“Este es un momento de no retorno: o nos vamos hacia la democracia o nos vamos al autoritarismo”, advirtió desde la tribuna el diputado de Morena Porfirio Muñoz Ledo, en alusión al artículo transitorio que extiende dos años el periodo de Arturo Zaldívar como presidente de la Suprema Corte de Justicia. “Cometerían perjurio”, previno a los legisladores. Fue infructuoso. Morena y sus aliados aplicaron la aplanadora.
Convertido en el ariete de la oposición, Porfirio Muñoz Ledo reapareció en el pleno de la Cámara de Diputados, luego de un año de confinamiento por la pandemia de covid-19, motivado por la polémica “ley Zaldívar” e inscrito en la lista de oradores para hablar en contra, junto a panistas, priistas, emecistas y perredistas.
Trajeado, conducido del brazo por un ayudante hasta la tribuna de San Lázaro, el diputado morenista –que reconocería en la madrugada del viernes 23 que estaba ante uno de sus últimos discursos como parlamentario– abrió con voz enérgica su participación: “Los muertos que a gritos queréis matar gozan de cabal salud”.
De las curules del bloque opositor surgieron los primeros aplausos.
Se había acordado que cada legislador tendría un máximo de siete minutos en el uso de la palabra. El expresidente de la Mesa Directiva fue al grano: “Me opongo con toda la fuerza y convicción de mi ser, con todo el esfuerzo memorioso que hemos hecho desde 1988 para instaurar en el país un orden democrático y no una república autoritaria, a este insensato proyecto de violar la Constitución Política del país”.
Llevaba unos segundos su exposición cuando le hicieron la primera pregunta. En total Muñoz Ledo sería cuestionado por 11 legisladores. Las respuestas, por reglamento camaral, no tienen límite de tiempo. Muñoz Ledo ocuparía más de una hora y media de las casi cinco que se ocuparon en aprobar en lo general las reformas a la Ley del Poder Judicial.
En su larga alocución, el diputado morenista recordaría que en el Senado un legislador del partido Verde “en el último minuto metió por debajo de la mesa un artículo décimo tercero que nadie conocía, que nadie había leído” y “lo sorprendente es que al día siguiente el jefe del Estado mexicano, Andrés Manuel López Obrador, hace un elogio de lo que se ha introducido aún antes de que se haya aprobado”.
Y adelantó que quienes fueran a votar a favor de la iniciativa Zaldívar estarían “cometiendo perjurio”.
Sostuvo que “todos los juristas de México están en contra de eso”, con excepción de uno: Julio Scherer Ibarra, consejero jurídico de la Presidencia, al que aludió sin mencionarlo por su nombre. “Pero él, lo sé de buena fuente, no cree en lo que está haciendo, lo está haciendo por órdenes”, añadió.
Así respondió a la pregunta de la diputada de Morena, Inés Parra Juárez. Le siguió Claudia Pastor Badilla del PRI que inició su participación con un “admirado” Porfirio Muñoz Ledo.
–Si usted tuviera una opinión que dar para el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar, ¿qué le diría en relación con esta propuesta…?
–El presidente de la Corte ha tenido un silencio muy talentoso. Él no tiene por qué pronunciarse. Este asunto no está en su jurisdicción. Le he llamado en un programa de televisión, el presidente de la Corte silente.
Su respuesta inicial derivó en una queja contra la bancada de Morena: “Lo que más me duele y lo que más me hiere es la violación de mis compañeros de partido, herederos, ya no diría legítimos, yo creo que ya son ilegítimos, del movimiento que iniciamos… Eso es lo que más me duele, al punto de estar muy cerca de tomar una decisión que ustedes adivinan”.
“Momento de no retorno”
Sin respiro, Enrique Ochoa Reza se sumó a las preguntas: ¿Qué efectos tiene una determinación como la que hoy se discute en la evolución de las democracias de América Latina?, le cuestionó.
Muñoz Ledo respondió: “Este es un momento de no retorno: o nos vamos de un lado o nos vamos del otro, o nos vamos hacia la democracia o nos vamos al autoritarismo… pero tengo una opinión relativamente optimista. Si esta honorable asamblea vota a favor de ese patético proyecto, habrá una Suprema Corte que vote del otro lado. No tengo la más absoluta duda de que la Corte fallará a nuestro favor”.
Continuó el diputado Elías Lixa Abimerhi del PAN, quien le preguntó “con admiración y respeto” si se estaba “ante un ataque a la división de poderes” y si se trataba de “una decadencia democrática en nuestro país”.
A partir de este momento Muñoz Ledo metió freno a la andanada contra sus correligionarios y matizó: “Yo quiero recordar que estoy abogando por una solución democrática a los problemas, ajena a condenas, atenta a la reconstrucción del orden democrático del país”.
Las preguntas siguieron… Y los aplausos también.
A una pregunta del panista Marco Antonio Adame, Muñoz Ledo señaló: “No creo que el agua vaya a desbordarse, por qué, porque el Ejecutivo no ha violentado la ley, no. Ha hecho las cosas a su modo, trae bastantes tensiones, presiones previas a las elecciones, fundamentalmente con el Instituto Nacional Electoral, pero yo siento que ahí el conflicto está amainando.
“Yo no veo que haya, y no creo, porque lo conozco desde hace mucho tiempo, un acto de ilegalidad del Ejecutivo. Hasta ahora no veo violación de la ley, veo enfrentamientos, pero no ha ocurrido nada, yo creo que estamos en tiempo de reencauzar la democracia en México”, abundó.
Y cuando la priista Fabiola de la Rosa Cortés le preguntó qué consecuencias podría tener en lo nacional e internacional la aprobación del artículo transitorio, Muñoz Ledo respondió evasivo, pero con jiribilla: “Más prestigio tendremos, más seremos respetados, sí más democráticos somos. México no es un rancho, ni Macuspana, ni Batopilas. México es una gran nación”.
“Justicia vs derecho”
Al final, Muñoz Ledo convirtió, vía las preguntas de los opositores, en 90 minutos los siete que originalmente le correspondían. Y aunque se agotaron las preguntas, el veterano legislador siguió en el centro del debate y se fue contra el coordinador de Morena, sobre quien ya antes había preguntado por qué había estado ausente del pleno.
Ya en la mira lo cuestionó: “Te pregunto, Nacho, ¿por qué me tienen en el borde de la renuncia del partido? ¿Por qué me ofendieron y me dejaron cuando la campaña electoral de Morena, gastando cifras multimillonarias? He llamado a la Unidad de Inteligencia Financiera para que supervise los gastos multimillonarios de carácter privado en que incurrió mi oponente… ¿Por qué por unanimidad hace unos días la Comisión de Honor y Justicia del partido declaró que yo no podía ser electo? ¿Por qué han mentido diciendo que no me registré en tiempo? ¿Por qué esa conspiración?
En su respuesta, Ignacio Mier Velasco le recriminó su oposición a la aprobación del polémico transitorio.
“Usted señaló el contrato social. En el contrato social se establecieron dos corrientes: la de la justicia y el derecho. Citó un coordinador acá que cualquier alumno de primer año de derecho sabe lo que es el apego a la ley. Quiero decirle a ese académico que entre derecho y justicia, un transformador, un liberador, un revolucionario, opta por la justicia.
“El conservadurismo opta por el derecho. El liberador, y somos parte de un movimiento liberador, opta por la justicia, por la felicidad y/o por lo que es necesario.
“Y no nos diga a sus compañeros, con todo respeto, que optemos por el derecho, porque estaríamos sumándonos a ese derecho que no garantiza lo justo, que no garantiza la felicidad, que no garantiza el desmantelamiento de un régimen corrupto, en algo que es más sensible para toda la población, que es la administración de justicia.
Terminó: “Usted señaló la vocación democrática de Zedillo, pero se le olvidó señalar que generó en la Judicatura Federal a un ente corrupto, obeso, de privilegios, de nepotismo. Y eso es lo que queremos acabar”.
La diputada de Morena, Lorena Villavicencio Ayala siguió en el uso de la palabra y sin mencionarlo respondió a su coordinador parlamentario.
“No se puede hablar de justicia si no hay un respeto a nuestra norma fundamental, que es la Constitución. Qué mensaje le vamos a mandar a todo el país si estamos diciéndole que la Constitución no vale. Y lo que hace que valga la ley, el que hace valer la ley es justamente el Poder Judicial”.
Muñoz Ledo hablaría por última vez en la sesión para responder a Mier Velazco.
“Quienes dicen que la justicia está antes que el derecho se remontan a una teoría del siglo XV, al señor Maquiavelo que decía que el fin justifica los medios y el fin justifica los medios es el origen de todas las tropelías, de todas las invasiones, de todas las vejaciones al ser humano. Quien lo dice, se autocondena”.
La larga sesión
La Cámara de Diputados tuvo una sesión de casi 24 horas. Empezó a las 10 horas del jueves y minutos antes de las 23 horas había aprobado la nueva Ley de la FGR. Y se siguió con las reformas al poder judicial que incluía el tema del presidente de la Corte, que acabó de desahogar y votar a las 9:32 horas del viernes 23.
La Ley de la FGR se aprobó después de casi 13 horas de debate con seis modificaciones, por lo que la minuta será regresada al Senado. El dictamen en lo general se avaló con 302 votos a favor, 135 en contra y 10 abstenciones y en lo particular con 334-109-5.
Y las reformas al poder judicial se avalaron en lo general con 260 votos en pro de Morena, PT y Verde; 167 en contra del PAN, PRI, MC, PES y PRD y, en lo particular por 262 a favor, 182 de rechazo y 7 abstenciones.
Se mandó al Ejecutivo.
Con los sufragios en contra, los legisladores están en condiciones de iniciar una acción de inconstitucionalidad sobre el artículo transitorio que amplía dos años la permanencia de Arturo Zaldívar en la Presidencia de la SCJN.
La reforma al Poder Judicial tiene como objetivo terminar con la corrupción y el nepotismo en la Corte y el Consejo de la Judicatura.
Morena y sus aliados rechazaron una tras otras las más de 500 reservas presentadas. De hecho, contra lo esperado, muchas de ellas fueron incorporadas a la gaceta parlamentaria sin presentarlas en el pleno o bien, retiradas, con lo que se acortó la ya de por sí sesión maratónica.
Entre los legisladores de Morena que a pesar de estar en contra no votaron en lo general, destacan, además de Muñoz Ledo, Lorena Villavicencio Ayala, Sergio Mayer Bretón, Inés Parra Juárez y Nayeli Salvatori.
Aunque votó a favor, el diputado Rubén Cayetano, vaticinó que la SCJN reconocerá que el artículo transitorio es inconstitucional.
Del bloque mayoritario votó en contra la bancada de Encuentro Social, que anunció su postura desde el arranque de la sesión.
Antes de los posicionamientos de los partidos, el PRD y el PAN presentaron mociones suspensivas que fueron rechazadas por el bloque mayoritario.
El diputado del PT, Gerardo Fernández Noroña cuestionó el “por qué les preocupa tanto que un hombre probo, que un hombre honesto, que un hombre comprometido, con una impresionante trayectoria en el Poder Judicial se haga cargo de la aplicación de esta reforma, se haga cargo de la responsabilidad de erradicar los monstruosos niveles de corrupción que hay en el Poder Judicial. Sostengo que es el poder más corrompido del país”.
Enrique Ochoa Reza del PRI se preguntó “¿Qué tipo de noche tendremos hoy en el parlamento mexicano? ¿Discutiremos una transformación a la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación y diversos ordenamientos para mejorar la impartición de justicia en nuestro país? (…) ¿O bien, viviremos una noche de profunda oscuridad en la historia del parlamento mexicano, donde se apruebe un transitorio, una manzana envenenada, que viole la supremacía constitucional?”
Juan Carlos Romero Hicks del PAN consideró que la reforma judicial era “un atentado a la división de poderes y a los contrapesos institucionales que deben distinguir a una auténtica república democrática”.
De aprobarse, advirtió, “se generará una crisis constitucional y será el principio de una autocracia”. E hizo un llamado al ministro Zaldívar, a definirse. “O está con México y la Constitución o está con el presidente”.
Finalmente el diputado de Morena, Alfredo Rivas Aispuro destacó las bondades de la reforma judicial. Entre ellas mencionó que la nueva Ley Orgánica propone mecanismos enfocados a combatir el nepotismo en los procesos de designación de juezas, jueces, magistradas y magistrados.
También que el nuevo marco normativo evitará y erradicará la corrupción dentro del Poder Judicial al instaurar evaluaciones exhaustivas para el ingreso, permanencia y separación de la carrera judicial.








