La versión de La Volpe

"Bofo". No mostr

El exdirector técnico de la selección nacional que participó en el Mundial de 2006 en Alemania, Ricardo La Volpe, se dice sorprendido y extrañado de los movimientos tácticos de Javier Aguirre, de la forma en que preparó el juego ante Uruguay –clave para avanzar al quinto partido– y de que haya prescindido de Cuauhtémoc Blanco contra Argentina.

“Cuauhtémoc estaba bien, porque nadie sabe si estaba lesionado. Es extraño porque le diste la responsabilidad o la confianza en el partido contra Uruguay… y todavía salió de capitán. Significa que para Aguirre y el cuerpo técnico, Blanco era la solución contra Uruguay.

“La sorpresa es que México se vio muy bien en ese 4-3-3 que venía empleando y después pasó a un 4-3-1-2 en el partido contra Uruguay, que fue con Cuauhtémoc y dos puntas. (Aguirre) buscó una estrategia que no se le dio. El caso es que Argentina juega igual que Uruguay. De cierta manera el parado es igual. Lo que ahora viene es lo difícil de creer: ¿Por qué no arrancó con Cuauhtémoc si buscó la misma lógica y pretendió ganar el partido? Ahora da de qué hablar: ¿por qué no con Cuauhtémoc y por qué sí con El Bofo?, sin tienen la misma característica: son jugadores de atrás que enganchan, que van a dar pases de gol. Eso es lo difícil de entender.”

Además, La Volpe, a quien se criticó precisamente por no convocar a Blanco al Mundial pasado, revela: “Mucho de lo que escuché acá fue que Cuauhtémoc, más allá de la figura, era el creativo, el que manejaba a la selección. No me da por qué no participó ante Argentina, porque si ya con Uruguay agarró el ritmo y la confianza, agarró todo”.

–Si usted hubiera sido el entrenador, ¿a qué jugador hubiera elegido entre Blanco y Bautista?

–En mi sistema de partido no juego con ellos, no me gusta jugar con enganche. A mí me encanta, por ejemplo, con (Pablo) Barrera y (Andrés) Guardado por afuera, Giovani y El Chícharo Hernández. Busco desequilibrio por las bandas donde creo que abres a los equipos en los parados. Para mí el juego más fuerte está en las bandas, y de las bandas hacia adentro. No me gusta centralizar con ese famoso enganche. Eso no significa que si voy ganando y si el rival me regala espacios ponga a un buen lanzador. Eso es otra cosa, pero primero planifico para ganarlo. Después vienen los cambios estratégicos. Me hubiera gustado ver a Barrera y a Guardado por afuera, y Giovani y al Chícharo Hernández. 

–A su juicio, ¿dónde empezaron las equivocaciones del equipo mexicano?

–(Contra Uruguay) era el partido más importante para ganar, porque pasabas a esquivar a un fuerte: Argentina. También hay que ser inteligente: si le ganamos a Uruguay hubiéramos eludido a Argentina y el mito del quinto partido que provoca una presión extra en el jugador mexicano. 

“Es decir, a Argentina dámelo a lo último. ¿Por qué me lo tienes que dar al principio? Si en el boxeo quiero salir campeón del mundo desde la primera pelea evito enfrentar al monarca. Primero combato contra el cuarto, el quinto, el tercero del ranking y después ante el campeón del mundo. Nunca vi a un boxeador que enseguida le hayan puesto al campeón del mundo. Necesito la pelea clave para superarme, después dame el campeón.

“Hubo críticas contra El Guille (Franco), pero siempre demostró leer el partido, porque tuvo cuatro o cinco opciones de gol en todos los juegos, que no las metió, sí, pero leyó el partido y supo dónde ubicarse para hacer daño a la perfección. Que el futbol a veces te dice que ese 9 no está enrrachado, perfecto. El Chícharo estaba enrrachado y lo siguió demostrando.”

–¿Las críticas a Franco fueron dirigidas injustamente?

–Entiendo que el jugador cuando no hace goles es criticado. Pero también hay que darle su lado positivo: Guille supo leer el partido porque no todos los jugadores tienen cuatro o cinco opciones de gol. Además estaba la polémica porque había un jugador que siempre marcaba goles, y ese fue El Chícharo. Justamente cuando entró anotó el gol (contra Argentina). Hernández demostró como Barrera, como Juárez, como en su momento también Guardado, que cuando entraron dijeron: “Acá estoy yo. Quiero ser titular”. En el caso de El Bofo, lamentablemente no demostró nada, y como si nada. No demostró “yo quiero ser titular”.

La Volpe abunda: “La duda de todos es que Bautista no lo había mostrado ni en juegos amistosos ni tuvo una regularidad. Por eso la sorpresa, aunque imagino que hubo una estrategia. Cuando hay una sorpresa como esa, de que un jugador no viene participando y no ha sido tomado en cuenta en ninguno de los partidos y después es titular, tiene que haber en el pensamiento del técnico una estrategia. Que no dio resultado es otra cosa”.

–¿Hubiera apostado por un jugador que venía sin ser tomado en cuenta?

–Respeto las estrategias de los técnicos. Si Aguirre creyó que iba a ser una sorpresa, una estrategia en el juego contra Argentina, se lo tengo que aceptar.

–¿Falló el sistema de Aguirre?

–Ya había pasado contra Uruguay, para mí el partido clave, cuando muchas personas acá dijeron: “Nos enfrentamos a Argentina”. No. Si analizas bien la situación, era importante vencer a Uruguay.

–¿México no ha aprendido de las lecciones que le han dejado los mundiales?

–Sinceramente creía que íbamos a destacar en el Mundial o, por lo menos, pasar ese famoso quinto partido por esta nueva generación de jugadores, con los Giovani, los Vela, los Guardado, con la experiencia de aquel partido contra Argentina más todo lo que había jugado en Europa, además del crecimiento de (Carlos) Salcido y de (Francisco) Maza Rodríguez.

“Nuevamente no se pudo, se tuvo mala suerte en el último juego, insisto que dejamos pasar un partido en el que teníamos que haber dejado todo… y ahora a empezar nuevamente. No hay de otra.

“Me parecía que era importantísimo el triunfo de México. ¿Por qué? Por todo lo que va a venir ahora, que hubo un estancamiento, otros hablarán de un retroceso, comenzar otra vez. Volvemos a hacerlo cuando pudimos haber llegado a romper el quinto partido, que ya es un mito, para estar dentro de los mejores. Finalmente el Mundial refleja si hay un crecimiento futbolístico o no”.

–¿Le interesa dirigir de nueva cuenta a la Selección de México?

–Esperamos que haya ilusión. Por ahora no la tengo. l