Danza, teatro, testimonios y cánticos funerarios son el eje de Malevolance, diferentes formas de salvarse a sí mismo, un espectáculo multimedia concebido con dolor y esperanza por la actriz y coreógrafa bogotana Sandra Milena Gómez, que concluye temporada en el Teatro María Tereza Montoya hasta el 24 de julio.
Desde hace 12 años, la creadora colombiana radica en nuestro país.
Con otras seis bailarinas actrices, más la dirección musical de Andrés Solís, Sandra Milena conforma Udâna Plataforma de Creación Escénica. Ella obtuvo la beca estadunidense Coreographer’s Fellowship del Montalvo Arts Center y la Universidad de Santa Clara, California, montando XLIII. A Contemporary Requiem en la franciscana Misión Santa Clara de Asís en 2016. Proyecto de investigación en 2017, Malevolance se benefició con el Sistema de Apoyos a la Creación y Apoyos Culturales (Fonca) al año siguiente.
Esta pieza fructifica “la necesidad de nombrar a mujeres quienes han resistido en medio de una situación que aqueja profundamente a Colombia y que hoy golpea a la República Mexicana; la migración forzada interna a causa de la violencia con millones de personas quienes cada día son vulneradas y desplazadas de manera violenta” (https://www.sandramilenagomez.info/reel).
Dice Sandra Milena a Proceso:
“Yo nací en Bogotá el 9 de mayo de 1981, pero mi familia es de la zona caribe de Cartagena de Indias. La palabra Malevolance trata de relacionarse con las danzas rituales lumbalú que se hacen a los muertos. Mi familia por parte materna tiene ascendencia afrocolombiana. Yo soy una persona que tuve que irme de Colombia por condiciones de violencia y situación económica hace 12 años, y quise investigar cómo hay gente en el campo resistiendo para salvarse de la guerra.”
En la obra aparecen imágenes de la película documental Cantadoras, memorias de vida y muerte en Colombia (México-Colombia, 2017), de María Fernanda Carrillo Sánchez, fundamentalmente de Ceferina Banquéz Teherán, cantora de bullerengue con quien Sandra Milena llevó amistad.
“La base de la pieza es la danza contemporánea, pero hay gestos de bailes tradicionales colombianos y prácticas que yo realizo tomadas de otros lugares, pues además he realizado presentaciones en festivales de Estados Unidos y la India. La familia de nuestra iluminadora Sara Alcantar, egresada de la UNAM, fue desplazada por el narco de Michoacán y nos enriqueció su testimonio, porque se conoce la migración de México a Estados Unidos pero menos los desplazamientos internos y forzados del campo a la ciudad.
“Las bailarinas y actrices de Malevolance en escena somos Mariana Dehni Estrada, Marlen García y yo; ellas dos ya habían trabajado conmigo y también la cantante Juana Pabla Ceballos, quien llegó a México huyendo, pues su mamá fue amenazada de muerte en Cali hace más de 20 años. Durante nuestra investigación compilamos testimonios de mujeres que sufrieron pérdidas y desplazamientos desde 2016 con la firma del tratado de paz con las FARC en Colombia que provocaría más crimen y persecuciones, así como de cómo nosotras cuatro vivimos esta violencia en México.”
El tema fue tratado por la reportera Columba Vértiz de la Fuente el 22 de mayo pasado en estas páginas culturales (El desacuerdo que fracturó a Colombia y La guerra que no cesa, Proceso 2325).
La primera palabra de Udâna Plataforma de Creación Escénica está en lengua sánscrita, referida a un gesto yógico que significa felicidad, y por tanto Sandra Milena Gómez, Becaria de las Artes de la Fundación BBVA Bancomer en 2016, quiere compartirla los viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00, del 2 al 24 de julio en este montaje multimedia que, expone, “es un acto de memoria y reconocimiento para quienes convierten el dolor en diferentes formas de salvarse a sí mismo”.
Tres funciones se transmitirán virtualmente desde el María Tereza Montoya (Eje Central Lázaro Cárdenas 912, colonia Periodista) de la alcaldía Benito Juárez, del lunes 26 al miércoles 28 de julio (https://youtu.be/D-whouhqaTk).
Alicia Jiménez implementará este proyecto para el nuevo ciclo escolar en ambas sedes.








