Es indiscutible que la pandemia que padecemos nos ha afectado a todos y en todo. Nuestros hábitos, a querer o no, se han alterado en mayor o menor forma, y hemos dejado de acceder a cosas que nos eran placenteras, como la asistencia a los conciertos como escuchas o como realizadores. En este último caso el daño es mayor porque no sólo afecta la parte puramente artística, sino también la económica.
En medio de este caos, una facultad humana se mantiene sin embargo, la creativa. Si, esa maravillosa facultad humana de, pese a todo, poder transformar la nada en algo que ninguna otra especie sobre la Tierra tiene capacidad de realizar. Llevada a lo sublime se convierte en arte y, como parte de él, en música.
Así, pese al encierro y forzado aislamiento, el artista sigue produciendo piezas que al resto de los mortales alivien la situación a la que estamos sometidos, como quienes los precedieron hicieron en tiempos de iguales o peores nefastas circunstancias. La música ha acompañado al hombre desde siempre, y seguirá haciéndolo por los siglos de los siglos.
Abridora de horizontes, continúa ensanchando caminos y llegando a todos en las más diversas formas y lenguajes, algunos de estos absolutamente nuevos para muchos de nosotros que, al escucharlos, descubrimos que esa es la nueva música, la música de hoy, que está aquí y podemos conocer gracias al Foro Internacional de Música Nueva Manuel Enríquez (FIMNME).
Consagrado ya como uno de los más importantes del mundo y como su nombre lo indica, es un espacio para la creación y difusión de las composiciones recientes que esté escribiendo alguien en alguna parte del mundo.
Fundado en 1978 por el muy buen compositor y estupendo violinista mexicano Manuel Enríquez, en él confluyen creadores e intérpretes de las más diversas latitudes que, agrupados o como solistas, ofrecen audiciones en más de una ocasión sorprendentes y que nada tienen que ver con los conciertos tradicionales que la gran mayoría del público acostumbra(mos) escuchar en los recintos igualmente tradicionales.
Hay que admitir que buena cantidad de esta Música Nueva para nada gusta a los grandes públicos pero, igualmente, no puede negarse su valor como expresión y muestra de lo que en nuestro tiempo se está haciendo, condición que va mucho más allá y rebasa la cuestión de gustar o no gustar.
Al respecto vale la pequeña acotación de que varias obras hoy consagradas, fueron realmente despreciadas en el momento de su estreno.
Naturalmente, y como no podía ser de otra manera en un foro que está celebrando su edición 42 –a la que acudieron gran número de compositores–, hay un poco de todo pero, justamente, ese es uno de los grandes aciertos de este espacio. Para que se forme una idea de lo que logra aglutinar el FIMNME y su actualidad, su contemporaneidad, déjeme decirle que su presente edición cuenta con la friolera de 31 estrenos mundiales, tanto mexicanos como extranjeros.
En cuanto a la música que se podrá escuchar (y ver, porque la multimedia es parte ya de la composición musical), un solo ejemplo, Hearing in bed, obra para video y ensamble del mexicano Carlos Sandoval (2020), que a decir de sus presentadores es un “desperezamiento súbito en medio de un naufragio distópico, una inmersión en la realidad fragmentada de pantallas que se vivió por el covid-19. Dicha fragmentación visual contrasta con la fina articulación sonora: la música es un fluir continuo que varía en texturas, tramas, densidades y colores”.
El FIMNME puede verse viernes, sábados y domingos a las 18 hrs. por You Tube de Bellas Artes: https://forodemusicanueva.inba.gob.mx/.








