Antonio Ortiz Mena

Antonio Ortiz Mena
Durante el sexenio pasado, gastamos hasta lo que no teníamos
Raymundo Rivapalacio
WASHINGTON – Antonio Ortiz Mena, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo y exsecretario de Hacienda mexicano durante dos sexenios, reconoció que no existe justicia social en México, sino que “hay que luchar por ella” A lo largo de una entrevista con Proceso, Ortiz Mena se manifestó en contra de la apertura a la inversión extranjera en México, y dijo que hay otras formas de obtener recursos del exterior sin abrir las puertas a una invasión de inversiones de empresas trasnacionales
“Creo que lo que México ha logrado hasta ahora, en esa materia, es sumamente importante y no debe darse un paso atrás”, dijo el que fuera secretario de Hacienda durante los regímenes de Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz, luego de señalar que el desarrollo del sector petrolero “puede dar clara respuesta a las necesidades del país”
Ortiz Mena, no obstante, subrayó que el desarrollo de la industria petrolera requerirá de recursos obtenidos del exterior, y al recordar el crédito “limpio” que tuvo México en la década pasada, destacó la deuda actual que en números redondos, asciende a los 20 mil millones de dólares
Mencionó también que el problema económico de México se origina en que “somos muchos y producimos poco”, y dijo que durante el sexenio pasado hubo demasiado hasta gasto, que no se empleó adecuadamente, y que tampoco hubo inversión
A continuación, el texto íntegro de la entrevista que Antonio Ortiz Mena concedió a Proceso:
—¿En qué situación económica considera usted que se encuentra México y cuales son sus perspectivas?
—Cuando tomó posesión el presidente López Portillo, un grupo de periodistas me preguntaba qué pensaba yo sobre la situación en que recibía el país el nuevo gobierno Entonces manifesté que a mi parecer, desde la muerte del general (Alvaro) Obregón, ningún gobierno se había recibido en condiciones más difíciles que en esta ocasión Y, efectivamente, creo que las condiciones socioeconómicas por las que atravesaba y atraviesa el país, son sumamente graves
“El presidente López Portillo desde el primer día se enfrentó a la situación con gran realismo, pidió tiempo para poder realizar hechos que sirvieron para impulsar nuevamente el desarrollo del país y, al mismo tiempo, puso en marcha una serie de medidas que han traído resultados muy positivos en lo que va del gobierno
“Creo que el gobierno del licenciado López Portillo hasta el momento, puede considerarse muy exitoso, por las cosas que ha logrado”
—Entonces, ¿se puede pensar que las perspectivas para México son exitosas?
—México tiene una magnífica perspectiva frente a sí Primero que nada está el desarrollo del sector petrolero que puede dar la clara respuesta a las necesidades del país También se necesita seguir impulsando vigorosamente al turismo y es indispensable regenerar la producción del campo
—Usted dijo hace no mucho que México seguía siendo confiable para el crédito ¿Piensa usted que México tendrá necesidad de solicitar importantes préstamos en un próximo futuro?
—El desarrollo de la industria petrolera requiere de muchos recursos para poder desenvolverse adecuadamente Estos recursos, naturalmente, tienen que ser conseguidos en parte muy importante del exterior, porque implican importación de bienes y servicios
—¿Cree usted que abrir México a la inversión extranjera es el camino que conducirá al bienestar general, por ejemplo en inversiones petroleras?
—De ninguna manera
—¿Está usted en contra de que México se abra a la inversión extranjera?
—Yo creo que hay muchas formas de obtener recursos del exterior sin abrir las puertas a una invasión de inversiones de empresas trasnacionales Creo que lo que México ha logrado hasta ahora, en esa materia, es sumamente importante y no debe darse un paso atrás
—¿Las trasnacionales no conducen al bienestar del país?
—No es eso, sino el enfoque que se les dé Si nosotros pensamos en empresas trasnacionales y en la tecnología derivada de ellas, sabemos que es indispensable contar con esa tecnología La forma como recibamos el aporte tecnológico es lo importante
—¿Considera usted que hay justicia social en México?
—¿Objetivamente? No Si ve usted la cantidad de pobres que han en el país y los otros grupos que viven de manera diferente, concluye usted necesariamente que esa justicia social no existe, hay que luchar por ella
—¿Hay mala distribución de la riqueza?
—En todos los países, cualquiera que sea el régimen en que se viva, hay mala distribución del ingreso Hay mala distribución del ingreso en ese país, los Estados Unidos, en la Unión Soviética, y hay mala distribución del ingreso, con más razón, en los países en proceso de desarrollo
—La cercanía con los Estados Unidos y el tipo de gobierno civil, ¿qué beneficios acarrea al país?
—Mire, yo le diría a usted esto: los problemas de México y Estados Unidos están interrelacionados, México se enfrenta, por tanto, a un problema que no tienen otros El desarrollo económico de México lo está forzando por esa cercanía a exportar, bien sea bienes y servicios, o población
“En tanto que mantengamos un nivel de desempleo y subempleo como el que prevalece en nuestro país, tendremos que incrementar nuestra importación de bienes y servicios, o vernos también, inevitablemente, ante la necesidad de exportar hombres por falta de empleo”
SOMOS MUCHOS, PRODUCIMOS POCO
—El problema económico de México, ¿en dónde se origina?
—En que somos muchos y producimos poco
—Pero esto, ¿desde cuándo?
—Ha sucedido desde que somos país Hemos venido mejorando relativamente cuando se produjo la explosión demográfica, en México, nuestro crecimiento tenía que ser de tal manera que creciéramos mucho más de lo que aumentara la población, para poder ir proporcionando los empleos para esa población creciente Al disminuir nuestro ritmo de crecimiento, disminuye la riqueza colectiva de que disponemos para distribuir Entonces, una política de bajas tasas de crecimiento con altas tasas de aumento de la población, tiende a largo plazo, a deteriorar la situación general Una política de altas tasas de crecimiento, muy por arriba del crecimiento de la población, tiende a largo plazo, a mejorar la situación general
—Durante sus 12 años como secretario de Hacienda, ¿cuál fue la situación económica de México?
—Durante ese periodo las metas fueron aumentar el producto nacional bruto lo más posible, y como le digo, se llegó al 72 por ciento en esos años que es la cifra más alta que ha tenido México en su historia de este siglo Al mismo tiempo, venía en todos los periodos anteriores una fluctuación entre aumento de salarios y aumento de precios Con mucha frecuencia los precios subían más que los salarios La meta del gobierno fue que los salarios subieran más que los precios y en todos los años se tuvo un aumento superior de salarios frente a precios Al mismo tiempo se mantuvo una inflación controlada, de tal modo que se tuvo el periodo más grande en todo lo que va del siglo de estabilidad de precio
—¿Hubo confianza de la gente?
—Hubo una gran confianza de la gente que permitió que por primera vez se presentara en México el fenómeno de que sobraron los recursos en la banca, lo cual permitió financiar toda la demanda del sector privado y que hubiera sobrantes de recursos para que el sector público pudiera hacer inversiones tomando dinero prestado de los sobrantes de ahorro que había en la banca
—¿Podría usted definir la imagen de México en el exterior durante esos 12 años y la imagen de México actual en el exterior?
—Bueno, desde luego en esa época se consiguió, pagando totalmente la deuda exterior vieja, que venía desde tiempos de la independencia, limpiar el crédito de México y por primera vez salir, en 1963, con una emisión de bonos que se colocó en el mercado internacional y se abrió el camino para el crédito de México A partir de entonces se siguieron haciendo colocaciones en el mercado internacional y todos los créditos de los bancos se abrieron
—¿No es limpio el crédito actual de México?
—Yo le diría a usted otra cosa El crédito de México es muy bueno en el exterior, pero se tiene una carga de crédito importante Desde la independencia hasta 1970, la deuda era de 3,600 millones de dólares, y había 500 millones de dólares en caja En 1976, al recibir el gobierno el presidente López Portillo, la deuda era, en números gruesos, de 20 mil millones de dólares, y en un año, 1976, se habían solicitado créditos del exterior por una cantidad superior a todo lo acumulado desde la independencia hasta 1970
—¿A qué se debió este fenómeno?
—A que el aumento del gasto y el déficit requirieron recursos del exterior para cubrir las necesidades de balanza de pagos
HUGO GASTO, NO INVERSIONES
—¿Hubo demasiada inversión en México?
—No, hubo demasiado gasto, no inversión
—¿Gasto que no se empleó adecuadamente?
—No Si se aumenta el gasto corriente por arriba de las disponibilidades, quiere decir que está usted gastando más allá del dinero que usted tiene y el faltante tiene usted que cubrirlo de alguna parte El ingreso del sector público debe alcanzar para cubrir el gasto corriente y para hacer inversiones Si en un momento dado el ingreso del sector sirve nada más para cubrir el gasto corriente, le falta a usted el ahorro para hacer las inversiones Si usted lo pide prestado, esa situación aguanta una temporada corta, ya que llega un momento en que agota usted la posibilidad Entonces necesita usted ahorrar, para con el ahorro, hacer inversiones
LA SOLUCION SOMOS TODOS
—Por otra parte, ¿cree usted que existe dependencia de los Estados Unidos?
—La importación de bienes y servicios de los Estados Unidos mantiene su alta proporción en relación con la economía mexicana Hay interdependencia de todos los países que producen bienes y servicios Nosotros podemos comprarles bienes y servicios a cualquiera de los países industrializados que los generen Les compramos al que más nos conviene Es decir, el que más nos compra lógicamente espera que nosotros le compremos Entonces, con cada país con el que nosotros tenemos una relación de intercambio, es porque ellos nos compran algo y esperan que nosotros les compremos algo Si se rompiera esa relación, buscarían otro mercado Entonces como decía el presidente (Adolfo) López Mateos, “del tamaño del sapo es la pedrada”
Ortiz Mena puntualizó:
—Quisiera insistir en una cosa: todos los mexicanos debemos ayudar al presidente López Portillo a que se saque al país adelante de la muy difícil situación en que se encuentra Creo también que debemos darle todo el tiempo necesario para que pueda implementar sus programas y tener una respuesta Creo que solamente estando todos unidos alrededor de él y apoyándolo, puede conseguirse una solución satisfactoria para el país
—¿Piensa que la gente ha brindado nuevamente confianza al gobierno?
—Creo que el pueblo cada vez más se está dando cuenta de la necesidad que hay de apoyar al gobierno Creo también que cada vez se convence más de la intención limpia que tiene el presidente de resolver sus problemas y que todo esto hace que se le dé la confianza necesaria para que siga con sus programas