Advierte al presidente sobre riesgo inminente en la planta nuclear de Laguna Verde

Señor director: 

Agradeceré publicar la siguiente carta dirigida al presidente Andrés Manuel López Obrador.

La lamentable tragedia del Metro en Tláhuac, ocurrida por ignorar las advertencias, nos debe hacer reflexionar sobre las alertas, también ignoradas, de la actual seguridad de la Central Nucleoeléctrica Laguna Verde (CNLV), operada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Veracruz, que se han hecho públicas desde sus campañas presidenciales y que también se le han entregado personalmente en la Presidencia de la República. 

El negro historial de inseguridades de más de 30 años en la CNLV se ha acrecentado en los últimos seis meses, después del nombramiento del ingeniero Héctor Sergio López Villarreal como gerente de Centrales Nucleoeléctricas (hoy coordinador). 

Si no actúa usted con prontitud, uno de estos tantos accidentes podría ser fatal, donde el número de víctimas se contaría por miles o millones, no decenas, y muchas regiones del país quedarían inhabitables durante décadas o hasta siglos por la contaminación radiactiva, que es invisible.

La gerencia –hoy coordinación– de la CNLV, la CFE y hasta la Secretaría de Energía (Sener) han negado los recientes eventos graves de finales de 2020 y principios de 2021 que han puesto a la CNLV en riesgo naranja, ocasionando paros de emergencia o SCRAM, entre otros, y se han concretado a descalificar a los periodistas que las han hecho públicas, desviando la atención con su lenguaje no especializado en física nuclear. 

Ni siquiera han dado respuesta a las dos denuncias penales que el ingeniero López enfrenta por los trabajadores de la CNLV, cuya salud e integridad está poniendo en peligro. Y en el amparo indirecto interpuesto reclamando la renovación de la licencia de operación a la unidad 1 de la CNLV por 30 años más han negado y ocultado la verdad de manera sistemática.

Usted, señor presidente, en enero de 2021 reiteró que en su gobierno no se oculta información y que el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) debería desaparecer, pero es gracias a esta institución que la sociedad ha podido recabar la información necesaria para demostrar las irregularidades y el peligro que representan las actuales gestiones de la CNLV, de la CFE y de la Sener, que al negar y ocultar la verdad ante una autoridad judicial de manera deliberada están cometiendo un delito de carácter penal. 

Por ello, Héctor Sergio López Villarreal; Manuel Bartlett Díaz, director de la CFE, y Rocío Nahle García, secretaria de Energía, deberían estar siendo investigados actualmente en la Fiscalía General de la República por dicho delito.

Es urgente que usted, señor presidente, utilice información fidedigna sobre el estado que guarda la operación de la CNLV, para determinar si los actuales titulares de la Sener, CFE y CNLV deben seguir en sus cargos, porque para la sociedad y para la suscrita es claro que carecen no solamente de capacidad técnica, sino de principios éticos y morales. 

La Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias y la recién creada Coordinación Corporativa Nuclear de la CFE deben cumplir con su obligación constitucional de dar un uso seguro a la energía nuclear. Deben allegarse de todos los informes de las auditorías de la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO) realizadas a las dos unidades de la CNLV en sus 30 y 25 años de operación, respectivamente, y se debe solicitar a la WANO realizar una inspección técnica minuciosa del estado actual que guardan dichas unidades. 

Las recomendaciones que deriven de esta inspección deberán ser acatadas cabalmente, las cuales seguramente estarán encaminadas al paro de ambas unidades por un largo tiempo, para realizar una reparación profunda y completa que asegure la seguridad en la operación de ambas unidades de la CNLV. 

Laguna Verde está al borde de la falla institucional, por lo que varios factores se están conjugando para colapsar el sistema, como lo estuvieron Chernobil (exunión Soviética), la Isla de Tres Millas (Estados Unidos) y Windscale (Gran Bretaña). 

Los mexicanos, como la que suscribe, ya no queremos servidores públicos corruptos, déspotas, irresponsables e ineficientes. Queremos auténticos servidores públicos. Por mi raza hablará el espíritu.

Atentamente,

Doctora en oceanografía Carmen Bazúa Durán, académica de la UNAM y representante común en el amparo 398/2020
 del Séptimo Circuito