Arturo Anguiano Orozco ha realizado desde hace años un análisis exhaustivo de la realidad mexicana en diferentes momentos de su historia y varias coyunturas. Las reflexiones están recogidas en ensayos entre los que destacan: El Estado y la política obrera del cardenismo (1975), El ocaso interminable. Política y sociedad en el México de los cambios rotos (2010), Resistir la pesadilla. La izquierda en México entre dos siglos 1958-2018 (2019) y José Revueltas, un rebelde melancólico. Ahora da a conocer Rehacer el mundo. Abajo y a la izquierda (UAM-Xochimilco y Editorial Terracota; México, 2020. 222 pp.).
El libro inicia con un rápido análisis del régimen de López Obrador en donde muestra cómo permanece la desigualdad, la precarización del trabajo, el desempleo, la concentración de la riqueza, el sometimiento a los intereses de las grandes empresas nacionales e internacionales, el aumento de la violencia, los feminicidios, el asesinato de luchadores sociales y defensores del medio ambiente, la militarización y las prebendas para el Ejército, entre otras características de un gobierno déspota.
Luego Anguiano muestra que ni el gobierno ni los partidos de izquierda recogen las demandas de los más, porque se han pervertido y en esencia sirven a los intereses de los señores del poder y la economía. Aunque difunden un discurso que supuestamente defiende a los desposeídos. El desconcierto generado obliga a recuperar las luchas de resistencia de los oprimidos que se han dado y ocurren para entender qué es la izquierda.
El rescate muestra formas de convivencia colectiva que descansan en la libertad, el bien común, el autogobierno y la autosuficiencia como se dan en las comunidades zapatistas de Los Caracoles, en Cherán (Michoacán) o en La Montaña guerrerense. La conformación de estas comunidades libertarias han seguido “… siete principios igualitarios y antijerárquicos del autogobierno: Servir y no servirse; representar y no suplantar; construir y no destruir; obedecer y no mandar; proponer y no imponer; convencer y no vencer; bajar y no subir”.
El análisis concreto permite indicar que la izquierda es una fuerza anticapitalista, porque está en contra de una economía que gira en torno al mercado interno, y cuestiona el carácter de la tecnología y sus consecuencias enajenantes y destructivas para la naturaleza y los hombres. Además, es una acción inclusiva porque incorpora a colectivos, grupos, etnias y a todo aquel que esté en situación de rebeldía y por la construcción de lo diferente.
Una conclusión importante de este libro es que la conformación de un mundo en donde quepan todos se está construyendo desde abajo y a la izquierda, y nada tiene que ver con las actuales transformaciones conservadoras.
Rehacer el mundo es un brillante ensayo de Arturo Anguiano que invita a la reflexión, a seguir a las diversas comunidades que están edificando una alternativa libertaria, y a resistir frente a la manipulación y engaño de los patrones y los caciques políticos y sus cofradías disfrazadas de partidos.








