Sulaimán: “Todos son culpables”

El pasado 12 de septiembre, en un encuentro de box amateur un niño fue noqueado en sólo 10 segundos. El desorden y la falta de medidas de protección molestaron al titular de la Federación Mexicana de Boxeo Aficionado, Ricardo Contreras, quien pidió sancionar a quienes organizaron ese encuentro. Dos semanas después, el titular del Consejo Mundial de Boxeo, Mauricio Sulaimán, saltó a la palestra y expresó: “Todos somos culpables”… Sí, pero aún no se investiga el caso, que pudo tener un desenlace fatal para el infante.

El boxeo del país está envuelto en una nueva polémica: la difusión de un video en el que un niño pugilista se desploma sobre su espalda en la plancha de concreto de un improvisado ring de apenas dos cuerdas, luego de ser noqueado a los 10 segundos por un oponente de mayor peso y alcance. El caso divide las opiniones y la repartición de culpas por la desigual pelea.

La aparatosa caída se suscitó al momento en que el espontáneo réferi ataviado con playera con las siglas del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) conversa, distraído, a un costado del precario cuadrilátero, precisamente con el padre del boxeador derribado. Desaforada, la concurrencia le grita: “Réferi, a lo suyo; ¡Ayyy!, pinche referiii”.

El 28 de septiembre último, circuló en las redes sociales el video del evento celebrado el día 12 de ese mes en el Parque Nacional El Tepeyac, de la alcaldía Gustavo A. Madero. En sólo 18 segundos se observa a decenas de espectadores agolpados en plena contingencia sin respetar las mínimas medidas de sanidad, la mayoría sin cubrebocas.

La desigual contienda también puso al descubierto otras fallas organizativas: la ausencia de un médico, de una ambulancia, de personal de protección civil, así como la nula supervisión de un adulto. Y, como suele ocurrir en estos casos, ninguna autoridad se responsabiliza de lo ocurrido.

Pero la divulgación del video recrudeció los añejos pleitos entre los titulares de los organismos que pujan por el control del boxeo aficionado del país.

La Federación Mexicana de Boxeo Aficionado (FMBA), por medio de su presidente, Ricardo Contreras, emitió un mensaje en el que solicita la ayuda de la comunidad boxística para deslindar responsabilidades y ubicar a los organizadores del combate en el que se observa a dos menores de edad que, “evidentemente no son de la misma categoría y pelean fuera de reglamento, pues uno de ellos está uniformado de rojo y otro con pantalones”.

Contreras fustiga que el señor que aparece con un paliacate y vestido de civil, “quien al parecer era el réferi de la pelea, actuó con una falta total de conocimiento. El nocaut brutal que recibió el niño vestido de negro pudo haber sido fatal, por lo que debemos denunciar y exigir castigo a los responsables, pues no se aprecia que haya habido ambulancia, un médico; tampoco se cumplieron las condiciones de seguridad adecuadas”.

Y aun cuando Contreras no mencionó a ninguna organización en especial, el presidente de la Unión Mexicana de Boxeo de Excelencia (UMBE), Carlos Bondojo Hernández, le respondió de inmediato en Facebook: “qué lamentable y vergonzoso es tratar de incriminar y culpar a la UMBE y al CMB o a cualquier persona. Esto no es cuestión de grupos o de posiciones de poder”.

Al día siguiente, el 29 de septiembre, el CMB anunció acciones legales contra quienes resulten responsables de la dispareja pelea.

“Pudo ser una tragedia”

Entrevistado por Proceso el lunes 5, un indignado Ricardo Contreras puntualiza: “Fue una función clandestina, en la que no hubo jueces calificados, médico ni ambulancia; se montó un ring que no es reglamentario. El muchacho que fue noqueado vestía con pantalón y el otro apareció con uniforme. No se llevó al cabo ninguna medida sanitaria; la gente se observa sin cubrebocas y el réferi aparece platicando mientras el muchachito es noqueado.

“Esto pudo terminar en una tragedia para el muchachito, a quien pusieron a saltar la cuerda dos días después de la pelea como para que vean que está bien, según se aprecia en un video que subieron a las redes sociales. ¡Imagínate! Después de la conmoción que sufrió, todavía lo ponen a hacer ejercicios. Esto tiene que ser observado por la autoridad.”

Contreras dice que, según las fotos que él tiene, el día de la pelea “asistió gente del CMB, así como un entrenador y un campeón del mundo con el cinturón del Consejo Mundial de Boxeo –Julio César Rey Martínez, monarca de peso mosca– y otro con la playera del CMB. Ellos fueron los que organizaron el encuentro”.

Según el titular de la FMBA corresponde a la alcaldía Gustavo A. Madero iniciar una investigación para dar con los responsables. Admite que aún no contacta a los padres del pequeño, a quienes ofrece asesoría legal gratuita para que vayan contra los responsables.

“Al muchachito le pudo haber costado la vida. En la federación no permitimos una cosa de esa naturaleza… De inmediato se ve lo dispar de la pelea: el muchacho que noquea al otro es más pesado, más grande y más alto, y además ya tiene la técnica para pelear, a diferencia del otro niño.

“Pero Mauricio Sulaimán (presidente del CMB) dijo –el pasado 29 de septiembre, cuando anunció que se pedirá tomar acciones legales contra los presuntos responsables– que el entrenador que aparece con el cinturón del CMB pasaba por el lugar y que se subió para tomarse la fotografía. De ninguna manera vale ese argumento.”

Y agrega: “Esto es una alerta”, por lo que, adelanta, por medio de su federación enviará un aviso a los directores de los institutos del deporte de la República –y a los padres de los boxeadores– para que se abstengan de realizar este tipo de eventos; “nuestras asociaciones tienen prohibido hacer una función de esa índole”.

Y afirma que el sentimiento de la federación “es de total repudio a las peleas clandestinas. No permitimos combates entre niños, y menos a esa edad en la que están en etapa formativa”.

“No pueden darse
cascaritas en el boxeo”

La evaluación de los hechos del presidente del CMB, Mauricio Sulaimán, es concluyente: “No hay ninguna excusa, no hay ninguna justificación: todos los que estaban ahí presentes son culpables de una u otra manera. Esto no puede suceder; no debieron estar dos niños peleando sin que alguien supervisara las acciones, como un réferi y un adulto”.

En entrevista, Sulaimán rechaza que se trate de “boxeo clandestino”, al considerar que “es boxeo aficionado, pero no organizado, sin los conocimientos básicos de los cuidados que deben tener”. Y admite que muchas comunidades realizan prácticas similares, pero aclara que también hay mucho boxeo organizado.

De lo ocurrido en el Parque Nacional El Tepeyac puso como ejemplo: “es como salir al parque a echarse una cascarita, donde no hay árbitro y uno juega como niño. Pero no pueden darse cascaritas en el boxeo, donde tiene que haber alguna agrupación que los ayude, que los entrene”.

Tras darse a conocer el video de referencia, Sulaimán pidió a sus conocidos del CMB investigar lo sucedido en El Tepeyac con el propósito de “buscar a la gente involucrada y llegar a conclusiones firmes. Precisamente hoy (martes 6) me visitaron el niño que sale en el video, el otro pequeño con el que hizo sparring, los entrenadores y la gente que lleva el boxeo en esa colonia”.

“Concluimos que lo más importante es brindar apoyo a este tipo de comunidades que practican boxeo. Lo sucedido en el cerro del Tepeyac es que hay muchos aficionados al boxeo y en ese ring que vimos en el video se ponen a practicar, a hacer sparring, y los niños entrenan.”

Por ello, dice que el CMB realizará cuatro sesiones los sábados en el referido predio para auxiliar a los entrenadores, a los padres, a los mismos deportistas y, en general, a todos los que participan en esta actividad.

“Gracias a Dios no hubo mucho que lamentar, pero sí mucho que aprender, porque lo que vimos es la realidad: no es la única colonia en la que se llevan a cabo encuentros de sparring.”

Por lo que atañe al niño, a quien ahora llaman “Ángel, el niño del cerro del Tepeyac”, Sulaimán relata: “El pequeño me dijo que no fue noqueado, que estaba jugando.  Lo que se ve en el video aparentemente es un nocaut dramático. Si no fue así, si estaba jugando, no me voy a poner a discutir eso, porque, si no fue, pudo haber sido. Lo que es evidente es que no hubo un réferi o un adulto cuidando la actividad que se desarrollaba ahí”.

En cuanto al espontáneo réferi, que en realidad es uno de los entrenadores que tienen su gimnasio en el citado lugar, Sulaimán revela: “Me dijo que él no era el réferi y que sólo subió al ring para advertirles que no deberían pelear los niños. Eso es lo que él dice”, y refiere que esa persona se compró la playera del CMB.

“El Topo” y sus encuentros

El organizador, quien se identifica con el nombre de Javier, El Topo, asegura en su deslinde que no se trató de una función de boxeo, sino una sesión de sparring que organiza cada ocho días. “Ya llevamos los videos al CMB y platicamos con Sulaimán. Este asunto ya quedó arreglado”.

Cuenta que el pasado 12 de septiembre se presentaron unos jóvenes al lugar y que el padre de uno de los niños se mostró muy insistente: “‘Quiero que mi hijo haga sparring’. Cuando nos dimos cuenta ya estaba arriba boxeando. Eso fue a lo mejor un error el haber puesto a pelear al chavo. Pero no pasó a mayores. Al niño no lo noquearon; se cayó de cansancio. Pero ya lo llevaron al doctor. ¿Cuánto pudieron haber gastado en él: 500 o mil pesos?”.

Esquivo, El Topo, quien se rehúsa a dar su apellido, cuenta que, en ese lugar, donde también entrena el campeón mundial Rey Martínez, acude mucha gente que gusta del boxeo, y justifica que las personas hayan asistido sin cubrebocas: “a la gente se le pide que se los ponga, pero no hacen caso…”.

–¿Está consciente que esto pudo terminar en una tragedia?

–Pero no fue así. Hay veces que uno solito se cae o se tropieza andando en la calle. Todo está bien…

“¿De qué asesoría necesito? Fui boxeador profesional, por lo tanto, tengo conocimiento de cómo entrenar a un muchacho. Nosotros sabemos poner un vendaje, colocar el protector…”, se ufana El Topo.

El entrenador de Julio César Martínez, Mauricio Aceves, explicó que tanto él como su discípulo sólo asistieron como invitados del Topo, quien además les pidió el favor de tomarse fotografías con los asistentes.

“La verdad, el papá del niño tuvo la culpa. El propio padre insistió para que peleara. También fue error del réferi, quien estaba hablando con el señor antes del percance advirtiéndole que el combate era desigual, pero el padre insistía y de que el niño es un noqueador. Ni chance hubo…”

Por otra parte, el director del Instituto del Deporte de la Ciudad de México (Indeporte), Rodrigo Dosal, advierte que cualquier evento deportivo de este tipo “no está permitido y está fuera del orden legal”, y sostiene que el Indeporte no tenía conocimiento de esa pelea.

Recuerda que su organismo ha emitido diversos comunicados a efecto de informar de los ordenamientos legales publicados en la Gaceta Oficial de la CDMX, relacionados con las medidas para mitigar y evitar la propagación del virus, conocido como sars-cov2.

“Recientemente emitimos un oficio a la administración del Parque Nacional El Tepeyac a efecto de que tomen las medidas necesarias e impidan se realicen eventos deportivos de esta naturaleza, los cuales no están autorizados ni a nivel nacional, ni a nivel local. Para este caso se realizará una campaña informativa en las alcaldías de la CDMX”, afirma Dosal.

Proceso solicito el posicionamiento de la alcaldía Gustavo A. Madero por medio de la directora ejecutiva de Comunicación Social e Imagen Institucional, Tatiana Gutiérrez. Hasta el cierre de edición aún no llegaba la respuesta.