El viernes 29 de junio de 2018 una fotografía publicada en La Rancherita del Aire, medio de Piedras Negras, Coahuila, exhibió al general Ricardo Trevilla Trejo, entonces comandante de la 43 Zona Militar, con sede en Apatzingán, en un diálogo con Ulises Sánchez Garibay, conocido como El Inge, actualmente preso e identificado como operador financiero del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Dos días antes, mediante publicaciones realizadas en redes sociales como Twitter, efectivos del Ejército subieron una fotografía que ellos mismos captaron de Trevilla durante su encuentro con el presunto miembro del crimen organizado.
El pasado miércoles 3 el general Trevilla Trejo fue nombrado Jefe del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Allí se encargará de la Subjefatura Operativa del Estado Mayor de la Defensa Nacional; así como de la Doctrina Militar y, sobre todo, de él dependerá la Inteligencia Militar, unidad clave desde que el presidente Andrés Manuel López Obrador desapareció el Centro de Investigación y Seguridad Nacional y lo reemplazó por el Centro Nacional de Inteligencia, dirigido por el general retirado Audomaro Martínez.
A través de la Inteligencia Militar, el Estado Mayor de la Sedena se encarga de la administración y logística de todas las operaciones emprendidas por los militares, así como de los Planes Estratégicos, las Operaciones Contra el Narcotráfico y de Contraterrorismo.
Entre otros premios, Trevilla fue galardonado con el Mérito en la Campaña Contra el Narcotráfico de 2a. clase.
El diálogo de Apatzingán
En enero de 2017 Trevilla fue nombrado comandante de la Guarnición Militar de la Plaza de Piedras Negras, Coahuila. De allí lo trasladaron a Apatzingán, Michoacán, donde fue fotografiado en el diálogo con Sánchez Garibay, El Inge, también operador financiero de Miguel Ángel Gallego, alías El Migueladas.
En junio de 2018 las cuentas que publicaron la fotografía, entre ellas @Lavozddlpueblo2, señalaron que elementos del Ejército enviaron las fotos de esa reunión
“Somos soldados de nuestro glorioso Ejército Mexicano, pero con tristeza vemos cómo nuestros mandos están corrompidos, protegiendo a Miguel Ángel Gallegos, “El Migueladas”, a los más altos niveles, y aunque nosotros a diario nos rompemos la madre y arriesgamos nuestras vidas, nuestros comandantes por un puño de billetes nos frenan en nuestra lucha contra ese cáncer que es la delincuencia organizada que en tierra caliente encabeza Miguel Ángel Gallegos “El Migueladas”. Te pedimos que publiques la foto solicitando que el secretario de la Defensa haga algo por el pueblo y por la tropa”, señala en un cartel.
En la primera semana de agosto de ese año El Inge fue detenido en el Operativo Limpieza, efectuado en la Tierra Caliente michoacana. De acuerdo con la ficha técnica del Gabinete de Seguridad del estado, Sánchez Garibay, entonces de 48 años y oriundo de Apatzingán, era el encargado del cobro de cuotas, la compra de armamento y el pago de nómina a los integrantes del CJNG. La ficha anota: Se estima que El Inge, quien fue presidente en 2015 de la Sociedad Melonera de La Huacana, está al servicio directo de Miguel Gallegos Godoy, El Migueladas, líder delincuencial en La Huacana y exautodefensa en esa zona.
Para el día en que Trevilla Trejo se reunió con Sánchez Garibay, ya se conocía que el Centro de Inteligencia de El Paso, Texas, vinculaba a este último con Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del CJNG.
El Migueladas, por su parte, era compadre de Enrique Plancarte, abatido en abril de 2014 por elementos de la Marina en Querétaro. Ambos eran líderes de la organización criminal Los Caballeros Templarios, desde el municipio de Apatzingán hasta Churumuco. Fue Plancarte quien presuntamente lo introdujo en la fabricación de metanfetaminas.
El Migueladas nació en una familia humilde del ejido Copales, municipio de La Huacana. Acumuló una gran fortuna por comprar terrenos sin dar opción a los dueños. En terrenos así adquiridos fueron construidos el hotel Cascada, en el municipio de La Huacana, y La Cascada, en Zicuirán.
El primer laboratorio de droga sintética de El Migueladas estuvo en la comunidad de Oropeo, en el municipio de La Huacana y, más tarde, otro cerca de su rancho ubicado en los alrededores de la presa del Infiernillo. En Zicuirán es uno de los principales productores de droga sintética.
En 2019, habitantes de las poblaciones de Zicuirán y El Chauz bloquearon las salidas y entradas para solicitar la devolución de las armas decomisadas a civiles por elementos del Ejército, entre estas se encontraba un fusil tipo Barret con capacidad de derribar un helicóptero.
Luego, gente cercana al Migueladas y al Inge retuvieron a los soldados, los sometieron a golpes y los desarmaron. Todo fue grabado y difundido en redes.
Vocero de la Sedena
Durante el sexenio de Felipe Calderón, Trevilla fue titular del área de Comunicación Social de la Sedena. En ese cargo dio a conocer los pormenores de la compra del avión presidencial, que tanto ha desdeñado López Obrador.
En julio de 2012, Trevilla Trejo, en ese momento vocero de la Sedena, informó que esa secretaría reportó a Hacienda un proyecto de inversión por 9 mil 840 millones 132 mil 481 pesos para la compra y mantenimiento de un avión que terminaría de pagarse en 2033, argumentando que evitaría que el presidente hiciera escalas cuando viajara a Europa.
Aclaró que la decisión de comprar ese avión quedaría “a consideración y decisión de la próxima Administración Federal (de Enrique Peña Nieto). Esto en el entendido de que no sólo es un asunto de interés público, sino de Seguridad Nacional tratándose de la seguridad del jefe del Ejecutivo Federal (…) máxime que en las últimas dos administraciones son ya tres los secretarios que han fallecido en distintos accidentes aéreos”.
También como vocero de la Sedena, Trevilla salió al paso de los señalamientos de actos de tortura cometidos por militares. Desde que se inició la administración de Calderón y hasta julio de 2012 la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) había dado trámite a cerca de 7 mil quejas por abusos de militares contra civiles, según publicó Proceso en su edición del 15 de julio 2012.
En esa misma edición, Proceso se refirió a declaraciones a la prensa que Trevilla hizo el 23 de abril de 2012: dijo que las denuncias de la CNDH eran hechos “aislados” porque el Ejército estaba comprometido con los derechos humanos “al ciento por ciento”.








