Va por México no logró su objetivo prioritario: arrebatar la mayoría absoluta a Morena y sus aliados PT y el PVEM en la Cámara de Diputados. Sin embargo, los votos de este último se volvieron cruciales para que la 4T mantenga el control del presupuesto. A contrapelo de la historia de este organismo político –que lo mismo se ha aliado con el PAN que con el PRI–, Ignacio Mier Velazco, coordinador de Morena en San Lázaro, sostiene que la relación de su partido con el Verde es “política e ideológicamente virtuosa”.
Anticipada por todas las encuestas, la derrota por el control de la Cámara de Diputados de la alianza opositora Va por México, conformada por el PAN, PRI y PRD, la hizo oficial el Instituto Nacional Electoral (INE) a las 23 horas del domingo 6 de junio.
El frustrado objetivo prioritario de la coalición impulsada por el empresario Claudio X. González de constituirse en nueva mayoría camaral y con ello tener el control del presupuesto federal, se intentó eludir con el discurso cupular de que se había evitado que la coalición de Morena y sus aliados PT y PVEM continuara aprobando reformas constitucionales, condición que nunca tuvo la alianza mayoritaria.
El centro de la disputa electoral del 6 de junio quedó finiquitado: Morena y sus aliados PVEM y PT tendrán poco más de 60% de las curules y con ello podrán aprobar sin necesitar un solo voto opositor el destino de los recursos públicos durante los tres últimos años del actual sexenio.
Con ello, en las votaciones y negociaciones en la Cámara de Diputados para la próxima legislatura que entrará en funciones en septiembre próximo no se prevén cambios sustanciales: Morena y aliados podrán aprobar el presupuesto y las leyes que decidan, y si se intentan reformas constitucionales tendrán que negociar, ahí sí, con las bancadas opositoras para conseguir el voto de al menos unos 50 diputados, que pueden ser del PRI, del PAN, del PRD, de MC o de cualquier combinación posible.
Ignacio Mier Velazco, el coordinador de los diputados federales de Morena festina: “El presupuesto para 2022 está garantizado. La coalición que formamos con el PT y el PVEM nos da la mayoría absoluta con amplio margen”.
–¿No le quita el sueño que para aprobarlo dependan de los votos del Partido Verde?
–No. No. De ser así no hubiéramos hecho la coalición. A diferencia de la alianza opositora, nosotros somos una coalición legislativa a la que nos unen muchas cosas. Nuestro compromiso abarcó municipios y la casi totalidad de los estados donde ganamos. La nuestra es una relación virtuosa, política e ideológicamente virtuosa. Por eso está firme.
Karen Castrejón, la dirigente nacional del PVEM y próxima diputada federal, declaró el miércoles 9 en un acto conjunto con las dirigencias de Morena y el PT: “Somos y seremos aliados del actual gobierno. Los acuerdos no están a discusión”.
Y Gerardo Fernández Noroña, el vicecoordinador de la bancada del PT asevera: “en la aprobación del presupuesto vamos a estar al mil por ciento con el compañero presidente Andrés Manuel López Obrador”.
El “autoengaño” opositor
En su discurso poselectoral, los dirigentes de la alianza PAN, PRI y PRD, Marko Cortés, Alejandro Moreno y Jesús Zambrano, respectivamente, se olvidaron del presupuesto y la mayoría absoluta (250 más 1) que alcanzó la alianza Morena-PT-Verde y optaron por reivindicar que habían logrado evitar la mayoría calificada de Morena y sus aliados.
Gustavo A. Madero, expresidente del PAN, reviró a ese “triunfalismo” instalado en las cúpulas de la oposición. En un escrito publicado el miércoles 9 en El Heraldo de Chihuahua, fijó su postura: “Los que queríamos frenar a Morena… ¡tenemos muy poco que celebrar! Es un autoengaño afirmar que le quitamos la mayoría calificada a AMLO para impedirle modificar la Constitución. La verdad es que en 2018 tampoco ganaron esa mayoría calificada”.
En su autocrítica proyectó que el bloque pro AMLO logrará 275 curules, “mayoría suficiente para aprobar todas las leyes y los presupuestos que quiera. Para cambios a la Constitución requerirá 59 votos adicionales que dice poder obtenerlos con el PRI, MC o PRD. Y arrasó en las gubernaturas: Ganó 11 de 15”.
Al argumentar su disenso con el discurso de las dirigencias de Va por México, subrayó: “Aunque nos duela reconocerlo, Morena y sus aliados seguirán aprobando el presupuesto, todas las iniciativas y cambios legales que quieran, con sus propios votos (igual que ahora); y podrán modificar la Constitución y los nombramientos si convencen a unos cuantos legisladores del PRI o MC (igual que ahora)”.
“La conclusión entonces es que en el Poder Legislativo las cosas cambiarán muy poco. Las leyes y presupuestos los sacará AMLO sin problema, (y) para las votaciones calificadas tendrá que usar otros recursos (que sí tiene). Éste es el único cambio.”
El gobernador de Chihuahua y también panista Javier Corral hizo eco del posicionamiento de Madero Muñoz. Escribió en un tuit: “Entre las peores cosas que hay en la política: el autoengaño. En sentido contrario, como cauce para mejorar, la autocrítica. Este artículo pone el dedo en esa llaga: cómo se están magnificando los resultados de la alianza PRIAN, y en otros casos la distorsión, como autoengaño”.
Para la próxima legislatura el margen de maniobra de Morena se acotó. Salvo que como en 2018 se mudaran a su fracción parlamentaria diputados del PT y ahora del Verde, tantos que le permitieran sumar al menos 251, requerirá de los votos de esos dos partidos para aprobar el presupuesto y leyes.
De igual manera, si no alcanza por sí solo la mayoría absoluta, podrá encabezar un año la Junta de Coordinación Política (Jucopo), pero tendrá que ceder los otros dos años a la segunda y tercera bancada, que en este caso serán el PAN y el PRI.
Al respecto, Mier Velazco anticipa: “Para definir la composición de la cámara nos sentaremos a platicar cómo quedará la composición de la alianza Juntos Hacemos Historia (Morena-Verde-PT) por allá del 23 de julio cuando se hayan resuelto los litigios poselectorales y estén definidos con nombre y apellido los diputados que la integrarán”.
En esas pláticas el bloque mayoritario definirá cuál será su posición para la integración de los órganos de gobierno camarales, dice.
–Pero con las votaciones obtenidas, Morena tendrá un año la Jucopo, el siguiente el PAN y el tercero el PRI, eso al parecer no está a discusión…
–Eso no se sabrá hasta la segunda sesión de la próxima legislatura en la que se notifica la composición final de los grupos parlamentarios. Si se fusionan, si no lo hacen.
–¿Hay manera de que se modifique cuál partido es la segunda o la tercera fuerza?
Mier Velazco sonríe antes de responder. “Pues como en esta legislatura. El PRD le prestó por unas horas dos diputados al PRI para que quedara como la tercera fuerza y pudiera encabezar la Mesa Directiva.
“Ahora podría ocurrir que generosamente el PRI le ceda todos los diputados al PAN o que Morena se los ceda al PT. Esos ya serán rejuegos que podrían darse en su momento”, añade sin perder la sonrisa.
Las reformas pendientes
El coordinador de Morena, que por cierto no sabe si continuará al frente de la bancada, decisión que deberán tomar sus nuevos integrantes, informa sobre los temas que serán prioritarios para su bancada en la próxima legislatura.
En principio, considera que las reformas constitucionales y las modificaciones a diversas leyes aprobadas en el primer trienio del gobierno lopezobradorista “permitieron construir el andamiaje de la Cuarta Transformación. Lo que falta ahora es garantizar su ejecución y en ese punto el presupuesto es fundamental”.
Pero uno de los grandes pendientes a resolver, resalta, es la reforma electoral, que requiere mayoría calificada y que obliga a acuerdos que garanticen el voto de las dos terceras partes; además de una reforma fiscal que se puede aprobar con mayoría absoluta y una más que tiene que ver con ampliar los derechos de los niños y las niñas, sobre todo en la edad temprana y a la que considera no se opondría nadie.
Sobre la mayoría calificada necesaria para las reformas constitucionales que no alcanzó su partido, considera que se trató “no de una falacia de la alianza opositora, sino de una doble falacia, porque nunca la tuvimos en la Cámara de Diputados y tampoco la tenemos en la Cámara de Senadores”.
Detalla: “Podía ocurrir que llegábamos a un consenso en diputados y nos lo rechazaban en el Senado. Aun así logramos aprobar la nueva reforma educativa, la Guardia Nacional, la reforma al poder judicial y se consiguió con la participación a veces de diputados del PAN o del PRI, de MC y del Verde”.
Por lo pronto, el presidente López Obrador adelantó en su mañanera del jueves 10 que “en su momento” presentará una iniciativa de reforma a la Constitución en materia energética. Advirtió que enviará al Congreso las que sean necesarias para el país, “aún cuando no pasen o las rechacen… Voy a mandar la iniciativa y no va a haber –que espero que sí- mayoría calificada y, ¿quiénes asumen la responsabilidad? Pues los legisladores que van a rechazar la iniciativa en el caso que sucediera así. Quedará de manifiesto que no son representantes populares, sino de intereses creados… Será interesante presentar la iniciativa, que se debata, que el pueblo se entere, no presentarla sería una irresponsabilidad de mi parte”.
El debate que nos espera
Gerardo Fernández Noroña, diputado del PT, que ganó la reelección venciendo en el distrito de Iztapalapa donde ocurrió la tragedia de la Línea 12 del Metro, vaticina que lo que se viene en la Cámara de Diputados es un debate más intenso y duro que el de los últimos tres años.
También festeja: “Nuestros adversarios no pudieron quitarnos el presupuesto, no pudieron alcanzar la mayoría en la Cámara, ganamos 12 de 15 gubernaturas, 19 congresos locales y las 28 diputaciones que ahora perdimos fue por nuestros errores”.
De las reformas constitucionales que el PT considera están pendientes, señala inmediatamente la electoral. “No para destruir o acabar con el INE, sino para crear un órgano electoral verdaderamente independiente”.
Sin embargo, prevé “un periodo legislativo de confrontación, más duro que en estos tres años, porque la oposición trae una actitud golpista, quiere tirar al gobierno, al presidente, por lo que la polarización va a continuar”.
–¿Ves sólida la coalición Morena-PT-Verde?
–Sí. Hay quien empieza a intrigar con el Verde, pero la verdad ha demostrado hasta ahora que no traiciona. Es pragmático, muy pragmático, pero no traiciona.
–Te lo pregunto porque en esta legislatura, Morena podía aprobar por sí solo el presupuesto y ahora necesitará del PT y del Verde.
–Morena va a llegar a 220 diputados, y podrían migrar 31 diputados del Verde y el PT a Morena para mantener esa condición si así se decidiera, si nos convenciéramos que políticamente es lo que se necesita.
Y adelanta: “En el presupuesto vamos a jalar, no le vamos a escatimar nada al presidente, en eso vamos a jalar al mil por ciento”.
Partidas ambientales
Arturo Escobar, consejero nacional del PVEM y actual coordinador de su bancada en San Lázaro (declinó reelegirse) adelanta que su partido apoyará que en el presupuesto se destinen los recursos para el nuevo aeropuerto y el Tren Maya “porque no se debe volver a cometer el error de dejar obras a la mitad, como el Tren Suburbano de Toluca o el aeropuerto que ya estaba cimentado”.
Sin embargo, precisa que la prioridad del Verde en la aprobación del próximo presupuesto estará en los temas ambientalistas, de salud y de protección infantil, y en que se etiqueten y transparenten los recursos que había en los fideicomisos, en especial, los destinados a enfrentar los desastres naturales.
–¿Ve en riego la alianza con Morena en el Congreso?
–No. No veo en riesgo cualquier iniciativa que tenga que ver con apoyar a la ciudadanía más vulnerable. Soy un convencido de que las reformas constitucionales que eran parte de la plataforma del presidente ya se hicieron.
Y anticipa: “Nosotros no estaríamos de acuerdo en quitar la autonomía al INE ni a los órganos reguladores del Estado mexicano porque son fundamentales”.
Coincide con Morena y el PT que lo que urge es una reforma electoral, “y ahí creo que todos los partidos apoyaríamos porque la actual es arcaica. Hay que cambiar las reglas pero no al INE”.
–Te lo planteo con toda la rudeza de los términos. Existe la percepción de que el PVEM se vende al mejor postor y está el planteamiento de que en un momento determinado pudieran dejar la alianza mayoritaria y apoyar al bloque opositor…
–Se nos sigue vinculando con el PAN a pesar de que el rompimiento con Fox fue en 2001, hace 20 años. Tuvimos una alianza con el PRI que duró de 2003 a 2018, estuvimos con el PRI nueve años en la oposición. Y en 2018 construimos una alianza electoral no incondicional con Morena en la que quiero subrayar que la mayoría del partido en el gobierno ayudó a que nuestra plataforma electoral se convirtiera en ley. Entonces cómo de que nos vendemos al mejor postor.








