Peligro mortal en los Panamericanos

Jalisco obtuvo por undécima vez consecutiva, el primer lugar en la Olimpiada Nacional y ello le quitó presión al Comité Organizador de los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 (Copag), encabezado por Carlos Andrade Garín. Sin embargo, varios entrenadores y deportistas señalan fallas de infraestructura deportiva y de organización que implicarían riesgos si la autoridad estatal sigue privilegiando los negocios por encima de la seguridad de competidores, jueces y espectadores. 

 

Los Juegos Nacionales, celebrados en Guadalajara durante mayo y la primera semana de junio, pusieron en duda la capacidad de los organizadores para sacar adelante los XVI Juegos Panamericanos del próximo año y evidenciaron problemas en la infraestructura deportiva, así como la novatez de los encargados de la organización, el despilfarro gubernamental y la posible corrupción de las autoridades implicadas en las actividades deportivas. 

Por ejemplo, hay indicios de que la muerte del juez internacional de ciclismo José Luis Rico, la noche del 24 de mayo, cuando fue embestido por una competidora, podría tener relación directa con las deficiencias técnicas con que fue construido el velódromo en el antiguo Club Atlas Paradero.

Una ambulancia equipada para atender a personas en casos de extrema gravedad o en terapia intensiva acudió al lugar, pero el juez tuvo que ser llevado en camilla hasta la unidad porque ésta no pudo pasar, ya que los accesos son inadecuados. El inmueble, que se puso en operación en estos juegos conocidos como Olimpiada Nacional, aún no cuenta con la certificación de la Unión Ciclista Internacional (UCI, por sus siglas en italiano).

Desde febrero de 2008, cuando el velódromo aún estaba inconcluso, la Confederación Panamericana de Ciclismo y la Asociación de Ciclismo de Jalisco advirtieron que había problemas con el peralte de la pista, pero el dato fue desdeñado por Andrade Garín, director del Comité Organizador de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011 (Copag).

El funcionario dijo que no se harían las correcciones sugeridas por la organización panamericana porque se obtendría el aval de un organismo internacional de mayor rango, pero hasta el momento la UCI no ha dado el visto bueno al velódromo. Dicha certificación no es indispensable para una competencia local, pero es obligatoria en competencias internacionales. 

La construcción del velódromo continuó con demoras debidas, entre otros factores, al incremento en el precio de los materiales y cambios en el proyecto. El monto de la inversión anunciada se disparó, al pasar de los proyectados 46 millones de pesos a alrededor de 100 millones. 

También se criticó que el óvalo central estuviera a nivel, lo que no ocurre en los velódromos modernos. Con el argumento de que se trataba de que el de Guadalajara fuera multifuncional, se ignoró también esta observación. “No vamos a hacer un hoyo”, dijo a esta reportera, en septiembre de 2008, el director del Copag. Según él, dicho proyecto permite el uso de la pista en pruebas de atletismo y otras disciplinas, ya que fue concebida con un enfoque “de primer mundo”. Tras el accidente, esto es tema de controversia.

Consultado al respecto, el ingeniero Ricardo Davis Smith, excomisario de la Federación Mexicana de Ciclismo, responsable de la delegación de Baja California en la Olimpiada Nacional y constructor de velódromos, señala que el de Guadalajara “arquitectónicamente es una belleza” y cuenta con una superficie de rodamiento aceptable, pero “tenemos un defecto técnico de ingeniería en el centro de la pista”. 

Explica que un velódromo tiene meta y contrameta, por lo que “en esa línea debe estar totalmente despejado, pero (en este caso) el estructurista dejó (al centro) columnas que impiden la visibilidad”. Esta falla es importante porque las pruebas de persecución son el alma de los velódromos, dice, “y las columnas nos impiden la visibilidad para esas pruebas” además de que “están excedidas”. 

Davis Smith señala que la muerte del juez José Luis Rico, originario del Estado de México y quien fue su amigo, se debió a un accidente que pudo prevenirse: “El juez Rico no pudo ver a la ciclista que venía cuando sucedió el accidente en la curva anterior, por la falta del bajo nivel. Yo siento que sí se podría haber evitado, al tener la ciclista, más que el juez, la posibilidad de haberlo visto”.

 Entra en detalles: “La ciclista salió como si fuera de una esquina y ya no le pudo sacar la vuelta al juez. Vino el choque, el accidente… Es una deficiencia en ese punto, porque es demasiada la gente que se mete a los velódromos. Hay velódromos más sencillos, que no son para panamericanos ni juegos internacionales. No hay tanto problema, porque es poca la gente y hay mucha visibilidad. En este caso sugiero que se haga el bajo nivel para que los jueces vean al ciclista”.

Y aunque admite que la Unión Nacional de Ciclistas no exige el desnivel de la pista, pero es un criterio técnico de las asociaciones internacionales que se está promoviendo para todos los velódromos, mismo “que nosotros, como constructores de velódromos, y los propios ciclistas recomendamos para tener un cien por ciento de visibilidad”. 

Ricardo Davis elogió el diseño del velódromo, pero insistió en señalar que sin ese desnivel de 1.25 metros y la eliminación de las columnas, la sede no podrá obtener la certificación de la UCI, ya que los jueces no tienen la visibilidad óptima para las salidas y llegadas de los competidores en las pruebas de persecución. 

Sobre la intención de utilizar el velódromo para competiciones de patinaje y de otras disciplinas, el experto opina que no se justifica la millonaria inversión. En cambio, se dice dispuesto a edificar una instalación “doméstica, a cielo abierto, muy práctica, como el velódromo que tienen en la Unidad Deportiva López Mateos”. De paso, Davis, que también es experto valuador, estima que dicha sede local puede erigirse con la mitad de lo que se gastó en el actual velódromo. 

Varios entrenadores y competidores coinciden en que el óvalo central no tiene el desnivel en relación con la pista que se recomienda para este tipo de inmuebles, y en que las seis columnas para sostener el techo no deberían estar ahí: “En los mejores velódromos del mundo no hay tales columnas y, por tanto, hay visibilidad plena”, dice un entrenador con más de 30 años de experiencia.

Otro de los entrenadores consultados, que estuvo presente en las competencias del 24 de mayo, confirmó que una joven competidora atropelló al juez debido a que éste no la vio. Ambos entrevistados pidieron reservar su identidad para evitar represalias del director general del Copag, quien controla los apoyos al deporte en Jalisco y es poco tolerante a las críticas.

José Guadalupe Ledezma Ramírez, exdirector de fomento deportivo en los ayuntamientos de Guadalajara y Tonalá, exigió que se aclaren las dudas sobre las deficiencias de la sede ciclista mediante una investigación. 

Comenta que si bien el director general de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Bernardo de la Garza, declaró que el fallecimiento del juez internacional José Luis Rico fue un accidente, esto no descarta las fallas técnicas de la pista. “La Conade organiza, no certifica”, sostiene Ledezma.

Y añade que representantes de la UCI inspeccionaron el velódromo días antes del arranque de la Olimpiada Nacional, pero hasta el día del accidente no habían certificado las instalaciones. “Esto hace urgente que se aclare el tema y evite el vacío de información porque sólo abona a la especulación”, insiste.

El Copag ha llevado a cabo el desarrollo de la infraestructura deportiva sin concursar los proyectos ejecutivos arquitectónicos y sin contar con la supervisión debida, por lo que se habrían cometido varios desaciertos.

La Secretaría de Desarrollo Urbano (Sedeur) es la entidad estatal que licita las obras y realiza los contratos, pero con los proyectos ejecutivos para los Panamericanos, son los que le proporciona el comité organizador, por lo que no hace suyos los errores de éste.

Ledezma Ramírez, fue director de fomento deportivo en los ayuntamientos de Guadalajara y Tonalá y cuestionó que en varias sedes deportivas, como es el caso del Velódromo, no se disponga de los espacios suficientes para estacionamiento. 

 

Descoordinación

 

Algunas delegaciones participantes en la Olimpiada Nacional se quejaron de la desorganización y el trato poco cordial a deportistas, federativos y familiares. 

La delegación de Sinaloa, por ejemplo, lamentó la mala calidad de los servicios médicos, los traslados y el hospedaje. El colmo fue la intoxicación masiva que padecieron los pedalistas de las pruebas de montaña por ingerir pollo en mal estado. Al respecto, Ricardo Davis recomendó la contratación de personal que certifique los alimentos “porque la intoxicación generalizada es una vergüenza” en una competencia de este nivel.

Por su parte, Gamaliel Ramírez, exfutbolista y presidente de la Comisión de Deportes del Ayuntamiento de Guadalajara, presentará una propuesta al pleno para que se realice una auditoría al Copag, toda vez que, afirma, ha recibido información que apunta hacia un manejo irregular de los recursos, despilfarro, duplicidad en pagos y compra de productos y servicios a sobreprecio.

Sin entrar en detalles, Ramírez considera que la estructura del Copag amerita una revisión, ya que para la comuna representa una carga de 47 millones de pesos en la nómina tan sólo para ese año. 

Regidor de Guadalajara por el Partido Verde Ecologista de México y exseleccionado nacional, Ramírez tiene 40 años de participar en entidades gubernamentales de los tres niveles de gobierno, vinculadas a la administración y promoción del deporte. Impulsó también la Asociación de Sindicatos de Futbolistas Profesionales y dice conocer los intereses de Mario Vázquez Raña, presidente de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa), lo mismo que el trasfondo de los Juegos Panamericanos de 2011: los negocios. 

“Mario Vázquez le pidió a Guadalajara que pagara 1 millón 200 mil dólares para repartirlos entre lo presidentes de las asociaciones nacionales de los demás países y por eso se tiene que hacer la villa, habiendo tantos hoteles, para que se hagan los negocios de donde salga ese dinero que pidió”, asevera. 

En cuanto a los pregonados logros del deporte estatal, Ramírez señala que Jalisco, con todo y sus triunfos en las Olimpiadas Nacionales, no figura en deportes olímpicos: “Curiosamente se gana en deportes en los que otros estados no participan (…). En los deportes de conjunto Jalisco anda mal”.

Por si esto fuera poco, la construcción de la Villa Panamericana en la zona de El Bajío, próxima al nuevo estadio Chivas, va retrasada al menos tres meses. El lunes de la semana pasada, la Delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) demolió terrazas y baños, y clausuró obras en 2.5 hectáreas de esos terrenos por derribar árboles supuestamente plagados en el área natural protegida del bosque de La Primavera, el cual se comprometieron a respetar los responsables de la edificación. 

La titular de la Secretaría del Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable (Semades), Martha Ruth del Toro, había dicho que los trabajos de la Villa y del estadio de atletismo, también en el área de La Primavera, son “proyectos sustentables”.