Los exconsejeros electorales Pamela San Martín, Arturo Sánchez y Leonardo Valdés consideran que la reforma electoral que ha propuesto Andrés Manuel López Obrador, hasta ahora sin formalizarla, es inviable en sus términos. Además, señalan, forma parte de una estrategia de desprestigio contra el INE por diversos motivos, entre ellos para justificar posibles derrotas en la elección de este domingo 6 y para sustentar “el mito fundacional” de Morena: la teoría del fraude.
La reforma electoral que ha perfilado el presidente Andrés Manuel López Obrador es inviable; hay más un afán propagandístico de desacreditar a las actuales autoridades electorales que condiciones reales para fusionar al Instituto Nacional Electoral (INE) con el Poder Judicial de la Federación (PJF) o que se descentralice parte de sus funciones, advierten tres exconsejeros electorales.
Para el exconsejero del extinto Instituto Federal Electoral (IFE) y posteriormente también del INE, Arturo Sánchez Gutiérrez, las declaraciones del presidente sobre la posibilidad de que el PJF absorba al INE obedece a “una estrategia política” para descalificar a las actuales autoridades electorales de cara a los comicios de este domingo.
Sánchez Gutiérrez agrega que, más allá de las propuestas, es necesario que cualquier reforma en materia electoral sea aprobada con el consenso de todas las fuerzas políticas, como ha sucedido en el pasado, y destaca que no fueron propuestas del partido en el gobierno, sino de fuerzas opositoras que exigían mayor equidad en los procesos electorales.
Para la exconsejera Pamela San Martín Ríos y Valles, no es viable que todas las funciones administrativas y organizativas del INE sean transferidas al PJF, puesto que organizar una jornada electoral requiere de atribuciones administrativas que no tienen y no existen en su interior.
Sin embargo, San Martín advierte que antes de comenzar a hablar de una reforma electoral de grandes magnitudes, es necesario que todos los grupos parlamentarios, incluyendo Morena, presenten una iniciativa de ley en la materia, ya que en la actual Legislatura, iniciada en diciembre de 2018, no se han presentado propuestas concretas de ningún grupo parlamentario para modificar las leyes electorales rumbo a 2024.
A su vez, el expresidente del IFE, Leonardo Valdés Zurita, señala que el modelo electoral de México ha sido fuente de inspiración en otros países de América Latina y El Caribe, por lo que incluso en República Dominicana recientemente se aprobó una reforma electoral para crear una Junta Central Electoral, similar al INE, mientras que las impugnaciones tendrán que ser resueltas por una Sala Especial de la Corte, presidida por un magistrado que está a punto de pasar a retiro.
El exconsejero y actual catedrático universitario considera que abatir los costos de operación del INE tampoco es un argumento para aprobar una reforma electoral hecha al vapor, puesto que las funciones administrativas que le corresponden al instituto tendrían que ser transferidas a otras dependencias o instituciones de gobierno, las cuales estarían obligadas a realizar nuevas contrataciones y a exigir mayor presupuesto para cumplir sus nuevas funciones.
“El PJ, sin atribuciones
administrativas”
Para Pamela San Martín, las declaraciones de López Obrador sobre la necesidad de aprobar una reforma electoral “son absolutamente válidas”, pero advierte que cualquier cambio a las leyes electorales debe dirigirse a una mayor protección de los derechos de las personas y “no al revés”.
En entrevista, San Martín Ríos y Valles agrega que aun cuando no se puede descalificar una propuesta de reforma que no se ha presentado de manera formal, “el Poder Judicial es un órgano jurisdiccional, es decir, de revisión de la constitucionalidad y la legalidad de los actos de autoridad. En cambio, la organización de las elecciones es una acción administrativa, es decir, se ejecutan los procedimientos para poder organizar una elección, procedimientos que eventualmente están sujetos a un control judicial”.
Agrega que actualmente ese control judicial de los procedimientos y actos de autoridad que emite el INE se hacen a través del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, por lo que una posible modificación sería la creación de una sala de la Suprema Corte para la revisión de temas electorales.
Sin embargo, esta posible modificación sólo serviría en lo que se refiere a la revisión de las actuaciones de una autoridad en materia electoral. La ejecución de acciones administrativas para organizar una elección, “por su propia naturaleza, no las podría ejercer un órgano jurisdiccional.
“Las funciones administrativas del INE no las podría ejercer el Poder Judicial. Puede que ciertas competencias que tiene el INE se puedan trasladar a otras autoridades y se tendría que analizar en su momento que no sea una sola autoridad la que tenga un conjunto de atribuciones, como son el arbitraje de la elección, la fiscalización de la misma o el modelo de comunicación política, pero no podemos especular en abstracto sobre qué pasaría… hay alternativas infinitas.”
Sin embargo, la exconsejera electoral aclara que desde 2019, cuando el gobierno de López Obrador y su partido, Morena, comenzaron a hablar de una posible reforma electoral, sólo se han presentado iniciativas de reforma a título personal, por lo que es mejor esperar a que se formalice una propuesta para evaluar sus alcances.
“Estrategia para ocultar derrotas”
En las elecciones federales intermedias para renovar la Cámara de Diputados habrá un primer juicio de los ciudadanos sobre el gobierno de López Obrador, pero también un referéndum sobre los actuales gobernadores en los estados donde se eligen sucesores, considera el exconsejero del INE y el IFE Arturo Sánchez Gutiérrez.
Señala que la concurrencia de las elecciones locales con federales en 15 estados para renovar gobernadores y en 30 entidades federativas para elegir alcaldes dará lugar a un voto diferenciado que ya se ha presentado en comicios anteriores.
“Las elecciones en general se están volviendo más cerradas. Esto apunta a que, generalmente, el discurso presidencial de que hay buenos y malos no parece ser muy creíble y la gente sigue pensando libremente cuáles son sus verdaderas opciones”, destaca.
Cuestionado sobre los ataques de López Obrador contra el INE y sus declaraciones de que se requiere una reforma en ese rubro, considera que se trata de “una estrategia política” para desacreditar a las autoridades electorales.
No obstante, asegura que las reformas electorales que se han venido aprobando desde 1994 le permitieron a López Obrador llegar al poder.
Advierte que más grave que las declaraciones del presidente sobre la posibilidad de fusionar al INE con el PJF es que se pretenda hacer una reforma sin el consenso de todos los partidos:
“Es importante que se mantenga la tónica de las reformas electorales aprobadas en el pasado. Éstas surgen después de un proceso electoral por la necesidad de hacer ajustes para que el proceso sea más democrático y con el consenso de todos los partidos. Las reformas electorales no surgen del partido en el gobierno, sino de la oposición. Lo que me preocupa es que un solo partido y sus aliados quisieran imponer una reforma electoral sin el consenso de todas las fuerzas políticas.”
Sánchez Gutiérrez considera que actualmente no hay consenso para quitarle autonomía al INE, transferir sus funciones al PJF ni para que el Registro Federal de Electores regrese a la Secretaría de Gobernación.
“Parece ser que el presidente está en campaña para desacreditar una elección en la que puede haber perdedores sorpresivos que no esperaría este gobierno”, lamenta.
Por último, señala que el INE realiza funciones complejas que van desde resguardar el padrón electoral y emitir la credencial de elector, hasta organizar las elecciones y capacitar a los funcionarios de casilla, por lo que adjudicar esas funciones al Poder Judicial “rompería con su esencia, ya que su labor es impartir justicia”.
Voto electrónico, más barato
A su vez, Leonardo Valdés Zurita señala que aun si se está de acuerdo con López Obrador sobre el alto costo de las elecciones en México, trasladar las funciones del instituto al PJF no las abarataría: “A lo mejor saldría más caro, porque en el Poder Judicial reciben salarios más altos”.
También considera “un mito” que las elecciones en México son las más caras de América Latina, ya que su costo incluye el padrón electoral, equivalente a la cédula de identidad de otros países, las prerrogativas o recursos públicos entregados a partidos, la fiscalización de esos recursos y el monitoreo de los espacios asignados a los partidos en radio y televisión.
Agrega que todos estos gastos son producto de la desconfianza hacia las autoridades electorales, por lo que descontando todos estos conceptos de la operación del INE para organizar una elección, su costo sería muy similar al de las autoridades electorales de otras naciones.
Valdés Zurita afirma que para bajar el costo de las elecciones en México se debe pensar, como en Brasil, en la urna electrónica: una máquina sin conexión a internet, con software original y diseño propio, que sirve exclusivamente para votar y emitir una tarjeta de votación por casilla.
También señala que Brasil y República Dominicana son los únicos países de Latinoamérica que tienen al Poder Judicial como organizador de las elecciones. Sin embargo, en el primer caso esto es posible por el uso de la urna electrónica.
En tanto que en la República Dominicana, señala, la desconfianza hacia el Poder Judicial en materia electoral creció tanto que recientemente se aprobó una reforma para crear la Junta Central Electoral, con facultades administrativas semejantes a las del INE, y un tribunal especializado en materia electoral. “Es decir, que migraron al modelo mexicano”, comenta.
“Si el argumento del presidente López Obrador es hacer una reforma para bajar los costos de las elecciones –reitera el expresidente del IFE–, eso no tiene nada que ver con pasar sus funciones al Poder Judicial. Hay muchas alternativas, como la urna electrónica, que están probadas y pronto tendremos que avanzar hacia un modelo de voto por internet, incluso para que los jóvenes acepten ir a votar.”
Cuestionado sobre la posibilidad de que en las elecciones del próximo domingo se emita un voto de castigo contra el actual gobierno, advierte que desde las elecciones intermedias de 1997 todos los presidentes de México han perdido legisladores en las elecciones para renovar la Cámara de Diputados, derivado de que los partidos gobernantes no cuentan con el arrastre de un candidato presidencial.
El exconsejero también reacciona a la narrativa del presidente sobre un posible fraude de las actuales autoridades electorales en contra de su partido: “Es el mito fundacional de Morena, por eso López Obrador no puede abandonar ese mito; es el mito que creó a su partido”.








