Proyecto Tenochca de rock nahua

Guitarrista egresado de la Escuela Nacional de Música de la UNAM, Ricardo Salgado Andrade Ozomatzin heredó el amor a la cultura nahua por su madre, la profesora rural de El Mexe, Hidalgo, María Andrade Barragán Macuil, Xóchitl, cantautora oriunda de Chapopote, Veracruz.

Con el también maestro de esa lengua e investigador Tlacatzin Stivalet Corral, ella fundó el Calpulli Nexticpac Anáhuac 2000, y solían discutir porque el investigador insistía en que no se hablara el náhuatl vulgar, pues él deseaba enseñar a las nuevas generaciones el idioma “filosófico” de la estirpe del tlatoani Cuauhtémoc, cuenta el músico:

“Muy sabiamente, mamá le replicaba que Cuauhtemotzin ya no está y por ello mi mamá hablaba la lengua de la gente viva, la más golpeada e ignorada en México, la de los campesinos y campesinas. Ambos partieron ya al Míctlán, ella en 1998 y Tlacatzin en 2012.”

Salgado Andrade formó el conjunto de rock Factótum, creador de la rola “Suena el esqueleto” (“plagiada”, asegura, por Las víctimas del doctor Cerebro). En homenaje a su madre, arrancó en 2015 el proyecto de música alternativa con cantos en náhuatl Tenochca Rock Mexica, presentándose con Enrique Cisneros El llanero solitito (1948-2019) por Europa. Ha grabado cinco discos; el cuarto, Tlanextli ihuan Yayauik (“Luz y obscuridad”, Tlaxcalli Records. 2019) contiene 14 piezas, una de ellas compuesta al movimiento zapatista en 1994 por María Andrade Barragán: “Maccehualli Cuezolli”. Participan (entre otras ejecutantes millenials más): Aby Xunaxi De Gyves (guitarra y voz), Yeyetzi Vesánika (bajo), y Eduardo Vences López, aparte del propio Ricardo Salgado (liras, sintetizadores, voz), quien expone: 

“Tenochca se refiere al asentamiento donde estuvo Tenoch­titlan y tiene que ver con el nopal. Hasta el año pasado dimos muchos conciertos, pero nuestro quinto álbum detuvo su salida debido a la pandemia. Pensamos que con la administración del presidente López Obrador se abrieron amplias posibilidades de desarrollar proyectos en pro de las lenguas de los pueblos originales mexicanos.”

Sobre los 500 años de la invasión europea, suma el sentir de Tenochca:

“Tenemos una gran responsabilidad histórica, porque como dijo Andrés Manuel al rey de España: ‘Oiga, mínimo ofrezca disculpas, ¿no?’; leamos Las venas abiertas de América Latina, de Galeano, libro que habla de estos cinco siglos de latrocinio, expoliación y saqueos. Nuestra resistencia cultural estriba en reconocernos como parte de una cosmogonía para loar con Nezahualcóyotl a la Madre Tierra: in cuicatl in xochitl. Al menos cantos, al menos flores.”