Detrás de Oaxaca, Tamaulipas es el segundo estado con mayor potencial para desarrollar proyectos de energía renovable con 21 mil megawatts, según la Comisión de Energía estatal.
En su territorio hay 13 parques eólicos operando, dos más están en construcción y uno se frenó ante la incertidumbre provocada por la nueva Ley Eléctrica, que prioriza el despacho de energía de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y frena las energías limpias.
Los parques eólicos se ubican en los municipios de Reynosa, Güémez y Llera; la mayoría son de capital extranjero, pero ya están constituidos como empresas mexicanas, como Acciona, Engie, Enel, Ener AB, Thermion, Zuma Energía, Gemex y Oak Creek Energy, entre otras.
Especialistas consultados por Proceso comentan que las energías renovables tienen prioridad sobre los combustibles contaminantes, según aceptó México en los Acuerdos de París y en el capítulo ambiental del T-MEC; si los modifica, dicen, enfrentará litigios en cortes mexicanas y es factible que el conflicto termine en un panel de Solución de Controversias del T-MEC.
Recién nombrada el pasado 4 de enero, la titular de la Secretaría de Economía, Tatiana Clouthier, dijo en una reunión con los secretarios de desarrollo económico de los gobiernos estatales que no se aprobaría ninguna iniciativa de ley que afectara a los proyectos de energías renovables, pues ello se contraponía al “capítulo que habla de energías limpias en el tratado comercial con Estados Unidos y Canadá”.
“Yo la cuestioné sobre el rumor en aquel momento sobre esta reforma eléctrica. Ella fue muy clara en decirme: ‘no se preocupe, secretario, porque esa ley contraviene el capítulo que habla de energías limpias en el tratado comercial con Estados Unidos y Canadá’”, aseguró Carlos García González, titular de Desarrollo Económico de Tamaulipas en entrevista con medios locales.
“Tatiana Clouthier lo dijo frente a los 32 secretarios de economía que estábamos en la conferencia. Posteriormente, que nos volvimos a conectar, me dice: sé que usted está molesto porque se siente engañado. Y le dije: no me siento engañado, me siento decepcionado porque al final ustedes saben que se presentó por parte del Ejecutivo una muy mala decisión, tan es así que van a prosperar todos los amparos que se presenten”, concluyó García González.
Según documentos de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), la mayoría de la electricidad generada en los parques es para el autoabasto de las grandes empresas de la zona metropolitana de Monterrey.
Los permisos otorgados por la CRE señalan que la energía generada en los parques Tres Mesas, Fase 1, 2 y 3 se destinará a las subsidiarias del Corporativo Grupo Industrial Alfa, como Nemak, el mayor fabricante de Cabezas de Motor del mundo, Sigma Alimentos y Alpek, la más grande petroquímica privada del país.
La pandemia y otros daños
Pese a que el último año de la pandemia provocó una parálisis de la economía y se frenó la inversión en todos los rubros, “Tamaulipas se ha beneficiado con 2 mil 655 millones de dólares de inversión extranjera gracias a la inversión en parques eólicos”, comenta a Proceso María Antonieta Gómez López, titular de la Comisión de Energía estatal.
Destaca que la inversión en los parques suma 2 mil 655 millones de dólares y éstos generan mil 710 megawatts de energía renovable –que se “vende” a la CFE–, lo cual permite contrarrestar la emisión de 3 millones de toneladas de CO2, factor que constituye uno de los puntos centrales en los Acuerdos de París que firmó México el 22 de abril de 2016.
La CRE calcula que hasta ahora sólo se ha aprovechado 19% del potencial eólico que tiene Tamaulipas; calcula que la mayoría de los proyectos de energía renovable de los últimos años se hicieron de acuerdo con la CFE, pues la paraestatal decidió los sitios donde se requería energía eléctrica, ya que carecía de recursos para invertir en las nuevas plantas.
Esos proyectos le permitieron ahorrarse las inversiones en cables y atenuar la pérdida de energía de hasta 10% durante la transmisión.
La comisión estima que el potencial de Tamaulipas para proyectos de energías renovables puede alcanzar para decenas de parques, lo que representa una inversión de miles de millones de dólares que ahora se ponen en juego si se impone la ley que aprobó el Congreso de la Unión el mes pasado.
Para Ramses Pech, analista y asesor de la industria energética y en economía para Caraiva y Asociados, el cambio en las reglas para el mercado de energía provocará que las empresas del rubro frenen sus inversiones.
En los últimos cinco años, dice, hubo un incremento significativo en la participación de la energía eólica y solar; pasó de 3% en 2015 a 9.8% en 2020; aunque matiza: “El aumento de capacidad instalada se desaceleró durante 2020”.
Y advierte: “Esta tendencia continuará. La administración actual ha puesto restricciones para la conexión de nuevos proyectos de energía limpia a la red eléctrica, lo que ha detenido el desarrollo de nuevas energías renovables”.
Según él, la Ley Eléctrica va a dar prioridad a la electricidad que surte precisamente la CFE; a las que se generan en plantas de energía eólica o solar las van a mandar a la cola, lo que representa una práctica desleal.
“La ley está parando las inversiones en todos los mercados financieros ante la incertidumbre que está provocando, así que las empresas ya no están programando invertir para este 2021; quizá tampoco lo hagan en 2022. La pregunta es: ¿quién diablos va a querer invertir en México si en cada momento están cambiando las reglas del juego?”
Cuando se reanuden las inversiones, calcula, habrá un desfase debido a que los proyectos privados de generación de energía llevan un promedio de entre cuatro y cinco años para madurar; de la planeación a la puesta en marcha.
Afectaciones en cascada
Para la titular de la Comisión de Energía de Tamaulipas el impacto que tiene la nueva Ley Eléctrica no incluye sólo el aspecto económico; también afecta la rentabilidad de los 13 parques eólicos instalados en el estado. “Se va afectar el despacho de la energía, porque de ser los primeros en surtir al sistema eléctrico, ahora serán los penúltimos”, dice.
La cadena de proveedores locales también se verá afectada, pues en los últimos años crecieron en Tamaulipas servicios logísticos para el sector de energía y se invirtió en infraestructura para satisfacer la demanda en la construcción de 518 aerogeneradores, los cuales crearon 4 mil 800 empleos y ahora están en riesgo más de 2 mil 500 por la nueva ley.
Es factible que también haya fuga de cerebros. Varias universidades tienen carreras enfocadas en la generación de energías renovables; si no hay oportunidades de ejercer una carrera profesional en este campo, algunos se irán al extranjero, expone la funcionaria.
Karina López Ivich, maestra en ingeniería ambiental e integrante de Acciones para un Mundo Mejor, A.C., asegura que la Ley Eléctrica contraviene los Acuerdos de París, el T-MEC y la Ley Nacional de Cambio Climático.
Un factor que está incidiendo en la toma de decisiones del gobierno federal es que las refinerías en México continúan produciendo y acumulando grandes cantidades de combustóleo, dice, y advierte: “Ahora ya no hay quién quiera comprar ese combustible alto en azufre, ya que está restringido en varias partes del mundo por ser contaminante”.
Por lo que atañe a los incumplimientos del T-MEC, el capítulo 24 tiene disposiciones ambientales en materia de contaminación y emisiones tóxicas, según el cual “las partes reconocen que las emisiones de ciertas sustancias pueden agotar considerablemente y modificar la capa de ozono en una manera que podría tener efectos adversos sobre la salud humana y el medio ambiente”.
Las partes firmantes están obligadas a tomar medidas para controlar la producción de ese tipo de sustancias, so pena de ser sancionadas, asegura la especialista.
En ese aspecto, la Ley Eléctrica además de limitar el uso de energías renovables, prioriza el uso de carbón mineral, el combustible más contaminante de todos.
La CFE incurre incluso en un “conflicto de interés”, pues compra el carbón al senador morenista Armando Guadiana, presidente de la Comisión de Energía y dueño de la Compañía Minera Zapaliname, que ocupa el cuarto lugar de la lista de proveedores en la página oficial de la CFE con el RFC MZA940315I87.








