ZACATECAS, ZAC.- Amalia García Medina enfrenta un panorama que apunta a su derrota electoral el 4 de julio: su equipo de gobierno está fracturado, su candidato se desgastó desde el proceso interno y sus críticos señalan la creciente inseguridad que ella pretende ocultar mientras inaugura obras millonarias.
“En esta elección el PRD va a salir muy golpeado, en mayor medida gracias a los excesos de poder de Amalia García”, describe el investigador y académico del Programa de Estudios Electorales de la Universidad Autónoma de Zacatecas Rubén Ibarra Reyes.
Ibarra plantea: “(La gobernadora) llegó a Zacatecas sin conocer a los zacatecanos. Aisló a los perredistas históricos y puso a su familia en el gobierno. Ante la falta de credibilidad habrá un voto de castigo muy alto”.
Se ve imposible que en una semana alguien haga caso al llamado del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, y del presidente nacional perredista, Jesús Ortega, para “una reunificación de izquierda” a fin de impedir el retorno del PRI a esta entidad, en la que se disputan la gubernatura, 58 ayuntamientos y 30 diputaciones.
“Ortega permitió que Amalia manejara el partido de manera muy libre. Le dejó no sólo el gobierno, sino también el partido”, coinciden en entrevistas por separado Ibarra Reyes y Luis Medina, uno de los luchadores de izquierda que dirigió el PRD en los tiempos previos al amalismo.
Con Ricardo Monreal el PRD ganó Zacatecas en 1998 con 213 mil votos; con Amalia García alcanzó 232 mil en 2004. De ahí en adelante vino la debacle: en la elección presidencial de 2006, Andrés Manuel López Obrador no tuvo más de 180 mil sufragios en ese bastión de su partido.
“La reunificación se tiene que dar, pero no será en esta elección. Y veo que, por los errores del gobierno y del PRD, serán los perredistas históricos quienes la encabecen, con participación importante del PT”, partido que mantiene un crecimiento sostenido con el exalcalde de Fresnillo David Monreal como candidato y el apoyo de su hermano, el exgobernador Ricardo Monreal, al pasar de menos de 2% a 13% de las preferencias.
El candidato de la alianza Primero Zacatecas –PRI, PVEM y Nueva Alianza–, Miguel Alonso Reyes, quien ya se ve como ganador, está apuntalado por personajes que llegaron a los gobiernos de Monreal y García, como Raymundo Cárdenas y Tomás Torres, además del fundador de El Barzón, Juan José Quirino (Proceso 1745).
Ambos evidenciaron así su inconformidad con el proceso perredista del que salió designado –por encuestas– Antonio Mejía Haro, excompañero en el Senado de Claudia Corichi, hija e influyente sombra de la gobernadora.
El propio Alonso Reyes fue secretario particular de Monreal, alcalde de la capital, secretario de Turismo y diputado local por el PRD, partido al que renunció en febrero del año pasado para declararse independiente antes de retornar al PRI el siguiente junio.
Lejos de triunfalismos está el candidato panista Cuautémoc Calderón, el primer alcalde que tuvo el PAN en la capital y quien fue quedando debajo de las preferencias, en gran medida gracias a la “campaña negra” orientada por el estratega Antonio Solá.
El candidato casi se sumió en el ridículo cuando –en la manipulación de una encuesta de Berumen y Asociados– se proclamó como primer lugar entre los cuatro aspirantes. Tras ser desmentido por la empresa tuvo que reconocer el engaño, que atribuyó a uno de sus colaboradores.
A la misma estrategia le entró el joven empresario Arturo López de Lara, candidato panista a la alcaldía de la capital, quien en videos subidos a internet se promueve así: “Bien dice el refrán: la verdad no peca pero, ¡ah, cómo jeringa a los aludidos!, ¿o no? Hola, soy Arturo López de Lara y yo zafo del PRI y del PRD, yo zafo de estos ca…bezones… durante 70 años el PRI fue la verdadera raíz enferma que pudrió al sistema político mexicano; por eso yo zafo de estos parásitos, chupamirtos del dinero que pagamos los ciudadanos…”.
El rebote ha sido demoledor y, según especialistas, podría llevar al PAN al sótano de los resultados el 4 de julio.
En contraparte, Rubén Ibarra ve al PT con los Monreal como un factor de equilibrio para el escenario poselectoral, que se aprecia tan incierto y desdibujado en el estado.
La gobernabilidad en Zacatecas corre los riesgos que ya exhiben otras entidades con la infiltración de los grupos del narcotráfico en campañas y candidaturas. Según un informe federal al que Proceso tuvo acceso, hay focos rojos en este tema en por lo menos 19 municipios con fuerte presencia del crimen organizado, particularmente de Los Zetas.
El tema es otro flanco abierto contra el actual gobierno estatal, aunque ninguno de los cuatro candidatos a sucederlo ha presentado hasta ahora una plataforma consistente para afrontarlo.
“Definitivamente tendrá su impacto en el voto de castigo (al PRD y al sexenio amalista)”, dice Ibarra. “Se mostró poco oficio, se mintió y ocultó, y a la gente le ha molestado. Pero los candidatos tampoco muestran que serán capaces de rescatar al estado; usan el tema electoralmente, sin estrategias”.
Los reclamos
Mientras la alianza PRI-PVEM-Panal llama al electorado a “la caza de mapaches amarillos” y pide localizar a “los operadores del gobierno encargados de la compra de votos” y descubrir “los almacenes de cemento, láminas y despensas”, el Comité de Perredistas con Miguel Alonso, en el cual estarían Raymundo Cárdenas y el senador Tomás Torres, publica desplegados en los que llama a los electores del PRD a no dar un solo voto “a los candidatos de las García”, con estas palabras:
“(Amalia García) paró en seco todo intento de institucionalizar el diálogo partido-gobierno y llevó a extremos grotescos la imposición de candidatos del partido a todos sus niveles. Hoy el PRD es una caricatura de partido y sus dirigentes son la fachada para la actuación ilegal y facciosa del gobierno…”
“El gobierno terminó en manos de la legión extranjera y de recomendados de la familia que nunca tuvieron compromiso político con el partido. Para colmo, Amalia soltó las riendas de la corrupción y la mayoría del gabinete se desbarrancó en ese abismo, junto con algunos empresarios y comerciantes. Ante la inseguridad, optó por decir que no pasaba nada y perdió la confianza de la sociedad.
“Todavía hay quienes prevén una operación estructurada desde el gobierno estatal para cooptar el voto el 4 de julio, amén de las acciones intimidatorias contra los opositores a través de un terrorismo electoral articulado desde la Procuraduría de Justicia por su hermana, la subprocuradora Concepción García” (Proceso 1750).
Así ocurrió en 2009, cuando logró “carro completo” en los cuatro distritos federales, con el presumible uso de recursos públicos a través del porcentaje discrecional que le otorga la ley, aunque según las denuncias hechas por diputados en el Congreso local lo rebasó en mucho al mover de esta manera casi la cuarta parte del gasto público de 2009.
Proceso tuvo acceso a un video que muestra, en pleno proceso electoral, la entrega de cheques gubernamentales previo registro de credenciales de elector. También se aplica una entrega de becas escolares y apoyos a productores de entre mil 200 y 2 mil 700 pesos.
En tanto, su candidato, el exfuncionario de Desarrollo Agropecuario y senador con licencia Antonio Mejía Haro, lucha por sobrevivir al tremendo desgaste que le dejó el proceso interno perredista.
–¿Cuál es la percepción sobre el candidato del PRD? –pregunta Proceso a Rubén Ibarra.
“Me parece un hombre luchón, trabajador, con buena presencia personal. Sin embargo, la forma en que llegó como candidato le representa mala percepción. Y se ve parco, sin mucha propuesta.”
–¿Ricardo Monreal vuelve a ser un factor definitivo en esta elección?, ¿es su retorno al poder en Zacatecas?
“La gobernadora propició la polarización del escenario político y eso lo capitaliza David Monreal, quien como alcalde de Fresnillo se victimizó por los conflictos que tuvieron ambos, y ese discurso le funcionó.
“No sé si es su retorno… a Miguel Alonso se le puede identificar con el monrealismo, pero también con el amalismo. No sé si de ganar el candidato del PRI genere gobernabilidad y si Monreal mantenga tanta influencia. Pero sin duda significaría un golpe muy severo para Amalia García dejar en el escenario al monrealismo con Ricardo y David.”
Sería la salida de una gobernadora derrotada. l








