La asociación de ambas empresas, que vienen trabajando juntas desde hace más de dos décadas, es resultado del surgimiento de las nuevas plataformas digitales, y contará con un sólido financiamiento de mil millones de dólares. El consorcio, que lanzará su streaming a principios de 2022, pretende dominar así el mercado hispano. Impecable a corto plazo, según el análisis de los especialistas Javier Esteinou y Jorge Bravo, el golpe de Televisa para sobrevivir podría hundirla si no es capaz de transformarse en sus contenidos ante la producción de Netflix, Prime Video, Disney, HBO…
Si las empresas Televisa y la estadunidense Univision juntas no funcionan para impulsar sus plataformas de televisión, digital y streaming, en su afán de dominar el mercado hispano en el mundo, la mexicana “puede reducirse sustancialmente o incluso desaparecer, porque con su participación accionaria de 45% será propietaria de ese consorcio”.
Es la apreciación del especialista en comunicación, cultura y política Javier Esteinou Madrid (DF, 1949), quien además destaca como “muy importante” esa fusión:
“Sería el segundo evento notable de Televisa, después de que se fundó como empresa en 1955, por el nivel de poderío informativo, cultural y de entretenimiento que va a alcanzar con su vinculación con Univision.”
El Premio Nacional de Periodismo específica por teléfono que la compañía Televisa-Univision es resultado del surgimiento del internet y las nuevas plataformas digitales:
“Todos los medios, principalmente los audiovisuales, han tenido que transformarse con enorme rapidez, y sus modelos de negocio no estaban preparados para ello. Se innovan sobre la marcha de manera muy forzada. Televisa se confió en el modelo de negocio que poseía con los gobiernos tradicionales, donde les daban una cantidad de presupuesto anual con base a la cuota de propaganda o a través de manejar la buena imagen del gobierno en turno, que implicaba también pagos paralelos.
“Televisa pensó que así iba a poder continuar durante muchos años, pero cuando en julio de 2018 México cambió, se redujo la cantidad de dinero que el Estado les transfería a las televisoras. Entonces entraron en una mayor crisis, por lo cual han tenido que pasar hacia lo digital e igual buscaron otro tipo de conversiones empresariales, como abrir sus propias plataformas. La empresa de Emilio Azcárraga Jean creó el sitio de video bajo demanda Blim en febrero de 2016 y no le dio mucho resultado.”
Licenciado en comunicación por la Universidad Iberoamericana, “profesor distinguido” de la Universidad Autónoma Metropolitana y doctor en ciencias políticas y sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), precisa:
“La plataforma Blim no logró resolver la crisis financiera que es muy grande. Azcárraga Jean ha perdido una enorme cantidad de dinero. De haber estado colocado entre los hombres más ricos de México en la escala de Forbes, en este 2021 perdió una quinta parte de su fortuna.”
Según la revista Forbes México, ahora el empresario ocupa el lugar 32. Su fortuna en 2020 era de 990 millones de dólares y ahora es de 770.
Urgente metamorfosis
El pasado 13 de abril Televisa anunció, con un boletín, la creación de la compañía Televisa-Univision, al destacar:
“El negocio resultante contará con la biblioteca de contenido de formato largo más grande del mundo, un sólido portafolio de propiedad intelectual y derechos deportivos globales.”
En especial, la empresa de telecomunicaciones y entretenimiento mexicana presume en el documento que en 2020 (el año más fuerte de confinamiento por el covid-19) produjo más de 86 mil horas de contenido en todos los géneros y categorías, incluidos eventos deportivos y especiales, dramas, noticiarios, comedias dramáticas, programas de juegos, reality shows, programas para niños, programas de comedia y variedades, eventos musicales y culturales, películas y programación educativa.
Televisa explica en su comunicado que aportará los cuatro canales de televisión abierta (Las Estrellas, Foro TV, Canal 5 y Nueve), 27 canales de televisión de paga y estaciones –como De Película, Telehit, Golden, Premier, EDGD, Telenovelas y Banda mx–, el estudio cinematográfico Videocine, Blim y la marca Televisa.
Por su parte, Univisión, la cadena televisiva estadunidense en español, pone los canales Univision y UniMás, nueve canales de cable, 61 estaciones de televisión y 58 estaciones de radio en los principales mercados hispanos de Estados Unidos y Puerto Rico, y activos digitales, incluyendo su plataforma de streaming gratuita Prende TV, que fue lanzada recientemente, en marzo pasado.
Cabe destacar que en diciembre de 2020 64% de Univision fue comprada por las empresas de inversión Searchlight Capital Partners y ForgeLight (ésta, propiedad de Wade Davis), y Televisa se quedó con 36%. Televisa y Univision han estado involucrados desde hace más de dos décadas.
La televisora de Azcárraga Jean acentúa en el comunicado del 13 de abril:
“Televisa-Univision tendrá el contenido, la capacidad de producción, la propiedad intelectual, el alcance global y los recursos financieros para buscar de manera agresiva la relativamente incipiente oportunidad global de streaming en español.”
Argumenta que el mercado de habla hispana –que representa alrededor de 600 millones de personas en todo el mundo y un PIB agregado de aproximadamente 7 billones de dólares– se halla desatendido desde una perspectiva de streaming en relación con otros mercados importantes: “Menos de 10% de la población de habla hispana utiliza actualmente un producto de streaming, en comparación con el mercado del idioma inglés, donde casi 70% de la población tiene al menos un servicio de streaming”, puntualiza.
Televisa-Univision prevé lanzar una nueva plataforma con alcance internacional a principios de 2022. Primero saldrá en España, Estados Unidos y México, luego se extenderá a otras naciones, pero hasta que las autoridades regulatorias no aprueben la operación podrá entrar en funcionamiento. Ellas son, en Estados Unidos, la Federal Communications Commission (FCC), y en México el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofefe).
Televisa estará a cargo de los contenidos de noticias, conserva izzi, Telecom, Sky, sus propiedades inmobiliarias vinculadas con las instalaciones de producción, los títulos de concesiones de transmisión y la infraestructura de transmisión en México.
Los contenidos de Televisa aportados a cambio de aproximadamente 4.8 mil millones de dólares. Univision pagará 3 mil millones de dólares en efectivo, 750 millones de dólares en acciones ordinarias y 750 millones de dólares en acciones preferentes de la Serie B, con un dividendo anual de 5.5%. El resto se deriva de otras contraprestaciones comerciales.
Financiamiento logrado
Televisa-Univision tendrá un financiamiento de mil millones de dólares, bajo la operación de uno de los principales inversionistas en tecnologías en el mundo, SoftBank Latin American Fund (SoftBank), junto con el actual inversionista de Univision, ForgeLight, con la participación de Google y el banco The Raine Group (dedicado exclusivamente a tecnología, medios y telecomunicaciones), y 2.1 mil millones de dólares en compromisos de deuda serán coordinados por J. P. Morgan, una sociedad global en servicios financieros.
El director general de Univision, Wade Davis, será el titular de la empresa combinada. El director ejecutivo de Televisa, Alfonso de Angoitia, se quedará como presidente del Consejo de Administración de Televisa-Univision; Marcelo Claure, director de SoftBank International, ocupará la vicepresidencia del consejo. El consejo de Televisa-Univision lo conformarán 13 miembros: Emilio Fernando Azcárraga Jean, Bernardo Gómez Martínez, Alfonso de Angoitia Noriega, Marcelo Claure, Michel Combes, Gisel Ruiz, Óscar Muñoz, María Cristina “MC” González Noguera, Wade Davis, Eric Zinterhofer, Jeff Sine y dos nombramientos adicionales de Televisa.
El 23 de abril de 2021, De Angoitia informó –en una conferencia de prensa sobre los resultados financieros del primer trimestre de este año de la emisora mexicana– que hubo un aumento de 3.2% en sus ingresos y 1.5% en el Ebitda (el beneficio bruto de explotación calculado antes de la deducibilidad de los gastos financieros), cifras que estuvieron impulsadas por un incremento en las ventas de publicidad. Sin embargo, reportó una pérdida neta de 594 millones de pesos.
Esteinou Madrid, autor de 13 libros y adscrito al Sistema Nacional de Investigadores, sostiene:
“Es una situación de sobrevivencia que enfrenta Televisa. De no establecer esas alianzas, no tendría más hacia dónde hacerse con la competencia de las plataformas digitales.”
Y es que la contabilidad de suscripciones a plataformas en México ha ascendido, de acuerdo a Radamés Camargo –de The Competitive Intelligence Unit (CIU), empresa de investigación en mercados de telecomunicaciones y radiodifusión, infraestructura y tecnología–, quien escribe que en el cuarto trimestre de 2020 subió a 11.1 millones, cifra equivalente a un crecimiento anual de 18.2%, nivel que duplicó el alcanzado de 2019 (9.0%).
El día que se anunció la unión se dispararon las acciones de Televisa en la bolsa de valores, hecho que Esteinou Madrid califica como muy interesante:
“Subieron casi 27%, o sea que el mercado considera que es una buena apuesta.”
Sin embargo, analiza, “a largo plazo hay que ver si esa fusión se consolida o no”. Y ejemplifica:
“Por ejemplo, están apostando a competir partiendo de sus contenidos acumulados en su memoria digital, sus archivos, videotecas. Lo que pasa es que esa parte es muy limitada, porque aunque tenga cerca de 300 mil horas, eso no es lo suficientemente atractivo para la velocidad de la creatividad con la que producen Netflix, Prime Video, Disney, HBO, en fin, que ofrecen otros lenguajes, sobre todo más vinculados con lo contemporáneo.”
Menciona que Blim no proporciona nada novedoso y ha pasado desapercibida. Y sigue:
“Televisa continúa con las telenovelas y en uno que otro programa de formato tradicional que es la broma, el pastelazo, el programa de concursos, pero no ha ideado nuevos géneros.”
Así finaliza:
“No se adaptó a las nuevas demandas neurológicas del cerebro que poseen los receptores. Se quedó con la visión vieja de que habían construido la fórmula de la televisión mexicana y podían seguir dominando con ese planteamiento.”
Plataforma “complementaria”
También especialista en comunicación, Jorge Bravo coincide con Esteinou Madrid sobre qué tipo de contenido ofrecerá la empresa Televisa-Univision:
“Cada vez dudo más que las plataformas de streaming compitan entre sí. Cada una es diferente. La que lanzarán a partir de 2022 no creo que realmente vaya a competir. Será una plataforma complementaría y llegará a tener, en el mejor de los casos, el tercero o el segundo lugar, casi siempre muy detrás de los líderes que seguirán siendo Netflix o Disney. A Televisa se le ocurre esto muy tardíamente. ¿Qué tan tardíamente? Netflix llegó a México en 2012, exactamente 10 años antes. Pero su decisión llega, eso sí, en un momento clave de declive, de un primer desnivel real antes de la pandemia, que fue en 2019, de los ingresos de Televisa.”
Igualmente, Bravo (Torreón, Coahuila, 1977) considera importante la fusión de ambos medios:
“Es una reacción a algo que puede ocurrir: que el modelo tradicional de Televisa y de la televisión abierta realmente empiece a declinar.”
Ante la participación de Google en el proyecto, enfatiza el doctor por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y actual director de Digital Policy & Law (espacio en torno al ecosistema digital, telecomunicaciones y radiodifusión):
“Hay que reconocer que Televisa mostró una enorme capacidad para convencer a sus aliados, logró una inyección de capital de mil millones. Univision va a invertir, lo mismo SoftBank. Y Google, al ser socio, le trae ventajas en todos sentidos, incluso informativas, porque no se va a hablar mal de Google, pero lo principal es que es un socio tecnológico, que puede ser la nube, el almacenamiento de todos esos contenidos, el desarrollador de la plataforma, y le va a enseñar a Televisa algo que no sabe: analizar a los usuarios de forma individualizada para que ahora sí, por primera vez en su historia, Televisa pueda ofrecer un contenido que realmente quiera el usuario, porque puede ser medido digitalmente y ahí no hay forma de equivocarse”.
En torno a que en cuanto se dio a conocer la unión, la televisora mexicana cotizó más en la bolsa, el autor del libro El presidencialismo mediático. Medios y poder durante el gobierno de Vicente Fox, articulista de Proceso y El Economista, subraya que con esta fusión Televisa ha efectuado dos movimientos “brillantes”:
“El primero es con Aprende en casa (programa de televisión producido por la Secretaría de Educación Pública –SEP– para que los niños tomen sus clases en casa por el covid-19), con el cual subieron sus acciones después de que el gobierno le va a transferir dinero por retransmitir los contenidos educativos. Ya es Aprende en Casa 3 y puede ser que haya el 4. Entonces, fue un gran modelo de negocio de las televisoras” (Televisa, TV Azteca, Imagen Televisión y Grupo Multimedios).
En efecto, la SEP dio a conocer en la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador del 3 de agosto pasado, que el 24 de ese mismo mes iniciaría Aprende en casa y finalizaría el 18 de diciembre de 2020, por lo cual se pagarían 450 millones de pesos a la televisoras. También se integró a las emisoras públicas Canal Once, Canal 22 y la red de televisoras estatales.
Bravo, además presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información, opina entonces de la fundición con Univision:
“El anuncio fue en la noche y las reacciones fueron buenas y subieron sus acciones de Televisa al día siguiente, porque logró una capitalización, creo de 7.9 mil millones de dólares, que no había visto en mucho tiempo.”
Y narra, respecto a que la semana antepasada Televisa anunció una pérdida de 584 millones de pesos (29 millones de dólares) en el primer trimestre de este año:
“2019 es complicado. También perdió en 2020 por la pandemia, que aún continúa. Quizá se recupera Televisa, pero los contenidos ya no son su principal negocio, son las telecomunicaciones, por eso todos los favores regulatorios los sigue teniendo. Pero debe transformarse. A ver si puede.”








