Madrid.- Con un mensaje especialmente cariñoso, el arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez Pérez, encabezó el pasado 6 de junio una ceremonia en Salamanca en la que seis miembros de la Legión de Cristo se ordenaron diáconos.
El hecho es paradójico, pues Blázquez fue uno de los cinco visitadores designados por el Vaticano para recabar testimonios y denuncias de abusos y excesos perpetrados dentro de la congregación religiosa que fundó Marcial Maciel.
El exlegionario Patricio Cerda explica a Proceso que el derecho canónico no impide al arzobispo español participar en la ordenación de los diáconos, pero dicha ceremonia “deja muy mal sabor de boca entre las víctimas” de los legionarios de Cristo, pues la actitud de Blázquez es la de “juez y parte en toda esta trama”.
“Lo más grave –dice– es que el Papa aún no ha anunciado quién será el delegado pontificio para la Legión de Cristo, con lo cual deja más en la indefensión a quienes presentaron testimonios y denuncias.”
La página electrónica del Regnum Christi difundió el pasado 21 de junio un comunicado en el que señala que Blázquez “compartió (con los nuevos diáconos y con otros legionarios) algunas experiencias y recomendaciones en el contexto de la visita apostólica”.
Durante la homilía, con “palabras de cariño y afecto”, les aseguró que “pronto estaremos todos en una situación nueva e inmensamente esperanzadora”.
“Contad conmigo. Antes, ahora y siempre”, les dijo.
Les expresó su “gratitud por la confianza” que el Papa depositó en él “para ayudar a la Legión de Cristo en esta situación nada sencilla, no buscada y con una cruz a veces muy pesada”.
Según el comunicado, Blázquez agradeció a los legionarios la “acogida” que le brindaron durante los meses de la visita apostólica. Comentó: “Yo les dije que podría ayudarlos en la medida en que ustedes me ayudaran a mí”.
Sostuvo que “el afecto entre nosotros, efectivamente, ha ido creciendo”. Y les aseguró que “la comunión con el Papa que ha podido apreciar en la Legión de Cristo, acrisolada y afianzada, será garantía de que pasamos a una nueva etapa”.
Estos seis nuevos diáconos recibirán la orden sacerdotal en Roma en diciembre próximo. Lo harán junto con otros religiosos de distintos países. En total se ordenarán 60 nuevos sacerdotes.
Investigador
El Vaticano anunció el 27 de junio de 2009 los nombres de los cinco obispos nombrados para esclarecer las circunstancias en que se produjeron los escándalos sexuales relacionados con el fundador de la Legión, Marcial Maciel.
El papado de Benedicto XVI lanzó este anuncio luego de que estalló un nuevo escándalo sobre Maciel: había procreado una hija con una mujer con la que mantuvo una relación sentimental. Ambas viven en la capital española, donde administran bienes que les dejó el religioso.
En esa visita apostólica participaron, además de Blázquez—entonces obispo de Bilbao—, el obispo de Tepic, Ricardo Watti Urquidi; el obispo de Denver, Charles J. Chapul; el obispo de Alessandria, Italia, Guiseppe Versaldi; y el arzobispo de Concepción, Chile, Ricardo Ezzati Andrello.
El 15 de julio de 2009 los prelados empezaron a interrogar a los sacerdotes, religiosos y ciudadanos que tenían denuncias contra los Legionarios de Cristo. En octubre pasado entregaron un primer informe sobre la congregación y a principios de este año se entregó el informe final.
El arzobispo de Valladolid fue uno de los participantes en las reuniones en la Santa Sede, en una de los cuales se presentó el Papa Benedicto XVI. De este encuentro surgió el 1 de mayo el comunicado del Vaticano que anunció un “camino de profunda revisión” para la congregación.
El comunicado señaló los “gravísimos e inobjetables comportamientos” del padre Maciel, “en algunos casos, auténticos delitos”. Se refirió al “sistema de relaciones” que éste tejió para ganarse “la confianza, amistad y silencio de los que le rodearon” y recordó que muchos de estos legionarios calificaron como “calumnias” los insistentes testimonios de abusos y excesos que se vivieron en la congregación.
El exlegionario Cerda sostiene que, “visto desde la perspectiva de Blázquez, éste puede argumentar que su participación en la ordenación de diáconos tuvo un sentido pastoral, pero ese enfoque no se ha aplicado con las víctimas, a quienes no se les ha buscado después de entrevistarlos”.
El arzobispo no sólo “deja una mala impresión”, sino que “se deja utilizar por los jerarcas de los Legionarios de Cristo, que usan políticamente a su favor este encuentro”, afirma.
El periodista José Martínez de Velasco difundió la noticia de la ceremonia de ordenación en su blog Trastevere, y al hacerlo cuestionó: “¿Error de Blázquez o una nueva contradicción de la Santa Sede?”.
Señaló también que la noticia “ha causado profunda perplejidad e incluso malestar en algunos de los comentaristas habituales de este blog, algunos de ellos sacerdotes que están a la espera del nombramiento del delegado pontificio”.
Aseguró que otro de los visitadores vaticanos, el arzobispo de Denver, monseñor Chapul, también participará en una ceremonia similar, pues el próximo 7 de agosto tiene programado ordenar a un grupo de diáconos en Cheshire, Estados Unidos.
“Hay quienes opinan que el comunicado de la Santa Sede del pasado 1 de mayo parece papel mojado y que, al menos por ética, los visitadores deberían mantener una cierta distancia con este tipo de actos”, argumentó Martínez de Velasco. l








