Sobre Lefebvre y el marxismo “antirreligioso”

SOBRE LEFEBVRE Y EL MARXISMO “ANTIRRELIGIOSO”
Señor director:
La agitación que tiene como centro la figura de Mons Marcel Lefebvre debería servir para que los católicos mexicanos profundicen su posición y determinen su relación con la Iglesia y con los problemas concretos del mundo de finales del S XX No es muy interesante la estrechez mental del arzobispo rebelde Tampoco lo es la racionalización de los intereses creados de la que se trata de hacerlo portavoz Algo más de interés ofrecen quienes tratan de armonizar el cristianismo con un marxismo militantemente antirreligioso, a menudo sin dar muestras de que tal unión les plantee problema alguno Pero los problemas reales que surgen de la agitación lefebvrista son a mi parecer dos: uno que se refiere a las convicciones y a su autenticidad, y otro que tiene que ver con la verdad, con su riqueza y complejidad
No pocos católicos se muestran preocupados hoy por un mundo que se olvida de la religión La preocupación es legítima, pero está fuera de foco: este alejamiento no se produjo cuando ellos creen ni en la forma en que ellos piensan La antirreligiosidad militante del marxismo fue precedida por otra, tanto más venenosa cuanto que se disfrazó de neutralidad y hasta de veneración por lo que se atacaba Los principios eran exaltados pero no aplicados, así se explica la facilidad con que tantos jóvenes católicos adoptan una manera de pensar totalmente diferente tras uno o dos años de universidad Por muchos años, miles de católicos mexicanos han vivido con una doble moral: una muy elevada para ser venerada públicamente y para ser practicada por los demás, y una moral que difícilmente merece tal nombre, egoísta, maquiavélica y materialista Tales personas exigen que los otros se porten como ellos quieren, y ni reconocen su derecho a no hacerlo ni toman en cuenta la posibilidad de que su desobediencia de origen a un mundo muy diferente del concebido por ellas
Falta pues un compromiso de los cristianos, no sólo con el prójimo al que deberían servir, sino con sus convicciones en general ¿Se convertirá el evangelio y la religión católica en general en cantera de la cual extraer argumentos en favor del propio interés y una cantera que pierde importancia constantemente?, ¿no será el espíritu evangélico una guía viva para un número creciente de mexicanos en los difíciles momentos que nos esperan? Creemos que el catolicismo sólo puede ser un baluarte contra la tiranía y el materialismo de signo marxista si es totalmente fiel a ese espíritu, y que la agitación lefebvrista ofrece una excelente ocasión para dar testimonio de esa fidelidad
Rodrigo Saldaña Guerrero
Puebla, Pue