Denuncia afectación de 300 pacientes subrogados del IMSS en Morelos

Señor director.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de Cuautla carece de máquinas de hemodiálisis y, por lo tanto, recurre a clínicas privadas para subrogar la atención de los derechohabientes con falla renal.

Durante dos décadas, el IMSS trabajó con Fresenius (clínica con sucursales en todo el país). Sin embargo, la semana pasada el IMSS decidió unilateralmente, y sin una licitación transparente, derivar a sus pacientes a una nueva clínica. 

Los 300 pacientes subrogados se quedaron afectados porque el repentino cambio colapsó a la nueva clínica; varios pacientes no recibieron su tratamiento. Ante la negligencia, el 15 de abril último los pacientes y sus familiares se manifestaron en la calle, frente al IMSS de Cuautla. 

La “austeridad republicana” de la 4T le cobrará la factura a la calidad de vida de 300 derechohabientes. Con la salud no se juega. Las enfermeras de la nueva clínica no tienen experiencia y, para colmo, se llevaron a los pacientes sin los expedientes médicos.

Finalmente, habría que investigar la relación del director de la nueva clínica, porque en el ámbito profesional el nefrólogo Arriaga pertenece a la nómina del IMSS de Cuautla, lo que implica un conflicto de interés (también el único médico internista de la nueva clínica, el doctor García, trabaja en el IMSS de Cuautla). 

Por ahorrarse unos pesos, la 4T pone en riesgo la vida de 300 pacientes, la nueva clínica no tiene la capacidad ni la experiencia para recibir de golpe a 300 enfermos, algunos tienen cuadros muy complicados porque, además de la falla renal, padecen diabetes, VIH, Hepatitis o covid-19.

Atentamente,

Mario Casasús