GINEBRA.- El director de la Federación Internacional de Productores Farmacéuticos (IFPMA), Thomas Cueni, consideró que México debió amarrar contratos bilaterales con más antelación para las vacunas anticovid, como lo hicieron otros países de América Latina como Chile y Brasil.
En un encuentro virtual con la prensa, observó que naciones como Chile están mucho más adelantadas que Suiza en términos de vacunación.
A decir de Cueni, México debió hacer acuerdos bilaterales con antelación porque es un país de ingresos medios y, en el marco del mecanismo Covax, es de los que se autofinanciará las vacunas.
Jim Robinson, a cargo de la estrategia de fabricación de la vacuna anticovid en la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante Epidemias (CEPI), dijo que se estudió la posibilidad de que en México se hiciera el rellenado o incluso la manufactura de vacunas. Sin embargo, la industria en el país “está batallando” y “no hubo expresión de interés” para realizar alguna de estas labores.
Al ritmo de vacunación que tiene, México tendrá inoculado a 70% de su población en agosto de 2024, según cálculos del portal covidvax.live. En cambio, Chile, que hizo acuerdos bilaterales desde mayo de 2020, alcanzará la inmunidad de rebaño para febrero de 2022.
Respecto del argumento de que los países más poderosos acaparan las vacunas, Cueni se mostró “totalmente en desacuerdo” y consideró absolutamente falso que las naciones ricas estén vacunando a los más jóvenes y sanos.
Según las gráficas que mostró a corresponsales en Ginebra, sólo Estados Unidos ha recibido 25% de todas las vacunas disponibles a nivel mundial y la Unión Europea en su conjunto, 12.6%.
Cueni destacó que Washington fue el primero que invirtió una cantidad importante de dinero público para acelerar el desarrollo de una o más vacunas contra el covid-19.
Asimismo indicó que países en desarrollo que ahora están recibiendo más vacunas firmaron contratos anticipados.
Independientemente del tipo de vacuna, la mayor capacidad de producción está en China, seguida de Estados Unidos, la Unión Europea e India, detalló.
Por otra parte, Turquía, Marruecos y Chile han conseguido avanzar en sus programas de vacunación abasteciéndose de las dos principales vacunas producidas en China por Sinopharm y Sinovac. En cambio, la usadas en Norteamérica y Europa corresponden, sobre todo, a las desarrolladas por Pfizer/BioNTech y Moderna, que fueron las primeras en ser aprobadas por sus instancias reguladoras.
En cambio, Reino Unido ha vacunado a 29.7% de su población con AstraZeneca, que se produce en ese país, y se calcula que tendrán vacunada a la mayoría de la población en octubre de este año.
Respecto de que Estados Unidos, Canadá y Reino Unido han comprado casi el triple de las vacunas que necesitan, Cueni mencionó que estos tres países han expresado su intención de donar el excedente al mecanismo Covax, de la Organización Mundial de la Salud.
La IFPMA estima que la demanda actualmente es al menos el doble de la capacidad de producción, que enfrenta múltiples obstáculos que van más allá de la formulación del suero con insumos biológicos que no son tan fáciles de conseguir, además de la manufactura de viales de vidrio y el procedimiento de llenado de los mismos, que debe realizarse en instalaciones especiales y que por el momento son limitadas.
Cueni consideró infundadas las críticas a las farmacéuticas y recordó que gracias a los esfuerzos y a la colaboración que varias de ellas han establecido ha sido posible “duplicar la capacidad de manufactura en 2021, algo que algún tiempo atrás se pensaba imposible”.
Sostuvo que las proyecciones actuales indican que Covax, la plataforma creada por la OMS para garantizar un acceso justo a las vacunas, podrá recibir las 2 mil millones de dosis que tenía como objetivo para este año. Su intención es que al menos 20% de la población de mayor riesgo en los países de ingresos medios y bajos sea inmunizada.
Esta semana se llevó a cabo el primer envío de Covax a Ghana: 600 mil dosis de la vacuna desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford y producida por el Instituto Serum de India.
Por otra parte, también en Ginebra, la Organización Mundial del Comercio (OMC) discute una iniciativa presentada por India y Sudáfrica para introducir una exención temporal de propiedad intelectual de las vacunas durante la pandemia.
Pero varias naciones, incluidos Estados Unidos y Suiza, junto con la Unión Europea, se oponen a la medida. La oposición significa que la propuesta no puede avanzar en la OMC, puesto que toma decisiones por consenso.








