Para el escritor español José Martínez de Velasco la decisión de Benedicto XVI de refundar la orden creada por Marcial Maciel evidencia la trama de corrupción y venalidad que tejió esa congregación en complicidad con las élites política y económica. Entrevistado por Proceso, el también periodista de la agencia EFE dice estar convencido de que al Vaticano no le queda más remedio que promover un giro radical en Los Legionarios de Cristo.
MADRID.- Luego de que el 1 de marzo el Vaticano anunciara que haría una profunda revisión a los Legionarios de Cristo, el especialista en asuntos eclesiásticos José Martínez de Velasco envió una carta abierta al director general de esa congregación, Álvaro Corcuera, en la que afirma lo siguiente: aún queda mucho por explicar acerca del encubrimiento en que la Iglesia católica incurrió durante las últimas décadas para proteger al fundador de la orden, Marcial Maciel.
Periodista de la agencia EFE, autor de los libros Los Legionarios de Cristo. El nuevo ejército del Papa (La Esfera de los Libros) y Los documentos secretos de los Legionarios de Cristo, Martínez de Velasco analiza el comunicado del Vaticano y destaca que en éste se reconoce, “sin ahorro de calificativos, la doble y triple vida que llevó Maciel”.
Ello implica, asegura, que la orden tendrá que ser “reinventada” y “su historia rescrita a fondo”. Además, resalta la importancia de que en su pronunciamiento el Vaticano se refiera al “mecanismo de defensa” que rodeó a Maciel para “hacerlo inatacable durante mucho tiempo”.
Martínez de Velasco dirige el blog El Trastevere, que se convirtió en un foro de debate entre Legionarios y ex Legionarios, donde se ventiló información que luego fue reproducida en medios de varios países; tiene 70 mil visitas diarias y casi 2 millones de accesos mensuales.
En entrevista con Proceso, el escritor sostiene que los Legionarios deben asumir su lacerante realidad e iniciar de manera humilde y sincera su reconversión.
Y agrega: “¡Ya está bien de mentiras o de verdades a medias! ¡Ya está bien de seguir manteniendo que nadie sabía nada! Unos cuantos sabían la verdad y la ocultaron, como apunta con claridad el comunicado de hoy. ¿Están dispuestos a reconocerlo de una vez por todas? ¿Están dispuestos a presentar su dimisión y renuncia? ¿Están dispuestos a acompañar a tantos Legionarios y miembros del Regnum Christi (el movimiento laico de los Legionarios de Cristo) honestos y deseosos de una nueva legión en esta decisiva etapa, como ha indicado el Vaticano? ¿Están dispuestos de una vez a dar credibilidad sin fisura a la legión y al movimiento, y con ello colaborar a la credibilidad de la propia Iglesia?”.
–¿Quiénes integraron el círculo de protección a Maciel? –se le pregunta.
–El comunicado habla de “gravísimos y objetivamente inmorales comportamientos de Maciel”, que representan “auténticos delitos” y “una vida sin escrúpulos ni auténtico sentimiento religioso”. Estoy convencido de que era una realidad desconocida para gran parte de los Legionarios, pero es impensable que nadie supiera lo que hacía.
“Tal vez desconocían que se llevaba dinero de la congregación y desaparecía; que no dormía en las casas de la legión o que cometía abusos sexuales dentro y fuera de la orden. Por cierto, la pederastia no era una práctica exclusiva de Maciel; muchos otros aprovecharon su posición dentro de esa comunidad para cometer los mismos delitos. Que ahora no quieran limpiar su imagen con el fundador muerto.”
Añade: “Ese círculo protector, sin duda, lo componen el secretario general de los Legionarios, Evaristo Sada; el vicario general, Luis Garza Medina, y el propio director general, Álvaro Corcuera, entre otros”.
–¿Esa protección también existía fuera de la orden?
–Sí. Entre sus más fieles defensores se encuentran miembros destacados de la curia vaticana y de la Iglesia católica en México, como el arzobispo primado Norberto Rivera Carrera y el que fue nuncio apostólico en México, Girolamo Prigione.
“En Roma, contaba con el respaldo de los cardenales Nicola Canali y Angelo Sodano, secretario de Estado con Juan Pablo II. Asimismo, lo apoyaba el secretario particular de Juan Pablo II, el cardenal polaco Satinslaw Dziwisz (hoy arzobispo de Cracovia). Algunas fuentes mencionan, aunque no lo he podido comprobar, al cardenal camarlengo español, Eduardo Martínez Solano.
“Una investigación vaticana no puede terminar sin aclarar el papel que en torno a la figura de Maciel han jugado estos miembros de la jerarquía eclesiástica en México y Roma. Las pesquisas deben clarificar, de una vez por todas, si Juan Pablo II tuvo conocimiento, por las denuncias que se le enviaron durante su papado, de todo el entramado de Maciel.”
La fortuna legionaria
De acuerdo con información que proviene de la orden, dice el especialista, sus directivos realizan maniobras financieras para ocultar el monto de su fortuna. Y precisa: “La ubicación de ese dinero será una tarea fundamental que debe cumplir el delegado vaticano que pronto será designado, porque hay víctimas que en justicia deben ser compensadas y centros que funcionan bien y merecen ser rescatados.
“Fuentes de la legión y del Regnum Christi han denunciado que el dinero se está marchando. Los visitadores vaticanos recibieron amplia información sobre el tema y hay sospechas de que existe una operación para mover ese dinero y ocultarlo. Y desde luego, Luis Garza Medina es el artífice de esa ingeniería financiera que le permitió a la congregación colocar dinero incluso en paraísos fiscales.”
–¿Se refiere al grupo Integrer, donde la legión manejaba las finanzas?
–Exacto. Esa organización manejaba todo. Maciel y los directivos de la legión cuentan con amigos poderosos en las élites políticas y empresariales de muchos países, y sobre todo de México. Hacían jugosas donaciones y aparecían como los benefactores; por cierto, ante el escándalo, ninguno de ellos ha abierto la boca. Ni Vicente Fox ni Marta Sahagún, por ejemplo.
El vaticanista Sandro Magíster publicó en L’Expresso del 29 marzo pasado que ese grupo financiero está encabezado por el vicario general de los Legionarios, Luis Garza Medina, quien pertenece al clan Garza Sada, propietario del grupo industrial Alfa, de Monterrey. “El grupo Integrer es el holding que opera como caja fuerte y como centro directivo de todas las obras de la legión en el mundo, cuyo patrimonio global está estimado en 25 mil millones de euros”, apuntó Magíster.
Además, los Legionarios manejan recursos por medio de la Fundación Altius, cuyo consejo consultivo encabeza el propio Garza Medina y lo preside René Lankenau Coindreau, hermano del exbanquero Jorge Lankenau. También controla los colegios Mano Amiga y realiza obras en 12 países. En su sitio electrónico se indica que en su consejo participan directivos de Cementos de México (Cemex), Grupo Novel, Grupo Gonval, Banco Compartamos y Coparmex.
Entre las empresas benefactoras de Altius –que es parte de Integrer– destacan las sociedades Value, Merrill Lynch, Microsoft, ICA, AHMSA, Iberdrola, DHL, Banamex, Banco Santander, Protexa, Scotiabank, Alfa, Home Depot y Pedro Domecq. Uno de sus “embajadores” es el grupo musical La Quinta Estación.
El embajador de México en España, Jorge Zermeño Infante, participó en un acto de la fundación celebrado en el restaurante Mestizo de Madrid, el 9 de marzo último, que congregó a mexicanos residentes en España. En el acto se destacaron el trabajo realizado en los colegios Mano Amiga, así como las campañas “Un kilo de ayuda para educación” y el “programa de apadrinamiento”. En un comunicado, Altius puso de relieve el apoyo que este diplomático brindó a esos colegios en su natal Torreón, Coahuila.
Frente a la contundencia del Vaticano, apunta Martínez de Velasco, “la legión está intentando callar a algunas víctimas ofreciéndoles dinero, pero esta oferta no es un acto de justicia, sino que pretende taparles la boca”.
En contraste, dice, algunos centros legionarios se encuentran en el abandono. Hay seminarios en los que se pasa auténtico frío en invierno y en otros los internos no cuentan con comida suficiente. Ello, sostiene, es una muestra más de que el dinero de la legión se encuentra en movimiento.
Refundación
Aunque se muestra crítico con el estado actual de la Iglesia católica por los múltiples escándalos que la han agobiado en los últimos meses, Martínez de Velasco reconoce que Benedicto XVI ha demostrado un “especial interés” en solucionar los problemas de los Legionarios de Cristo.
“Sería impensable que después de hacer pública la carta dirigida a los católicos irlandeses; después de las múltiples dimisiones de obispos que se están produciendo en todo el mundo por el tema de la pederastia, y después de hacer públicas las normas que la Iglesia se está dando para combatir a la pederastia, Benedicto XVI se quedara ahí y no profundizara en la refundación de los Legionarios”, y “que no ordenara la investigación de los sobornos que la congregación daba a cardenales y jerarcas católicos, en efectivo o con la adquisición de coches de lujo, o estancias en una villa que los Legionarios tienen en Termini, Italia”, plantea el escritor.
El especialista cuenta que el pasado 30 de abril el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, encabezó la reunión con los cinco inspectores del caso, entre quienes están los obispos Ricardo Blázquez, Ricardo Watty Urquidi y Ricardo Ezzati Andrello. Para esa fecha se había hecho público que la respuesta de Benedicto XVI se conocería en junio.
“Varios medios habíamos publicado que los informes de la investigación ya estaban concluidos y que la reunión con Bertone era un mero formulismo. Para sorpresa de todos, el Papa se presentó a esa reunión. Permaneció ahí durante casi dos horas y se limitó a escuchar el resumen del informe que presentó cada uno de los cinco visitadores, así como sus opiniones personales”, comenta.
Con el comunicado emitido por el Vaticano el lunes 1, “el Papa demuestra, primero, su interés personal en el tema; segundo, que quiere liquidar el tema de la legión cuanto antes, y, tercero, que tiene información suficiente para tomar las medidas que adoptará y que la mayor parte de éstas se encuentran en ese documento”.
Benedicto XVI conoce perfectamente todo lo que está pasando dentro de la congregación, dice, y ello explica que mandara a un visitador al Regnum Christi, “a pesar de que muchas consagradas y muchos laicos se habían entrevistado con los visitadores, y le habían enviado informes relevantes.
“Es una primera medida de Benedicto XVI para advertir a la legión que ya está bien de tonterías, que debe refundarse… se supone que yendo a un capítulo general, con los que quieran seguir en ella, y que no estén contaminados por encubridores.”
El análisis del especialista es demoledor cuando se refiere al carisma de los Legionarios de Cristo. Sostiene que no existe porque su estructura “está absolutamente contaminada por la vida y las mentiras de Maciel; por sus pecados y por sus delitos”.
Y explica: “En cualquier movimiento religioso, el carisma es la carta de ruta de su vocación. La caridad, por ejemplo, es un principio general de la Iglesia católica entera; por ello, cada orden tiene su libro de ruta que puede ser la enseñanza, las misiones, la oración, el trabajo con las capas más desfavorecidas de la sociedad, etcétera. Ahora mismo, la legión no tiene un carisma porque se dedicó a crear una estructura de poder dedicada a ensalzar la personalidad de Maciel, sin ningún planteamiento crítico. Su única meta era ganar dinero y captar vocaciones”.
Martínez de Velasco afirma que, de acuerdo con la información de que dispone, Benedicto XVI no abordará el tema como “elefante en cristalería”. Impondrá medidas para que la legión dé un giro de 180 grados y “cambien de forma radical las vidas de los encubridores”.
Y remata: “No creo que se haga pública una lista de los encubridores, pero veremos ciertos movimientos discretos aunque significativos que van a demostrar que el pontífice no permitirá que quienes han contribuido a manchar la imagen de dos Papas y de toda una Iglesia, salgan incólumes de este terrible escándalo”.








