Condiciones adversas al llegar a Japón Pese a todo, atletas paralímpicos confían en que ganarán

Las vicisitudes de la delegación mexicana que asiste a Tokio a los XVI Juegos Paralímpicos comenzaron desde antes de que los atletas volaran al país asiático –algunos casos de contagio de covid-19– y se agravaron en Hiroshima, donde un pasajero nipón que viajaba en el mismo avión que varios deportistas nacionales, dio positivo, por lo que ahora están en cuarentena en esa ciudad. Pese a todo, el ánimo no decae pues, dicen, van a dar todo en las pistas, y aunque nadie aventura pronósticos para evitar pifias como la de la Conade en los pasados Juegos Olímpicos Tokio 2020, varios especialistas hablan de 26 medallas.

Tras la magra cosecha de medallas de la delegación mexicana en los Juegos Olímpicos Tokio 2020 –sólo cuatro de bronce–, llegó el turno al deporte adaptado, cuyos atletas esperan colgarse las de oro en los XVI Juegos Paralímpicos, a realizarse del 24 de agosto al 5 de septiembre.

En esta ocasión, la directora de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Ana Gabriela Guevara, no aventuró un pronóstico –anticipó “10 medallas” en los Juegos Olímpicos Tokio 2020–, mientras que los especialistas del referido organismo estiman 26 preseas doradas en esta cita paralímpica, repartidas en los siguientes deportes: 11 en paraatletismo, siete en paranatación, tres en paratenis de mesa, otras tantas en powerlifting y dos en parajudo.

Pero la participación de la delegación mexicana no es ajena a las controversias. Y la causa principal es la designación de la llamada comitiva “de pantalón largo”, resultado de las promesas del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien prometió un premio económico a todos los integrantes del representativo nacional:

“Quiero decirles que a su regreso nos vamos a volver a reunir y todos van a recibir una recompensa del gobierno que represento”, afirmó López Obrador el pasado 5 de julio en el marco de la ceremonia de abanderamiento de la delegación que asistió a los Juegos Olímpicos Tokio 2020 en el Centro Nacional de Alto Rendimiento. El estímulo contempla también al representativo paralímpico.

En pleno repunte de la pandemia, la delegación paralímpica que forman los 60 deportistas llega a Tokio golpeada por casos de covid-19, al grado que el abanderado varonil inicialmente designado –Juan Diego García López– dio positivo a coronavirus y fue reemplazado por el nadador paralímpico Diego López Díaz la víspera de la ceremonia de abanderamiento, encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador el martes 17.

A su vez, un grupo de 14 personas fueron retenidas en Hiroshima por sospecha de covid-19. Este equipo, que cumple un aislamiento en esa ciudad por medidas preventivas, incluye a ocho deportistas, entre ellos el lanzador de jabalina Eliezer Buenaventura; Daniela Velasco, considerada una de las mejores exponentes del mundo de paraatletismo en la prueba de mil 500 metros, y Édgar Cesáreo Navarro, ganador de cuatro medallas en los Juegos Paralímpicos de 2004 y 2016 en paraatletismo.

También figuran entrenadores, entre ellos el español Gustavo Dacal Martínez, y parte del staff, quienes se encuentran retenidos en Hiroshima por haber viajado en el mismo avión y en asientos contiguos al de un ciudadano japonés que fue diagnosticado con covid-19 apenas aterrizó la aeronave en suelo nipón. 

Los aislados deberán cumplir una cuarentena de 14 días, lo que les impide acercarse a las personas, al personal del hotel de concentración y al área de restaurantes.

A principios de agosto, antes de que García López diera positivo, durante la concentración del equipo nacional en Toluca se supo que la lanzadora de disco Floralia Estrada Bernal estaba contagiada. 

El caso de Estrada Bernal, ganadora de la medalla de oro y recordista de los Juegos Parapanamericanos Lima 2019, fue ocultado durante tres días por indicaciones de Iván Rodríguez Luna, entrenador del equipo nacional de paraatletismo campo para deportistas de silla de ruedas y los atletas continuaron su entrenamiento.

En ese equipo, cuyo propósito era volar a Japón el domingo 8, hay cinco deportistas de la rama femenil y dos de la varonil de las modalidades de disco y bala.

México ha participado en 12 de las 15 ediciones de los Juegos Paralímpicos, generalmente con alta eficacia de sus deportistas. Gracias a estas actuaciones, el país acumula en el medallero histórico 289 medallas: 97 de oro, 90 de plata y 102 de bronce.

La cautela del Copame

La presidenta del Comité Paralímpico Mexicano (Copame), Liliana Suárez Carreón, se muestra cauta sobre el probable número de medallas en Tokio 2020: “queremos superar las preseas de la edición anterior, Río 2016”, donde la delegación terminó con 15 medallas (cuatro de oro, dos de plata y nueve de bronce).

“Nunca me ha gustado hablar de medallas –responde a Proceso–: No me gustaría dar un pronóstico por las cosas o situaciones que estamos viviendo; pero tenemos dos objetivos muy claros: llegar a las 100 medallas de oro y a las 300 preseas paralímpicas en la historia. Esos son nuestros objetivos. Los atletas van lo suficientemente preparados”.

Suárez Carreón, quien dio positivo a covid-19 en junio de 2020, admite que del año anterior al presente hubo contagios entre los atletas. Por eso se vigila a los 60 deportistas que asistirán a Tokio con base a los controles sanitarios. 

“Tenemos seleccionados nacionales que ya salieron del covid-19. Considero que mucho tiene que ver la realización de controles de forma constante”, dice

La responsable del Copame confirma, sin revelar nombres, que en estos momentos hay cuatro deportistas y dos entrenadores contagiados de covid-19. Y aclara: “Vienen de diferentes lugares; no se han contagiado aquí (en las instalaciones del Copame), sino en sus respectivos estados; dieron positivo a la hora de hacerles los controles”.

Y explica: “El tema es que el Ministerio de Salud de Japón detectó que en el avión en el que viajaron los deportistas apareció un japonés que dio positivo a covid-19, y al realizar la inspección de los asientos cercanos de la persona se ubicó a los atletas mexicanos, a quienes tienen en observación hasta el momento”. 

Suárez relata que los deportistas fueron aislados durante algunos días. Posteriormente, en seguimiento a las normas sanitarias del país, donde diariamente se les practican los estudios, los implicados arrojaron un resultado negativo a la prueba de coronavirus y, por consiguiente, recibieron la autorización para entrenar bajo un esquema de observación. Así lo harán hasta que se cumpla el periodo reglamentario de 14 días. 

“Son 14 personas, entre ellos ocho ­atletas que están bajo observación. Ninguno ha presentado una prueba positiva. Cada uno tiene una aplicación con la que están constantemente monitoreados. Son medidas preventivas. Hemos estado al pendiente de ellos, también con la prefectura de Hiroshima y la embajada de México en Japón. Afortunadamente, no ha pasado a mayores y eso nos da tranquilidad”, asegura.

Rigurosos controles

Según los reportes de Liliana Suárez, en paranatación sólo dio positivo Diego López. “Y en paraatletismo hasta ahora tenemos a Floralia Estrada”, mientras que Daniela Velasco y su guía están en etapa preventiva, al igual que sus compañeros Eliezer Gabriel Buenaventura, Édgar Cesáreo Navarro, el nadador Christopher Tronco y su padre, así como el entrenador de lanzamiento, Gustavo Dacal Martínez.

En contraste, “en la Ciudad de México sí tenemos positivos de covid-19, aunque ya van de salida. Ahora mismo están en etapa de observación y se les realizan todos los controles previos a su participación, porque no pueden viajar a Tokio en caso de no llevar dos pruebas negativas, una de 96 horas y otra de 72 horas. Estamos con esos controles”, explica.

Entre los atletas que dieron positivo a covid-19 en México se encuentra Floralia, “quien ya salió de la situación. Ahora sólo tenemos a dos, uno en atletismo y otro en judo. Los nombres me los reservo por respeto a ellos, que me pidieron mucha discreción”.

El jueves 12, el lanzador de jabalina Eliezer Gabriel Buenaventura –campeón mundial Jr. 2017 y top tres mundial– dio cuenta pormenorizada de sus apremios en su cuenta de Facebook:

“La vida a veces es un poco injusta. Siempre he intentado hacer las cosas de la mejor manera y como se me piden. A veces pongo más de mi parte porque pienso que hacer las cosas como se me piden es lo correcto. En este caso decidimos aislarnos cinco semanas en la CDMX previo a viajar a Japón, por el tema de covid, cumpliendo siempre con todo el protocolo de sanidad y con todas las pruebas negativas. Hice todo lo que estaba en mis manos (mano), pero ahora resulta que en el vuelo de México-Tokio una persona externa a la delegación mexicana dio positivo a una prueba de covid, y para mi mala suerte estuvo cerca de mi asiento durante el vuelo.

“Ahora, el gobierno de Japón y su protocolo indican que toda persona que haya estado cerca de esa persona debe estar en aislamiento 14 días. Corrimos con mala suerte cuatro atletas de la delegación (en realidad son ocho). Afortunadamente nos dieron una solución: que si la prueba de hoy sale negativa podemos entrenar, pero separados del resto del grupo. Difícil situación, pero mantendremos la calma y la cabeza totalmente fría. La vida es muy injusta a veces. Si ya veníamos batallando con una lesión, ahora se nos suma el covid…”

Entrevistado el miércoles 18, Eliezer Gabriel confirma que justo ese día efectuó su primera sesión de entrenamiento, luego de seis días de aislamiento. “Ya estamos entrenando de forma normal. Simplemente, lo único que no podemos hacer es salir de las habitaciones del hotel ni acceder al comedor. Los alimentos nos los llevan directamente a la habitación.

“En el hotel no podemos tener contacto con el comedor y únicamente se nos permite estar en nuestras habitaciones. Siempre estuvimos aislados desde que iniciamos los entrenamientos –en Japón– y pudimos adaptarnos a lo que se vive en un hotel. Ahora afinamos los últimos detalles para estar listos para la competencia, el 30 de agosto a las 11 de la mañana tiempo de Japón y el 29 de agosto tiempo del centro de México.”

Cuestión de criterios 

Desde Hiroshima, deportistas que se preparan para la cita paralímpica externan su inconformidad a Proceso por la presencia en la delegación de dos personas: María del Rosario Espinoza, quien luego de ganar las medallas olímpicas en Beijing 2008 (oro), Londres 2012 (bronce) y Río 2016 (plata) perdió la oportunidad de acudir a los Juegos Olímpicos Tokio 2020 tras ser derrotada en el control técnico por Briseida Acosta. 

Ahora, acompaña en Tokio al grupo de parataekwondo en calidad de asistente técnica. La otra persona es Alfonso Geoffrey Recoder, asesor jurídico del Copame, quien además ejerce la función de “reportero” y viaja con un sector del grupo.

En su deslinde, la presidenta del Comité Olímpico Paralímpico aclara que Recoder “no forma parte de la delegación. Él es el jurídico del Comité Paralímpico Mexicano y sólo fue a realizar un trámite jurídico, consistente en revisar el convenio con la prefectura de Hiroshima (campamentos de entrenamiento para los atletas)”, como complemento de la preparación de los deportistas rumbo a Tokio 2020.

E insiste: Geoffrey “no estará en los Juegos Paralímpicos Tokio 2020 y debe regresar a México”. Y en el caso de María del Rosario Espinoza, asegura que fue designada directamente por la federación de la especialidad, con base en los “Criterios de selección de oficiales de equipo (categoría Ao) de la delegación mexicana”, establecidos por el Copame y la jefatura de misión de los referidos juegos, en coordinación con la Conade para la integración de la delegación que representará al país en Tokio 2020.

Sin embargo, las quejas radican en el planteo desacertado de las autoridades deportivas. En el caso de Geoffrey, aseguran, que “su presencia no se justifica”.

Incluso, el entrenador José Ulises Menéndez, excluido de último momento de la delegación mexicana por razones no aclaradas por la Jefatura de Misión –bajo la responsabilidad de Juan Pedro Toledo–, refiere que Geoffrey Recoder viajó a Tokio con recursos del erario, además de que su estancia tampoco “está justificada”.

En el documento relacionado con los Criterios de selección de oficiales de equipo de la delegación mexicana se establece en el capítulo “3.1 Criterios entrenadores” que con la intención de salvaguardar el potencial de resultados de la delegación mexicana se determinó como criterio para seleccionar a los entrenadores lo siguiente: 3.1.2: quedará seleccionado el entrenador cuyo atleta se ubique dentro de los cuatro primeros lugares del ranking mundial o ranking de calificación de sus atletas que fueron seleccionados. Estos entrenadores deberán atender a todos los atletas seleccionados.

Respecto al artículo 3.1.4, correspondiente a “Auxiliar técnico” se indica que se seleccionará un espacio para los auxiliares técnicos de las disciplinas donde por temas técnicos se requiere, como lo son paraatletismo, paranatación, parataekwondo, paratenis de mesa. 

“Este personal será el que normalmente ha asistido a eventos internacionales en apoyo a la selección nacional. En este rubro, María del Rosario Espinoza fue asignada como auxiliar técnico para la rama femenil, en su primera experiencia.

No obstante, las cuentas y la lógica no encajan, ya que en paraatletismo se acreditaron a 24 atletas (12 mujeres y 12 hombres) y 10 entrenadores, mientras que en paranatación se inscribieron a 18 deportistas (9 mujeres y 9 hombres) y sólo dos entrenadores, por poner un caso.