CANCÚN, Q.R.- Sin Gregorio Sánchez Martínez como contrincante, Roberto Borge Angulo, candidato de la coalición PRI-PVEM-Panal a la gubernatura, tiene el camino despejado. El favorito del mandatario saliente Félix González Canto sólo espera ya la fecha de los comicios, dicen sus detractores.
Y eso irrita a numerosos ciudadanos quintanarroenses que, molestos por las irregularidades de este proceso electoral, se muestran pasivos. La candidata del PAN a la gubernatura, Alicia Ricalde Magaña, asegura que la mayor parte de quienes resultaron insaculados para vigilar las casillas durante la jornada comicial del 4 de julio se negaron a participar.
Ricalde Magaña, quien pidió licencia como alcaldesa de Isla Mujeres para hacer su campaña, considera que el hartazgo de los ciudadanos se reflejará el día de las elecciones con un abstencionismo superior al de 2005, que fue de 43.73%.
Dice: “Una vez más estamos viviendo una elección de Estado, una campaña de derroche, de intolerancia, de prepotencia del PRI-gobierno… Estos gobiernos priistas no le han dado esperanzas al pueblo: al contrario, lo vuelven cada vez más pobre, para que en tiempos electorales (ellos) puedan manipular su voluntad mediante el dinero que le dan para obtener su voto…”.
Ricalde sostiene que está promoviendo el voto útil en su favor. “Abstenerse sólo beneficia al PRI –dice– y eso es inaceptable. La última vez el PRI ganó sólo con 30% de la votación, por eso los gobiernos que ese partido encabeza son ilegítimos”, comenta la panista.
E insiste en que está motivando a las mujeres, que hoy representan aproximadamente 50% del padrón electoral, para que sean las transformadoras del cambio.
Sobre el candidato Borge Angulo, nueve de cuyos colaboradores perecieron el domingo 13 al caer la avioneta en la que viajaban, afirma que “no sólo está ligado al gobernador González Canto, sino que es su reelección”; pero esa imposición “el tiempo la va a castigar”, sentencia Ricalde.
Sobrino del exgobernador Miguel Borge Martín, el novel político cozumeleño de 30 años y licenciado en administración de empresas por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey fue impulsado por González Canto en sólo un lustro.
El sucesor
Cuando González Canto era diputado federal, Borge Angulo fue su secretario privado. Y cuando llegó a la gubernatura, lo incorporó a su administración, primero como tesorero de la Secretaría de Hacienda estatal y luego como oficial mayor del gobierno quintanarroense. Borge Angulo fue dirigente estatal del PRI y diputado federal, y a principios de año su tío lo impuso como candidato a la gubernatura.
Tal es la predilección del cozumeleño González Canto por Borge Angulo que incluso financió su boda con Marina Zorrilla Erales, oriunda de Benito Juárez. La fiesta costó más de 2 millones de pesos y fue utilizada para su destape como candidato. El 17 de marzo de 2009, el novio envió un correo electrónico a Eliezer Villanueva Lanz, administrador del gobierno del estado, para solicitarle esa ayuda. El dato fue difundido por los medios locales.
Más allá de los nexos políticos, el lazo que ata a Borge Angulo y González Canto son los intereses económicos de sus familias, asociadas en millonarios proyectos que difícilmente podrán concretarse si el grupo pierde el control del poder político.
Uno de ellos es el de la naviera que el grupo Cozumel pretende introducir para competir con las dos que ya operan, en un intento de conectar a Cozumel, Isla Mujeres y Holbox con la zona continental y que le dejaría utilidades anuales estimadas en 400 millones de pesos.
Entre los promotores del proyecto destacan los hermanos Lenin y Franco González Padrón –el primero es padre del gobernador; el segundo, del alcalde de Cozumel, Juan Carlos González Hernández–, y Roberto Borge Martín, progenitor del candidato priista.
Hasta 2004, cuando el gobierno federal le retiró la concesión por deficiencias en su operatividad que comprometían la seguridad de los usuarios, el Grupo Cozumel monopolizó el servicio naviero. Al año siguiente, cuando asumió la gubernatura, González Canto preparó el terreno para el regreso del grupo a ese negocio, que después de la industria hotelera es uno de los más redituables en la entidad.
Incluso colocó a dos de sus primos en posiciones estratégicas: a Javier Zetina González al frente de la Administración Portuaria Integral de Quintana Roo (Apiqroo) y a Héctor Vivas González como director de esa paraestatal en Cozumel. Asimismo apoyó a González Hernández para conseguir la alcaldía de esa isla.
Como colofón, González Canto impuso a su delfín Borge Angulo como candidato a sucederlo. En la contienda interna del PRI eliminó incluso al favorito: el diputado federal y también cozumeleño Carlos Joaquín González, primo suyo. Uno de los motivos es que Joaquín González representa los intereses del grupo antagónico de los Joaquín, encabezado por el nonagenario Nassim Joaquín, uno de los empresarios más acaudalados e influyentes de la entidad.
Apatía ciudadana
Mario Aguilar, miembro del Consejo General del Instituto Electoral del Estado de Quintana Roo (Ieqroo), encargado de la Comisión de Capacitación, reconoce que hay desaliento entre los ciudadanos:
“Estamos enfrentando dos grandes problemas, especialmente en la zona norte del estado: por una parte el desinterés de algunos ciudadanos para participar; por otra, que dada la naturaleza de la región, no hemos podido localizar a otros en sus domicilios.”
El problema se presenta en los municipios de Benito Juárez (Cancún), donde el instituto sólo tiene a 60% de los funcionarios requeridos para atender las 980 casillas; Isla Mujeres y, en menor medida, Solidaridad (Playa del Carmen).
Aguilar niega que este fenómeno sea consecuencia de las “situaciones extraordinarias” surgidas a lo largo del proceso. Y explica que en esos tres municipios turísticos “la dinámica de la población es diferente a la del centro y sur del estado”.
Explica: “La mayoría nos dijo que no podían participar porque no les da permiso su patrón. Muchos aquí viven de las propinas, y por ello los domingos son días importantes para ellos”. l








