo modificar lo que sucedió con Morelos o con Hidalgo para contar una historia con ritmo”. Entonces, elaboró una novela histórica:
“Creamos personajes de ficción y a través de sus ojos conocemos a Morelos, Hidalgo, Nicolás Bravo, en fin. Cuento una historia de aventura, y aunque el tema general de la película es la Independencia de México, cada uno de los personajes posee su propia historia, sus propios problemas, su propia trama.
“Es una película de aventura, amor y suspenso como cualquier otra, pero con un fondo tremendo que sucedió: la Independencia de México. Son hechos que realmente pasaron.”
Para Kuri, los personajes de ficción ayudan a relatar la situación de las clases sociales de ese tiempo. Se generó un indígena, un criollo, un mestizo, españoles y peninsulares:
“Esos seres ficticios salen los primeros 15 minutos del largometraje. Ellos nacen en Veracruz, pero deben huir porque son incriminados y acaban pidiendo asilo en Dolores un 15 de septiembre. Entonces se encuentran el día del Grito, y se unen al movimiento con el cura Hidalgo. La historia termina con la muerte de Morelos cuando lo capturan.”
Personajes de ficción son Mixcóatl, interpretado por el cantante comercial Kalimba, y Tonantzin, por la joven actriz Sandra Echeverría.
Kuri no especifica los documentos o libros en lo cuales se basaron su coguionista Riley Celeste Roca y él, sólo arguye que se apoyaron “en todo”, y enseguida replica:
“Tenemos un equipo completo de investigadores, de historiadores, como Bertha Hernández González. El proyecto lo han revisado Rafael Tovar y de Teresa, Guillermo Tovar, Alejandro Rosas, en fin. Es un trabajo de tres años de investigación, pero utilizamos, por elección propia, la historia oficial, no puedo decir que es algo distinto a lo que les enseñan en la escuela, porque honestamente sería confundirlos.
“La manera en que Hidalgo dio el Grito: ‘¡Mueran los gachupines!’, a nosotros no nos interesa, eso es algo de forma, no de fondo, y nosotros estamos viendo el fondo, estamos viendo un llamado a la libertad. Vemos el corazón de Hidalgo. Está comprobadísimo que era un cuate que ayudaba mucho a los indios, era un señor que verdaderamente estaba comprometido con el desarrollo de las comunidades.
“Entonces estamos educando con lo positivo. México no quiere escuchar por ahora broncas, no quiere oír los problemas. Los conflictos los ve todos los días. Entonces, vamos a hablar de lo que hicieron bien. Hay que empezar por ver el lado positivo. Es una cinta de orgullo, construcción, armonía, unidad, y a partir de allí, además, vamos a construir programas de televisión.”
–La historia oficial ha sido criticada por esconder la realidad, ¿qué opina?
–La sirenita, de Walt Disney, es distinta al cuento del danés Hans Christian Andersen; en éste ella se muere. En el relato de Disney no, porque es una historia para niños. Para nada nos vamos a meter en si Hidalgo tenía hijos, porque honestamente es algo que no le interesa a los infantes, a los historiadores sí. Es un momento en el que la historia de México ya no debe estar secuestrada por la intelectualidad y se plantee más natural, más light, para que la gente se interese más y dependiendo del nivel de interés de cada uno podrán investigar más, pero no se despertarán intereses particulares si no abordamos lo general, que es lo que estamos haciendo aquí.
“Light” y positivo
–Otra crítica en estas fechas conmemorativas es eso: lo light, y abordar sólo lo positivo cuando la gente vive mal por la crisis económica, la violencia, la corrupción, en fin.
–Apliqué mal la palabra light. Cuando me refiero a light quiero decir a utilizar un lenguaje sencillo, comprensible, y de lo general a lo particular, no de lo particular a lo general. Es una técnica de comunicación, sin perder de vista el objetivo que es la comunicación a los niños. En ningún momento he planteado la película de una manera irreal, de hecho habla de injusticia. Hay una canción titulada Quiero cambiar al mundo, y habla de las situaciones que no te gustan del mundo.
“La negación de la realidad no aparece en la película. En la trama, cuando se tiene que mostrar la situación de los indígenas, se muestra, o la de los criollos, se muestra, en fin, pero se enseña sin ser crudo porque es para niños, pero sí se muestra todo, aunque ese no es el punto medular, lo importante es qué vas a hacer al respecto, cuál es nuestro punto de vista de aquí en adelante. Sí decimos que es un país con muchas maravillas, pero sabemos la situación. Es decirles: ‘Vas a estar orgulloso de tu país y vamos a luchar’.”
–¿Lo positivo no esconde lo negativo del país?
–No se trata de borrar lo negativo. Yo soy un gran opositor de la censura. La censura no educa. Hay que presentar la realidad con medida, porque obviamente son niños y no les quieres dejar una cicatriz, pero el niño debe entender que siempre existen fuerzas en oposición y lo que decida va a tener una consecuencia positiva o negativa, se debe guiar a que la consecuencia sea positiva. No se trata de no exponerles la violencia o no poner a la vista la realidad, se trata de que entiendan que todas esas cosas tienen una salida y la salida siempre tiene que ir a lo positivo. Y que la violencia no se responde con violencia, y que lo negativo no se responde con negativo.
“No quiero negar la realidad, quiero cambiarla con actitudes positivas.”
–Se ha cuestionado que la frase del Bicentenario: “Orgullosamente mexicano”, muestra una realidad falsa. ¿Cuál es su visión?
–De acuerdo, son puntos de vista. Nadie niega la realidad. Sabemos que las cosas están duras, que existen problemas, pero “empuja hacia delante”.
–¿Se le puede decir “Orgullosamente mexicano” a la gente de Cananea que fue desalojada violentamente, a los que perdieron a sus hijos en la guardería ABC?
–No soy de una familia adinerada, mi padre murió cuando yo tenía un año, mi madre salía a trabajar y vivíamos al día, y la escuela, a partir de la preparatoria, me la pagué con el dinero que obtenía de mi trabajo, y he tenido momentos económicos muy difíciles. Entonces a toda esa gente la entiendo y la apoyo en su situación, pero les diría que las vacas flacas van a pasar.
“Si puedo apoyar a la gente lo hago encantado. Estoy generando empleos con estos proyectos. Hay 80 personas trabajando en nómina, más las que trabajan por fuera. En total hay más de 300 gentes laborando. Están cobrando, y si el proyecto es exitoso, van a cobrar más. Hemos vendido licencias a compañías internacionales acerca de nuestros héroes, y ese dinero se queda en México y se va a derrama económica.
“Habrá gente a la que no le va a gustar Héroes verdaderos… mucha se encuentra muy enojada con México porque le va mal. Pero también hay gente a la cual no le va mal y también está enojada con México.”
El cineasta nombró al largometraje Héroes verdaderos… porque cuando empezó a estudiar la historia, pensó que eran héroes “nada más que no vuelan y no les salen rayos de los ojos, pero hacen otra cosa igual de extraordinaria y, además, existieron, son héroes de verdad, y de allí salió el título”.
Sabe del malestar respecto a la palabra “héroes”, pero ataja:
“Cuando uno se pone a ver fríamente lo que realizaron, eso no lo hace cualquiera, fueron personas que se jugaron la vida.”
Y aclara que no es una película de buenos y malos:
“Todo está basado siempre en la capacidad inherente del humano de elegir hacia qué lado va. Entonces, hay indígenas buenos y malos, españoles buenos y malos, criollos buenos y malos. Ese es uno de los grandes problemas del mundo, que segmentan el bien y el mal en razas, nacionalidades, etnias y clases sociales… y no es cierto: el bien y el mal están en todos lados por igual, y eso es algo que también queremos transmitir con el largometraje.”
El filme no forma parte del proyecto del Bicentenario oficial –“somos apolíticos”– ni es de Televisa a pesar de ser socio, explica:
“Tenemos diversos grupos empresariales, Telmex, Inbursa, Telcel, La Costeña, Sobormex y licenciatarios, porque hemos vendido licencias de manera exitosa.”
También participa el Fondo de Inversión y el Estímulos Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción Cinematográfica Nacional.
Héroes verdaderos… se lanzará en la cartelera con 450 copias. Se planea proyectarla gratuitamente en donde no existen salas a través de un cine-móvil y doblarla al náhuatl.
La publicidad
Los dibujos animados de todos los personajes se reproducirán en tarjetas telefónicas, computadoras, latas de La Costeña, bolsas de hielo, billetes de la Lotería Nacional, ropa para niños… En la pasta de las libretas Scribe, en los colores de Kores, en los Sanborns y en la leche Alpura, entre otros productos.
Kuri espera tranquilo las evaluaciones rígidas:
“Sí habrá críticas, pero se impulsa el desarrollo de la industria de animación en México con la historia del país. Me vale que me critiquen.”
Y compara:
“A los infantes les gusta llevar sus héroes ficticios en su ropa. Qué mejor que traigan a nuestros luchadores por la libertad del país.”
Aún es arduo el trabajo y así remata:
“Vamos a acabar el 9 de septiembre a la 11:59 horas, pero no estamos tomando nada a la ligera.” l








