La detención de dos hombres que presuntamente participaron en la emboscada del lunes 14 contra un convoy de la Policía Federal en Zitácuaro reveló los pormenores de la agresión y, de paso, señaló con nombre y apellido al probable autor intelectual del asesinato de 12 agentes federales: Nazario Moreno. Funcionarios de inteligencia indican que algunas similitudes entre este ataque y el lanzado contra la secretaria de Seguridad Pública de Michoacán, Minerva Bautista Gómez, apuntan a la existencia de un nuevo grupo de sicarios en esa entidad: La Resistencia.
ZITÁCUARO, MICH.- La emboscada del lunes 14 contra policías federales, en la que murieron 12 de ellos y dos presuntos sicarios, se ejecutó por órdenes de Nazario Moreno El Chayo, según la Secretaría de Seguridad Pública (SSP). La dependencia federal identifica a este sujeto como líder de La Familia michoacana.
Fuentes de inteligencia de la SSP señalan además que la agresión, perpetrada en la carretera que va de esta ciudad a Toluca, fue obra del comando conocido como La Resistencia, brazo armado de La Familia que vino a desplazar a Los Zetas, grupo paramilitar del que aquella agrupación se desligó hace dos años.
Octavio Ferris, experto en inteligencia de la SSP, afirma que tanto el atentado del pasado 24 de abril contra Minerva Bautista Gómez, secretaria de Seguridad Pública de Michoacán, como el del lunes 14, son similares y parecen obra de La Resistencia.
“Estos comandos están integrados por excomandantes y exjefes de grupo de la Policía Ministerial y con algunos exintegrantes del Grupo de Operaciones Especiales; sus tácticas son muy parecidas a las de los ministeriales: el fuego cruzado.
“No van al objetivo, como Los Zetas, que son militares o exmilitares. Éstos no dejan a nadie con vida. Su táctica es certera y segura, como en el caso del subsecretario de Seguridad Pública de Michoacán, José Manuel Revueltas López, asesinado el 2 de septiembre de 2009 en una de las principales avenidas de Morelia. Junto al funcionario fueron acribillados su chofer y su escolta. Nadie quedó con vida.”
La emboscada
Ramón Pequeño García, jefe de la Sección Tercera de la Policía Federal (PF), presentó en el Centro de Mando a los presuntos homicidas Alain Escutia Ruiz, El León, y Emilio Obed Palacios Andrade, El Mostro, miembros de La Familia, quienes fueron detenidos la noche del miércoles 16 en Morelia.
El funcionario federal informó que por las declaraciones de El León y El Mostro se supo que un sujeto apodado El Chucky y otro conocido como La Morsa coordinaron la emboscada contra la PF.
Pequeño explicó que El Chucky recibió órdenes de Nazario Moreno para llevar a cabo el ataque, para lo cual La Morsa reunió a varios miembros de La Familia en una gasolinera conocida como La Cotorra, en Zitácuaro.
Ante los medios, Pequeño hizo la reconstrucción del ataque al convoy de policías federales: a las 7:30 de la mañana del lunes 14 tuvo lugar desde dos puentes vehiculares cercanos al kilómetro 2 de la carretera Zitácuaro-Toluca.
Según el mando policiaco y un boletín de la SSP, para el ataque La Morsa reunió a 35 sicarios que se desplazaron a bordo de 12 camionetas y se dividieron en dos grupos.
Uno, de nueve personas que viajaban a bordo de cuatro vehículos, comandados por Don Pete, se apostó en uno de los puentes por los que debían cruzar los agentes.
El otro, dirigido por La Morsa e integrado por 26 sicarios (entre los que se encontraban los dos detenidos), viajó en ocho vehículos y se colocó en el segundo puente, para encerrar al convoy federal.
De acuerdo con la versión oficial, “10 minutos después de haber tomado sus posiciones (…) iniciaron el ataque, disparando contra los vehículos por alrededor de 20 a 30 minutos”.
La agresión se efectuó con fusiles, pistolas, escopetas y granadas de fragmentación contra tres camionetas de la PF –las identificadas con los números 12431, 13969 y 18613– con saldo de 10 agentes muertos en el lugar y 15 lesionados.
Al repeler el ataque, los policías mataron “a un coordinador de los sicarios, identificado como Beto, quien falleció a bordo de uno de los vehículos”, señala el boletín de la SSP.
Tras el ataque, en las cunetas había dos granadas de fragmentación sin estallar. Sobre el puente había sangre, cientos de casquillos de R-16, AK-47, 9 mm., .38 súper, 45 y otros calibres; chalecos antibalas, ropa negra, cobijas y dos camionetas. En su fuga los atacantes secuestraron dos camiones de pasajeros y a uno le prendieron fuego para dejarlo a manera de barricada y proteger su escape.
Más tarde llegaron refuerzos de la PF y del Ejército.
Los federales heridos fueron llevados a nosocomios de Morelia, Toluca y el Distrito Federal. Dos de ellos murieron en la capital del Estado de México.
La SSP señala que durante la agresión los policías federales repelieron el ataque; en consecuencia, varios agresores perdieron la vida y otros más resultaron heridos. Los cadáveres y lesionados del grupo atacante fueron retirados por sus cómplices.
El día 15, autoridades estatales dieron a conocer la identidad de los policías federales que perdieron la vida: Alberto Cruz García, Antonio de Jesús Sánchez Suárez, David Damián Alejo, Víctor José González Acosta, Juan Carlos Martínez Bautista, Miguel Ruiz Díaz, José Alberto Estrada Malo, Ricardo Ordóñez Rosas, Tomás García Torres, Jacob Villar Ramos, Hernán Reyes Rosales y Adolfo Gustavo Sierra.
Pequeño informó que La Morsa y El Chucky ordenaron a los delincuentes dispersarse por varios municipios del estado y que se mantuvieran ocultos de ocho a 15 días después del atentado.
Nuevo grupo de sicarios
Tras la ruptura de Los Zetas y La Familia michoacana, La Resistencia apareció públicamente el 14 de octubre de 2009 al decapitar al abogado Josafat López Tinoco, exdirector de Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Michoacán y exsecretario técnico de la Secretaría de Seguridad Pública de la entidad.
La cabeza del exfuncionario fue hallada sobre una hielera y arriba de ella había una cartulina con el letrero: “Esto les va a pasar a todos los testigos protegidos en nuestro territorio. Estamos unidos y más fuertes que nunca. Atentamente, La Resistencia”.
Desde entonces ha habido varias ejecuciones, descuartizamientos y decapitaciones con la misma firma: “La Resistencia”.
Octavio Ferris, quien ha colaborado con el Grupo de Información Sensible (GIS) del Ejército, dice que no se necesita ser experto para saber que La Resistencia actúa como lo hace la Policía Ministerial, a “fuego cruzado”, como en el ataque a Minerva Bautista en Morelia y al convoy de la PF.
“Es una táctica que durante años sirvió, inclusive, para deshacerse de sus compañeros ‘incómodos’, chivas, delatores o que no ‘jalaban parejo con el grupo’; utilizan granadas de desecho, por eso a veces no detonan, y eso salvó la vida de muchas personas, entre ellas la de Minerva Bautista y la de varios policías federales”, dice Ferris.
“Los Zetas, en cambio, utilizan tácticas militares pues fueron entrenados en Israel, España, Inglaterra y hasta en Guatemala con los kaibiles; usan granadas de primera, armas largas y cortas, y cuchillos. La Resistencia no, pues no son militares o exmilitares.”
Minerva Bautista Gómez resultó herida al ser emboscada cuando salía del Recinto Ferial de Morelia la madrugada del 24 de abril. Gilberto Molinero Tonari y Francisco García Corral, escoltas de la funcionaria, fallecieron al repeler la agresión.
El 26 de abril, en Morelia, el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, adjudicó el ataque a una organización derivada de La Familia michoacana, conocida como La Resistencia.
El 1 de mayo, en Santa Ana Maya, en la Tierra Caliente, frente a la plaza principal fue localizado Abel Zamora Aguilera, de unos 20 años, quien presuntamente había sido levantado por un comando en el mismo municipio. Apareció decapitado y tenía un narcomensaje en el que La Resistencia se adjudicaba el crimen.
El 11 de mayo, con mensajes de advertencia para Minerva Bautista, fueron hallados los cadáveres de dos hombres en la comunidad de Coróndiro, Apatzingán. “Ahí te van tus informantes Minerva Bautista”, decía el mensaje. “A ver si ahora sí respetas lo pactado”, advertía, según reportes policiales. La firma era de La Resistencia.
El pasado 16 de mayo desde un vehículo en movimiento arrojaron el cadáver de un individuo frente a una pizzería en la plaza Vasco de Quiroga de Pátzcuaro. El cadáver estaba maniatado, amordazado, con los ojos vendados y presentaba dos impactos de bala de grueso calibre en tórax y cabeza. Pegada a la espalda tenía una cartulina que decía: “Rufo, somos la resistencia contra ti y los Z”. l








