Explosivo coctel hidalguense

Ortega, X

A una semana del 4 de julio, día de elecciones, la violencia en Hidalgo aumenta. La presencia de Los Zetas en esa entidad es un hecho que los políticos hidalguenses reconocen en silencio… El proceso electoral se ha desarrollado entre balaceras y amenazas a simpatizantes de la coalición Hidalgo nos Une, que encabeza Xóchitl Gálvez. 

PACHUCA, HGO.- Un clima de tensión política impera en esta entidad en vísperas de la elección de gobernador, recrudecido por hechos de violencia asociados al narcotráfico, por la presencia de Los Zetas y por las amenazas a candidatos. En el ambiente se respira el temor de que se intensifiquen los enfrentamientos por motivos electorales, así como los relacionados con el crimen organizado.

En diversas comunidades hidalguenses se reportan enfrentamientos entre simpatizantes de Xóchitl Gálvez, candidata de la coalición Hidalgo nos Une (integrada por PAN, PRD y PT), y del priista Francisco Olvera, aspirante de la coalición Unidos Contigo (formada por PRI, PVEM y Nueva Alianza).

El coordinador de la campaña de la panista, el diputado federal perredista Jesús Zambrano, cuenta que hace un mes un tal “comandante Cobra” llamó a los celulares de su equipo para amenazarlos con dañar a sus familias si no abandonaban la campaña. Sin embargo, dice, todavía “no se sabe si es real (esa intención) o sólo es para intimidar”. 

En entrevista realizada durante su gira por La Huasteca hidalguense, Gálvez considera que es posible que se desarrolle la elección en un clima de violencia, pues sospecha que los priistas “piensan hacer una trampota”.

“El PRI de Hidalgo es extremadamente represor. Ha habido muchas amenazas, constantemente”, contra los más de 3 mil promotores, asegura. Se han reportado principalmente en Tula, Tulancingo, Pachuca y en el Valle del Mezquital.

Uno de sus promotores de voto, Juan Reyes, fue levantado en Pachuca. Se escapó, pero no quiso saber más de la campaña ni declarar ante las autoridades.

–¿Cree que los culpables son los priistas? –se le pregunta a Gálvez.

–Yo creo que sí.

–¿A usted la han amenazado?

–Sí, también.

Por eso, comenta, en cada discurso les pide a sus simpatizantes que cuiden el voto y convenzan a los indecisos, los cuales, estima, radican sobre todo en Pachuca.

“Aquí lo que definirá el resultado de la elección es el voto ciudadano”, sostiene.

–¿Y no cree que haya violencia?

–Ya lo están intentando. El otro día estuve en el municipio de Nopala de Villagrán y recibí un mensaje de que iba a haber desmanes. Llegaron cuatro tipos en estado de ebriedad a increparme, a gritarme cosas. Ellos (los priistas) van a intentar (atacar) por esa vía. 

Zambrano dice que de por sí “Hidalgo es un lugar inseguro”. Y pone ejemplos: han aumentado los secuestros y los asaltos, han encontrado a personas muertas y se detectaron casas de seguridad. Además, en operativos antinarco fueron detenidos alrededor de 15 policías ministeriales. Menciona que el jueves 24 realizaron una marcha las familias de 150 policías aprehendidos el 24 de junio de 2009 por presuntos vínculos con el narco. Y el lunes 21 se registró una balacera entre policías y presuntos zetas en la colonia El Palmar, en Pachuca.

“Ojalá esto no desemboque en agresiones directas o en actos de violencia contra dirigentes, candidatos o contra la propia candidata. Ojalá y no escale a niveles más altos; atacar a la candidata o a gente de su familia. Ahí la dejo”, advierte.

 

Operativo campaña

 

Para el presidente estatal del PAN, Gonzalo Trejo Amador, la disputa electoral será dura porque su coalición tiene que enfrentar a los priistas “que operan políticamente como delincuencia organizada”, dice en entrevista.

En la actualidad, el PRI tiene el control absoluto de organismos como el Instituto Electoral Estatal, la Comisión de Derechos Humanos del estado, los Consejos Consultivos Ciudadanos y el Poder Legislativo local. 

También, junto con el gobierno estatal, controla los medios de comunicación, como El Sol de Hidalgo, de la Organización Editorial Mexicana y que pertenece a la familia Vázquez Raña. Ahí, sostiene Trejo, no se ha publicado ni una sola nota sobre la campaña de Gálvez, pero sí acerca de Olvera. “Es que aquí el sol no sale para todos”, ironiza.

El legislador destaca que no han recibido el apoyo del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), pese a que su líder, Martín Esparza, nació en la comunidad de Juandhó, que por cierto gobierna el PRI. Por el contrario, dice, ahí la gente se manifestó contra la coalición del PAN y el PRD.

El panismo argumenta que se unió a la izquierda para mermar al grupo priista que ha heredado el poder en el estado durante 80 años, con secuelas –señala el equipo de Gálvez–, como su ubicación en el quinto lugar de los estados más pobres, según datos del Inegi, y con un alto consumo de mariguana y cocaína.

El exsecretario de Gobierno de Hidalgo Francisco Olvera cuenta con apoyo del gobernador, Miguel Ángel Osorio Chong –familiar del exgobernador Javier Rojo Gómez y del exmandatario estatal, actual senador y secretario general del PRI, Jesús Murillo Karam–, así como del mandatario mexiquense, Enrique Peña Nieto, y el de la dirigente nacional de su partido, Beatriz Paredes.

Todo el aparato político, electoral y gubernamental se ha volcado en favor de Olvera, sobre quien pesa la sospecha de que está ligado con Los Zetas. 

Este semanario difundió detalles de una denuncia de hechos interpuesta contra Olvera por el llamado Grupo Ciudadano Hidalguense contra Olvera. La denuncia incluye también al gobernador Osorio Chong y a otros funcionarios estatales.

El citado grupo los acusa de “favorecer los intereses del narcotráfico en el estado” a cambio de financiamiento para las campañas políticas (Proceso 1745), pero Olvera niega que eso sea cierto.

Según dicha información, Los Zetas llegaron a Hidalgo en 2001, durante los primeros meses de gestión de Manuel Ángel Núñez Soto, y ahora incluso disponen de células en los 84 municipios, tejieron una red de espionaje llamada Los Halcones e iniciaron así la expansión de La Compañía.

La presencia de Los Zetas es tan obvia que se le reconoce a la familia Lazcano, a la que pertenece el líder de ese grupo armado, Heriberto Lazcano, su apoyo para construir una iglesia en la colonia El Tezontle, junto a la zona militar.

 

Mapachismo y guerra de encuestas

 

La candidata Xóchitl Gálvez considera que la información respecto de las presuntas ligas de políticos de alto nivel con el narcotráfico en la entidad, divulgada por Proceso, “sí ha pegado en la opinión pública”. Y si bien la exfuncionaria federal dice que no puede señalar si esa información es verdadera o no, comenta que lo real es que los funcionarios “han sido omisos” en investigarla.

En una visita a la entidad, el senador Murillo Karam consideró que el repunte de la delincuencia organizada en Hidalgo no es culpa de los gobiernos estatales, ya que el problema está en todo el país. Lo apoyó el dirigente estatal del PRI, Omar Fayad, quien desestimó los riesgos de violencia durante la elección, al igual que el presidente del Instituto Electoral del Estado, Daniel Jiménez, en cuya opinión es falso que existan focos rojos.

Gálvez y su coalición dicen que están preparados para sortear un eventual fraude, por lo que anunciaron un concurso: 10 mil pesos a quien tome la mejor foto de un mapache electoral. 

Entre tanto, durante su gira por Huautla, el representante estatal de la Confederación Nacional Campesina (CNC), Chimino Pérez, le pidió a Gálvez que se reúna con 300 cenecistas y con priistas de San Juan Bautista Papatlatla. En las colonias El Laurel y la Central de Abastos se juntaron dos organizaciones priistas que también quieren platicar con ella.

En el mismo lapso, Olvera tuvo muchas reuniones privadas, entre otras con la Coparmex, transportistas, sindicalistas del IMSS y jóvenes. 

El martes 22 se dieron a conocer los resultados de una encuesta de la empresa VOTIA levantada entre el sábado 19 y el viernes 20. El diagnóstico: un “empate técnico” entre Gálvez y Olvera, quienes suman 91% de las preferencias de quienes sí piensan votar. Sin embargo, el 20% del padrón se reporta como voto indeciso. El PRI nacional difundió otra encuesta, realizada del miércoles 2 al domingo 6 por Mitofsky, que le da al priista 16 puntos de ventaja sobre la panista.  l