Beatriz Gutiérrez Müller despliega a sus “cónsules de la memoria”

Los llaman “cónsules de la memoria”. Son funcionarios adscritos a embajadas de México que son cercanos a la esposa del presidente, Beatriz Gutiérrez Müller, o que están vinculados a la Coordinación Nacional de Memoria Histórica y Cultural, cuyo Consejo Asesor Honorario ella preside. Estos “cónsules” tienen, entre otras funciones, la tarea de realizar investigaciones en archivos históricos con el propósito de documentar los agravios cometidos por España y El Vaticano en territorio mexicano durante la Conquista.

 

Madrid.- Este será el año más importante para la Coordinación Nacional de Memoria Histórica y Cultural, desde que el presidente Andrés Manuel López Obrador designó a su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, como presidenta de su Consejo Asesor Honorario.

Con la conmemoración de los 500 años de la caída de Tenochtitlán y los 200 años de la promulgación de la Independencia, como las efemérides más relevantes, el gobierno mexicano prepara una exposición con archivos y el acervo histórico, que incluirá una serie de códices ubicados en el extranjero y que el consejo ha solicitado en préstamo. Hasta ahora el gobierno no ha informado si sus gestiones tuvieron éxito.

Para esta labor, Gutiérrez Müller recurrió a un grupo de amigos y colaboradores muy cercanos, algunos de ellos vinculados a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), institución en la que la esposa del presidente está adscrita como profesora investigadora A de tiempo completo.

Algunos de esos colaboradores fueron enviados a distintas embajadas, entre ellas las de España, Italia, Francia y Estados Unidos. Son conocidos coloquialmente entre el personal de esas embajadas como los “cónsules de la memoria” por su vínculo con el Consejo de la Memoria Histórica, si bien sus cargos administrativos son diversos.

Gutiérrez Müller también colocó a personas de su círculo cercano en algunos puestos de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Es el caso de Laura Elena Carrillo Cubillas, como secretaria ejecutiva de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid), órgano desconcentrado de la Cancillería.

Carrillo Cubillas, prima del dirigente de Morena, Mario Delgado, acompañó a Gutiérrez Müller a su encuentro con el presidente de la república italiana, Sergio Mattarrella, durante la gira europea que realizó la presidenta honoraria del consejo, en octubre pasado.

Fue debido a esa cercanía y confianza que la secretaria ejecutiva de Amexcid fue la encargada de viajar a España, en marzo de 2019, para hacer entrega de la carta de López Obrador dirigida al rey Felipe VI, en la que le solicita que España pida perdón por los abusos cometidos durante la Conquista, hace 500 años.

El propio presidente mexicano informó a su homólogo Pedro Sánchez que enviaría esa carta. Lo hizo el 30 de enero de 2019 durante la visita de trabajo que el presidente español hizo a México (Proceso 2213).

La esposa de López Obrador también le compartió a la entonces ministra de Justicia, Dolores Delgado, que México presentaría esa carta al monarca español.

Aunque ante la publicación inicial del periódico Reforma, Gutiérrez Müller lo desmintió, la información fue confirmada por el corresponsal de Proceso en aquel momento, entre el equipo de la ministra Delgado.

“Cónsules de la memoria”

El 15 de noviembre de 2018 Gutiérrez Müller hizo la primera presentación de su libro Lamemoria artificial” en la historia verdadera de la conquista de la Nueva España, de Bernal Díaz del Castillo, en la edición 31 de la Feria Internacional del Libro en la BUAP, y del que hay registro en video.

La autora estuvo acompañada por dos personas de su círculo más cercano: Jorge Arturo Abascal Andrade, quien fue moderador del evento, y Lilian Illades Aguiar, quien fue la comentarista de la obra.

Abascal Andrade fue presentado como maestro en Letras Iberoamericanas por la Universidad Iberoamericana de Puebla, donde también se desempeñó como editor. Entre 2011 y 2013 fungió como director de Literatura en el Consejo de Cultura de Puebla. Illades Aguiar es doctora en historia e investigadora del Instituto de Ciencias Sociales en la BUAP, compañera y amiga de la esposa del presidente.

Cuatro días después de la presentación del libro de Gutiérrez Müller, el 19 de noviembre de 2018, aún como presidente electo, López Obrador designó a su esposa presidenta honoraria del Consejo Nacional de Memoria Histórica y Cultural, con el fin de orientar las acciones de su gobierno hacia “el conocimiento del patrimonio documental del país”.

En esa ocasión, López Obrador recordó que en otros países existen varios acervos históricos y literarios sobre México, los cuales se buscaría recuperar. “Ojalá y nosotros conservemos nuestro acervo, lo que ya es público, y que se puedan rescatar de bibliotecas privadas, y que todo el acervo cultural, artístico de México lo conservemos, incluso lo que está en el extranjero”, dijo.

En febrero de 2019 el equipo de Gutiérrez Müller empezó a ocupar algunas posiciones en las embajadas. Fue el caso de Illades Aguiar, quien fue nombrada consejera de apoyo en asuntos culturales del Instituto de Cultura de México en la embajada mexicana en España.

Su papel se enfocó en los acervos históricos en diversa bibliotecas, museos y archivos españoles, así como en el contacto con la Real Academia de Historia Española, que encabeza la historiadora Carmen Iglesias.

Con esta institución se consiguió la digitalización de los conocidos como Códices Matritenses del misionero franciscano Bernardino de Sahagún, la versión más antigua conservada de la Historia General de las Cosas de la Nueva España.

Esta digitalización de los Códices Matritenses fue impulsada por Miguel León Portilla, el máximo experto en la cultura náhuatl y quien consideró que la obra de Bernardino de Sahagún es una de las aportaciones que más enriqueció al mundo.

Asimismo, el presentador de su libro, Jorge Arturo Abascal Andrade, fue nombrado consejero de Cooperación Técnica-Científica y Educativa de la embajada de México en Italia.

Ambos casos son muy relevantes en la labor del Consejo, porque desde España e Italia se exploró y se revisó en diversos acervos históricos lo relativo a los agravios durante la Conquista y sobre el papel de la Iglesia católica en aquellos episodios. Abascal Andrade, por ejemplo, revisó fondos de la Biblioteca Vaticana. Se desconoce si pudo consultar los Fondos Vaticanos, cuyo acceso requiere de una mayor especialización, por ejemplo, en paleografía.

En la embajada de España también fue nombrada Nancy Márquez Muñoz como primera secretaria en Apoyo de Asuntos Culturales del Instituto Cultural de México.

En febrero pasado, la agencia Apro citó un desglose de los nombramientos de los agregados culturales elaborado en el portal Paso Libre, perteneciente al Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura, fundado por el periodista y gestor culural Eduardo Cruz Vázquez.

En ese listado se cita que Nancy Márquez Muñoz es licenciada en comercio internacional y autora del libro Crisis de cuidados y cuidadores emergentes. Los abuelos en la actualidad en Latam.

Sin embargo, esta “cónsul de la memoria” fue enviada a Sevilla para investigar en el Archivo General de Indias, creado en 1785 por disposición del rey Carlos III, para centralizar toda la documentación referente a la administración de los territorios ultramarinos españoles que se encontraba dispersa en distintos archivos. Una de las tareas de esta enviada de Gutiérrez Müller fue la de hacer el listado de los agravios cometidos durante la Conquista contra los pueblos originarios.

Como segunda secretaria de Asuntos Culturales de la Embajada de México en Francia fue designada Érika Coral Ruvalcaba González, sin experiencia diplomática ni cultural previa. Su nombramiento fue por intervención directa de Gutiérrez Müller, dada su relación de amistad con la familia directa, especialmente con su padre, el escritor Eusebio Ruvalcaba, fallecido en 2017, como lo documentó el periodista Carlos Mota en El Heraldo de México, el 5 de noviembre de 2019.

El periodista consignó que López Obrador estaría en ruta de enviar una carta al gobierno de Emmanuel Macron, requiriendo que ese país se disculpe con México por la Intervención Francesa y por la instalación del gobierno monárquico de Maximiliano de Habsburgo, en el siglo XIX, de acuerdo con fuentes familiarizadas con quienes preparaban tal misiva.

Con parte de este equipo de colaboradores, la presidenta honoraria del Consejo de la Memoria Histórica realizó una gira de trabajo en octubre pasado por varios países de Europa. Fue sintomático que estuvo en Francia, Italia y Austria, con la misión de conseguir piezas arqueológicas y códices para ser exhibidos en México. Sin embargo, no estuvo en España.

El 8 de octubre, mediante un mensaje de Twitter, López Obrador hizo hincapié en que su esposa iba en su representación durante los encuentros que sostuvo con gobernantes y jefes de Estado de Europa, “para conseguir códices, piezas y objetos arqueológicos e históricos de México que serán exhibidos el próximo año con motivo del Bicentenario de nuestra Independencia”.

En París, acompañada de la primera dama francesa, Brigitte Macron, inauguró una exposición sobre los olmecas y otras culturas mesoamericanas. Con Austria se firmó un acuerdo de cooperación para acceder de forma digital al acervo sobre México de su Biblioteca Nacional y el cual contiene el Códice Viena.

El presidente mexicano escribió en la misma red social que él le había hecho la recomendación a su esposa que insistiera en conseguir el penacho de Moctezuma, cosa que, reconoció, era “misión casi imposible”.

En Italia, Gutiérrez Müller entregó al presidente Mattarella una carta de López Obrador en la que le solicitaba en nombre del Estado mexicano “dos tesoros mexicanos y de la humanidad”: el Codex Fiorentino, que se encuentra en la biblioteca Medicea Laurenziana (Florencia), y el Codex Cospi, que está en la Universidad de Bolonia.

La pareja del mandatario también entregó en su visita al Vaticano una carta personal de su esposo al papa Francisco, en la que elogia “su labor pastoral a favor de los pobres y humillados del mundo”. Y también le pidió que la Iglesia católica reconociera su papel en los agravios en la Conquista y ofreciera una disculpa pública a los pueblos originarios.

En la misiva el presidente le pide que la Iglesia católica revindique la gesta del Padre de la Patria, Miguel Hidalgo y Costilla, y de José María Morelos y Pavón, quien encabezó la lucha durante la guerra de Independencia.

Su gobierno pidió al Vaticano el Codex Vaticano de la cultura náhuatl, el Códice Ríos, de la cultura tolteca-chichimeca, y un mapa de Tenochtitlan, de cuya fundación se celebran 700 años.

Aún es incierto si se conseguirán los referidos códices para una exposición que tendrá lugar en septiembre. Sin embargo, uno de los que ya estaría seguro es el Códice Mendocino, que actualmente se encuentra en la Biblioteca Bodleian de la Universidad de Oxford. Ese códice recibe el nombre por el virrey de la Nueva España, Antonio de Mendoza, quien lo mandó confeccionar con el fin de enviar a Carlos V informes sobre los antiguos mexicanos.