Inmersos en reuniones que se convirtieron en desencuentros, los candidatos de Fuerza por México pasaron del júbilo político al desencanto. El 27 de enero su dirigente Pedro Haces les prometió todo para sus campañas –incluso destapó al senador morenista Ricardo Monreal para la Presidencia de la República en 2024–, pero los abandonó en el camino. Descalabrado, el partido apenas logró sobrevivir y ahora los excandidatos deben comprobar al INE gastos que nunca hicieron.
Apenas les anunciaron que serían abanderados del Partido Fuerza por México a las 15 gubernaturas, los convocaron para recibir instrucciones y promesas de cara a la elección de junio. Esperanzadores los discursos, y, al final, el destape que, al más puro estilo cetemista, hizo Pedro Haces Barba a favor de Ricardo Monreal Ávila, ahí presente.
El encuentro fue el 27 de enero en la residencia marcada con el número 235 de la calle Sierra de Bacatete, VI Sección de Lomas de Chapultepec. Los oradores no tenían que ver con la dirigencia formal, pero los 15 convocados sabían que Haces Barba era el líder moral de un partido “afín al gobierno”, por lo que no era inusual la presencia del líder de la fracción morenista en el Senado, Ricardo Monreal, ni la del expanista Manuel Espino Barrientos, poseedor de una breve estructura que presuntamente subsiste en el movimiento nacional Volver a Empezar.
A Claudia Yáñez Centeno, entonces candidata al gobierno de Colima, el encuentro le pareció un acto de primera importancia para un partido naciente. Desde que fue convocada por Hugo Armando Garduño Arellano –secretario de Acción Juvenil de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), el corporativo gremial que dirige Pedro Haces–, ella supo la importancia del evento y, como los otros 14 aspirantes, llegó con vestimenta formal.
Monreal –cuenta la excandidata, en entrevista con Proceso– comprometió ahí, entre los tres tiempos de platón de arroz, mar y tierra con postre al final, publicidad eficaz, acceso a medios de comunicación y luego arengó por el triunfo electoral:
“Nos dijo que haríamos una campaña por tierra y nos instruyó a no golpear los programas sociales del gobierno ni al gobierno.”
Entonces pidió la palabra Cristóbal Arias Solís, hoy excandidato a la gubernatura michoacana, para atajar que él no podía obviar el tema de los programas sociales, especialmente si veía que los Servidores de la Nación y varios delegados federales estaban “moviendo las estructuras en Michoacán, llamando tempranamente a encausar todo a favor de Morena”.
Pero Monreal pidió “ponderación, no precipitarse en hacer señalamientos”, recuerda Arias, entrevistado al respecto, para abundar en su respuesta a Monreal.
“Le dije que no me precipitaba, que conocía a quienes se mueven allá (en Michoacán) y los que se dicen Siervos de la Nación ya traían la casaca de Morena, colocándonos en desventaja y que eso, principalmente, era ilegal. Concuerdo en que el partido es afín al gobierno de la Republica, a la 4T, pero no podemos callar cuando vemos cosas como ésta, vengan de donde vengan. Era robar, mentir y traicionar, era ir contra los postulados del presidente López Obrador y él tenía que saberlo. El tiempo me dio la razón, enfrentamos una elección de Estado, tanto por la maquinaria federal como por la estatal.”
Monreal prosiguió sin moverse de su alegato, atemperando. Aquel miércoles en horario laboral, el comisionado del Servicio de Protección Federal, Manuel Espino Barrientos, estuvo ahí, pero como líder del Movimiento Nacional Volver a Empezar, cuyo apoyo comprometió tanto como Pedro Haces comprometía el apoyo de la CATEM.
La CATEM es el corporativo sindical fundado y dirigido por Pedro Haces –tras su renuncia a la CTM– que en los últimos años ha sumado sindicatos de todo tipo por todo el país, hasta ser identificado como el “Fidel Velázquez de la 4T”… y ese día reviviría ante la concurrencia el ritual, pues de acuerdo con Claudia Yáñez, al terminar su arenga triunfal, el líder sindical “destapó, como próximo presidente de México, a Ricardo Monreal”.
Con esas estructuras y la promesa de recursos, publicidad y medios, salieron de ahí rumbo a sus estados, a preparar sus respectivas campañas para afrontar, en los meses siguientes, un estrepitoso fracaso electoral.
Promesas, desengaño,
denuncias…
Antes de que a las y los candidatos de Fuerza por México les empezaran a pedir declinar, ya resentían la falta de recursos, inclusive los más elementales.
A Claudia Yáñez, por ejemplo, el partido ni siquiera le pautó los spots que, estando producidos, no fueron registrados ante el organismo local electoral para su transmisión; tampoco hubo espectaculares y la propaganda genérica que obtuvo fue tras presionar a la dirigencia estatal que, sin embargo, desapareció una vez que la delegada nacional, Cecilia López, le pidiera, por medio de su hermano Sergio Yáñez, que declinara a favor de la morenista Indira Vizcaíno.
Desde antes de iniciar el proceso electoral, como diputada federal morenista, Claudia Yáñez había denunciado el uso indebido de recursos de programas sociales para construir la candidatura de Vizcaíno, así como de otras figuras en otras entidades federativas. Al ser desoída, Yáñez terminó por abandonar la bancada de Morena; en enero aceptó la postulación de Fuerza Por México. Pero a finales de abril, cuando decidió mantenerse en la candidatura pese a la sugerencia de declinación, iniciaron las hostilidades de activistas de la CATEM que, inclusive, intimidaban a sus simpatizantes.
Fue evidente y burdo el hostigamiento, dice Yáñez Centeno, quien acusa también la falta de recursos:
“Lo que vimos en las elecciones fue un derroche de recursos de Morena y su coalición. Mucho dinero en efectivo fluyendo antes y durante la jornada electoral. Denunciamos una y otra vez sin éxito. Hoy, a la luz de lo ocurrido, me pregunto si el dinero faltante en Fuerza por México se usó para la movilización de los operadores de Morena. El punto es que nadie sabe a dónde fue el dinero y ahora hay inconformidad en todo el país.”
Esas inconformidades se iniciaron un día después de la elección en todos los niveles, primero en redes sociales y luego en declaraciones a medios que confirmaban lo que Claudia Yáñez advertía en entrevista el viernes 18: la centralización de recursos por el partido que dejó sin posibilidad de promoción a candidatos que tendrían que enfrentar problemas de fiscalización con el INE.
Desde el lunes 7, Cecilio Zi Dzib, excandidato a la gubernatura de Campeche, acusó la falta de recursos de campaña; Sonia Narcia, candidata al ayuntamiento de Cintalapa, Chiapas, señaló mucha austeridad y falta de recursos… una lista amplia se puede integrar revisando perfiles de Facebook.
Candidatos a diputados federales lo mismo en Michoacán que en Tamaulipas, Chihuahua y Quintana Roo han denunciado que jamás recibieron recursos pues el partido los centralizó, dejándolos en el abandono.
Con un presupuesto asignado por el INE de 186 millones 398 mil pesos, Fuerza por México habría concentrado los recursos para distribuirlos conforme a una estrategia de posicionamiento nacional.
Esa estrategia fue expuesta el jueves 24 por el presidente del partido, Gerardo Islas, en una conferencia de prensa, en tanto, en los ámbitos locales, varios dirigentes estatales explicaron a Proceso haber hecho lo m ismo con las prerrogativas estatales, una bolsa acumulada en el país cercana a los 150 millones de pesos para elecciones locales.
El dirigente estatal en Coahuila, Jesús Contreras Pacheco, por ejemplo, asegura que dirigentes y candidatos siempre estuvieron conscientes de que se trataba de una campaña de “tres eses: suela, sudor y saliva”, pues arrancar un partido nuevo no era tarea fácil y los recursos tenían que concentrarse para orientar el gasto, que dice fue mayoritariamente genérico, a los distritos donde podían tener una mayor votación para salvar el registro.
Sin embargo, los señalamientos de la última semana se relacionan con las notificaciones que el INE ha hecho a candidatas y candidatos a diputados federales para requerir confirmación de gastos presentados por el partido, usando sus nombres, ante la Unidad Técnica de Fiscalización que en estas semanas y hasta el 22 de julio realiza la revisión de gastos de campaña de todas las fuerzas políticas.
De hecho, en la ya referida conferencia de prensa de Gerardo Islas, del jueves 24, dio una breve respuesta al reportaje de Fátima Monterrosa presentado en el noticiario En Punto, que conduce Denise Maerker en Televisa. Ese reportaje incluyó los testimonios de Amaveli Vázquez y Laura Domínguez, excandidatas a diputadas federales en Tamaulipas y la Ciudad de México, respectivamente, quienes mostraron los requerimientos del INE.
A Domínguez le generaron un cargo de 630 mil pesos; a Vázquez el partido presuntamente facturó a su nombre unos 7 millones de pesos con cuatro empresas fachada. En cada caso, las excandidatas no reconocen los gastos que les atribuyó el partido.
La respuesta de Islas se refirió a la estrategia de “centralización de recursos” y la descalificación de varios candidatos y candidatas, entre ellas Laura Domínguez, quien declinó días antes de la elección a favor de la coalición PRI-PAN-PRD, sugiriendo que lo hizo por dinero.
Islas, en general, consideró que quienes acusan hoy el mal uso de recursos, lo hacen porque esperaban hacer negocio con la campaña.
Ante la conferencia de prensa, las expresiones de excandidatas y excandidatos fueron a más. Por ejemplo, Ceci Quiroz, excandidata a la Presidencia Municipal de Aculco, Estado de México, expuso que siempre supo que sería una campaña austera, que el reclamo era por usar sus nombres para justificar gastos. Más o menos ese fue el tono general.
Para abundar en el tema, Proceso consultó a la vocería del INE sobre Fuerza por México. En su respuesta, el órgano electoral confirmó la existencia de denuncias, pero advirtió que estas se encuentran en revisión; será hasta el 22 de julio cuando tengan una posición definitiva. Sin embargo, explicó sobre la centralización de fondos:
“No hay obligación de entregar el efectivo a cada candidato. Es posible y está en la decisión de cada partido centralizar los gastos y sólo entregar propaganda o generarla, como es la producción de spots genéricos que benefician a grupos de candidatos que (en tal caso) nunca van a ver el dinero o a participar en los contratos.”
Operación Registro
Más allá de las revelaciones en varias entidades federativas los excandidatos, principalmente a diputados federales, están recibiendo requerimientos del INE para confirmar la realización de gastos.
La inconformidad que surgió en Morena por la forma en que se condujeron los procesos de selección de candidatos convirtió a Fuerza por México en el vehículo de participación de morenistas como la colimense Claudia Yáñez y el michoacano Cristóbal Arias; este último admite que siempre supo que era una campaña testimonial.
“Me doy cuenta que hay quejas de excandidatos a diputados federales en Michoacán. Me dicen que el INE envía notificaciones para que firmen recursos que no recibieron. Hay que revisar si no los recibieron, pero, como a mí no me lo han señalado, no he recibido notificación alguna, no quiero entrar a un terreno de descalificación sin tener un pleno conocimiento… Esperaré.”
Michoacán y Colima son dos de los 15 estados en los que Fuerza por México conservará el registro local. Y es que, en las entidades donde hubo elección de gobernador, alcanzó los mínimos necesarios para mantenerse vivo.
Un total de 30 municipios en el país, presencia en 15 congresos locales y unos 150 regidores y síndicos fue el resultado que pudo obtener para mantener su operación en la mitad del país y con una perspectiva de remontar el registro nacional.
La tarde del jueves 24 Islas encabezó un encuentro con dirigentes estatales para revisar la estrategia de recuento que le permita conservar el registro nacional. Ya consiguieron revertir resultados en distritos federales de Nuevo León y están impugnando 40 mil casillas, donde cada voto cuenta para remontar el 2.48% obtenido y alcanzar el mínimo nacional de 3%.
Durante el encuentro a puerta cerrada, Islas explicó la impugnación de 152 distritos donde detectan irregularidades, así como la estrategia jurídica para pedir anulaciones, rebasar al INE y llegar al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación con alegatos suficientes para pedir conservar el registro.
Respecto al papel de Monreal en Fuerza por México, Proceso solicitó una posición al senador morenista. Hasta el cierre de edición no hubo respuesta.








