En entrevista con Proceso, Marcelo Ebrard habla de la buena relación que han ido construyendo las administraciones de López Obrador y Joe Biden, y la ejemplifica con la visita de la vicepresidenta Kamala Harris a la Ciudad de México el martes 8. El tema central de este viaje relámpago se limita a la migración y deja fuera los rubros espinosos, como los de la reforma energética, la militarización y los derechos humanos, aun cuando incluye el polémico tema de la lucha contra la corrupción.
WASHINGTON.- Las agencias federales de Estados Unidos con presencia en México acatan las nuevas leyes de seguridad instrumentadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador y entregan puntualmente un informe mensual sobre sus actividades en el país.
“Vamos muy bien de acuerdo a la ley, ellos (Estados Unidos) han ido cumpliendo la disposición de la norma”, dice Marcelo Ebrard Casaubón, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México, en entrevista telefónica con Proceso.
“Están presentando su reporte mensual por primera vez en la historia”, acota el canciller en referencia a los informes que entregan al gobierno mexicano agencias estadunidenses como la CIA, el FBI, la DEA, Pentágono, ICE, CBP y otras más sobre sus actividades en México.
Bajo las nuevas regulaciones del gobierno de AMLO, los agentes federales de Estados Unidos que operan en México están obligados a informar cada mes y a registrar sus entradas y salidas del territorio nacional.
El pase de lista es algo a lo que no estaban acostumbradas las agencias de inteligencia (espionaje) de Estados Unidos, luego de que en el sexenio de Felipe Calderón, por la Iniciativa Mérida, se les dio licencia para que hicieran lo que quisieran en todo el país con la creación de la Oficina Binacional de Inteligencia.
Sin esconder cierto regocijo, el canciller expone que, en cumplimiento del mandato de la ley (instrumentada en febrero pasado), el gobierno estadunidense da cuenta cabal del accionar de sus agencias.
“Han entregado tres reportes, todos los que corresponden a este año desde que entró en vigor la ley, el de marzo, abril y mayo. Esos reportes obviamente son para los ojos del presidente y no los hemos publicado ni mucho menos”, indica.
Elaborado por la embajada de Estados Unidos en México, el reporte mensual con el que están obligadas a cumplir sus agencias federales, a menos que opten por la expulsión de sus agentes, se presenta en los últimos días de cada mes.
Para analizar lo que reportan los estadunidenses, en el gobierno de López Obrador se instituyó el Grupo de Alto Nivel de Seguridad integrado por la SRE, la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, Gobernación y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
“Por la ley misma se conoce de la acreditación de cualquier agente extranjero, no sólo de Estados Unidos; pero sí, los estadunidenses están cumpliendo”, destaca Ebrard.
La información que por obligación presenta la representación diplomática del gobierno de Joe Biden no se hace de manera particular, conjuga las actividades que en el mes reportado hicieron sus agentes federales que operan dentro de la República Mexicana o la visitan.
Agentes bien portados
De acuerdo con la descripción del proceso que hace el canciller, el informe lo recibe la dependencia a su cargo, se presenta al Grupo de Alto Nivel de Seguridad sin que se les deje testigo de la información, la que simplemente revisan y discuten.
“Luego lo presento al gabinete de seguridad; tampoco doy copias del reporte, que se analiza, y luego se lo entrego al presidente, quien lo revisa y discute y se queda con una copia; la embajada (estadunidense) lo entrega puntualmente”, enfatiza Ebrard.
Al encargado de las relaciones internacionales del gobierno de AMLO se le cuestiona sobre si la visita que realizó a México la semana antepasada David Cohen, subdirector de la CIA, tuvo que ver con las restricciones a las que están sujetos los agentes estadunidenses.
“No, para nada. Vino simplemente a saludar y a presentarse con los titulares de Defensa, Marina y CNI y ya; fue todo, no hubo otra materia especial. Entiendo que después de eso fue a otros países, imagino que es como una gira para hacer contactos”, responde el canciller.
En su conferencia de prensa mañanera del pasado 31 de mayo, en respuesta a una pregunta sobre la presencia en el país del subdirector de la CIA, López Obrador afirmó que se trataba de una visita de rutina, y su gobierno hizo alusión también a que Cohen fue a coordinar la logística para el viaje a México de Kamala Harris, la vicepresidenta estadunidense.
“Fue una visita muy corta; de media hora”, comenta Ebrard a este semanario cuando se le hace notar que la logística para los viajes nacionales e internacionales de Biden y Harris es responsabilidad del Servicio Secreto, no de la CIA.
Respecto a la presencia de Harris en la capital mexicana el lunes 7 y el martes 8, horas después de los comicios de medio periodo, el canciller mexicano sostiene que los asuntos para esa agenda se limitan al tema de la inmigración, inversiones y la vacuna contra el covid-19.
“Pudiera ser que se toque algún otro tema, pero yo veo que 80% de la conversación del martes 8 va a girar en torno a migración e inversión en el sur de México y Centroamérica, partiendo de la base de que se han hecho muchas cosas, pero no han sido suficientes”, recalca el canciller.
Una visita corta
Harris, de acuerdo con el preámbulo del encuentro que describe el canciller, quiere abordar la cooperación con México para involucrar al sector privado en las inversiones necesarias para crear empleo y reducir la necesidad de la gente de migrar al norte.
El azote de la pandemia por covid-19 borró millones de oportunidades laborales y de productividad para decenas de miles de ciudadanos de El Salvador, Honduras y Guatemala, lo cual pese a los riesgos a su seguridad los empuja al peregrinaje hacia México y Estados Unidos.
Ebrard sostiene que con el gobierno de Biden, el de AMLO ha ido construyendo una buena relación, lo que ejemplifica con la visita de Harris, quien llegará a la Ciudad de México el lunes 7 a las 11 de la noche, procedente de Guatemala.
“El martes 8 va a Palacio Nacional (después de la mañanera), la recibe el presidente, se realiza la reunión de trabajo de una hora y media u hora 45 minutos; después tiene dos reuniones que le organiza su embajada y ya. Se va de México en la tarde, es una visita corta”, afirma el canciller.
Otra fuente diplomática adelanta a Proceso que durante la estancia de Harris en la capital mexicana el gobierno de AMLO otorgará el beneplácito a la nominación de Ken Salazar, elegido por Biden para ser embajador de su país.
Salazar, senador federal por el estado de Colorado (2005-2009) y secretario del Interior en la presidencia de Barack Obama (2009-2013) será representante diplomático de Biden ante el gobierno de López Obrador y no tiene problema para ser confirmado por el Capitolio.
Para el encuentro Harris-AMLO la cancillería adelanta que será una sesión productiva por las coincidencias de fondo que se tienen sobre los objetivos migratorios, tomando como punta de lanza el contener el problema, dándole opciones a la gente para que no tenga que peregrinar.
“El presidente Biden y la vicepresidenta Kamala sí respetan la perspectiva de que hay una aportación muy importante de la migración en Estados Unidos, y particularmente de la comunidad mexicana y de los hispanos”, acota el canciller.
La posición de la Casa Blanca sobre la problemática migratoria centroamericana, según él, facilita las conversaciones y coadyuva a que se den diálogos de alto nivel económico para integrar cadenas de valor en la estrategia de recuperación por la pandemia.
“¿Qué esperamos? Que esas coincidencias o maneras de pensar similares vayan construyendo una visión común que ya se está traduciendo en hechos. Veo que vamos avanzando paulatinamente a una relación mejor porque hay coincidencias importantes”, reitera Ebrard.
El gobierno mexicano admite que no todo es miel sobre hojuelas en la relación con Estados Unidos; hay diferencias sobre el sector energético en referencia al T-MEC, pero una vez más aclara que ese punto y otros no se tratarán con la vicepresidenta.
“Es un buen gesto que Estados Unidos haya destinado 1 millón de vacunas contra covid-19, de la unidosis de Johnson & Johnson; esto expone la buena colaboración y relación que se tiene con un gobierno con el cual también se tienen algunos desaciertos”, apunta el secretario.
Ajustes en EU
La semana pasada el Departamento de Seguridad Interior del gobierno de Biden anunció el fin del programa Quédate en México, por el cual migrantes centroamericanos peticionarios de asilo en Estados Unidos permanecían en territorio mexicano hasta resolver su caso.
“Nos avisaron que esa desaparición es política. Creo que han atendido aproximadamente a 12 mil migrantes que estaban esperando en México su audiencia; la van a tener ya y han anunciado otras medidas”, apunta el canciller cuando se le cuestiona sobre ese programa.
El gobierno mexicano lo caracteriza además como un “ajuste” de la política migratoria de Estados Unidos que conforme pase el tiempo y el Congreso federal de ese país legisle, continuarán anunciando cambios a sus leyes y regulaciones de inmigración.
En referencia a otros intereses prioritarios tanto para México como para Estados Unidos en el casillero de la migración, el titular de la SRE habla de la urgencia y celeridad con la que se debe vacunar a la población de la franja fronteriza del norte para poder reactivar la actividad comercial.
“La frontera para nosotros es prioritaria, la reapertura de actividades, por eso vamos a acelerar el paso para que la vacunación del lado mexicano avance muy rápido en este mes. Ya se anunció que habrá restricciones en junio, pero que podemos terminarlo ya con niveles de vacunación muy altos en toda la zona fronteriza”, adelanta el canciller.
En las comunidades de México que colindan con Estados Unidos ya se inició el proceso de inoculación contra covid-19 para personas de entre 40 y 49 años.
Los cierres parciales en vigencia de los puertos fronterizos del sur estadunidense por las restricciones sanitarias generadas por la pandemia de covid-19 tienen vencimiento el lunes 21; el gobierno de AMLO confía en que, con la vacunación, la frontera se reabra antes.
“Necesitamos ir muy rápido para que el día 20 o 19 de junio digamos a Estados Unidos: esta es la tendencia y ya podemos ver que se vayan levantando las restricciones, no todas al mismo tiempo, pero sí en varios lugares que ya tengan niveles de vacunación alta”, añade.
El planteamiento de México
En la entrevista con Proceso, Ebrard ventila que entre los puntos de la frontera norte que se pueden reabrir primero para reactivar el comercio de bienes y servicios están el de Tijuana-San Diego y Ciudad Juárez-El Paso.
“Es muy difícil entender cómo funciona la zona Tijuana-San Diego, es como si fuera una sola economía; todos los días en la mañana pasan miles de persona que regresan en la noche a dormir a sus casas; a esas personas las necesitamos vacunadas y ya lo empezamos a hacer”, dice.
El jueves 3 la Casa Blanca reveló la directriz de Biden sobre la promoción del combate nacional e internacional contra la corrupción, a la que colocó como centro de su política exterior.
Dos funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, en teleconferencia de prensa ese jueves 3, informaron que financiar a organizaciones no gubernamentales y a periodistas de investigación para que denuncien la corrupción es parte de esa estrategia presidencial.
Sin aludir a la nota diplomática que AMLO envió a la embajada estadunidense hace dos semanas, pidiendo detener el financiamiento que dan a la agrupación Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), los funcionarios de la Casa Blanca anotaron que Harris trae el tema de la lucha contra la corrupción en la agenda de su visita.
“No estamos cuestionando que ellos apoyen o financien a diferentes tipos de organizaciones no gubernamentales. Lo han hecho siempre y no es ninguna novedad. México no está diciendo: ya no quiero que financies a nadie en México porque estamos en contra”, establece Ebrard.
Sigue el canciller, “lo que planteó México es, de acuerdo a las propias reglas de Estados Unidos para su financiamiento, que esta organización (MCCI) tiene un interés político y, por lo tanto, creemos que no debería recibir financiamiento. Es el caso de una organización; no es que México diga estoy en contra de todas”.
–La Casa Blanca anunció que continuará financiando a las organizaciones no gubernamentales –se le recuerda.
–No nos afecta, eso que dice Estados Unidos es previsible.
–¿Estados Unidos también financia al gobierno mexicano? –se le insiste al entrevistado.
–Sí, y tenemos convenios con… por ejemplo, están trabajando para la cuestión de la Comisión de Búsqueda de Desaparecidos para aumentar la capacidad forense de México, la identificación de ADN y eso ni modo que les pidamos que no lo apoyen; por el contrario, eso nos ayuda.
–¿Cuándo esperan respuesta a la nota diplomática?
–Vamos a tener respuesta. Ya nos dijeron, pero tienen sus tiempos. Hay diferentes formas de informar; yo creo que será en los próximos días, pasando el proceso electoral, la visita de Harris y demás. Pero en la visita de la vicepresidenta no va a ser tema porque (ella) no tiene ese rango –remata el entrevistado.








