Notimex, un compendio de agresiones

En un caso inédito, el 30 de marzo pasado el gobierno de Estados Unidos señaló en su informe sobre derechos humanos a una periodista como artífice de ataques contra reporteros en México: Sanjuana Martínez, directora de Notimex, la Agencia de Noticias del Estado Mexicano que vive una de sus peores crisis. Reflejo de ello son las campañas negras en redes sociales –gestadas desde la propia entidad– contra críticos y opositores, así como las acusaciones y demandas que enfrenta por violar los derechos de los empleados. Aun así, el presidente López Obrador la defiende públicamente.

Señalada por el gobierno de Estados Unidos como una autoridad que ha orquestado ataques a críticos de su gestión, la directora de Notimex, Sanjuana Martínez Montemayor, también enfrenta acusaciones y demandas por violar los derechos laborales de los trabajadores que fueron contratados durante su administración.

Entre los afectados, casi siempre de manera verbal, se encuentra medio centenar de reporteros, editores y redactores que fueron contratados por la actual administración para suplir a los sindicalizados que fueron despedidos entre 2019 y 2020, una muestra de que el conflicto en la agencia no es sólo contra los afiliados al Sindicato Único de Trabajadores de Notimex (Sutnotimex).

De acuerdo con el informe analítico de plazas y remuneraciones del Presupuesto de Egresos de la Federación 2021, la Agencia de Noticias del Estado Mexicano cuenta con 328 plazas, incluyendo altos mandos, así como trabajadores de base y de confianza.

Sin embargo, el portal Nómina Transparente reportó el 31 de marzo último que sólo quedan 148 trabajadores en Notimex; es decir, la reducción de personal rebasó 50% de la plantilla laboral.

Según el Sutnotimex, entre 2019 y 2020 fueron despedidos 245 trabajadores, entre personal sindicalizado y de confianza. La agencia hizo nuevas contrataciones, y aun cuando la mayoría de los nuevos trabajadores no estaban interesados en afiliarse a ningún sindicato, algunos se sumaron al Sinotimex, el sindicato blanco impulsado por Martínez.

La mayoría de las contrataciones fueron entre enero y febrero de 2020, semanas o días antes del inicio de la huelga en Notimex, aún vigente.

Al igual que los afiliados al Sutnotimex, los nuevos reporteros, editores y redactores se han enfrentado a descalificaciones, engaños, falsas acusaciones y violaciones a sus derechos laborales.

El acoso como estrategia

El caso más reciente es el de la reportera Bianca Valerie Aguirre Castañeda, a quien dejaron de pagarle la segunda quincena de febrero, pese a que sigue apareciendo en la página de Nómina Transparente, con un sueldo de 16 mil 772 pesos mensuales.

La reportera con categoría triple AAA fue despedida tras hacer un casting el 18 de febrero pasado, para tratar de incorporarse al Canal del Congreso, donde existía una vacante para la presentación de las sesiones legislativas.

El 26 de febrero Bianca Aguirre sufrió las represalias de manera directa: el dinero de su quincena ya no le fue depositado, según lo narró ella misma en su cuenta de Twitter. Ante la falta de pago, el 28 de febrero logró comunicarse con su superior inmediato.

“Mi jefe Alejandro Garza (director de Producción de Notimex), no me dio explicación alguna durante dos días. Luego me dijo que ‘Hacienda había detenido mi pago y no sabía el motivo’”, reveló Aguirre en un breve comunicado.

El 5 de marzo Garza envió un mensaje a la reportera en el cual exponía el motivo real de su despido: Sanjuana Martínez consideró como una traición el casting que hizo para el Canal del Congreso y hasta le enviaron el video de su prueba, al que ni Aguirre había tenido acceso.

El informe del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre violaciones a derechos humanos incluyó en su apartado sobre libertad de expresión una mención al caso Notimex y a la actuación de Sanjuana Martínez.

Si bien el informe de derechos humanos del Departamento de Estado convalida y cita el trabajo presentado por Aristegui Noticias, Signa Lab y Artículo 19 –organización especializada en la defensa de la libertad de expresión– desde el 12 de mayo de 2020, también advierte que los periodistas que cubren historias sobre corrupción y violaciones de derechos humanos se enfrentan a la violencia física y abuso en línea.

“Diez testigos con conocimiento directo de la sala de redacción de Notimex le dijeron a Artículo 19 la existencia de un chat de WhatsApp llamado ‘Los Vengadores N’. El chat fue utilizado por los ejecutivos de la agencia, a instancias de (Sanjuana) Martínez, para ordenar a los periodistas que crearan cuentas falsas de Twitter y publicaran mensajes contra las voces críticas del liderazgo de Notimex”, señala un extracto del documento del Departamento de Estado.

“Ya la volvieron famosa”

A casi un año de la denuncia pública sobre estos hechos, respaldada por el testimonio de Manuel Ortiz, exdirector de noticias internacionales de Notimex, nuevos testimonios obtenidos por Proceso indican que Martínez Montemayor continúa operando de la misma manera.

El informe también agrega que los ataques de Martínez contra periodistas “pusieron en riesgo la vida” de los afectados, situación que el presidente Andrés Manuel López Obrador prefirió ignorar en su conferencia matutina del pasado 31 de marzo.

Y expresó: “Ya la volvieron famosa a Sanjuana; es una mujer que tiene todo nuestro respeto y ese organismo, Artículo 19, está apoyado por el extranjero, pero además toda la gente que tiene que ver con Artículo 19 pertenece al movimiento conservador que está en contra nuestra y puedo probar todo lo que estoy diciendo”, aseguró.

El director de Artículo 19, Leopoldo Maldonado, consideró que la posición de López Obrador equivale a “extender una carta de impunidad” a Martínez, “a pesar de la evidencia de que se han orquestado campañas selectivas contra periodistas y extrabajadores de Notimex, muchos de ellos contratados por ella.

“No nos extraña. Es la manera de proceder del presidente, la manera de distorsionar la realidad, como dimos cuenta en nuestro informe publicado el año pasado, como lo hace todas y cada una de las mañaneras y ahora nos tocó a nosotros; la conversación se va a volcar seguramente, o ya se está volcando sobre Artículo 19, para perder el punto central sobre el cual estamos hablando: que desde la Agencia de Noticias del Estado Mexicano se orquestaron ataques en Twitter en contra de periodistas”, reviró.

La incertidumbre

Despedida en diciembre de 2020 sin ningún tipo de notificación ni explicación oficial, Mariana Alejandra García Betanzos es otra de las víctimas de la directiva de Notimex. Fue acusada de “abandono de trabajo” junto a 26 colegas de la sección internacional por intentar organizarse para tener más información acerca del conflicto que mantiene a todos los trabajadores de la agencia en la incertidumbre.

García Betanzos entró a laborar como editora a Notimex el 15 de febrero de 2020, seis días antes de que estallara la huelga en la agencia, por lo que no pudo firmar un contrato.

Desde sus primeros contactos con los directivos de la agencia supo que el ambiente interno estaba polarizado y que existía “una criminalización intensa” de los trabajadores sindicalizados. Su jefe directo era el subdirector de Noticias Internacionales para Europa y Asia, José Gabriel Martínez Rodríguez.

Los directivos de Notimex también engañaron a sus nuevos trabajadores sobre la legalidad de la huelga que se avecinaba.

“Gabriel Martínez decía que la huelga era improcedente e ilegítima, que los despidos habían sido conforme a la ley y de personas que no cumplían con el perfil periodístico y que justo por eso eran las nuevas contrataciones”, explicó la trabajadora, quien dejó de recibir su pago en diciembre pasado, sin ningún tipo de notificación.

Otro de los engaños fue el llamado a laborar en casa y luego en la bodega de la calle África 15, en Coyoacán, bajo el supuesto de que Notimex había recibido un amparo que tampoco resultó cierto.

Los trabajadores de Notimex, la mayoría totalmente ajena al Sutnotimex, tuvieron que exponer su salud en África 15 hasta que se decretó el inicio de la Jornada Nacional de Sana Distancia, el 23 de marzo de 2020.

Fue en sus casas, entre mayo y junio, que los reporteros y editores de la sección internacional comenzaron a organizarse por medio de chats. “Nosotros creíamos que no teníamos suficiente información de todo el conflicto y que todo era muy opaco; ninguno de nosotros había participado, no éramos parte del sindicato ni de los extrabajadores, sólo sabíamos lo que decía la Dirección”, lamentó.

El 5 de junio de 2020 salió el reporte de Aristegui Noticias, Artículo 19 y Signa Lab sobre las órdenes que daba Martínez para atacar a periodistas críticos de su gestión. Ahí comenzaron a descubrir las mentiras de la directora de Notimex y de su equipo.

García Betanzos narra que a la par del aislamiento al que estaban sometidos por la pandemia y la polarización interna de Notimex, los nuevos trabajadores enfrentaban coacciones para afiliarse al Sindicato Independiente de Notimex (Sinotimex), respaldado por Martínez.

Integrantes del grupo de chats decidieron crear la cuenta de Twitter @TrabajaNotimex, para denunciar la situación y pedir que se les tomara en cuenta, ya que el conflicto comenzaba a alargarse.

Sin embargo, en julio, reporteros de otras secciones comenzaron a sumarse a los chats de los trabajadores organizados en busca de un diálogo, por lo que esta incipiente rebelión al margen de cualquier interés sindical fue descubierta por Martínez.

“Entonces la dirección desactivó ese esfuerzo de diálogo y organización de los trabajadores no sindicalizados. El que funge como subdirector de Información, pero que aparece en nómina como director de Noticias Internacionales, Érick Muñiz Soto, llamó por teléfono a uno de los compañeros que estaban en el grupo, Manuel Carrillo; la dirección creyó que él era el artífice, lo buscó por teléfono y lo hostigó. Le dijo que si no se detenía estaba en riesgo su trabajo”, cuenta García Betanzos.

Tras los escándalos por los chats orquestados contra opositores y la salida de Manuel Carrillo, la rebelión fue desactivada y la agencia paralizó sus operaciones hasta el 11 de septiembre, fecha en la cual Martínez volvió a convocar a los trabajadores de la agencia para laborar en África 15.

Silencio oprobioso

A Mariana García y Daniela Flores González les pidieron reelaborar el Manual de Estilo de la agencia, labor que concluyeron el 25 de septiembre.

Cinco días después, los mandos medios y altos de Notimex que siempre enviaban tuits contra la huelga, comenzaron una nueva estrategia de pegar “notas viejas” en esa red social. Los trabajadores no se sumaron de manera voluntaria a la nueva campaña; fueron obligados.

“El 5 de octubre, mi jefe, José Gabriel Rodríguez, hizo una videollamada para decirnos que era obligatoria la campaña de Twitter y que se hacía extensiva para todos los reporteros de todas las secciones. Nos pidió mandar 10 tuits diariamente, poner 10 tuits con notas de la agencia y destacando la labor de la nueva Notimex, como le llama Sanjuana. Nosotros nos opusimos porque consideramos que, además de violar la ley por estar la agencia en huelga, poner tuits no era una actividad esencial de la agencia”, denuncia García.

A esta nueva rebelión, pronto se sumó el escándalo por el despido y retención de la reportera Ingrid Pamela Sánchez, el 9 de octubre de 2020, luego de que exhibiera en un video las condiciones en las que estaban trabajando los empleados de Notimex. Mariana García fue una de las primeras en buscar a Artículo 19, junto con Samuel Cortés, para solicitar el apoyo a su compañera.

Fue así como terminó de caer el velo dentro de la agencia. El resultado es que 26 trabajadores que se negaron a acatar la orden de los tuits fueron “congelados” y dejaron de pagarles sus salarios.

Vía diversas plataformas de mensajería instantánea, llamadas telefónicas y correo electrónico, Proceso solicitó la posición de la titular de Notimex sin obtener respuesta.