Zoot Suit es una obra de teatro que aborda el racismo de los mexicanos en Estados Unidos. Se estrenó en los setenta bajo la dirección de Luis Valdez, y en 1981 él la convirtió en película con un éxito rotundo. Ahora Valdez fue invitado por la Compañía Nacional de Teatro para dirigirla en nuestro país, y por primera vez se presenta en español en el teatro Juan Ruiz de Alarcón en coproducción con la UNAM.
Zoot Suit retoma el caso del pachuco Henry Reyna y su grupo de amigos, cuando en 1942 fueron injustamente arrestados con pruebas circunstanciales y enviados a la cárcel de San Quintín. Un abogado y una periodista luchan por su liberación y denuncian ese acto racista. Aunque toda la ambientación, y eso es lo interesante, se ubica en los cuarenta, la realidad es más que actual, sobre todo hoy con la ley Arizona en puerta.
Zoot Suit es un drama musical encabezado por el “Espíritu pachuco”, interpretado en la película por Edward James Olmos y ahora por Enrique Arreola, quien sale avante. Él es narrador y personaje de esta historia. Entra y sale de la realidad. Lleva al espectador al pasado para explicar los hechos, detiene la acción para corregir o para editar cosas que no son de su interés; sufre su destrucción y se incorpora para darnos varios finales. Pareciera que la obra es dinámica y llena de acciones; y sí, hay muchos bailes y movimientos escénicos, pero la gran cantidad de acontecimientos narrados, y la contextualización periodística de la guerra, la desdramatizan. Esto se acrecienta, tal vez, porque en la parte culminante de la obra –donde Henry Reyna, el protagonista, y su contrapunto El Pachuco entran en crisis–, no se logra la intimidad y la desolación suficiente para que el espectador caiga emocionalmente con ellos.
La puesta en escena es llamativa, llena de música y bailes, donde el manejo de grupos en el escenario es espectacular. Extraña un poco la dirección de actores donde se apostó más por los personajes tipo que por los seres humanos. Así, los personajes resultan impostados, con un tono de voz muy alto y, por tanto, menos verosímiles. El caso extremo es la exnovia del protagonista. No sucede así en el trabajo, por ejemplo, de los hermanos de Henry Reyna, interpretados por Luis Lesher y Gabriela Betancourt, bien caracterizados a partir de la naturalidad.
La escenografía de Sergio Villegas, apoyada por la acertada iluminación de Matías Gorlero, es funcional y estética; utiliza diferentes niveles y objetos significativos. La música es de Daniel Valdez, la misma empleada en la película: mambo, danzón, fox trot, entre otras, que carga de vitalidad a la obra.
Zoot Suit es un espectáculo de primer nivel. Una propuesta que seguramente tendrá gran resonancia en nuestra comunidad. Denuncia un acto que se vive cotidianamente en Estados Unidos y que resulta alarmante que 30 años después no sólo siga igual, sino peor. l








